sábado, 13 de noviembre de 2010

Rosa Aguilar: "Espero que acabemos con el Algarrobico en este mandato"


MADRID.- Rosa Aguilar (Córdoba, 1957) no va a ocultar que le gustan los toros. "Aunque alguien piense que vaya tela", aclara con naturalidad la ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, encargada de retomar el perfil ecologista del Gobierno, apagado durante la gestión de Elena Espinosa. Ex azote del Gobierno de Felipe González, ex alcaldesa de Córdoba por Izquierda Unida y ex consejera en Andalucía, la comunidad con la que más chocó el anterior equipo del ministerio, elude pronunciarse sobre aspectos polémicos como el agua aunque deja un compromiso en su entrevista de hoy en 'El País': derribar en el año y medio que tiene de mandato el hotel del Algarrobico (Almería), símbolo de la destrucción del litoral.

P.¿Cómo fue la llamada de Zapatero?
R. La llamada del presidente fue la tarde-noche del martes y me planteó que quería que formara parte del nuevo Gobierno y que lo hiciera para este ministerio. Le dije que era un orgullo y una satisfacción.
P. ¿No se lo pensó?
R. Le dije que estaba dispuesta, pero que iba a hablar con el presidente Griñán y él me explicó que ya habían hablado los dos. Le dije que si estaban ambos presidentes de acuerdo que contara conmigo. No me lo pensé ni un segundo por la situación actual. Si el presidente te pide que asumas una responsabilidad hay que decir que sí porque son momentos de compromiso.
P. ¿Sabe que está en un papel que le va a enfrentar a muchas comunidades, algo que le acabó costando el puesto a Narbona?
R. Conozco la responsabilidad que asumo. En cuestiones ambientales estamos escribiendo nuevos tiempos, por lo tanto, a nadie le debe sorprender que surjan contradicciones. En el Gobierno estamos decididos a superar esas contradicciones. Un ejemplo: damos pasos en renovables, y somos de los que más rápidamente han recorrido parte del camino. Pero también está ahí la energía nuclear. Pues hay que seguir dando pasos en renovables para superar esta contradicción.
P. Más contradictorio que tener nucleares es dar nuevas ayudas al carbón.
R. Ante los momentos que nos toca escribir hay que ver que tenemos empleos que dependen del carbón y tendremos que generar empleos distintos y dar seguridad a quien está en la industria del carbón. Pero lo importante es que hay proyecto y modelo con la creación de empleos verdes.
P. Esas contradicciones llegan al extremo de que el presidente defienda un día las ayudas al carbón y luego celebre en Seúl que el G-20 pacte retirar las ayudas a los combustibles fósiles.
R. A veces nos resulta difícil entenderlo y explicarlo, pero la explicación está en ese marco. Lo importante es tener un compromiso para superar las contradicciones. A veces hay decisiones transitorias hacia realidades nuevas. Pero mientras llegan esas realidades hay que garantizar a las personas sus puestos de trabajo, su futuro. Queremos la reconversión de sus empleos en empleos verdes, pero nadie quiere perder su puesto de trabajo de golpe.
P. El PSOE ha propuesto un ente gestor del agua nacional. ¿Cree que se ha ido demasiado lejos en la cesión de competencias de agua en los estatutos?
R. No, ni un paso atrás. Tenemos un Estado de las autonomías y tenemos que tener plena confianza en el desarrollo de las políticas de las autonomías. Pero el agua es un bien escaso y muy necesario en el ámbito humano, en el medio agrario y en el ámbito empresarial y tenemos que administrarlo desde el diálogo. Olvidemos las ventajas electorales y vayamos a un pacto de Estado.
P. Pero el acuerdo con Andalucía supone el desacuerdo con Extremadura, que recurrió el Estatuto andaluz por apropiarse del Guadalquivir.
R. Hablamos de un acuerdo con todas las comunidades y con respeto total a sus estatutos.
P. Ha dicho que ni un paso atrás, pero hay gente del PSOE y del propio ministerio que si el Constitucional decide que la competencia del Guadalquivir debe ser del Gobierno lo va a festejar.
R. No sé si alguien brindará. Me parece importante esperar a que se pronuncie el Constitucional.
P. Pero tendrá opinión aunque no haya sentencia.
R. La opinión es que debemos esperar.
P. Castilla y León reclama el Duero y su situación es la misma que Andalucía con el Guadalquivir. ¿Se le va a ceder?
R. Los marcos estatutarios tenemos que respetarlos. El ministerio ha cedido las competencias de chiringuitos a aquellas comunidades cuyos estatutos lo prevén: Cataluña, Andalucía y Baleares.
P. El estatuto de Castilla y León ya incluye el Duero.
R. Sí, sí.
P. Se ha dejado avanzar a los estatutos con tanto respeto que el Gobierno no ha sido árbitro.
R. Por eso la ministra no quiere entrar a cada una de las circunstancias, para alcanzar ese pacto.
P. ¿Y qué espera de ese pacto?
R. Un nivel de corresponsabilidad y solidaridad pleno de las comunidades y del Gobierno para administrar un recurso al que todo el mundo tiene derecho. No solo al abastecimiento sino que debe haber agua para todos en agricultura e industria.
P. ¿Y tiene esperanza dado que todos los ministros han fracasado en la búsqueda del pacto con el PP, en energía, educación...?
R. Soy realista, pero sé que es lo que debo hacer y pondré todo mi esfuerzo.
P. El PP le va a reclamar algún trasvase para el Segura, sea desde el Tajo medio o desde el Ebro. ¿Está dispuesta a eso?
R. No vamos a empezar por ahí porque nos equivocamos otra vez. Sé que cualquier palabra que yo diga puede dar al traste con ese acuerdo.
P. ¿Trasvases o desaladoras?
R. Yo soy partidaria de un acuerdo en términos de agua, no voy a dar ningún paso que pueda dificultar lo más mínimo que nos sentemos a dialogar y pongamos todos los esfuerzos en lograr el pacto, es lo necesario y en ello me voy a empeñar. Si hay que dar un primer paso y poner los relojes a cero la ministra lo va a hacer.
P. Tiene un año y medio de mandato. ¿Qué tres prioridades se plantea en este tiempo?
R. Uno es el pacto por el agua. Otro es que los jóvenes pongan una mirada al mundo rural en la certeza de que ahí tienen oportunidad para el empleo y para su desarrollo y que visibilicemos lo que significa la mujer en el ámbito rural y pesquero, porque hasta ahora las mujeres que están jugando un papel muy importante son invisibles en ambos sectores. De ahí que uno de mis compromisos sea impulsar la cotitularidad de explotaciones agrarias, para hacer un reconocimiento expreso a un trabajo muchos años realizado, no reconocido y no visibilizado. Y en tercer lugar, lograr una PAC [Política Agraria Común] verde y una política pesquera sostenible. Y la forma de hacerlo: diálogo, consenso y participación. Sé que no es fácil, pero provengo de la cultura de la Transición y soy tremendamente defensora de los consensos, porque todo acuerdo y punto de encuentro es el mejor de los resultados para progresar.
P. Afirma que va a pintar de verde el ministerio. ¿Espinosa lo había pintado de gris?
R. Lo de pintar de verde el ministerio no ha sido una frase retórica. Hablar de luchar contra el cambio climático no es solo hablar de medio ambiente, es hablar de agricultura, de pesca, del ministerio concebido con elementos transversales como la sostenibilidad. Por eso hablaba de pintar de verde el ministerio, y quiero incorporar la visión y las propuestas de las organizaciones agrarias y pesqueras, del sector agroalimentario y de los ecologistas. Desarrollando políticas en el medio rural impulsamos lo ambiental.
P. Pero llegará la hora de elegir. Como en el caso del atún rojo. Los ecologistas piden cerrar la pesquería y los pescadores mantener la cuota actual.
R. Con el atún rojo estamos de la mano del comité científico. Aquí hay un plan que está dando resultados. Dejemos que se desarrolle de la mano del comité científico. Hemos tomado decisiones muy contundentes, con dos tipos de tiburón con riesgo, el zorro y el martillo, se acabó, no se captura. Prohibición total. Y hemos dicho a la UE: "Hagan suyo este planteamiento y llévenlo a escala mundial". Con el atún rojo hemos hecho deberes por delante de otros países de la UE. Planteamos que adquiera fortaleza el comité científico y que ante cualquier señal de alerta se tomen decisiones drásticas e inmediatas. Afortunadamente estamos con Francia, Chipre, Malta en esa posición.
P. Estaba en el Consejo de Gobierno de Andalucía que recurrió el deslinde de Doñana porque consideraba que el ministerio expropiaba demasiado tramo de costa y un mes después está en el ministerio que lo aprobó. Si este departamento ha chocado con una comunidad es con Andalucía: Algarrobico, chiringuitos... ¿Cómo vive ese cambio?
R. Conociendo la capacidad de diálogo de Griñán [presidente andaluz], estoy convencida de que junto con otros sectores como el ecologista vamos a encontrar soluciones. En algunos temas tenemos que hablar con tranquilidad, como es el deslinde de Doñana, y en otros podemos hablar con mayor rapidez, como en el Algarrobico porque tenemos el mismo objetivo: recuperar aquel espacio para el parque natural. El ministerio va a comprometerse con la Junta de Andalucía en la recuperación de ese espacio para los ciudadanos.
P. ¿Van a expropiarlo?
R. El ministerio cooperará con la Junta de Andalucía para que el parque recupere la realidad que tenía.
P. La Junta dice eso en público pero ante el tribunal que tiene que decidir si el hotel es ilegal dice que está en suelo urbano. ¿Van a expropiarlo o están pendientes de los tribunales?
R. La Junta plantea que el objetivo es poner punto final al Algarrobico y que arbitrarán los medios necesarios y el ministerio va a apoyarlo. Objetivo común con la Junta: liberar el parque natural de Cabo de Gata del hotel del Algarrobico.
P. ¿Lo veremos durante su mandato?
R. Espero que sí. Espero y deseo porque yo tengo un compromiso firme y claro y en ese sentido estamos ya trabajando y hay otros temas que también trabajamos en la misma dirección.
P. El deslinde de Doñana, que expropia buena parte del parque, ya está en el BOE. Si va a hablarlo es que está dispuesta a cambiarlo.
R. Lo mejor es que las cosas no se decidan en los tribunales sino en las Administraciones desde el diálogo, y el diálogo siempre es útil.
P. ¿Pero el deslinde de Doñana es negociable?
R. Está recurrido por la Junta y quiero abrir un espacio de diálogo sobre eso. Quiero que hablemos del tema, eso no presupone nada, pero quiero hablar del tema. Me voy a sentar con ellos independientemente de los resultados del diálogo. Acabo de llegar al ministerio. Lo mismo con Andalucía que en otros temas con otras comunidades. Porque las buenas relaciones institucionales son fundamentales.
P. ¿Temen a Equo, el nuevo partido ecologista?
R. No sé si surgirá o no, pero yo respeto cualquier iniciativa que quiera adoptar cualquier ciudadana, ciudadano o colectivo. A mí me preocupa hacer las cosas bien en el ministerio.
P. ¿Se va a afiliar al PSOE?
R. Hace ya un año y medio o dos que no pertenezco a IU. A mí nadie me ha pedido que me afilie al PSOE, los compañeros han sido extraordinariamente respetuosos y tampoco me lo ha pedido el presidente. Me siento parte del proyecto socialista, me siento una más, trabajo y punto, no me planteo ninguna otra cuestión.
P. Cuando la nombraron los ecologistas dijeron que su herencia en Córdoba no es nada ecologista, deja un problema de viviendas ilegales.
R. También dijeron muchas cosas buenas y me quedo con lo bueno. Me gustaría que se dieran un paseo por Córdoba y vieran el desarrollo urbanístico realizado y cómo hemos planificado el desarrollo.
P. ¿Le gustan los toros?
R. Sí, es cierto, qué le vamos a hacer. No voy a decir ahora lo contrario porque sea ministra. Soy respetuosa con aquellos que tienen hacia los toros una posición determinada, pero lo que no voy a hacer es decir lo contrario de la verdad, aunque esos sectores dirán que vaya tela que a la ministra le gusten los toros, pero es la verdad. He ido a los toros. ¿Qué voy a decir? Pues lo que es. Siempre vamos a dialogar desde la sinceridad y el respeto. Y también me gusta el fútbol.

Deuda europea y dudas chinas / Jesús María Alonso

Las tribulaciones de los países periféricos de Europa con su deuda, en especial Irlanda, y la incertidumbre sobre China han cerrado una semana económica en la que la Cumbre del G-20 ha endurecido la vigilancia sobre los bancos, pero no ha resuelto la tensión de las divisas ni los desequilibrios globales.

Tal y como ocurrió hace meses antes del rescate europeo de Grecia, las bolsas fueron escenario de ataques contra los títulos de Irlanda, Portugal, Grecia, España e Italia, aunque esta vez también acusaron las tensiones derivadas de que China tenga que subir el precio del dinero por su alta inflación (4,4% en octubre).

A pesar de que Irlanda niega haber pedido ayuda a la Unión Europea (UE), los principales países europeos en la Cumbre del G-20 en Seúl (Alemania, Francia, el Reino Unido, Italia y España) tuvieron que apagar el fuego en los mercados al asegurar que un eventual rescate financiero no afectaría a los inversores privados.

Esto significa que los actuales inversores en deuda pública europea no tengan que asumir pérdidas por sus inversiones con el mecanismo de rescate aprobado la pasada primavera por la UE y vigente hasta 2013.

Pero en ese año la fórmula alemana que sucedería a la actual se aplicaría a deuda nueva y supondría que los inversores privados asumieran parte de las pérdidas en caso de un rescate, con lo que no recuperarían el 100% de su inversión.

La Cumbre de Seúl no resolvió las cuestiones pendientes de la economía mundial (guerra de divisas, desequilibrios globales) y se limitó a aplazar hasta 2011 el debate, a pesar de que sus líderes identificaron y reconocieron los problemas más acuciantes.

Sin embargo, si endureció los requisitos de supervisión y capital del sector financiero, y vigilará especialmente a los grandes bancos, que tendrán que someterse a un mayor control para evitar nuevas crisis como la desatada en 2007.

El G-20 reconoce que el principal problema es el desequilibrio en la balanza por cuenta corriente, con países como China, que gracias a su moneda devaluada produce y exporta mucho mas de lo que consume e invierte, frente a otros como EEUU, que consume mucho y exporta poco.

En cuanto a la llamada "guerra de divisas", el grupo de industrializados y emergentes hace un llamamiento para que los países "se abstengan" de devaluar sus monedas para ganar competitividad, pero sin citar a los que frenan la revalorización de su divisa (China).

En Europa se conoció el PIB del tercer trimestre, que registró un crecimiento del 0,4% (se esperaba un 0,5%) en la zona euro y en el conjunto de los 27. El dato es muy inferior al 1% del segundo trimestre y confirma una ralentización de la recuperación tras la crisis.

La Comisión Europea presentó su estrategia en materia de energía de cara a 2020, que contempla invertir un billón de euros en infraestructuras energéticas en los próximos diez años.

En cuanto a Latinoamérica, el Banco Mundial aseguró que el flujo de remesas se mantendría estable este año pese a la crisis global en unos 58.000 millones de dólares, de los cuales 22.600 irían a parar a México.

Wall Street bajó un 2,2% en la peor semana de los últimos tres meses. Los mercados europeos, asiáticos y latinoamericanos mantuvieron vivieron de la incertidumbre y acabaron con pérdidas, en especial el parqué chino de Shanghái (-5,16% el viernes).

El precio de la onza de oro rompió una vez más récords en Londres y Nueva York, al cotizar en 1.421 y 1.410 dólares, respectivamente, afianzándose como valor refugio.

El euro mantuvo su línea ascendente frente al dólar, coqueteando con el nivel 1,40, pero cayó el viernes notablemente en Fráncfort, donde cerró a 1,3712, por las sombras que le dejó la cumbre del G-20.

El crudo fue sensible a la posibilidad de que China eleve los tipos de interés y moderó su tendencia alcista a finales de semana, dejando el Texas a 84,88 dólares/barril y el Brent a 86,34.

Bruselas quiere un reparto de las ayudas agrícolas "más justo"

BRUSELAS.- La Comisión Europea propondrá el próximo jueves una reforma de la política agraria común (PAC) que permita un reparto "más equilibrado" de las ayudas directas que reciben los agricultores, eliminando las referencias históricas que en principio favorecen a los antiguos Estados miembros como Francia y España, y que apueste por un reparto más "justo" entre países y entre sectores, premie los esfuerzos para proteger el medio ambiente y prime a las zonas más desfavorecidas.

   El objetivo de esta reforma es también "justificar mejor ante el contribuyente" el gasto agrícola de la UE, que actualmente suma cerca de 60.000 millones de euros, en torno al 40% del presupuesto total. España, uno de los principales benefactores de esta política, recibe unos 7.500 millones de euros.
   Los Estados miembros más jóvenes se quejan de una diferencia enorme entre los pagos que reciben sus agricultores --vinculados al tamaño de sus explotaciones-- y las ayudas a los productores de los países más veteranos, que se calculan con un método que tiene en cuenta datos históricos y beneficia a los que más produjeron entre 2000 y 2002.
   Los agricultores más eficientes reciben mejores subsidios y eso "evidentemente, no es justo", han admitido fuentes europeas consultadas, que han señalado la necesidad de encontrar "criterios más objetivos" para fijar un nuevo sistema de reparto.
   Así las cosas, el comisario de Agricultura, Dacian Ciolos, es partidario de eliminar esos derechos históricos por los que un agricultor griego recibe como media 500 euros por hectárea, mientras que un letón recibe menos de 100.
   Este cambio perjudicaría en principio a los viejos Estados miembros como España, aunque fuentes comunitarias han advertido de que los agricultores españoles reciben subsidios por debajo de la media europea, que es de 280 euros por hectárea.
   Sin embargo, Ciolos abre el debate sobre la reforma con un documento "conceptual" que no detalla los criterios para nuevas fórmulas. Las nuevas perspectivas económicas para el periodo que comienza en 2013, cuando caduca el actual, no se darán a conocer hasta mediados del próximo año y el comisario quiere saber de cuánto dinero dispone antes de concretar más sus ideas. La propuesta legislativa "con cifras, criterios y evaluación de impacto" llegará previsiblemente en julio de 2011.
   En cualquier caso, el comisario apuesta por reemplazar el cálculo actual para las ayudas directas por otro que combine distintos factores. Partir de un pago  "base" por hectárea y por región fijado a partir de criterios aún por determinar y que podrían valorar desde su impacto en el empleo, la superficie o el poder adquisitivo del beneficiario, lo que permitiría fijar un "techo" para que los más ricos no sean los que más se beneficien.
   A esa prima base se sumarían otra para zonas desfavorecidas --aunque no está claro si entre ellas se incluiría a las regiones ultraperiféricas como Canarias-- y una tercera con la que incentivar buenas prácticas medioambientales que no son rentables para el agricultor, como el barbecho ecológico, los pastos permanentes o la rotación de cultivos.
   La propuesta en la que trabaja el comisario Ciolos también contempla reforzar la innovación y la competitividad de las explotaciones agrícolas de la Unión Europea y buscar nuevas herramientas para hacer frente a la volatilidad de los precios.