ALMERÍA.- Los servicios de inspección técnica de la Delegación Territorial de
Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía en
Almería han efectuado cerca de 500 controles en apenas un mes para
asegurar el protocolo obligatorio de arranque de cultivos conforme a la
resolución con las medidas fitosanitarias para la prevención y lucha
contra 'Thrips parvispinus' o trips del tabaco publicado hace un mes.
Fuentes de la Administración andaluza han confirmado que apenas un cinco por ciento de los controles practicados --en torno a
25 inspecciones-- han arrojado un resultado "desfavorable" en cuanto a
la aplicación de las medidas destinadas a erradicar esta plaga que
afecta especialmente al cultivo de pimiento.
No obstante, las
mismas fuentes han incidido en que la inspección lleva aparejada una
parte formativa en la que se explican los requisitos del protocolo de
arranque y las mejoras que se deben llevar a cabo.
"El fin es mejorar la
situación, proteger la sanidad de los cultivos, evitar la dispersión de
plagas y cuidar la rentabilidad de las explotaciones", han aseverado.
La campaña de cultivo de pimiento se encuentra prácticamente cerrada
al cien por cien, por lo que desde la Junta se espera que las medidas
aplicadas para combatir el trips sean visibles a partir de la próxima
campaña, que arrancará entre septiembre y octubre.
En
cualquier caso, desde la Junta han incidido en la importancia ejecutar
en "óptimas condiciones" los protocolos de arranque de cultivo para
evitar la dispersión no solo del trips sino también de otras plagas y
enfermedades que puedan afectar a las plantaciones.
La
Dirección General de la Producción Agrícola y Ganadera declaró el pasado
mes de abril la plaga de thrips parvispinus en Almería y Granada, por
lo que emitió una resolución con las medidas fitosanitarias
"obligatorias y recomendadas para la prevención y lucha" contra la
citada enfermedad vegetal con base en el consenso alcanzado en la mesa
técnica de expertos.
En las últimas semanas se ha producido un
"control reforzado" mediante tres equipos para comprobar que las
prácticas incluidas en ese protocolo de arranque se aplican
correctamente una vez llegado el fin de ciclo de los cultivos de
pimiento, pepino, berenjena, calabacín, melón o sandía de inverno.
Durante la campaña 2025/2026, se ha constatado un incremento de la
incidencia de la plaga de trips principalmente en el pimiento,
considerado como "producto estrella" de Almería al contar con unas
12.000 hectáreas, lo que ha obligado a adelantar el arranque de unas 450
hectáreas, toda vez que ha mermado la capacidad de producción.
La productividad ha bajado en torno a los 1,5 o 1,7 kilos por metro
cuadrado, según los cálculos de la Junta, desde donde se ha notado una
depreciación "importante" del producto de entre un 20 y 25 por ciento de
media "cuando lo normal es un siete u ocho por ciento" a causa de los
daños estéticos.
A pesar de que esta merma ha impulsado los
precios en los cultivos sanos por el mantenimiento de la demanda, la
gravedad de la situación ha llevado a la Junta a articular una línea de
ayudas de tres millones de euros para los agricultores afectados.
El protocolo de arranque se extiende a otros cultivos, entre los que
se exceptúan algunos como el tomate o la judía verde, al entender que
podrían "actuar como hospedadores secundarios, contribuyendo al
sostenimiento de la población de este trips".
La medida busca paliar el
impacto de la plaga de cara a la próxima campaña.
Las medidas fitosanitarias de carácter obligatorio para la prevención
y control de Thrips parvispinus en Almería y Granada se centran en el
protocolo de arranque de cultivos que son reservorio de la plaga, en
concreto, los de pimiento, pepino, berenjena, calabacín, melón y sandía
en invernadero.
De cara al arranque del cultivo, es
obligatorio asegurar el cierre de bandas y ventanas de invernaderos así
como realizar un trampeo "masivo" con placas cromáticas, con la
proporción de dos placas azules por cada placa amarilla instalada en
todo el perímetro del invernadero. El mínimo es de cien placas por cada
cien metros lineales de perímetro de invernadero.
También es
imperativo realizar tratamiento fitosanitario al cultivo antes de
proceder a su arranque. Adicionalmente, en aquellos casos en los que se
constate una alta presencia de la plaga en la biodiversidad presente en
el invernadero, también se deberá realizar un tratamiento fitosanitario
sobre la misma.
Las aplicaciones se realizarán con productos
fitosanitarios inscritos en el Registro Oficial de Productos
Fitosanitarios del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación
respetando todas las condiciones de utilización establecidas en sus
etiquetas.
Los agricultores tiene además la obligación de
avisar con tiempo suficiente a los vecinos colindantes para que puedan
tomar las medidas que consideren oportunas, de lo que se conservarán
evidencias a afectos de acreditar esta cuestión ante la Administración
en caso de ser necesario.
Se impone también el arranque y
retirada o picado de los restos de cultivo para incorporar al suelo. En
caso de que se proceda al picado de los restos de cultivo, se recomienda
que se realice en fracciones pequeñas con el fin de facilitar la
deshidratación del material vegetal y acompañando esta práctica con una
labor para una mejor incorporación de los mismos en el suelo.
También se recomienda esperar todo lo posible antes del trasplante del
siguiente cultivo con el objetivo de que se produzca la deshidratación
del material vegetal, lo que dificulta la supervivencia de la plaga.
En caso de retirada del material vegetal, el transportista deberá
asegurar que el material vegetal se transporta en un contenedor
impermeable o similar, que deberá permanecer completamente cerrado en
todo momento, bien sea mediante una tapa, mediante una malla con una
densidad mínima 20x10 hilos/centímetros cuadrados o mediante plástico.
En todo caso, los restos vegetales se tienen que descargar en plantas
de reciclaje debidamente autorizadas y nunca en descampados para
alimentar el ganado ni ser abandonados.
Antes del trasplante o
siembra del siguiente cultivo se debe realizar un tratamiento de
desinfección y limpieza de la estructura del invernadero en aquellas
zonas que pudieran ser reservorio de la plaga.
Adicionalmente,
en las zonas que han constituido focos de la plaga en el invernadero,
se deberán realizar tratamientos dirigidos al suelo con productos
fitosanitarios formulados a base de la sustancia activa tierra de
diatomeas que se encuentren inscritos en el Registro Oficial de
Productos Fitosanitarios del Ministerio de Agricultura, Pesca y
Alimentación y respetando todas las condiciones de utilización
establecidas en sus etiquetas.
En las situaciones en las que
sea posible, se deberá realizar solarización o biosolarización. También
se recomienda la disposición de acolchado plástico, con el fin de
perjudicar las pupas que pudieran estar presentes en el suelo.
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