miércoles, 14 de noviembre de 2018

El almeriense Joaquín Abad publica la segunda parte del fenómeno editorial ‘El andorrano’


MADRID.- Tras el asombroso éxito de ‘El andorrano’, convertido en el fenómeno editorial del año en Andorra y logrando liderar las listas de ventas de plataformas digitales como Amazon en el país, e incluso en España, el almeriense Joaquín Abad presenta el segundo volumen de la trilogía, ‘Y la luz llegó a Andorra’.

“Todas las grandes fortunas suelen tener un origen delictivo, cuando no criminal”. Esta frase del fundador del semanario de sucesos ‘El Caso’ sirvió de introducción al libro de Joaquín Abad, El Andorrano.
El veterano periodista volvía a explotar su faceta de escritor tras la buena acogida de Descubriendo a Juan Asensio, una de las obras estrella de la pasada edición de la Feria del Libro, recomendada incluso por Carlos Herrera en tan señalada fecha.
El que fuese director de ‘La Crónica de Almería’ desentrañaba su experiencia real con un conocido mafioso almeriense, que logró mantener un estado de miedo y silencio durante décadas en todas las instituciones.
El andorrano’ llegaba con gran expectación tras el éxito de la anterior novela de Abad, también con tintes de realidad: “De cómo un pastor almeriense se convierte en el hombre más rico de Andorra, guiando por la frontera a judíos que huían de los nazis y los abandonaba en el Pirineo atados con alambres”.
Un tema tabú en el pequeño país que esconden los Pirineos pero presente en el imaginario colectivo de sus habitantes. Un pasado que pesa como una losa a no pocas familias andorranas, que las llevó incluso a querer censurar el libro, con su consecuente e inesperado efecto rebote.
El andorrano’ se convirtió en el fenómeno editorial del año en el país, agotando cada una de las seis ediciones de la novela de Abad (hasta el momento), y llegándose a considerar un éxito sin precedentes por los libreros del coprincipado, que no dudan de que sea el libro más vendido que recuerden.

La historia negra de Andorra al descubierto
Abad lograba así eludir la censura y colarse en lo más alto de las listas de ventas de las principales plataformas digitales. Pero no solo en el país, ya que en España ‘El andorrano’ estuvo prácticamente durante todo el periodo estival en los primeros puestos de ventas de Amazon, con traducciones a varios idiomas como el catalán, el inglés o el francés.
El periodista almeriense descubría al gran público y con todo lujo de detalles y conocimiento directo, fruto de sus investigaciones, cómo hizo su inmensa fortuna el hombre más rico de Andorra, y cómo fue su vida y su dramática muerte.

Y la luz llegó a Andorra
Según iba escribiendo su primera incursión en la historia de Andorra, Abad ya iba pensando en una segunda parte. Y es que el pequeño país de los Pirineos esconde un pasado del todo desconocido fuera de sus fronteras, más allá de ser considerado como un “paraíso fiscal” y uno de los mejores lugares del mundo para practicar todo tipo de deportes relacionados con la nieve.
Andorra es mucho más, y así lo ha plasmado el escritor almeriense en la segunda parte de ‘El andorrano’, Y la luz llegó a Andorra, que si bien parece abierta a convertirse en trilogía, tal y como ha adelantado el propio autor.
Esta nueva historia versa sobre Andrés Pérez, un cantero almeriense que llegó al Principado para trabajar en la construcción de la hidroeléctrica convirtiéndose en un capataz sanguinario, tratando como esclavos a los casi dos mil trabajadores y haciendo desaparecer a los que encabezaban la revuelta.
Durante las guerras supo unirse a los pasadores, traicionando a unos banqueros judíos que huían de los nazis, alcanzando el estatus derespetable hombre de negocios andorrano.
Otro de los protagonistas de la nueva novela es el entonces obispo y copríncipe de Andorra, quien se ve amenazado y huye tras un abuso sexual a un niño cantor del coro de la catedral de La Seu de Urgel, que resultó ser el sobrino de un líder de la CNT.
Después de escapar a Andorra, marcha a Toulouse y luego a Italia, donde es detenido por La Entidad, servicio secreto vaticano, por haber realizado un desfalco a las finanzas de la iglesia.
Un relato que, sin duda, no dejará indiferente a nadie dentro y fuera del país, y del que ya hay cientos de pedidos a la editorial.
Joaquín Abad es periodista y director del periódico mil21. Columnista en multitud de medios de comunicación, fue director del diario La Crónica de Almería durante 17 años desde 1982, donde salvó la vida tras varios atentados de la mafia local que ordenó su muerte, un relato recogido en el anteriormente citado Descubriendo a Juan Asensio.
Trabajó también en las redacciones de Arriba, El Alcázar, Diario de Avisos, Personas o la agencia Pyresa.
Uno de sus trabajos más reconocidos fue como director del mítico semanario de sucesos El Caso, del que sigue siendo editor, así como de una treintena de publicaciones digitales, un mercado que Abad domina a la perfección, ya que es, asimismo, CEO de la compañía Cibeles Group, LLC.

lunes, 5 de noviembre de 2018

Así confesó Ana Julia Quezada el crimen del niño Gabriel

MADRID.- El vídeo en el que Ana Julia Quezada confiesa haber asesinado a Gabriel ha salido hoy a la luz a través del programa 'Espejo Público'. En él se pude ver observar cómo confiesa haber acabado con la vida del niño en la finca de Rodalquilar, entre sollozos y muy nerviosa, interrumpiendo su declaración en varias ocasiones y dando entender en todo momento que se trataba de un accidente.

En la declaración comenta que invitó al niño a acudir a la finca con ella, donde tenía pensado ir a pintar, puesto que se encontraba acondicionando la casa.
Según afirma Ana Julia, el niño entró de repente en la casa sujetando un hacha, momento en el que le sugirió "dame el hacha que te vas a hacer año", a lo que supuestamente el niño le contestó "no, siempre me estás mandando y no quiero que me mandes, que eres fea, que yo quiero que dejes a mi padre y quiero que mi padre se case con mi madre y que te deje a ti, que tienes la nariz muy fea, que yo no te quiero".
En el relato, Quezada asegura que tapó la boca y la nariz del niño con la intención de que le dejara de decir esas cosas. Sin embargo, dice no recordar durante cuánto tiempo lo hizo y que "cuando dejó de chillar, le quité la mano", momento en el que, supuestamente, se dio cuenta de que no respiraba.
Instante después, confiesa que se fumó varios cigarrillos "porque no sabía qué hacer" y en lo único que pensaba era qué decirle a Ángel, el padre de Gabriel. 
"Me estaba volviendo loca", señala en el vídeo, y prosigue "veo por allí un hacha y digo, pues lo entierro allí". 

viernes, 12 de octubre de 2018

Referendos y liderazgo / Francisco Poveda *

En Europa no entienden bien lo que realmente está pasando en España y lo cierto es que nuestras embajadas no se han empleado casi nada en explicar 'el procés'  y sus causas profundas a las respectivas opiniones públicas nacionales, de la Unión Europea al menos, y a sus más relevantes medios en cada país, incluida la intervención y su financiación exterior interesada por elevación para una balcanización de la península Ibérica. 

Y quizás sea por el rubor que implica en una teórica democracia parlamentaria occidental haber negado la libertad colectiva de expresión a un grupo de ciudadanos españoles residentes en Cataluña a través de un referendo consultivo (cuando el resultado implica únicamente la manifestación de la voluntad general o popular de forma no vinculante) que, en la fecha de su planteamiento, hubiese arrojado unos resultados porcentuales previsibles y muy distantes de lo que significarían hoy de realizarse tras un acuerdo político previo entre Madrid y Barcelona. 

Ahí Rajoy no estuvo políticamente muy fino entonces y de aquellos polvos... estamos donde estamos y posiblemente a donde vamos. Aunque bien es cierto que el Gobierno central no puede admitir, ni el sistema oneroso de las autonomías regionales artificiales puede aguantar, que la contribución fiscal del 20% del PIB español aspire a un sistema de conciertos o cupo como el del País Vasco (5%) o Navarra (2%) a base de aportaciones cuasi simbólicas al erario público de la Nación en el marco de la reforma del Estatuto de Cataluña.

Explique lo que explique y donde lo explique, Rajoy ha salido del Gobierno por no asumir su responsabilidad política, personal y colegiada, ante el desafío catalán. Y Sánchez entró de urgencia en Moncloa, presumiblemente de la mano de Zarzuela y el Ibex, para encauzar un entuerto de tal envergadura mientras se regenera una derecha conservadora estructuralmente corrupta, se revela el escaso peso específico de un C's de plastilina y se verifica el techo electoral de un neocomunista Podemos ante la recuperación constatable del voto socialista antes de convocar unas nuevas elecciones generales todo lo tarde en el tiempo que se pueda para que el régimen del 78 pueda recuperar el aliento y apuntalar a la Corona ante los crecientes embates republicanistas de diferentes procedencias.

Porque aquí entendemos cualquier referendo como plebiscito es por lo que no se hizo en 1978, diferenciado del de la nueva Constitución, el del sistema de Gobierno (monarquía o república) que hoy, en 2018, aún parece pendiente para legitimar democráticamente a la Corona cuya única decisión existencial actual proviene de las Cortes de Franco en primer lugar y, en segundo, de la dinástica de don Juan de Borbón desde un punto de vista de sucesión interna al entenderlo todo como una reinstauración de lo desechado en 1931 por unas elecciones municipales concluyentes.

Pero la Corona puede y tiene que hacerse útil en tiempos tan turbulentos si es que aspira a sobrevivir en España. Nunca entendí muy bien como no se renovó por completo el equipo de Zarzuela con la ascensión al Trono de Felipe VI. Y ahora aún lo entiendo menos al trascender que el cuestionado desde Cataluña discurso real del 3-O se coció en los entornos del monarca, lo que todavía puede resultar más problemático de cara a las periferias del país y sus élites más liberales por ilustradas. 

El resultado es que la sociedad española más inquieta por joven, bien formada y progresista ha elegido este simbólico 12 de octubre para debatir sobre la abolición de la monarquia parlamentaria tras el cuestionamento que se ha producido horas antes en el Parlamento catalán. 

Y puede continuar en algunos ayuntamientos de las llamadas nacionalidades históricas, desde Galicia a las Vascongadas y hasta de Baleares, visto el poco entusiasmo ante el llamamiento del constitucionalista PP para cubrir hoy todas las fachadas de nuestras viviendas con la enseña nacional con motivo del 12 de octubre. Su escasa capacidad de convocatoria tiene mucho que ver con la corrupción sistémica, la degradación general y la ascensión de los populismos, que explican el fenómeno catalán y la falta de credibilidad, por agotamiento, del régimen del 78 en todo su conjunto, hasta el desprestigio en Europa de nuestra Justicia por su infiltración política definitiva al margen de la Fiscalía.

Con todo, lo más preocupante e inquietante es la falta de un liderazgo nacional que tan bien supo encarnar el actual rey emérito Juan Carlos I. Desde Pablo Iglesias hasta Felipe VI, pasando por Pablo Casado, Albert Rivera, Pedro Sánchez y hasta Alberto Garzón, no se han revelado como líderes en coyuntura tan propicia como la de ahora para poder demostrarlo con un poco de esfuerzo. Y esa es la verdadera tragedia nacional que puede dar lugar a todo tipo de riesgos interiores y exteriores para conservar las esencias culturales e históricas que sustentan identidad,  folklores aparte.

Meses después de la moción de censura en el Congreso, la derecha se ha fraccionado en tres partidos extremos que han regalado el centro al PSOE mientras la izquierda reformadora y transformadora reside en Podemos, por lo que cabe concluir que en unas eventuales elecciones próximas, y coincidiendo con el CIS, hoy ganaría con holgura el centro-izquierda frente a los nacionalistas incluso, por un significativo deslizamiento del voto con las posibles excepciones de Andalucía, Cataluña y puede que hasta el País Vasco, según coinciden sociólogos expertos en demoscopia. 



(*) Periodista y profesor

La ‘Matrix’ de los partidos políticos / Guillermo Herrera *

Toda la vida me he pasado discurriendo a qué partido votar sin hallar nunca una respuesta satisfactoria a pesar de haberme calentado la cabeza hasta la saciedad sobre los pros y los contras de cada partido político.

La explicación es que la Verdad está fragmentada y dividida entre las distintas propuestas de los partidos políticos. Si votas una cosa, estás en contra de la otra, pero no existe un pensamiento integral y holográfico que permita comprender la razón de cada uno para recogerla en una síntesis coherente y ofrecer soluciones integrales.

Lo ideal sería un centro político que recogiera las virtudes de la derecha y de la izquierda para ofrecerlas en una síntesis armónica, y ofrecer un modelo perfecto de sensatez y sabiduría, pero el centro nunca se ha vendido bien en el mercado político de España porque la opinión pública tiende siempre a la polarización hacia los extremos según el problema que defiendan.

La centralidad política hubiera evitado la guerra civil y tantos extremismos políticos como se han dado en nuestra patria. Pero cuidado, el centro no puede ser nunca una tibieza de mediocridad y de indefinición como ha ocurrido a veces, sino un modelo bien definido de soluciones sensatas.

Cada partido político está aglutinado en torno a unas verdades fundamentales, pero a veces este núcleo está rodeado de una nube de contradicciones que “donde dije digo que digo Diego”, y ahí es donde se estrellan los talentos políticos.

Los que están a favor de la inmigración se olvidan de los derechos de los ciudadanos españoles sin techo que están instalados en la pobreza absoluta, duermen en la calle y piden limosna como mendigos. ¡Todavía no he escuchado a ningún partido político que quiera solucionar esto! El problema fundamental es que no se cumple el contenido social de la Constitución Española, y sin embargo se cumple a rajatabla el derecho de los bancos a desahuciar a familias pobres.

Los que defienden los derechos de los animales (yo también lo hago por compasión) se olvidan de los derechos de las personas, y viceversa. Si amas a tu patria estás obligado a ser de derechas (¡qué idiotez!) y si defiendes los derechos de los trabajadores estás obligado a defender el separatismo. Otra idiotez, que se olvida que la izquierda nunca ha sido nacionalista sino internacionalista.

Tampoco se acuerdan que el nacionalismo separatista es un invento de la burguesía más adinerada para defender sus intereses egoístas, y ahora lo han convertido en bandera de la izquierda. Esto es como mezclar las churras con las merinas, porque una cosa no tiene nada que ver con la otra.

A la pregunta clásica de si ¿hay algo más tonto que un obrero votando a la derecha o que un millonario votando a la izquierda? mi respuesta es afirmativa: un pobre adorando a un rico a través de la llamada “prensa rosa”.

Todo está fragmentado y dividido para evitar soluciones completas y dividir y enfrentar a la gente (divide y vencerás). Por eso pienso que el sistema de partidos es una conspiración como la copa de un pino para encerrarnos a todos en una ‘Matrix’ de soluciones parciales e incompletas. La palabra partido viene de partir, dividir, fragmentar, enfrentar y crear partidarios, es decir fanáticos sectarios dispuestos a todo.

Lo que mejor saben hacer todos los partidos políticos es defender sus propios intereses corporativos, aunque sea en contra de los intereses de su pueblo al que dicen servir, y esto acaba con mucha facilidad en la corrupción que todos conocemos.

Eso no quiere decir que yo defienda la dictadura, que tampoco. Quiere decir que tenemos que inventar algo nuevo y armónico que acabe con esta división y enfrentamiento entre la derecha y la izquierda, entre azules, rojos, naranjas y morados. ¿Es que no hay imaginación?

Tanto es así que al final la gente acaba votando no lo que más le gusta sino lo que menos le disgusta, aunque sea tapándose las narices para no oler la podredumbre de tanta corrupción.

A mi me seduce el ideal platónico del sabio al poder, o la tradición ancestral existente en todas las culturas de la humanidad de comunidades autogestionadas y gobernadas por un consejo de ancianos sabios, santos e iluminados que tome siempre decisiones sensatas para no cometer los errores de los jóvenes.

¡Feliz Día de la Hispanidad y un abrazo muy fuerte a todos mis hermanos hispanos!



(*) Periodista

miércoles, 3 de octubre de 2018

La Junta de Andalucía aprueba una oferta de 2.417 plazas de empleo público

SEVILLA.- El Consejo de Gobierno andaluz ha dado luz verde a la nueva oferta de empleo público para la Administración General de la Junta: 2.417 plazas, 1.197 de acceso libre y 1.220 de promoción interna.

Según ha explicado en rueda de prensa el portavoz del Ejecutivo regional, Juan Carlos Blanco, la oferta de 2.417 plazas para Administración General supone "llevar al máximo" la tasa de reposición de efectivos fijada en los Presupuestos Generales del Estado para las comunidades que cumplen los objetivos de estabilidad presupuestaria, del 100% en todos los sectores y un 8% adicional en ámbitos prioritarios de prestación de servicios públicos esenciales.
Blanco también ha destacado de que este modo "la comunidad autónoma generará empleo público neto por primera vez desde las restricciones estatales impuestas en 2012", lo que también permitirá "reducir la temporalidad" en las plantillas.
Los procedimientos selectivos comenzarán a desarrollarse durante el último trimestre del año en el caso de la promoción interna de funcionarios y en el primero de 2019 en la modalidad de libre acceso. En ambos casos, se realizarán convocatorias acumuladas con la oferta de empleo ordinaria de 2017 (538 de acceso libre y 600 de promoción interna).
Respecto al personal laboral, las pruebas comenzarán a convocarse una vez culminen los procedimientos selectivos que actualmente están en marcha correspondientes al periodo 2016/2017.
Según los datos facilitados por Blanco, la oferta aprobada este martes eleva a 8.356 el total de nuevas plazas de empleo público ordinario previstas este año 2018, ya que a las 2.417 para Administración General se suman las 2.321 de Educación, con el procedimiento selectivo ya realizado y los nuevos docentes incorporados a sus centros; las 3.618 de personal sanitario, pendientes de negociación sindical, y 7.500 extraordinarias deestabilización del empleo en la Junta.
La dotación de puestos de la Administración General, negociada con las organizaciones sindicales representadas en la mesa sectorial y en la comisión del convenio laboral, da cumplimiento al acuerdo para la mejora del calidad del empleo público suscrito el pasado 13 de julio con los sindicatos CSIF, UGT y CCOO, que, entre otras medidas, también incluyó la implantación de la jornada laboral de 35 horas semanales.
Blanco ha subrayado que esta oferta permitirá reforzar sectores básicos para el adecuado funcionamiento de la Administración andaluza y para la prestación de servicios públicos esenciales, como los asistenciales y los vinculados a la lucha contra el fraude fiscal, la concesión de ayudas públicas, el asesoramiento jurídico y de gestión de recursos, la prevención y extinción de incendios, el empleo, la agricultura, etc.
Asimismo, y respetando los principios de igualdad, mérito y capacidad, se incorpora la previsión de que las convocatorias de los procesos selectivos puedan establecer medidas de acción positiva en aquellas especialidades donde mujeres u hombres se encuentren especialmente subrepresentados.
En todos los casos, el 10% de los puestos se destina a personas que acrediten una discapacidad igual o superior al 33%. De esta reserva, un 7% corresponde para el cupo general de discapacidad (170 plazas), un 2% corresponde a discapacidad intelectual (48) y un 1% a personas con enfermedad mental (24).

Evitar la desintegración de España / Guillermo Herrera *

  • ¿Es que no se dan cuenta los separatistas de que hay que evitar a toda costa la desintegración territorial de España?

  • ¿Es que no se dan cuenta de que nos estamos jugando la supervivencia de nuestro propio país?

  • ¿Es que no se dan cuenta de que ningún país del mundo puede permitir la fragmentación de su integridad territorial?

  • ¿Es que no se dan cuenta de que la integridad territorial de un país está por encima de cualquier régimen político que haya en ese momento, sea democracia o dictadura?

  • ¿Es que no se dan cuenta de que la balcanización de España sería la ruina para todos?

  • ¿Es que no se dan cuenta de que van contra la corriente positiva de globalización mundial?

  • ¿Es que no se dan cuenta de que la misión principal de las Fuerzas Armadas es garantizar la integridad territorial de España según la Constitución?
(Artículo 8.1 de la Constitución Española.- Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional.)

INTERESES OCULTOS
  • ¿Es que no se dan cuenta de que los catalanes que quieren la independencia, que son menos de la mitad, no puede pesar más que 45 millones de españoles que no la quieren?

  • ¿Es que no se dan cuenta de que los más interesados en la independencia son sus propios líderes corruptos para seguir robando impunemente?

  • ¿Es que no se dan cuenta de que no les interesa para nada el bienestar social del pueblo porque desvían dinero de la Sanidad para crear embajadas?

  • ¿Es que no se dan cuenta de que la supuesta independencia de Cataluña iría seguida por la del País Vasco y otras regiones, para liquidar a España hasta dejar la Península convertida en un mosaico de reinos de taifas mal avenidos?

  • ¿Es que no se dan cuenta de que están siendo manipulados por intereses extranjeros interesados en la liquidación de España como hicieron con Yugoslavia?

  • ¿Es que no se dan cuenta de que la desintegración de países forma parte del abominable “nuevo orden mundial” para poder debilitarlos y manipularlos con más facilidad?

    PAÍS DE ENCHUFADOS
Algo hicieron mal los padres de la Constitución cuando todavía seguimos enfangados en separatismos, en lugar de afrontar los retos del siglo XXI que son muchos. Lo que no entiendo es que haya administraciones duplicadas, triplicadas y hasta cuadruplicadas, con el coste que ello conlleva. Tampoco entiendo que seamos el país de Europa con más políticos y burócratas enchufados como sanguijuelas que chupan la sangre del erario público. Por ejemplo, Andalucía tiene más coches oficiales que el Gobierno de los Estados Unidos.

La Península Ibérica es una unidad territorial perfectamente definida en cualquier mapa mundi, por mucho que les pese a nuestros hermanos los portugueses, que desearían vivir en una isla separada como la Gran Bretaña, por lo que la identidad española viene desde muy antiguo, el sentimiento de pertenencia a una península casi aislada del resto de Europa.

España, Hispania, Hesperia, Tarsis o Tartessos, todos ellos tenían conciencia de pertenencia a una unidad geográfica llamada Península Ibérica, desde que un hijo de Noé fundó la ciudad de Toledo después del diluvio universal.

Sin embargo, nuestro talón de Aquiles ha sido siempre la división y el enfrentamiento (si habla mal de España es porque es español) y nuestros enemigos han aprovechado siempre esta debilidad para debilitarnos y dominarnos. (Divide y vencerás.)

VENGANZA SIONISTA
No estoy de acuerdo con la expulsión de los judíos por los Reyes Católicos, porque eran genios de las finanzas, de la medicina y de la ciencia, como siempre, además de que me encanta la cultura tradicional sefardita por su amor a España, por su hospitalidad, y por sus bellas canciones.

Pero esta expulsión la ha pagado España muy cara desde entonces, por el Sionismo internacional, a través de la Masonería, y quizás de los Jesuitas, ya que ETA nació en una sacristía, en el seno de las juventudes católicas del PNV. Primero con la pérdida de las colonias en el desastre del 98 y luego con mucha inestabilidad política, golpes militares y pequeñas guerras civiles.

Ahora mismo Israel ha concedido un préstamo de doscientos mil millones de euros a los separatistas catalanes para financiar su objetivo, porque quieren liquidar a España. Es el “nuevo orden mundial” que divide a los pueblos para poder dominarlos.

George Soros financia a los separatistas, pero también financia a Ciudadanos y a Podemos, es decir, juega con todas las cartas de la baraja para tener controlados a todos los bandos del juego político. Esto me recuerda a los banqueros que prestaban dinero por igual a Napoleón y a sus enemigos para siempre ganar la guerra.

La religión del sionismo no es el judaísmo sino la religión del dinero-deuda, es decir, la institucionalización de la usura, para endeudar a todo el mundo y tenerlo cogido por los testículos. El sueño de esta religión es que cada judío rico tenga a su servicio diez cristianos esclavos pobres.

MONOLINGÜISMO
Cataluña siempre fue bilingüe, como lo atestigua el propio libro de Don Quijote, por lo que la ideología del monolingüismo es extremista y fanática, porque va en contra de la realidad social catalana de toda la vida, por mucho que se empeñen en lavar el cerebro en las escuelas o en hacer limpieza étnica.

Hasta tal extremo llegó esta ideología que preferían tener inmigrantes musulmanes a hispanoamericanos. Con esta política migratoria Cataluña acabará convertida en un sultanato con el paso de los años, porque habrá más musulmanes que cristianos.

A mi juicio, el mejor modo de unir a los españoles no es con banderas ni con proclamas patrióticas sino con una mejor justicia social distributiva. Más trabajo, más derechos laborales, menos desigualdad, menos corrupción, mejores pensiones, mejor sanidad, mejor educación, más ayudas sociales, etc. Esto es lo que cohesiona una sociedad y lo que hace a la gente sentirse parte de una familia nacional solidaria. El separatismo es hijo de la miseria social y económica, unida a un lavado de cerebro.



(*) Periodista y oficial del Ejército del Aire

domingo, 30 de septiembre de 2018

Nuestros blogs sectoriales más leídos

El ministro Planas asegura que no hay ningún caso de peste porcina africana en España


LÉRIDA.- El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha querido enviar hoy un mensaje de tranquilidad sobre la peste porcina africana y ha asegurado que no hay ningún caso en España.

En su visita a la 64 Feria de Sant Miquel de Lleida, Planas ha señalado no obstante que existe la necesidad de reforzar la vigilancia sobre los jabalíes, ya que "es el reservorio a través del cual se ha transmitido la enfermedad en el este de Europa".
El ministro también se ha mostrado receptivo a escuchar la problemática de los precios en el sector de la fruta: "Tenemos que hacer todo lo que podamos para reforzar la cadena de valor de la fruta", ha afirmado tras su visita luego a la edición 33 del Salón Internacional Eurofruit.
Asimismo, Planas ha destacado que 1 de cada 5 euros de los que se exportan en España vienen de Cataluña, gracias a las más de 3.000 empresas agropecuarias catalanas.
Un total del 10,5 % de la producción porcina de España pertenece a Lérida, por lo que Planas ha destacado: "Somos el cuarto productor del mundo por detrás de Estados Unidos, China y Alemania".
Planas ha subrayado que los objetivos del Ministerio son mantener la calidad, diferenciar los productos y ser capaces de aumentar la cadena de valor y la contribución de cada uno de los alimentos.

Todo previsto

Luis Planas, ha garantizado que el Gobierno está "dispuesto a adoptar todas las medidas que sean necesarias" para evitar que la peste porcina africana llegue a España.
Planas se ha reunido hoy con la consellera de Agricultura de la Generalitat, Teresa Jordà, con quien ha mandado, desde la Feria de Sant Miquel, un mensaje de tranquilidad "absoluta" ante los casos aparecidos en Europa de peste porcina africana.
Entre las medidas previstas, el ministro ha destacado el refuerzo del Plan Nacional de Vigilancia Sanitaria, así como del Plan Estratégico en materia de bioseguridad.
Planas también ha destacado la próxima reunión con la Mesa Nacional de la Caza para pedir a los cazadores colaboración a la hora de identificar posibles irregularidades, especialmente, con los jabalíes.
El ministro ha hablado de la petición aceptada que se hizo a la Comisión Europea para prohibir la importación de jabalíes salvajes y ha adelantado que ahora harán lo mismo en referencia a los jabalíes de granja.
La consellera de Agricultura ha considerado "vital e imprescindible" la coordinación entre todas las administraciones y, de igual forma, ha querido mostrar tranquilidad ante el sector porcino del país.
Jordà anunció el jueves en Lérida que no se descarta la posible colaboración de los Mossos d'Esquadra para detener a los camiones que circulen cargados de cerdos para hacer las revisiones pertinentes.

La apertura de un centro comercial en Almería "puede dejar sin agua" a siete pueblos


MADRID.- La apertura de un centro comercial de Torrecárdenas, en Almería, podría dejar sin agua a siete pueblos de la comarca del Bajo Andarax. La situación ha sido alertada por la Asociación Mediterránea Anticorrupción y por la Transparencia (AMAyT) que asegura que hay “graves deficiencias técnicas” en el proyecto de la empresa Bogaris, que según el colectivo pueden suponer un riesgo para la salud pública.

Entre las presuntas deficiencias señaladas por AMAyT, se encuentran que el montaje de la tubería de abastecimiento procedente del río Andarax transcurre por la urbanización a una cota inferior a las infraestructuras de saneamiento, que se incumple la orden que regula la instalación de tuberías de saneamiento, y la ordenanza municipal sobre la normalización de elementos constructivos para las obras de urbanización.
El servicio municipal de aguas de la capital almeriense emitió un informe en marzo de 2015, al que ha tenido acceso Vozpópuli, en el que ya constaban estas "graves deficiencias", relacionadas con la red hídrica y su posible afección a los ciudadanos. En el documento se apunta que no se han llevado a cabo las oportunas obras para subsanar los mismo fallos que ya indicaron en un escrito anterior.
La organización civil ha puesto estas irregularidades en conocimiento del Ayuntamiento capitalino, que a pesar de ello “ha procedido a otorgar las preceptivas licencias de apertura y la recepción de obras”, algo esto último que desde AMAyT aseguran que no se ha producido.
La asociación subraya la "suma gravedad de los hechos (...) que sobrepasan la mera irregularidad administrativa y pudiendo ser, presuntamente, constitutivos de un delito de prevaricación y contra la salud pública". Por ello, denunciarán esta situación ante la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía, ante el Consistorio de Almería, y ante los ayuntamientos de la Mancomunidad del Bajo Andarax almeriense.
Explican que estos últimos municipios "se verían afectados en la salud pública, en caso de avería o filtración de las tuberías de saneamiento sobre las de abastecimiento, al suministrarse dicha mancomunidad de municipios del agua potable de las tuberías de abastecimiento que transcurre por dicha urbanización en cota inferior a las redes de saneamiento".

Escrito a Fiscalía

En un escrito, presentado ante la Subdelegación del Gobierno en Almería, piden la intervención de oficio ante la Fiscalía y exigen que las administraciones competentes e involucradas en este asunto adopten las "medidas preventivas oportunas encaminadas a la paralización inmediata de las obras" y de la licencia de apertura hasta que no se resuelvan estos defectos, "a la vista de los grandes y graves riesgos" que corren los vecinos.
También añaden que están estudiando denunciar "otras graves anomalías, presuntamente delictivas, en la aprobación de las licencias de construcción del centro comercial que impedirían la apertura del centro comercial y otorgamiento de licencia de actividad".

Hacia un pacto mundial para la migración / Alberto Piris *

Exagerar el número de inmigrantes que acoge un país, tras atribuir a ellos todas las calamidades que afligen a la población autóctona (paro, inseguridad, violencia, etc.), suele ser uno de los instrumentos mediante el que los neonazis europeos y sus adláteres atizan el temor de la gente y favorecen el auge de los partidos extremistas.

Un reportaje especial del semanario británico The Guardian Weekly ayuda a poner en sus justos términos las cifras demográficas de la emigración mundial.

Para empezar, en estos días la humanidad está contemplando el máximo, nunca antes observado, de personas desplazadas en todo el mundo. En 2017, una de cada 30 personas estaba viviendo fuera de su país de origen, un total aproximado de 258 millones. A comienzos del siglo XXI eran 173 millones, lo que revela un enorme crecimiento. Las proyecciones hacia el futuro anticipan que a mediados del presente siglo serán más de 400 millones.

Pero cuando se toman en consideración los que se han visto forzados a desplazarse dentro de su propio país se constata que en 2009 eran ya 740 millones, más del doble de la población actual de EE.UU.

Según datos de la Agencia Internacional para la Migración, los principales países de acogida de emigrantes en 2015 eran EE.UU. (donde residen de más 46 millones de personas que no han nacido allí); Alemania, Rusia, Arabia Saudí (entre 12 y 10 millones cada uno) y Reino Unido (8 millones).

Los cinco países que producen mayor número de emigrantes son India (15 millones), México (12), Rusia (10), China (9) y Bangladés (7). Casi la mitad de la población migrante mundial procede de Asia, aunque tanto asiáticos como africanos prefieren emigrar dentro de sus respectivos continentes.

Si se trata de refugiados que huyen de la guerra, el asunto cambia. En su mayoría proceden de Siria (6,3 millones), Afganistán (2,4) y Sudán del Sur (2,3) y se refugian en países menores y a menudo afligidos por graves problemas. Turquía acoge a 3,5 millones de refugiados y Uganda y Pakistán a 1,4 millones cada uno.

El citado semanario considera a la emigración “La gran historia de nuestra época” que, además, está creando complejos problemas morales. La reacción hostil que se crea en Europa, EE.UU. y Australia lleva a la expulsión, a veces violenta, de los que huyen y a la creación de muros y controles de aislamiento que contribuyen a fomentar el odio hacia el forastero.

El cambio climático, con el aumento de las catástrofes naturales ha creado un nuevo problema: los que huyen de ellas no son considerados oficialmente refugiados. Cuando la vida de las personas está en peligro, resulta absurdo distinguir entre el peligro causado por las armas y el de los terremotos y las sequías.

Otro efecto de las migraciones es el auge del tráfico organizado de personas. Al haberse reducido las vías legales para la emigración, a causa de la hostilidad política y pública a la libertad de movimiento de las personas, se ha fomentado el ilegal negocio de los traficantes, cuyos beneficios se estiman en unos 150.000 millones de dólares anuales. A la vez, han aumentado las víctimas mortales: 30.000 emigrantes han fallecido en los últimos cinco años, en su mayoría en el Mediterráneo, norte de África y Centroamérica.

El próximo mes de diciembre la ONU celebrará en Marrakech una conferencia para adoptar un texto sobre la migración, que se ha venido preparando durante un año y medio, con el nombre de “Pacto mundial para la migración segura, ordenada y regular”. Se trata de un acuerdo que “cubre todas las dimensiones de la migración de una manera holística y completa”.

Hay esperanzas entre los que lo apoyan de que contribuya a resolver algunos de los graves problemas de la migración antes comentados; esperanzas algo atenuadas, lamentablemente, por el brusco abandono por EE.UU. de las conversaciones, otro efecto más del errático autoritarismo del insólito residente de la Casa Blanca.


(*) General de Artillería en la Reserva y Diplomado de Estado Mayor 



domingo, 16 de septiembre de 2018

Menos de dos horas por semana: la jornada laboral de los catedráticos de Almería

MADRID.- Los catedráticos de la Universidad de Almería apenas dan clase. Esa vieja actividad tradicional de los de su gremio, la de disertar frente a los alumnos y enseñarles la asignatura es una rareza entre los funcionarios de mayor grado de este centro educativo. Su media de horas anual es de 88. Muy por debajo que las de cualquier otra universidad española, en las que se considera que estar por debajo de 120 "ya es un escándalo". Esa actividad docente, sobre todo, recae sobre sus ayudantes: jóvenes que están preparando la tesis, revela El Confidencial.

El catedrático es una especie en vías de extinción. "Estamos casi liquidados", resume Luis Enrique Alonso, titular de la cátedra de Sociología en la Facultad de Económicas de la Universidad Autónoma de Madrid. 
"Cada vez somos menos y más viejos", prosigue. 
En el caso de la Universidad de Almería, además, lo que parece en extinción es el número de horas de clases que dan, de acuerdo al análisis de la programación lectiva de sus más de 1.300 profesores para el curso 2018-2019 reflejado en un documento interno recibido en el buzón seguro de El Confidencial
 La media en sus 11 facultades es de 88 horas anuales. Las de un ayudante doctor, 203. Una cifra extraordinariamente baja y muy sorprendente para todas las fuentes consultadas. "¡Eso no es normal en absoluto!", exclama sin poder ocultar su incredulidad un profesor titular de la Universidad Complutense. El mínimo legal son 60 horas.
"Yo es que esto no lo veo lógico, la verdad", comenta un estudiante un poco atribulado de Agronomía. "Por ejemplo, los viernes teníamos una clase de dos horas con un catedrático y ¡llegó a las 9.30 y ya nos estaba echando a las 10.15!", explica este alumno, que achaca al "pluriempleo" este absentismo de las primeras espadas de cada departamento. 
"Yo creo que hacen consultoría a empresas y cosas así y por eso no dan clase, eso es lo que pensamos los estudiantes", agrega cada vez con menos prudencia. "Los que nos dan clases son doctorandos que están preparando su tesis", continúa el chico.
Uno de estos docentes, que prefiere mantener su nombre en secreto por motivos obvios, no cree que el pluriempleo sea la causa fundamental, aunque "algunos lo harán bajo su responsabilidad, porque es ilegal". 
Este profesor achaca este "agravio comparativo con cualquier universidad" a un pacto no escrito entre los catedráticos y el rectorado: "Es un trato bajo cuerda: tú me das prebendas y me dejas en paz y yo te consigo los votos para permanecer en el poder". 
"Se trata de tener contentos a los 'capos' del campus", sentencia.
En la Universidad de Oviedo, por ejemplo, cifran en 160 horas anuales las "horas tiza" (como se conoce a la actividad propiamente docente) las que les corresponden habitualmente a los catedráticos. 
"Es normal que el catedrático tire de galones y se descargue, ¡pero no tanto!", confirman desde la Universidad de Salamanca. El número de horas máximo del que se parte es de 240. Después, según diversos factores se pueden ir sumando o restando a esa cifra estándar.
En Almería sí es normal. Incluso más. En los departamentos de Agronomía o Educación los catedráticos dan una media de 61 y 68 horas anuales respectivamente. Solo se aproximan a las horas estándar en Economía y en Derecho, con 112. Un dato que no resulta tan sorprendente. 
"Los departamentos de ciencias sociales somos los verdaderos financiadores de las universidades", explica Fernando Rubiera, profesor titular de Ciencia Económica en Oviedo. "Somos los que tenemos más alumnos, por una parte; y por la otra son alumnos que salen muy baratos no como los de ciencias, que exigen aparatos y personal de mantenimiento caro". 
En resumidas cuentas, que en estos departamentos casi nadie puede evitar las aulas. Sin embargo, incluso esas cifras están muy por debajo de lo que los catedráticos consultados consideran un mínimo: "Menos de 120 es muy extraordinario".
Pero aunque la media es claramente llamativa (por las poquísimas horas de clase), caso a caso puede estar muy justificado que un catedrático no dedique mucho de su tiempo a las aulas. 
Desde la célebre y polémica ley Wert (en referencia al que fuera ministro de Educación entre 2011 y 2015) hay una serie de "privilegios" que las distintas categorías de profesores universitarios pueden ir adquiriendo para así ver reducida su carga docente. "Básicamente, la cosa se resume en que demuestres actividad, que haces cosas, que te mueves", clarifica Rubiera.
El pacto al que alude el profesor de la UAL consiste en que primero se les van dando las horas a los becarios "hasta que estén hasta los topes y después con lo que sobra se quedan los catedráticos, que pueden ser tres horitas o nada". Un sistema muy diferente al que se utiliza en casi cualquier otro centro de educación superior. 
"Le encaloman todo al becario y las vacas sagradas se dedican a sus cosas, que puede ser investigación o leerse el 'Marca', que de todo hay", insiste. Este diario trató de ponerse en contacto sin éxito con el catedrático de Tecnología de los Alimentos José Luis Guil, reciente autor de las novelas 'Horologio' y 'Exilio en Berbería', que completa 61 horas docentes (una más del mínimo legal).

Se dejan llevar por estar en el tope

Para ello hay varias maneras. Y muchas de ellas no siempre benefician a los catedráticos. Por ejemplo, un profesor titular de la Complutense asegura que en su facultad muchos de ellos dan más de 300 horas lectivas porque "no están motivados y no hacen nada, así que al final les van poniendo más clases". De hecho, según este docente, muchos de los que están en el espectro más alto de la pirámide educativa, "se dejan llevar desde que consiguen alcanzar su tope".
Los criterios son: estar en algún proyecto europeo o de asesoramiento, acumular sexenios o dirigir tesis. Muchas de esas actividades son las que se usan para elaborar los famosos 'rankings' de universidades. La de Almería está aproximadamente en el puesto 40 en casi todos ellos. Es decir, que no destaca particularmente y más bien se encuentra en el pelotón de cola de los centros superiores universitarios españoles. 
 "Hay bastantes funciones que no son estrictamente dar clases. ¡Por ejemplo, corregir los famosos TFM estos que ahora están tan de moda!", reivindica otro catedrático. Sin embargo, otras fuentes universitarias deslizan que esas correcciones muchas veces también las hacen los ayudantes.
Desde el rectorado de la Universidad de Almería la respuesta es que no tienen esos datos disgregados. Sus clasificaciones mezclan a los profesores titulares y a los catedráticos. "No tenemos ese dato", comentan desde el departamento de comunicación. 
Aunque a través de correo electrónico dan la siguiente respuesta: "En la Universidad de Almería, el potencial docente de los catedráticos es el mismo que el resto de universidades andaluzas. Otra cuestión es que, como consecuencia de las distintas reducciones de la labor docente por ocupar cargos académicos o por investigación, la media sea inferior que su potencial docente. 
No obstante, es cierto que en ese cómputo no se incluyen determinadas actividades docentes como la dirección de trabajo final de título, que también implica horas de dedicación". El rector, Carmelo Rodríguez Torreblanca, que es de quien directamente corresponde la responsabilidad de controlar estos repartos, no pudo atender a El Confidencial.
"En la Complutense el rectorado está muy encima de estas cosas y, por ejemplo, en mi departamento los catedráticos no se descargan ni media hora", exclama un profesor titular. "En Madrid eso está muy regulado. Se pueden dar algunos casos, pero se cuentan con los dedos de las manos porque hay muchísima vigilancia de esa clase de asuntos", insiste. 
De hecho, Luis Enrique Alonso, catedrático, conoce algunos colegas a los que les sucede al contrario, que dan muchas más horas de clase de lo normal porque "están desmotivados con otras cosas y al no poder seguir progresando, no haber nada más para ascender, se han quedado estancados y acaban por tener mucha carga docente".

251 horas anuales, el récord

No es el caso de bastantes catedráticos en el departamento de Agronomía de la UAL. Estos docentes solo dan 61 horas anuales. En el otro extremo se encuentra un profesor titular de Matemáticas, Florencio Castaño, con 251 horas. Curiosamente, el catedrático que menos da también es de ese mismo departamento: Andrei Martínez con 15 horas. Por supuesto, eso no quiere decir que no esté justificado en el caso de los dos catedráticos por sus otras actividades, incluida la investigación.

Andalucía regresa al grupo de los pobres

SEVILLA.- Seis años ha estado Andalucía en el grupo de regiones en transición, aquellas cuya riqueza por habitante se sitúa en la banda templada de los territorios europeos. Bruselas ha confirmado que el PIB per cápita de la comunidad ha caído otra vez por debajo del 75% de la media de la UE, por lo cual vuelve a pasar al grupo de las regiones en desarrollo, las más pobres, aquellas que antes se denominaban de Objetivo 1, las que más ayudas reciben, según Diario de Sevilla

Sí, habrá más fondos para la creación de empleo, para las infraestructuras y para atender a los inmigrantes, pero la caída también guarda una lectura demoledora: después de haber recibido más de 100.000 millones de euros de fondos europeos, Andalucía no ha logrado converger. Diverge.
Si hubo una vez una deuda histórica, un deber económico y social que algunos territorios contrajeron con el sur, Bruselas lo ha pagado. Y con creces. Desde 1986, el momento en que España, ingresó en la entonces, Comunidad Económica Europea, Andalucía ha recibido 102.000 millones de euros. Y sin contar las ayudas europeas. 
La cifra es grandiosa: equivale a tres veces el actual Presupuesto anual de la Junta. Cuando Felipe González pactó con las grandes potencias europeas la consolidación de las políticas de cohesión para recibir más fondos a las puertas de la implantación del euros, siempre argumentaba que España los necesitaba porque su objetivo era dejar de cobrarlos un día. Por lo que respecta a Andalucía, esto no ha sucedido.
Si en 2014 la comunidad logró subir uno de esos escalones relativos que ascienden hacia la riqueza europea, la crisis económica nos ha hecho volver a los puestos de salida. Ni la mejoría de las infraestructuras ni las ayudas a la industrialización ni a la creación de empleo -éstas dos últimas, francamente, infértiles- han procurado ese gran salto. 
La debilidad de una economía sustentada en la construcción y en los créditos baratos nos ha dejado donde siempre estuvimos, junto al resto de regiones del sur de España, Italia y Grecia. A la vez que Andalucía, también Extremadura, Castilla-La Mancha y Ceuta y Melilla han regresado al grupo de las comunidades en desarrollo.

Subida del 5%

El marco comunitario que deben aprobar las autoridades europeas es el de 2021 a 2027. España recibirá 34.004 millones de euros, un 5%, y buena parte de ellos irán a Andalucía por su peso poblacional y por ser región en desarrollo, el bocado puede ser del 25%.
Para el economista Joaquín Aurioles, profesor de la Universidad de Málaga, el hecho es claramente negativo, porque "nos sitúa donde estuvimos, se ha demostrado que fue una salida falsa de ese grupo" de las más pobres. La causa que primero salta a la vista es meridiana. Andalucía, como pocas comunidades, ha sufrido una crisis financiera que derrumbó su potente sector de la construcción, lo que se tradujo en un aumento considerable del empleo, volvimos a cifras del 30%.
El PIB que mide la Comisión Europea para diferenciar las comunidades, es el PIB per cápita en paridad de poder adquisitivo, y además lo corrige con algunos datos como el desempleo, la formación educativa de la población y las tasas de inmigración.
Tal como recuerda Aurioles, cuando se pactaron estas potentes políticas de cohesión, se permitió que parte de las inversiones no sólo fueran a disminuir la brecha de productividad entre las distintas regiones y países, sino que también sirviese para mejorar el Estado del bienestar. 
Esto último fue una concesión a los países del norte, los más productivos, pero el sur también invirtió en ello. A su juicio, Andalucía se encontró en una paradoja del bienestar que ha impedido ese ajuste de productividad, porque cuenta con unos salarios similares a los de otros territorios y, además, no se ha producido un flujo emigratorio considerable, a pesar de las altas cifras de desempleo.

Emigración

Es más, cuando los andaluces han comenzado a emigrar, lo han hecho los más preparados, los jóvenes formados gracias a esas inversiones en educación.
Buena parte de las ayudas también han servido para recrecer un sector público que, en determinadas políticas, se ha mostrado ineficiente, por no decir que absolutamente estéril. Piénsese en las políticas activas de empleo y en todos los casos de corrupción en las que ha derivado -como el de los ERE y los cursos de formación-, sólo servían para repuntes coyunturales de la oferta pública de empleo. Cuando se agotaban las ayudas, se volvía a los mismos niveles de antes.
"La política regional trataba de evitar -sigue Joaquín Aurioles- tres elementos: la absorción de empresas por parte de las grandes empresas de otros países, por lo que había que restituir el tejido empresarial; la destrucción de empleo, por lo que había que restituir la empleabilidad, y conseguir un nivel medio de competitividad, por lo que había que restituir el stock de capital, y dentro de ello estaba la mejoría de las infraestructuras, aunque sea un apartado menor". 
Y su balance es el siguiente. Demoledor. "De lo primero, casi nada; de lo segundo, ahí están todos los casos de los sindicatos, los cursos y demás, y de lo tercero, poco, a excepción de la infraestructuras".
De este modo, seguimos encerrado en nuestro particular bucle. Concluye que nuestra competitividad sólo mejorará si nos diferenciamos en algunos de estos tres factores: salarios, tecnología y fiscalidad. Y por ninguno de ellos nos distinguimos, quizás los más difíciles de conseguir sea la competitividad salarial y la fiscal, ambas por causas políticas, pero el tiento en la inversión tecnológica ha sido muy mejorable.
Un caso ilustra esto. A mediados de octubre comenzó un verdadero éxodo de empresas catalanes hacia otras regiones españolas a causa de las pérdidas que causaba el riesgo de la independencia. Fueron miles, pero sólo tres decidieron trasladarse a Andalucía y porque ya contaban con instalaciones en las provincias de Córdoba y de Málaga. 
La Andalucía de las oportunidades empresariales nadie la ve fuera de nuestras fronteras regionales, no somos atractivos ni por bajos salarios ni por bajos impuestos, sino todo lo contrario, ni por una tecnología eficiente que reduzca los costes.
Para el catedrático de Economía de la Hispalense Francisco Ferraro, "no es que perdamos convergencia, estamos divergiendo, y lo que debemos preguntarnos, más allá de las causas coyunturales, es por qué crecemos menos y, en definitiva, por qué producimos menos". Los factores que determinan la producción en la literatura clásica son la riqueza de los recursos naturales, el trabajo y el capital, entendido como la inversión en cosas que produzcan cosas.
Sobre el trabajo, Ferraro es muy crítico, porque entiende que el modelo educativo andaluz, basado en el "para todos" sobre otros criterios, ha impedido una educación en excelencia y ha dado, como resultado, unos trabajadores poco cualificados. Y, por otra parte, la iniciativa empresarial, entendida como el interés personal por crear empresas, es muy limitada, muy pegada al terruño e ignorante del entorno globalizado.
Por parte del capital, es cierto que la inversión privada en Andalucía sigue siendo muy baja, por debajo del porcentaje que le corresponde por población, lo que le lleva a preguntarse por qué invierten tan poco las empresas en la comunidad.
Ésta es una pregunta esencial. No sólo su respuesta, sino su formulación, porque lo cierto es que, como antes se apuntó, las compañías no eligen a Andalucía para la inversión. Su atractivo diferencial no existe. Ni en salarios ni en tecnología ni en impuestos.

Mal gobierno

Pero Ferraro apunta a otros problemas: considera que el marco institucional no es bueno, porque ni las leyes que se promulgan son efectivas y ni la calidad del Gobierno andaluz es la adecuada. Es mala. De hecho, el índice de calidad de los gobiernos que publica la Comisión Europea (EQI) coloca a Andalucía en el puesto más bajo de España, comparable al de algunos territorios polacos y por encima de los griegos y de los del sur y centro italianos. Una de las deficiencias que Ferraro apunta, en este sentido, es la ausencia de evaluaciones de las políticas. "No se miden sus efectos, a pesar de que sabemos que hay algunas, como las de empleo, que no sirven para nada", concluye Ferraro.
Manuel Alejandro Hidalgo, profesor de Economía en la Universidad Pablo Olavide, mantiene que la salida del grupo de las comunidades en transición también puede ser coyuntural. Andalucía había sobrepasado el listón del 75% por pocas décimas hace cinco años, y son sólo un poco menos que las que pierde ahora. 
Más allá de las razones estructurales, analizadas por Ferraro y Aurioles, Hidalgo apunta a dos causas. La primera es acumulativa, los sectores en los que Andalucía estaba más especializada, como la construcción, son los que han caído más. El sector del ladrillo ha sido importante en todas las regiones, pero más en nuestra comunidad. Eso hace que Andalucía haya crecido menos que el resto del país. 
Y, además, el consumo andaluz también cayó más que en el resto, debido al incremento del desempleo, francamente grave durante los años de la crisis.

El puerto de Almería aumentó su tráfico un 11,7% hasta julio

MADRID.- El tráfico de mercancías en los puertos españoles rozó los 326 millones de toneladas en los siete primeros meses del año, un 5,2 % más que en mismo período de 2017.

Sólo en julio, el tráfico portuario se mantuvo, con un ligero descenso del 0,03 % respecto al mismo mes del ejercicio anterior, registrando 47,8 millones de toneladas transportadas, según datos de Puertos del Estado.
En el período de enero a julio, la evolución fue positiva en la mayoría de las 28 autoridades portuarias y sólo en cinco se produjeron descensos de los tráficos, el mayor en Melilla, del 25,2 %, seguido de Alicante, con uno del 16,5 %, y Gijón, con uno del 13,2 %.
También perdieron tráficos Cartagena, con una disminución del 1,9 %, y Tarragona, con una del 1,3 %, mientras que Bahía de Cádiz, se mantuvo, con un ligero descenso del 0,04 %.
El mayor repunte, del 25,8 %, lo registró Motril, hasta superar los 1,7 millones de toneladas, seguido de Barcelona, con un aumento del 16,7 % (40,5 millones); Castellón, del 12,4 % (12,2 millones); Almería, con 11,7 % más (3,9 millones), y Santander, con una subida del 11,2 % (3,3 millones).
En cifras absolutas, Bahía de Algeciras ocupó el primer lugar, con 63 millones de toneladas (un 10 % más), seguida de Valencia, con 43,5 millones (un 1,5 % más) y Barcelona.
Por tipo de productos transportados, el tráfico de mercancía general aumentó un 8 %, hasta superar los 156,3 millones de toneladas, el de graneles líquidos creció un 1,9 %, hasta los 104,4 millones, y el de graneles sólidos, un 5,2 %, hasta los 58 millones.
El tráfico de mercancías en contenedores repuntó un 8,7 %, con 102,4 millones de toneladas, en tanto que las mercancías en tránsito y en contenedores en tránsito creció un 12,3 % y un 11,3 %, respectivamente, y se situó en 85,5 millones de toneladas, en el primer caso, y en 67,4 millones, en el segundo.
El tráfico de contenedores tuvo un repunte de casi un 10 %, hasta acercarse a los 9,9 millones de TEUs (unidad equivalente a veinte pies) y el de contenedores en tránsito, del 12,6 %, hasta superar los 5,3 millones de TEUs.
El embarque de vehículos industriales cargados de mercancías avanzó un 6 %, hasta superar los 36 millones de toneladas.
El número de buques mercantes que atracaron en los puertos españoles entre enero y julio aumentó un 6,1 %, hasta 93.480 unidades.
El tráfico de pasajeros en líneas regulares y de crucero se incrementó un 7,2 %, hasta contabilizar más de 18,8 millones de personas (5,4 millones de ellos cruceristas, un 20,9 % más).

La Transición española fue la Sucesión franquista / Luis Gonzalo Segura *

Todo el aparato franquista, incluidas las élites, permanecieron tan intactas que a día de hoy son perfectamente identificables. 
El pasado 3 de septiembre el líder del Partido Popular, partido político heredero de una amalgama de formaciones franquistas, afirmó sobre el periodo conocido erróneamente como la Transición que "ni hubo ocultación, ni sometimiento, ni miedo. 

Hubo grandeza moral, sentido de la historia, reconciliación y concordia. Propondremos una ley de concordia que reivindique la Transición y derogue de facto la sectaria relectura de la historia". Pero ¿existió la modélica Transición o realmente aconteció una Sucesión franquista?

Parece increíble que toda una sociedad, la española, compuesta por varios millones de personas, en la actualidad unos 46,5 millones, y que cuenta con acceso libre a información sobre esta y muchas otras cuestiones, haya concluido de forma mayoritaria que lo ocurrido en los años posteriores a la muerte del dictador Francisco Franco fue un periodo de reconciliación y concordia denominado Transición, como afirma Pablo Casado, y no lo que realmente aconteció: la sucesión determinada por Franco. 

De hecho, en el año 2000 la abrumadora mayoría de los encuestados respondió al CIS que el Rey (Juan Carlos I) había sido la figura que más contribuyó al cambio y casi el 90% concluyó que se sentía orgulloso de la Transición.

Estoy convencido que la asunción como verídico del relato de la denominada Transición democrática española, en lugar de la acaecida Sucesión franquista, se estudiará en el futuro para conocer en profundidad cómo se construye un relato completamente ficticio y se inocula en la ciudadanía de forma tan efectiva. Mientras tanto, lo único que podemos hacer es intentar demolerlo con hechos objetivos e innegables para que la luz atisbe la verdad. Y esta, ciertamente, poco tiene que ver con la retórica oficial.

No pudo ser modélica porque fue violenta

Uno de las claves que demuestran que el periodo mencionado dista mucho de ser modélico y se acerca, paradójicamente, a lo negado por Pablo Casado (ocultación, sometimiento, miedo) es el nivel de violencia. Este periodo histórico fue el más violento de los acaecidos en Europa Occidental y el segundo más violento de toda Europa tras Rumanía. Los diferentes autores, desde Sophie Baby (El mito de la transición pacífica) hasta Xavier Casals, sostienen que entre 1975 y 1981 o 1983 hubo entre 590 y 700 muertos. La Transición griega contabilizó 29 muertos. La portuguesa menos aún.

No pudo ser de consenso porque la dirigió Juan Carlos I

Normalmente, los verdaderos periodos de transición entre regímenes autoritarios y democracias se caracterizan porque estos son dirigidos por personalidades ajenas, o al menos críticas, al régimen autoritario que queda en el pasado. Tanto si hablamos de Portugal como de Grecia, por ejemplo, es evidente que no fueron altas personalidades afines del régimen autoritario los que dirigieron sus transiciones, aunque la griega tenga sus matices y parecidos a la nuestra.

De hecho, lo normal es que las personalidades que ostentaron el poder durante las transiciones democráticas hubieran representado la oposición o, al menos, en un momento dado, se hubieran revelado militar o políticamente contra el régimen autoritario. Juan Carlos I no solo fue apadrinado por Franco, sino que llegó a ser jefe del Estado durante la dictadura y ni siquiera hoy se vislumbra contradicción o crítica alguna al dictador y genocida español. Jamás se sublevó o contrarió al Caudillo.

No se trata ni mucho menos de un rey que hubiera estado luchando contra el franquismo desde el exilio y que una vez derrocado o muerto el líder, hubiera vuelto al país y hubiera sido recibido con parabienes. Ni tan siquiera de alguien que llegado el momento organizase una revuelta o un golpe militar contra el dictador. Muchos menos podemos hablar de una personalidad que abanderase la democracia. Juan Carlos estaba en palacio mientras Franco firmaba sentencias de muerte.

No pudo ser democrática, porque no hubo juicios ni comisiones

España, a diferencia de muchos otros países, no optó por comisiones de la verdad o juicios al régimen autoritario y a los responsables del mismo. Ello resulta fundamental para que el nuevo estado pueda tener una génesis democrática completamente desprendida del pasado. España optó por la amnistía, por la amnesia colectiva. Los crímenes del franquismo jamás se juzgaron, ni tan siquiera se optó por juzgar casos individuales. En Grecia, por ejemplo, fueron múltiples los militares, incluidos altos mandos, juzgados y condenados.

No pudo ser igualitaria, porque las élites decidieron conservar el poder

Uno de los elementos que demuestran hasta qué punto se trató de una sucesión en lugar de una transición es la ausencia de igualdad. El alto nivel de aforados, la inviolabilidad jurídica del rey o la ausencia de independencia e imparcialidad de los órganos judiciales españoles y su materialización en procesos tan obscenos como el falso juicio de la Infanta Cristina, la no investigación de las múltiples denuncias por corrupción y malas prácticas de Juan Carlos I, la existencia de misterios como 'Señor X', 'Elefante Blanco' o 'M. Rajoy', el fantasma de cientos de miles de desaparecidos durante la dictadura, los miles de casos de torturas durante el postfranquismo o el uso de la justicia como instrumento de represión en Catalunya demuestran, ante todo, que no somos iguales ante la ley. Y si existe un termómetro que pueda ofrecernos la calidad democrática de un estado ese es la igualdad ante la ley.

No pudo ser fraternal porque el aparato y las élites franquistas quedaron intactos

Si bien es cierto que los periodos de transición están marcados por la continuidad de una gran parte del aparato existente durante los regímenes autoritarios, algo que se puede percibir con claridad tanto en los procesos acaecidos en Europa Occidental como en la antigua Europa Oriental, no lo es menos que en las verdaderas transiciones existe un proceso de desmantelamiento o demolición de los mismos. Resulta enormemente complejo encontrar estructuras prácticamente intactas pasados 10, 20 o 30 años.

Sin embargo, los movimientos militares acaecidos en España en el año 2006, con motivo de la negoción del 'Estatut' en Catalunya o en este agosto de 2018 por la exhumación de los restos del dictador, demuestran que las Fuerzas Armadas, si bien han vivido un proceso de modernización, no así de democratización. Y no es el único sector de la sociedad en el que se percibe: la judicatura, la Iglesia, el poder económico o los partidos políticos cuentan con una bajísima calidad democrática.

No pudo ser una transición porque fue una sucesión

En definitiva, no pudo ser una transición democrática porque fue una sucesión franquista. Una sucesión en la que todo el aparato franquista, incluidas las élites, permanecieron tan intactas que a día de hoy son perfectamente identificables.



 (*) Exteniente del Ejército de Tierra de España