miércoles, 8 de abril de 2020

La ruta de un estornudo: así viajan las partículas de saliva


BOSTON.- Bien sabido es que los estornudos son el principal agente de contagio del coronavirus, ya que la saliva contiene las partículas necesarias en una gota incluso pequeña, para traspasar el bicho.

Esta fue la conclusión a la que llegó la profesora y científica del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), Lydia Bourouiba, quien había aconsejado que las personas debían estar al menos a ocho metros de distancia y no los dos que recomienda la OMS.
“Un estornudo humano puede expulsar gotas de líquido y organismos potencialmente infecciosos. La expulsión dura hasta 150 mili segundos y luego pasa a una nube de turbulencia libre. Las gotas más grandes se depositan rápidamente a una distancia de 1 a 2 metros de la persona. Las gotas más pequeñas y de evaporación quedan atrapadas en la nube turbulenta, permanecen suspendidas y, en el transcurso de segundos a unos pocos minutos, pueden recorrer las dimensiones de una habitación y aterrizar hasta 6 a 8 metros de distancia”, advierte la especialista en una investigación que publicó la revista médica The New England Journal of Medicine.
Una de las grandes dudas que plantea Bourouiba en ese estudio, es que muchas organizaciones sostienen que solo las gotas grandes de los estornudos pueden contagiar, ya que viajan más lejos, algo que fue puesto en duda.
“La dicotomía entre las gotas grandes y las pequeñas sigue siendo el núcleo de los sistemas de clasificación de las rutas de transmisión de enfermedades respiratorias adoptadas por la Organización Mundial de la Salud y otras agencias, como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. Estos sistemas de clasificación emplean varios límites arbitrarios de diámetro de gota, de 5 a 10 micrometros, para clasificar la transmisión de huésped a huésped”, dice el estudio de Bourouiba publicado hace pocos días en el Journal of the American Medical Association.
En esa investigación además se plantea que trabajos recientes demuestran que “las exhalaciones, los estornudos y la tos no solo consisten en gotas mucosalivares que siguen trayectorias de emisión semibalísticas de corto alcance, sino que, principalmente, están formadas principalmente por una nube de gas turbulento multifásico (una nube) que atrapa el aire ambiental y atrapa y transporta dentro se agrupa de gotas con un continuo de tamaños de gotas.  
La atmósfera localmente húmeda y cálida dentro de la nube de gas turbulento permite que las gotas contenidas evadan la evaporación durante mucho más tiempo que lo que ocurre con las gotas aisladas. En estas condiciones, la vida útil de una gota podría extenderse considerablemente por un factor de hasta 1000, de una fracción de segundo a minutos”.
El video a continuación es bastante decidor. Muestra un primer plano de un estornudo filmado a 2,000 fotogramas por segundo (duración 0.25 segundos) muestra que es una nube de gas caliente, húmeda y turbulenta que contiene aire y gotitas mucosalivares que viajan hasta 26 pies (7-8 metros). 






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