viernes, 8 de febrero de 2013

Los líderes de la Unión Europea recortan un 13% las ayudas agrícolas

BRUSELAS.- La Política Agraria Común (PAC) perderá en el próximo ejercicio un 13,12% de sus fondos con respecto al periodo anterior, según la propuesta final de los presupuestos de la Unión Europea para el periodo 2014-2020 que los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea han pactado tras más de 18 horas de negociación en Bruselas.

   Los líderes europeos asignan una partida de 362.940 millones de euros para el conjunto de la PAC, lo que supone 54.800 millones menos que el gasto agrícola comunitario en el periodo 2007-2013.
   Las ayudas directas a los productores y las medidas de mercado que forman el primer pilar de la PAC recogen la mayor parte de estos fondos, 277.850 millones de euros, es decir, que esta partida sufre una rebaja del 13,71 % o 44.150 millones menos que en el periodo anterior.
   Por su parte, los programas de desarrollo rural, el segundo pilar, pierde un 11,12 % de los apoyos y dejará de recibir 10.650 millones de euros y contará en total con un sobre de 85.090 millones de euros.
   En el ejercicio presupuestario, 2007-2013, la PAC contó con un presupuesto total de 417.740 millones de euros, de los que 322.000 millones fueron para el primer pilar y los 95.740 restantes, para desarrollo rural.
   Los gobiernos europeos, además, introducen un factor de flexibilidad que permitirá a cada Estado miembro decidir si transfiere un 15 % de las ayudas de un pilar al otro, con el añadido de que los países con menores recursos podrán destinar un 10 % adicional de desarrollo rural a ayudas directas.
   Aunque la reforma de la política agraria europea deben negociarla con el Parlamento Europeo y la Comisión, los Veintisiete fijan con este texto los límites de la revisión, al proponer el presupuesto con que contará la PAC en esos siete años y marcar algunas de sus disposiciones.
   Por ejemplo, los mandatarios europeos han acordado que sea cada país quién decida de manera voluntaria si limita las ayudas directas de la PAC a los grandes terratenientes, en lugar de fijar un techo máximo de 300.000 euros anuales por explotación, tal y como defendía Bruselas.
   La idea de fijar un techo anual a las ayudas agrícolas es una vieja reivindicación del Ejecutivo comunitario, que ya lo intentó en negociaciones anteriores de la PAC, pero siempre chocó con la oposición de la mayoría de las capitales, lideradas por Berlín y Londres.
   Dentro del gasto agrícola, los jefes de Estado y de Gobierno europeos quieren un fondo específico para apoyar al sector en caso de crisis graves dotado con 2.800 millones de euros. No se trata de dinero adicional, sino de una reserva de 400 millones anuales de las ayudas directas que, en caso de no ser utilizado en medidas de crisis ese año, "será reembolsado como pagos directos". Bruselas propuso en un primer momento que este fondo llegara a los 3.500 millones de euros.
   El llamado 'pago verde' o 'greening' que condiciona el 30 % de las ayudas directas a que el agricultor o ganadero cumpla con determinados esfuerzos medioambientales queda confirmado por los líderes en el acuerdo de presupuesto, si bien deja abierta la puerta a cierta "flexibilidad". El texto señala que ese 'pago verde' debería incluir "una clara flexibilidad" para los Estados miembros sobre medidas "equivalentes".
   También recogen la idea del comisario de Agricultura, Dacian Ciolos, para avanzar hacia una convergencia de los subsidios entre los diferentes Estados miembros, con el objetivo de que la ayuda por hectárea sea para todos los agricultores de 196 euros en el horizonte 2020.
   Los líderes europeos también han cerrado una partida de 10.542 millones de euros que incluye el futuro fondo para la pesca y asuntos marítimos, pero también algunas medidas medioambientales. Aunque no precisan el reparto exacto de esta asignación, fuentes europeas indican que será similar al de propuestas anteriores.

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