ALMERÍA.- La comisión mixta de seguimiento entre la Junta de Andalucía y el
Gobierno central para abordar la demolición del hotel ubicado en el
paraje del Algarrobico, en la costa de Carboneras, se reunirán
este martes por novena ocasión para evaluar sus objetivos con respecto a
la recuperación del espacio natural y el derribo del inmueble, cuya
licencia de obras sigue vigente 23 años después de su concesión.
Ambas administraciones suscribieron en noviembre de 2011 un protocolo
para, mediante un plan conjunto, restaurar la playa en la que se
permitió construir uno de los símbolos más relevantes de la especulación
urbanística en España, si bien el órgano ha dado hasta ahora pocos
pasos efectivos al respecto, llegando a separar posturas en el último de
sus encuentros.
La Junta, que ostenta ahora la presidencia
rotatoria de la comisión, decidió finalmente convocar el encuentro
solicitado por el Ministerio para la Transición Ecológica para el
próximo 23 de junio a las 11,00 horas a pesar de no cumplirse la
condición que había puesto: que el Ayuntamiento de Carboneras aprobara
la anulación de la licencia de obras del hotel.
Los hechos se
precipitaron el pasado miércoles 17 de junio, después de que el Pleno de
Carboneras votara por mayoría aplazar hasta reunir nuevos informes la
revisión del expediente para declarar nulo el permiso concedido en 2003
bajo gobierno local socialista, lo que dejaba de nuevo sin respuesta
inmediata el mandato judicial del TSJA.
Dicho aplazamiento
contó con el voto favorable de cinco concejales del PSOE --expedientados
por Ferraz debido a su acción-- y dos concejales no adscritos, entre
los que figura Felipe Cayuela como el proponente de la medida.
A pesar de que el expediente contaba con el dictamen favorable del
Consejo Consultivo de Andalucía (CCA), lo ediles dudan de las
consecuencias económicas que la medida puede acarrear al Consistorio,
presidido actualmente por Salvador Hernández (C's), quien anunció que
remitiría el acuerdo al TSJA y al CCA para saber cómo actuar al no haber
podido dar cumplimiento a la sentencia.
Al respecto,
Greenpeace ha anunciado que pedirán al alto tribunal andaluz la
ejecución forzosa del fallo para enterrar la licencia de una vez por
todas como ya ha solicitado en muchas ocasiones; una postura a la que se
ha unido la Junta y que también ha anunciado el Ministerio,
recientemente personado en la causa.
Según se ha constatado con fuentes de ambas
administraciones, en diez años se han producido solo ocho reuniones de
la comisión mixta del seguimiento del protocolo, incluida la sesión de
constitución celebrada el 7 de marzo de 2016 en Sevilla, esto es, casi
cinco años después de que se firmara el acuerdo.
En esa
primera cita, las administraciones se comprometieron a presentar al mes
siguiente un plan de actuación con las garantías jurídicas necesarias
para la demolición, aunque no fue hasta el 21 de septiembre cuando el
órgano bilateral aprobó un conjunto de actuaciones que contemplaba, como
primera acción, que la Junta ejercitara en los tribunales el derecho de
retracto --iniciado por resolución administrativa en 2006-- para
hacerse con la propiedad de los suelos.
El Gobierno andaluz
llegó a contar en 2016 con una sentencia firme del Tribunal Supremo que
le otorgaba ese derecho pese a la oposición de la promotora Azata. Sin
embargo, la medida quedó en punto muerto y sin ejecutar por la vía civil
--como determinó el Supremo-- la devolución de los suelos, por los que
se llegaron a depositar 2,3 millones de euros.
La comisión
mixta no se volvió a reunir hasta el 21 de diciembre de 2017, en su
primer encuentro en Madrid presidido por la Administración central,
precisamente para determinar cómo conseguir la inscripción registral de
las fincas de El Algarrobico a nombre de la Junta de Andalucía en ese
pleito por la vía civil que, a la postre, no se llegó a materializar.
Aunque ambas administraciones manifestaron entonces su posición
común de acatar la sentencia que abocaba a ejercer el retracto, años
después el actual Gobierno andaluz ha desechado consumar esta
posibilidad al verla inejecutable, por lo que ha estrechado su posición
sobre cómo recuperar El Algarrobico al cumplimiento de las sentencias
judiciales.
El órgano bilateral celebró en Madrid una cuarta
reunión el 12 de septiembre de 2018 con el PSOE al frente tanto del
Gobierno central como de la Junta de Andalucía sin que trascendiera ni
su convocatoria ni su contenido, de modo que no se produjeron nuevos
contactos hasta 2020, cuando ya el Ejecutivo andaluz estaba liderado por
el 'popular' Juanma Moreno.
En ese quinto encuentro --el
primero telemático debido a la pandemia de covid-19-- la posesión de los
terrenos se planteaba aún como piedra angular de la intervención por
parte de las Administraciones, de modo que el Ministerio para la
Transición Ecológica desplazaba sobre la Junta la responsabilidad de
hacerse con los suelos para abordar la demolición.
Así, desde
el Miteco se volvía a incidir en el papel que correspondía a cada
parte: el Gobierno financiaría la demolición del hotel mientras que la
Junta de Andalucía se ocuparía de las tareas de desescombro y la gestión
de residuos, si bien dejó de abordarse qué acciones conjuntas irían
destinadas a recuperar los suelos para iniciar las correspondientes
intervenciones.
En los años posteriores, la comisión mixta ha
celebrado otras reuniones telemáticas presididas por la Administración
central el 30 de mayo de 2023 y el 11 de marzo de 2024 sin que se diera a
conocer el contenido de dichos encuentros, siendo el último de ellos el
4 de marzo del pasado año.
La
última reunión tuvo lugar apenas unas semanas después de que la
entonces vicepresidenta del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús
Montero, anunciara un plan para expropiar los terrenos del Algarrobico,
en concreto, la mitad del inmueble que invade la zona de servidumbre de
protección de cien metros desde la ribera del mar y sobre la que la
Dirección General de la Costa y el Mar tiene competencias.
El
vía unilateral, según recalcó la Junta de Andalucía, supuso un punto de
inflexión visible en el seno de la comisión en la que separó sus caminos
a la hora de entender cómo abordar el derribo del hotel, ya que desde
el Gobierno andaluz se cuestionó la idoneidad de comenzar un nuevo
proceso que podría "eternizarse" con recursos judiciales.
Mientras, desde el Gobierno central se ha insistido a la Junta para que
una a la vía de la expropiación y se haga con los terrenos que el
edificio ocupa en el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, toda vez que
el suelo recuperó su declaración de espacio protegido de especial
protección tras el cumplimiento por parte del Ayuntamiento de Carboneras
de la sentencia que le instaba a ello.
Desde el Consistorio
se ha pedido "altura de miras" para articular una "solución definitiva"
al "conflicto" derivado del hotel y que se "compense del daño" sufrido a
este pueblo costero. Aunque la comisión no incluye a Carboneras, la
entidad tiene la potestad invitar a organizaciones y entidades a
participar.
El protocolo señala como objetivo primordial
establecer un marco "estable" de colaboración entre el Estado y la Junta
para garantizar la actuación "coordinada" destinada a la demolición del
hotel y a la posterior restauración ambiental del paraje conforme a
normativa y pronunciamientos judiciales.
Para ello, la
comisión mixta de seguimiento tiene como funciones adoptar un "plan de
actuación conjunto", elaborar un borrador del acuerdo de cofinanciación
para ejecutar dicho plan y efectuar un seguimiento del mismo para velar
por su correcta aplicación.
almeriaconfidencial@gmail.com / 'El poder más peligroso es el del que manda pero no gobierna' (Torrente Ballester) * Newsletter de opinión e influencia, fundado en 2009 sin afán de lucro ni subvencionado con dinero público o privado, por el periodista profesional Francisco Poveda, licenciado en la Universidad Complutense de Madrid desde 1976.
domingo, 21 de junio de 2026
Gobierno y Junta encaran la novena comisión mixta por el Algarrobico con la licencia del hotel aún en vigor
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