miércoles, 22 de abril de 2026

La CHS aborda la sostenibilidad del regadío en la cuenca del Segura dentro del proceso participativo del Plan Hidrológico 2028-2033

 MURCIA.- La Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) ha celebrado el taller temático dedicado a la sostenibilidad del regadío en la demarcación, en el marco del proceso participativo del Esquema Provisional de Temas Importantes (EpTI) correspondiente al ciclo de planificación hidrológica 2028-2033.

La sesión, dirigida por el jefe de la Oficina de Planificación Hidrológica, Jesús García, se enmarca dentro del calendario de encuentros técnicos impulsado por el organismo de cuenca para profundizar en los principales retos del uso del agua en la agricultura, uno de los sectores clave en la demarcación del Segura.

Durante el taller se han analizado los principales temas relacionados con la sostenibilidad del regadío, entre ellos la explotación de las aguas subterráneas, la contaminación difusa por nitratos, la situación del trasvase Tajo-Segura, el control de los usos del agua, el impacto socioeconómico de las medidas y el papel de la desalación como recurso estructural.

En relación con las aguas subterráneas, se ha puesto de manifiesto la elevada dependencia histórica del regadío respecto a estos recursos, así como su situación actual, con un porcentaje significativo de masas en mal estado cuantitativo y/o químico y en riesgo de no alcanzar los objetivos ambientales. 

Esta situación exige avanzar en medidas de control de extracciones, ordenación de acuíferos y aportes complementarios de recursos, especialmente a través de la desalación.

Asimismo, se ha destacado la problemática de la contaminación difusa de origen agrario, que afecta tanto a aguas superficiales como subterráneas y presenta especial incidencia en zonas como el Campo de Cartagena o el Valle del Guadalentín. 

Para su reducción, se plantean actuaciones orientadas a mejorar las prácticas agrarias, reforzar la regulación en zonas vulnerables y ampliar los sistemas de control y seguimiento.

En cuanto al regadío vinculado al trasvase Tajo-Segura, el análisis ha evidenciado una situación de infradotación estructural y falta de garantía de recursos, que repercute en la actividad económica y el empleo en amplias zonas de la demarcación. 

Ante este escenario, se plantea reforzar los recursos disponibles mediante la desalación, nuevas infraestructuras de distribución y una política tarifaria que permita la viabilidad del sistema.

Se ha reconocido la necesidad de un periodo de transición hasta que las infraestructuras en ampliación y/o proyecto estén ultimadas.

El taller también ha abordado la necesidad de mejorar el control de los usos del agua, mediante sistemas de telemedida, teledetección y mayor trazabilidad, con el objetivo de garantizar un conocimiento preciso de las extracciones y su impacto sobre las masas de agua, contribuyendo así a reducir la sobreexplotación y asegurar el cumplimiento de los objetivos ambientales.

Por otro lado, se ha analizado el impacto socioeconómico de las medidas previstas, destacando la fuerte dependencia de la economía de la cuenca del agua y la necesidad de garantizar una transición equilibrada que compatibilice la mejora ambiental con el mantenimiento de la actividad agraria, el empleo y la cohesión territorial.

Por último, se ha puesto de relieve el papel creciente de la desalación como recurso estratégico para la cuenca, si bien persisten desafíos relacionados con su coste, su distribución territorial y su integración en el sistema hidráulico. 

En este sentido, se plantean actuaciones para ampliar la capacidad existente, mejorar las interconexiones y favorecer su viabilidad económica.

Con este taller, la Confederación Hidrográfica del Segura continúa avanzando en el proceso de participación pública del EpTI, con el objetivo de recabar aportaciones y construir un Plan Hidrológico 2028-2033 que permita garantizar la sostenibilidad del regadío y el equilibrio entre los distintos usos del agua en la demarcación.

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