ADRA.- La tramitación ante la Unión Europea para que el Pulpo Seco de Adra sea declarado como una Especialidad Tradicional Garantizada
(ETG) encara su recta final después de que fuera publicada la solicitud
del registro de su nombre en base a las normativas europeas sobre los
regímenes de calidad de los productos agrícolas y alimenticios.
El anuncio, que se hizo público a finales del pasado mes de enero a
través del Diario Oficial de la Unión Europea, daba tres meses desde
entonces para que cualquier Estado miembro o tercer país pudiera
formular cualquier tipo de oposición ante la Comisión sin que, hasta el
momento, conste algún trámite de este tipo. En tal caso, la declaración
podría producirse entre finales de abril y principios de mayo.
El expediente para la inscripción del Pulpo Seco de Adra los métodos de
producción y transformación mediante prácticas tradicionales y
singulares que se aplican a este producto, que se obtiene a partir de
pulpo de roca o común proveniente del caladero de Adra, caracterizado
por un fondo rocoso y la influencia de las corrientes marinas.
En este sentido, se apela a la industria de salazón y secado existente
en la localidad almeriense "desde hace más de 200 años".
"Esta
elaboración tradicional le confiere unas características especiales y
una calidad reconocida", apuntan los proponentes de la iniciativa
tramitada por la Junta de Andalucía desde 2021.
Así, se
detalla que para conseguir este producto se emplean pulpos frescos de la
zona, de entre 1,5 y 3,5 kilos de peso, que son descabezados para
limpiarse en agua de mar o salmuera hasta eliminar restos de babaza
para, posteriormente, cortar los distintos brazos o patas de una en una
para separarlas por calibres.
Las patas envasadas son
congeladas en abatidor a muy bajas temperaturas durante un mínimo de 120
minutos para posteriormente pasarlas a un congelador durante siete
días, lo que contribuye a que las fibras se rompan. Posteriormente, el
producto se descongela en cámara frigorífica antes de dar un tratamiento
de salmuera en sal marina y proceder a su secado, de manera individual y
de forma separada.
Para la eliminación de la humedad, se
realiza en un secadero a temperatura ambiente y circulación forzada de
aire marino natural rico en salitre, en instalaciones situadas en las
proximidades del mar, para obtener el aire salino, durante un tiempo
comprendido entre 24 y 30 horas en función del calibre de las patas de
pulpo.
Las patas, que son envasadas y comercializadas, son
consumidas en rodajas normalmente tras ser horneadas durante unos 20
minutos acompañadas de aceite de oliva virgen extra.
Históricamente la utilización del pulpo en Adra fue para autoconsumo de
personas relacionadas con el sector pesquero local, con una producción
minorista y de poca envergadura, como cualquier especie con un
componente estacional y temporalidad asociadas a la pesca.
La
mayor seña de identidad y arraigo popular está asociada a su forma de
elaboración y consumo por parte de la hostelería local abderitana, que
aún perdura con el tratamiento mediante salmuera y secado tradicional se
ha mantenido de manera "inalterada" desde los años 50 del pasado siglo,
"pasando la tradición oral de padres a hijos".
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