SEVILLA.- El Barómetro Audiovisual de Andalucía 2025, que se presenta a las 19,30
horas del miércoles, 4 de abril, en CaixaForum Sevilla, emerge como una
"herramienta clave" para entender el alcance de los cambios que estamos
viviendo en la sociedad actual.
Tal y como ha emitido el Consejo Audiovisual de Andalucía (CAA) y
coincidiendo con el 20º aniversario del CAA, el informe propone dar
respuesta a cuestiones como el papel de los dispositivos móviles en la
vida familiar, la influencia del ecosistema digital en la construcción
de la realidad y el impacto creciente de la inteligencia artificial (IA)
en la sociedad.
En concreto, el CAA ha precisado que los datos
reflejan que los jóvenes de entre 16 y 24 años pasan ya casi 4,5 horas
diarias conectados a Internet, mientras que el 68,2% de los andaluces
está suscrito a plataformas de televisión de pago dedicando cien minutos
de consumo diario de media, unas cifras que demuestran "hasta qué punto
el consumo audiovisual y la vida digital han pasado a ocupar un lugar
central en la vida cotidiana".
De este modo, el Consejo ha
precisado que en el centro del debate social y en un contexto "marcado
por la hiperconectividad, el uso intensivo del móvil y la irrupción de
la IA", se producen preguntas como '¿dónde termina la vida real y dónde
comienza la digital para las nuevas generaciones?'.
Asimismo,
el concepto de sociedad 'Figital' --ese espacio híbrido en el que
conviven lo físico y lo digital-- "deja de ser una idea futurista para
convertirse en una realidad cotidiana", especialmente entre niños y
adolescentes.
No obstante, el fenómeno no es exclusivo de los más
jóvenes, puesto que "padres, abuelos y educadores también se ven
atravesados por una transformación que redefine hábitos, relaciones y
formas de percibir el mundo".
Las preferencias audiovisuales de la población andaluza muestran una
"fuerte segmentación social y generacional".
Según ha apuntado el citado
barómetro, Internet se ha consolidado como el medio preferido para el
ocio, con un 49,5%, por delante de la televisión, situada en un 28,9%,
mientras que tanto la radio como los libros oscilan en torno a un 8%.
Entre los menores de 35 años, Internet se convierte en la opción
mayoritaria con un 67%, mientras que supera el 76% entre los más
jóvenes.
En cambio, a partir de los 45 años, este patrón se invierte "de
forma progresiva" y la televisión recupera su centralidad. Además,
entre los mayores de 65 años, la televisión sigue manteniéndose entre el
principal medio de entretenimiento, con un 42%.
Por otra
parte, en el ámbito informativo, el 60,4% señala Internet como la
principal vía para informarse, mientras que el 24,7% sigue recurriendo a
la televisión. No obstante, si nos entramos en los menores de 35 años,
Internet supera el 80% y relega a la televisión y a la radio a
"posiciones más marginales", circunstancia que refuerza la brecha
generacional.
El balance
realizado por la CAA ha concretado que las plataformas televisivas de
pago se han consolidado "como un elemento importante en el consumo
audiovisual en Andalucía".
Así, un 68,2% de la población ha declarado
que estar suscrita a alguna de ellas, lo que confirma que estos
servicios "han dejado de ser una opción minoritaria para convertirse en
un componente habitual del ecosistema audiovisual".
Al igual
que con otras vías de entretenimiento e información, la edad también
supone un factor de diferenciación. De esta forma, el CAA ha indicado
que la suscripción a este tipo de plataformas es "claramente
mayoritaria" entre los menores de 35 años, con niveles que superan el
80%.
Sin embargo, a partir de los 54 años se observa que esta tendencia
desciende de forma progresiva y se sitúa por debajo del 50% entre los
mayores de 65 años, donde ya deja de predominar la suscripción.
En este caso, la situación económica y el nivel formativo refuerzan
esta lectura "de manera muy consistente", puesto que "aumenta de forma
sostenida a medida que se eleva la formación".
Así, la cuota de
suscripción entre las personas que tienen menos de estudios primarios se
sitúa en un 46,1%, mientras que entre quienes cuentan con estudios
superiores se eleva dicho guarismo hasta el 78,4%.
Según el CAA, la radio, la televisión e Internet obtienen una
valoración "mayoritariamente ambivalente, más entusiasta o abiertamente
crítica" en cuanto a imparcialidad, pluralismo y politización.
En este
sentido, esta pauta común "indica que la ciudadanía tiende a percibir
estos medios como solo parcialmente imparciales y plurales, evitando
juicios extremos y expresando una confianza matizada".
En
concreto, la radio aparece como el medio más "evaluable", concentrándose
la mayor parte de las valoraciones en posiciones templadas, con una
"presencia apreciable" de puntuaciones relativamente positivas y un
nivel de indefinición moderado.
"A mayor nivel formativo y económico
disminuye la indefinición y aumenta la capacidad de emitir un juicio más
estructurado, que combina reconocimiento y exigencia crítica", han
apostillado al respecto.
En cuanto a la televisión, se
reproduce un patrón similar, pero con una base crítica "algo más
visible", puesto que se observa un mayor peso de puntuaciones bajas
entre personas de mediana edad y con estudios superiores.
En concreto,
los perfiles situados a la derecha tienden a valorar la televisión como
"menos imparcial y menos plural", mientras que en la izquierda se
concentran respuestas matizadas e intermedias.
El caso de
Internet, advierten desde el CAA, es "complejo y difícil de evaluar",
tanto "en imparcialidad como en pluralismo".
Los jóvenes tienden a
considerar que este medio posee mayores niveles de imparcialidad y
pluralismo respecto a las personas de mayor edad y entre los perfiles
con estudios superiores.
A
este respecto, el barómetro ha emitido un diagnóstico "más nítido". De
este modo, un 68,3% considera que la televisión y las plataformas
audiovisuales de 'streaming' están politizadas frente a una "negación
residual".
La radio también es percibida como politizada por
una mayoría, aunque con una mayor matización por parte de los
encuestados y con una alta carga de 'depende del medio' como respuesta,
lo que refleja una distinción entre emisoras y formatos por parte de la
audiencia.
Los perfiles con mayor capital educativo y
posiciones ideológicas más definidas emiten juicios "más rotundos". En
el caso de los jóvenes, "introducen más matices y muestran una relación
más distanciada y menos crítica, especialmente en Internet y
plataformas".
En este contexto, han apostillado que la
manipulación de imágenes, voces o identidades es el principal riesgo
asociado a la IA, con un 22,5%, seguido por la difusión de información
falsa o manipulada (19,6%); la dependencia o pérdida de autonomía
(13,9%) y la sustitución del trabajo humano (11%).
Hasta un
80,3% de los hogares con menores declara que estos utilizan Internet,
una proporción que se eleva por encima del 90% cuando los hijos superan
los seis años.
Además, el 77,4% sitúa la entrega de un teléfono sin
conexión entre los diez y los quince años, mientras que el 62% señala
que el 'smartphone' no debería llegar hasta los 16 años.
En
cuanto a la perpetuación de los roles de género y de tratos
discriminatorios, el 82,5% cree que en los contenidos audiovisuales
existe sexismo en mayor o menor medida.
"Si se agrupan las posiciones de
"mucho" y "bastante", el porcentaje alcanza el 43,3% entre ellas,
frente al 34,3% entre los hombres", han precisado en el informe.
De esta
forma, casi la mitad de la población (43,3%) piensa que los medios y
plataformas audiovisuales deberían promover "de forma explícita y
prioritaria" la igualdad entre mujeres y hombres, mientras que otro 38%
apoya esta función "desde una lógica más flexible, sin imposiciones
normativas".