SEVILLA.- El Ingreso Mínimo Vital (IMV) ha llegado en diciembre a 250.832 hogares
en Andalucía donde viven 779.098 personas, según la última estadística
publicada por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y
Migraciones. Del conjunto, el 39,4% son niños y adolescentes, en
concreto 307.715.
La cuantía media de la prestación ha sido de
458,38 euros al mes por hogar, y, en conjunto, la nómina actual ha
ascendido a 122,28 millones de euros, según ha informado la delegación
del Gobierno en una nota de prensa.
Al finalizar 2025, había
116.571 beneficiarios más que un año antes (662.527), es decir, ha
experimentado un crecimiento del 17,59%.
En este año 2026, la cuantía de
las prestaciones en alta va a verse revalorizada un 11,4%, como se ha
previsto en el Real Decreto-ley que incluye la revalorización de las
pensiones del sistema de la Seguridad Social, de Clases Pasivas del
Estado y de otras prestaciones públicas para 2026.
Se da así
respuesta a lo establecido en el Real Decreto-ley 2/2023 y a la
recomendación 15ª del Pacto de Toledo, que persigue la garantía de
suficiencia de las pensiones, con el objetivo de que sean dignas y
suficientes, tal y como ha añadido el citado comunicado.
Tanto
por las características de los titulares como de los beneficiarios, el
IMV tiene un marcado perfil femenino, donde el 73% de los titulares,
184.784, y el 53,1% de los beneficiarios son mujeres, en concreto,
413.794.
Desde su puesta en marcha en 2020, el IMV ha
protegido a más de un millón de personas en Andalucía --1.074.083--, de
los que 452.830 son niños y adolescentes.
Además, el Ingreso
Mínimo Vital constituye de forma particular "una herramienta esencial en
la lucha contra la pobreza infantil, ya que incrementa la cuantía de la
prestación en función del número de menores de la unidad de
convivencia".
Actualmente, el 39,4% de los beneficiarios en
Andalucía son menores de edad, lo que supone 307.715 niños, niñas y
adolescentes protegidos por esta prestación.
En diciembre, en
más de dos tercios de las familias cubiertas por el IMV (179.476
hogares, el 71,5% del total) conviven con menores de edad. De ellas,
38.446 son hogares monoparentales.
El Complemento de Ayuda
para la Infancia (CAPI) refuerza la cobertura del IMV con un apoyo
adicional por cada hijo o hija a cargo.
En diciembre, 185.030
hogares recibieron el CAPI, con una ayuda media de 68,91 euros por
menor. Esta prestación establece distintas cuantías según la edad: 115
euros al mes para menores de 0 a 3 años; 80,5 euros entre 3 y 6 años; y
57,5 euros entre 6 y 18 años.
El CAPI puede percibirse de
manera independiente al IMV, ya que cuenta con umbrales de renta más
amplios. Así, además de proteger a familias en situación de pobreza
severa, alcanza a hogares con rentas bajas o moderadas.
Según
ha afirmado la delegación, puede solicitarlo una familia de dos adultos y
dos menores con ingresos de hasta 3.755 euros al mes, lo que amplía
significativamente el alcance de la red de protección frente a la
pobreza infantil.
Además, la media de edad de los
beneficiarios del IMV es de 44,23 años. El Gobierno ha incorporado
mejoras en el IMV como, por ejemplo, pueden solicitarlo personas mayores
de 18 años o menores emancipados con hijos o hijas a cargo.
En este sentido, se ha reducido el período de vida independiente para los jóvenes menores de 30 años, de 3 a 2 años.
El Ingreso Mínimo Vital es una prestación de la Seguridad Social que
garantiza un nivel mínimo de ingresos a los hogares en situación de
vulnerabilidad y que se puso en marcha hace más de cinco años.
Se configura como un derecho subjetivo, adaptado a la realidad de cada
unidad de convivencia, y constituye un instrumento clave en la lucha
contra la pobreza y la exclusión social.
Para solicitar el
IMV, es necesario haber residido en España de forma legal, efectiva y
continuada durante al menos el año anterior.
La residencia se demuestra
mediante la inscripción en el registro central de extranjeros en el caso
de ciudadanos comunitarios y suizos, o con la correspondiente
autorización en el caso de personas de terceros países.
El
domicilio en España se verifica con certificado de empadronamiento, y la
unidad de convivencia se demuestra mediante el libro de familia,
certificados del registro civil o datos padronales.
Además,
tanto la persona solicitante como el resto de los miembros de su hogar
deben encontrarse en situación de vulnerabilidad económica, al no
disponer de ingresos o patrimonio suficientes.
El IMV es
compatible con rentas del trabajo y contempla incentivos para favorecer
la inserción laboral y mejorar las condiciones de vida de las familias.
Asimismo, el nuevo sistema de doble revisión de ingresos implantado
permite a las familias conocer de antemano la actualización de su
prestación.
Como consecuencia, desde mayo, los beneficiarios
saben ya si, en función de los ingresos del año anterior, su prestación
se incrementará, se reducirá o se extinguirá.
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