MOJÁCAR.- La consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente en funciones, Catalina
García, ha participado este lunes en el acto de suelta de 27 ejemplares
de tortuga boba --'Caretta caretta'-- procedentes del anidamiento de una
hembra en la playa de la Piedra Villazar de Mojácar en junio
de 2025.
Los 27 ejemplares forman parte de la primigenia
cámara de incubación de este anidamiento, en la que se encontraron
depositados 99 huevos, según ha indicado la Junta en una nota. Los
galápagos superan los 1,2 kilos y se encuentran en buena condición
física y sanitaria para su liberación.
Fueron los servicios
municipales de Mojácar los que el 22 de junio de 2025 avisaron al 112 de
la presencia de una tortuga marina en la playa de la Piedra Villazar,
donde trataba de anidar. De este modo, se activó por parte de la Junta
el protocolo de atención a anidación de tortugas marinas, con el que se
busca asegurar el éxito de la puesta.
Según ha recordado la
consejera, "se llevó a cabo el balizamiento de la zona, la vigilancia y
la inspección del lugar, en la que participaron voluntarios de la
asociación Equinac". Más tarde, se produjo el traslado de la puesta a un
emplazamiento más seguro.
De este modo, 20 de los 99 huevos
fueron trasladados a las instalaciones de Oasys Minihollywood de
Tabernas, entidad colaboradora de la Junta, para su incubación en
condiciones controladas. Los otros 79 se depositaron en la Playa de Río
Abajo, en la que se ha procedido a la suelta.
La emergencia de
los neonatos se produjo de manera escalonada entre los días 11 y 16 de
agosto. En ese periodo, emergieron 37 ejemplares procedentes de los
huevos mantenidos en la playa, y 13, de la incubadora del Oasys
MiniHollywood.
Posteriormente, durante la exhumación del nido,
que se llevó a cabo el 17 de agosto, se recuperaron otros seis neonatos
adicionales, por lo que se alcanzó una cifra de 56 tortugas nacidas
asociadas a este nido.
El resto de los huevos bien se
encontraban vacíos, sin evidencia de desarrollo embrionario, bien
albergaban embriones con malformaciones congénitas o en diferentes
estadios de desarrollo que no llegaron a ser viables ni completar la
eclosión.
Así, los neonatos fueron trasladados al Centro de Gestión del
Medio Marino Andaluz (Cegma), para su mantenimiento, seguimiento y
crianza controlada.
Durante los primeros días de este proceso, fallecieron cuatro ejemplares
y a pesar de que la evolución de los 52 individuos supervivientes
resultó satisfactoria en los meses siguientes, en enero de 2026 se
produjo un brote infeccioso que provocó la muerte de 25 ejemplares.
La rápida intervención veterinaria y la implementación de medidas de
control sanitario, además del esfuerzo continuado del personal del Cegma
fueron "claves" para contener el episodio y salvaguardar a los 27
ejemplares que se han liberado.
En el transcurso del periodo
de mantenimiento y crecimiento en cautividad, los ejemplares han sido
sometidos a un programa de seguimiento sanitario continuado, que ha
incluido pesajes semanales, acompañados de revisión veterinaria
individual, con el fin de evaluar su estado general, condición corporal y
evolución clínica.
Asimismo, se han realizado tomas de
biometrías mensuales para monitorizar el crecimiento de los animales y
comprobar su correcto desarrollo.
En este proceso han
participado también el Acuario de Roquetas de Mar y Selwo Marina, que
han acogido a varios ejemplares durante los últimos meses para realizar
un seguimiento exhaustivo de su evolución.
En este sentido, la
consejera en funciones ha aplaudido "el trabajo coral de tantos
profesionales y voluntarios que, como podemos comprobar, lo han dado
todo para que hoy depositemos en su medio natural, el medio marino, a
estos magníficos ejemplares de tortuga boba".
La tortuga boba es una especie amenazada que habita en mares cálidos y
puede superar el metro de longitud y los 100 kilos. Son omnívoras, se
alimentan de algas, bivalvos, crustáceos y medusas.
Se trata
de animales que, a lo largo de su vida, realizan grandes migraciones,
con una parte de su ciclo vital, correspondiente a la anidación, que es
terrestre, acercándose a la playa para el desove, generalmente en los
meses de junio y julio, por lo que las actuaciones de conservación y
recuperación de la especie, y la gestión de los eventos de anidamiento,
requiere de la cooperación entre la Junta de Andalucía, el Ministerio
para la Transición Ecológica y las administraciones locales, junto con
el papel que juegan tanto las asociaciones de voluntariado como la
ciudadanía.
La mayor frecuencia de anidaciones parece ser una
combinación de factores como la posible expansión del área de
anidamiento de la especie, posiblemente relacionada con el incremento de
la temperatura del Mediterráneo, los esfuerzos realizados por los
investigadores y las administraciones para un mejor conocimiento de la
especie y sus pautas, y especialmente una mayor concienciación ciudadana
que muestra una actitud positiva por la conservación.
Este es
el quinto anidamiento que se produce en una playa del litoral
almeriense desde 2001, cuando se dio el primero de esta serie, en Vera,
al que le siguió uno en Pulpí, en 2015, y dos más, también en Mojácar,
en los años 2021 y 2023.
Su liberación, en palabras de García,
"es un nuevo capítulo de la historia de éxito de Andalucía en la
protección de esta especie amenazada y, en general, en la protección de
la biodiversidad".
En este contexto, la titular de
Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta en funciones ha afirmado que
"con este acto, se culmina una secuencia de actuaciones en las que ha
participado mucha gente y que representa una cadena de colaboración de
la que debemos sentirnos orgullosos".
Al acto de suelta de
hoy ha asistido una nutrida representación de las administraciones y
asociaciones implicadas, además de escolares del CEIP Bartolomé Flores,
de Mojácar.
De este modo, junto con la consejera en funciones,
han participado en la liberación el alcalde de Mojácar, Francisco
García; el viceconsejero, Sergio Arjona; la delegada de la Junta en
Almería, Aránzazu Martín; el director general de Política Forestal y
Biodiversidad, Juan Ramón Pérez Valenzuela; el delegado territorial de
Sostenibilidad y Medio Ambiente, Manuel de la Torre; y la concejal de
Turismo, María Gracia Alarcón.
También han acudido el jefe
del Servicio Provincial de Costas del Miteco, Enrique López; el jefe del
Seprona en Almería, Sergio López; el jefe de Grupo II de la Unidad de
Policía Nacional Adscrita a la Comunidad Autónoma, Francisco Ortega; el
jefe de la Policía Local de Mojácar en funciones, Francisco José Pérez;
otros miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, técnicos de la
Delegación Territorial de Sostenibilidad y Medio Ambiente, agentes
medioambientales, profesionales de Amaya en la provincia y del Cegma;
los responsables de Seashore Environment & Fauna, del Aquarium Costa
de Almería (Roquetas de Mar), Oasys MiniHolywood de Tabernas, Selwo
Marina, Equinac y de la Sociedad para el Estudio de la Recuperación de
la Biodiversidad Almeriense (Serbal).
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