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miércoles, 20 de mayo de 2026

El IAPH recupera el Pendón de Vera tras cinco meses de restauración y halla elementos originales ocultos

 ALMERÍA.- El Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH) ha finalizado la restauración del Pendón de Vera tras un proceso de intervención de cinco meses en el taller de tejidos ubicado en el Monasterio de la Cartuja, en Sevilla, donde se han hallado numerosos elementos originales ocultos bajo intervenciones anteriores.

El equipo técnico del IAPH, centro dependiente de la Consejería de Cultura y Deporte, ha logrado conservar y estabilizar la obra, una de las piezas textiles más singulares del municipio almeriense, de gran valor histórico-artístico y seña de identidad cultural.

La bandera histórica, propiedad del Ayuntamiento de Vera, está datada a partir del siglo XVIII y fue elaborada en damasco de seda decorado con pinturas heráldicas en ambas caras, según ha informado la Junta de Andalucía en una nota. 

Su escudo central corresponde a Felipe V, cuyas armas aparecen flanqueadas por escudos de la ciudad, orlados por motivos de águilas bicéfalas.

Entre los aspectos más destacados de la restauración figuran la recuperación de elementos originales ocultos bajo intervenciones anteriores y la reconstrucción de emblemas heráldicos y águilas bicéfalas que decoran el Pendón.

En su estado inicial, el bien presentaba un avanzado deterioro por el paso del tiempo, la fragilidad de los materiales y múltiples intervenciones antiguas que "habían alterado considerablemente su forma y estructura original".

Los trabajos de conservación han incluido estudios técnicos, desmontaje de añadidos e intervenciones anteriores, limpieza superficial, alineación de fibras, reconstrucción de fragmentos, consolidación textil y encapsulado protector.

Todo el proceso se ha llevado a cabo de acuerdo con criterios internacionales de conservación-restauración del patrimonio cultural, que han dado prioridad a la mínima intervención y la preservación de la autenticidad histórica.

Desde un punto de vista histórico, los pendones tenían funciones representativas, corporativas e identitarias de la localidad a la que pertenecían y, desde la Edad Media, eran concedidos por el rey.

Al acto de levantamiento de depósito de la obra, celebrado este miércoles en la sede del Instituto, han asistido el director general del IAPH, Juan José Primo Jurado, y el alcalde de Vera, Alfonso García Ramos.

miércoles, 6 de agosto de 2025

Diputación entrega a Beires un libro sobre la repoblación tras la expulsión de los moriscos

 ALMERÍA.- La Diputación Provincial de Almería ha entregado al municipio de Beires el libro 'La Taha de Lúchar. Libros del apeo y repartimiento. Libro de hábices', de Antonio Juan Romero Losana y editado por el Instituto de Estudios Almerienses (IEA). Esta publicación recoge diferentes libros con documentos históricos que detallan el proceso de repoblación en el antiguo Reino de Granada tras la expulsión de los moriscos.

La obra está compuesta por la transcripción de los cinco libros del apeo y repartimiento, así como del de hábices, con un cómputo de 2.500 páginas que se han reunido en un conjunto de diez tomos, cada uno de ellos con entre 300 y 400 páginas, según ha indicado la institución provincial en una nota.

La vicepresidenta de la Diputación de Almería y diputada de Cultura, Almudena Morales, que ha entregado a la alcaldesa de Beires, Carmen González, los documentos históricos, ha señalado que "estos libros constituyen un verdadero tesoro documental de nuestros pueblos, ya que recogen con todo detalle quiénes fueron los repobladores que, tras la rebelión de los moriscos en el siglo XVI, hicieron de estas tierras su hogar".

"En ellos encontramos los orígenes de muchos de nuestros apellidos más antiguos, de nuestras costumbres, tradiciones, de nuestra habla o de nuestra gastronomía por poner unos ejemplos. En definitiva, son una ventana directa a un momento clave en la historia de nuestra provincia", ha resumido.

La diputada de Cultura ha detallado que "los tomos contienen nombres, propiedades, topónimos y una valiosa información que será de gran utilidad para historiadores, genealogistas y estudiosos en general".

"Por ello, desde la Diputación ponemos hoy en manos de los municipios esta documentación, convencidos de que conocer nuestras raíces desde un enfoque histórico y crítico fortalece nuestra identidad colectiva, contribuye a la cohesión social y nos ayuda a comprender mejor el presente a través del pasado", ha apostillado.

El libro 'La Taha de Lúchar. Libros del apeo y repartimiento. Libro de hábices', de Antonio Juan Romero Losana es la transcripción literal de todos los documentos que componen los libros del apeo y repartición (1572-1574), así como el de hábices (1559) de los municipios de Almócita, Beires, Canjáyar, Ohanes y Padules.

La transcripción de los 'Libros del Apeo y Repartimiento' y del 'Libro de Hábices' es la recopilación literal de documentos históricos que detallan el proceso de repoblación en el antiguo Reino de Granada tras la expulsión de los moriscos. Estos documentos ofrecen "información crucial" sobre la nueva sociedad, economía, agricultura, y estructuras sociales en estas áreas.

El 'Libro del Apeo y Repartimiento' documenta el proceso de medición y reparto de las tierras y bienes dejados por los moriscos a los nuevos pobladores, generalmente cristianos viejos llegados de otras regiones, y recoge detalles sobre las parcelas, cultivos, árboles, infraestructuras como acequias, hornos y molinos, así como los propietarios de cada propiedad.

En cuanto al 'Libro de Hábices', los hábices eran donaciones de personas hacia sus mezquitas o aljamas con el único objetivo de que sirvieran para lo común y la aljama, como reparaciones de caminos y edificios de la aljama, construcciones públicas o pagos a los alfaqueques para rescates de presos en las mazmorras católicas. Podían ser, desde la producción y cosecha de hojas de morales o moreras, el valor de la cosecha de algarrobas, dinero o incluso trabajos prestados a la comunidad y aljama.

Estos libros, como el de Lúchar, "son una herramienta valiosa para los historiadores y el público en general, ya que ofrecen una visión detallada de la nueva configuración territorial y social tras la repoblación, así como de la vida económica y agraria de la época", han subrayado desde la institución provincial.

Los cinco libros se han distribuido en distintos tomos según el municipio al que corresponden. Almocita cuenta con un tomo, al igual que Beires y Padules. En el caso de Canjáyar, la obra se compone de tres tomos, mientras que Ohanes reúne cuatro tomos.

Cada uno de estos tomos incluye, en apartados independientes, una amplia recopilación de léxico empleado en la zona durante el siglo XVI, otro apartado dedicado a topónimos y un último en el que se han extraído todos los antropónimos, tanto moriscos como católicos, de cada pueblo o villorrio.

jueves, 8 de mayo de 2025

El municipio de Padules vuelve este fin de semana al 1570 para recrear la Paz de las Alpujarras

 ALMERÍA.- La Diputación Provincial de Almería ha presentado una nueva edición de la Recreación Histórica de la Paz de las Alpujarras, que celebrará su XII edición este fin de semana en el municipio de Padules. El evento trasladará a los asistentes al siglo XVI con una programación repleta de actividades culturales y recreativas.

En esta edición de 2025, la recreación pondrá en escena una fiel representación de los acontecimientos ocurridos en la primavera de 1570, "sumergiendo a los asistentes en el contexto histórico de la época", según ha indicado la institución provincial en una nota.

Además, con esta recreación "se busca difundir y poner en valor el patrimonio histórico de Padules, y de la Alpujarra, ofreciendo propuestas que permitan a los ciudadanos recorrer el pasado y comprender los principales acontecimientos del siglo XVI". La recreación abarcará tanto la vida civil como la militar de la época, "brindando una experiencia enriquecedora".

La vicepresidenta y diputada de Cultura, Cine e Identidad Almeriense, Almudena Morales, ha destacado que "desde la Diputación Provincial de Almería, queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a todas las personas que hacen posible este evento: organizadores, voluntarios y vecinos que trabajan con ilusión durante todo el año para ofrecernos un fin de semana lleno de actividades".

"Estamos convencidos de que apostar por la historia de Almería es apostar por nuestra identidad. Conocer nuestro pasado nos ayuda a comprender quiénes somos hoy, y por qué nuestro presente tiene sentido. La efeméride que conmemora esta recreación traspasa las fronteras locales: se enmarca en un conflicto de dimensión internacional que convirtió a nuestra tierra en escenario de tensiones entre las grandes potencias del momento", ha añadido la vicepresidenta.

Por su parte, el alcalde de Padules, Antonio Gutiérrez, además de detallar la programación, ha señalado que "en Padules, en 1570, ocurre un hecho histórico importantísimo. Es un pequeño hecho histórico, pero muy importante, porque pudo cambiar la historia de España. Aquí se unieron los moriscos, pero sobre todo con la ayuda de los turcos, para intentar de nuevo la reconquista de España y quitar al rey que había entonces, como era el rey Felipe II".

Gutiérrez ha señalado que "así se inicia la guerra de las Alpujarras", además ha añadido que este año se incorpora una novedad como es la "cena de recreadores, para terminar, animando a todos a que este fin de semana visiten el municipio y disfruten de esta recreación histórica".

Desde desfiles de tropas y actuaciones musicales hasta conspiraciones moriscas y exhibiciones de vuelo de aves rapaces, "cada detalle ha sido cuidadosamente diseñado para ofrecer una experiencia inmersiva en la historia y la vida cotidiana de la época".

Además, los más pequeños podrán disfrutar de juegos moriscos infantiles y los visitantes tendrán la oportunidad de deleitarse con la gastronomía local en los bares y restaurantes disponibles durante el evento. 

"Un fin de semana para vivir la historia y la tradición en un entorno único", han subrayado desde la Diputación Provincial de Almería.

miércoles, 2 de abril de 2025

Berja recreará su histórica batalla de 1569 entre moriscos y milicias concejiles el 5 y 6 de abril

 ALMERÍA.- El municipio almeriense de Berja va a recrear a lo largo de este fin de semana la histórica batalla del 2 de junio de 1569 entre las huestes sublevadas de Abén Humeya, rey de los moriscos de La Alpujarra, y las tropas dirigidas por el Marqués de los Vélez, don Luis Fajardo de la Cueva, a través de una serie de actos con los que también se rendirá homenaje al navegante virgitano Lorenzo Ferrer, que descubrió el paso de Bering, con motivo de 400º aniversario de su fallecimiento.

La Diputación de Almería, la Asociación Berja 1569 y el Ayuntamiento de Berja han presentado la nueva edición de esta recreación histórica que arrancará a las 10,00 horas del próximo sábado, 5 de abril, con la entrada de las tropas del Marqués de los Vélez en Berja y la apertura del campamento que se instalará en la céntrica Plaza Porticada.

En una nota, la institución provincial ha valorado esta actividad en la que se darán cita un centenar de recreadores con la que se pretende "conmemorar y poner en valor" los hechos históricos así como "mejorar el atractivo cultural y turístico del municipio y la comarca".

La vicepresidenta y diputada provincial de Cultura, Cine e Identidad Almeriense, Almudena Morales, ha destacado que se trata de "una cita imprescindible con nuestra historia que, una vez más, nos transportará al siglo XVI, a una época en la que Almería se sumió en una dura guerra civil entre moriscos y cristianos viejos conocida como 'La guerra de las Alpujarras'.

Durante estos días, el municipio de Berja se convertirá en un escenario "vivo" del pasado, con la participación de recreacionistas llegados de toda España, que mostrarán cómo era la vida hace cinco siglos.

Además de la propia recreación de la Batalla de Berja en el Paseo Cervantes el sábado a las 18,00 horas, se prevén otras actividades diseñadas por la asociación y el Ayuntamiento, como la apertura de un zoco en la plaza Alcalde Federico Moreno, el alarde de tropas con un recorrido de las milicias por la localidad, la entrega del premio 'Morrión de Plata', la representación teatral 'La espera del Marqués', guiñoles, ronda nocturna con candiles, conciertos, bailes y entrega de premios escolares.

Junto a los pliegos de cordel y la insustituible mancebía, se realizará un taller de escritura árabe en la mañana del sábado, una charla sobre el reclutamiento de milicias y una exposición de armas el domingo por la mañana.

En este año, la organización ha previsto además la conmemoración de Lorenzo Ferrer Maldonado, un ilustre virgitano del que se cumplen 400º años de su fallecimiento y al que se rinde homenaje como descubridor del estrecho de Bering.

"Desde la Diputación de Almería, no podíamos dejar de apoyar este evento, que no solo nos permite divulgar nuestra historia, sino que también nos ayuda a comprender un momento clave en la construcción de nuestra identidad", ha dicho Morales, quien ha felicitado al Consistorio, la asociación y a todos los recreacionistas que "harán posible esta experiencia única".

El alcalde de Berja, José Carlos Lupión, ha señalado que "desde sus inicios, esta recreación histórica ha servido no solo para rememorar un episodio clave de nuestra historia, sino también para poner en valor el patrimonio, la cultura y las tradiciones de Berja. Cada año, hemos visto crecer la participación y el interés tanto de nuestros vecinos como de los visitantes que nos acompañan".

El primer edil ha agradecido "el trabajo y la implicación de todas las personas que hacen posible esta recreación: la Asociación Berja 1569, Diputación de Almería, voluntarios, técnicos, Centro Virgitano de Estudios Históricos y a todos aquellos que contribuyen a que la Batalla de Berja siga siendo un referente. Gracias a su esfuerzo, hoy podemos disfrutar de un evento único, que nos transporta al siglo XVI".

El representante de la Asociación Berja 1569, José Espinosa, ha detallado que la organización intenta ser siempre fiel a la esencia del evento, que es "la divulgación histórica de una manera más cercana, rigurosa e inmersiva". 

Asimismo, ha valorado la crecida en recreadores, "llegando este año de diferentes lugares como el País Vasco, Madrid, Castilla-La Mancha, entre otros".

domingo, 29 de septiembre de 2024

Laroya celebrará el 5 de octubre su II Marcha de Los Fuegos que recuerda los incendios espontáneos de 1945


LAROYA.- La Diputación de Almería ha presentado la segunda edición de la Marcha Popular de Los Fuegos de Laroya, con la que el próximo 5 de octubre los visitantes de dicho municipio podrán conocer de primera mano los lugares donde se produjeron los extraños sucesos, de los que están todavía sin resolver el origen de esos fuegos.

La alcaldesa de Laroya ha destacado que "nos damos a conocer así porque con esta prueba de Los Fuegos de Laroya difundimos los hechos de 1945, donde aparecieron unos fuegos en el pueblo, tema que fue investigado y está sin resolver". 

Los fuegos espontáneos de Laroya ocurrieron en el verano del año 1945, cuando se produjeron varios incendios y fuegos de los que no se consiguió determinar el origen. Una vez pasados el verano cesaron esos sucesos. Actualmente, hay un monumento conmemorativo en el municipio de estos hechos.  

Solo duraron dos meses

Para muchos vecinos de Laroya fue un verano infernal y nos les faltaba razón. Hacia apenas seis años que había terminado la cruenta guerra civil española y aunque en esta pequeña localidad de Los Filabres la contienda no tuvo catastróficas consecuencias, muchos llegaron a pensar que sobre el pueblo había caído una maldición y estaba siendo castigado por alguna plaga bíblica en forma de fuego, que de manera espontánea y sin aviso comenzó a extenderse entre los vecinos, casas y enseres, relata Diario de Almería. 

En el pueblo se declararon unos trescientos incendios y especialmente el 24 de junio, más de cien. Un fuego con intensas y azuladas llamas que se convirtió en una auténtica pesadilla para los habitantes del pueblo.

La fecha de aparición de este fenómeno se concreta en el 16 de junio de 1945. Sobre las ocho de la tarde, varios fardos apilados de trigo comenzaron a arder de forma repentina y sin ningún motivo aparente en el "caserío de los Franco". 

A la misma hora, en el cortijo "Pitango" las llamas envolvían a la pequeña de cuatro años María Martínez Martínez que se encontraba sobre su cama y súbitamente comenzó a arder su delantal extendiéndose al resto de sus ropas cesando el incidente de repente y tras unos minutos de angustia el fuego desapareció.

 Sus gritos alarmaron a sus familiares que acudieron en su ayuda y le salvaron la vida. En pocos minutos, en otra habitación diferente, comenzó a arder una gran cantidad de paja de centeno, que propagó el fuego a un haz de esparto almacenado. Un poco más tarde el incendió dejaba el pajar prácticamente destruido.

Esa misma tarde ya habían ardido varios capazos de trigo verde en el cortijo de "los Franco". Los vecinos un tanto preocupados iniciaron la búsqueda de algún líquido inflamable o combustible que hubiese provocado el fuego, ya que en aquellos años en Laroya no había llegado todavía la electricidad.

 Aquella noche, los vecinos patrullaron las calles ante la sospecha de un posible pirómano. Pasadas las horas y sin hallar nada extraño, decidieron ir a buscar a la Guardia Civil. El cabo Santos y otros cuatro miembros de la Benemérita fueron los primeros en comprobar las consecuencias del fuego. 

Había afectado a diversas dependencias de varios cortijos. En uno de ellos, en el cortijo "El Cerrajero", los agentes se quedaron sobrecogidos cuando una olla de lentejas se vio envuelta en llamas y unas mantas que cubrían las camas empezaron a arder. También se provocó otro fuego en una era ubicada frente a la puerta del cortijo. 

Después de lo visto, los agentes regresaron al cuartel, impotentes y un tanto sorprendidos sin saber muy bien que redactar en el atestado policial. Al día siguiente los fuegos se fueron extendiendo a otros cortijos ardiendo el modesto mobiliario y enseres de sus propietarios. 

Uno de mayor intensidad se produjo en el cortijo de la "Fuente del Saz" sin que se registrasen desgracias personales al estar deshabitado y no haber allí nadie. Cuando estos fuegos espontáneos, se conseguían apagarlos, se reactivaban otros en un sitio distinto.

Unos días mas tarde, estos fuegos espontáneos fueron noticia de portada en la prensa nacional, como ABC o El Correo de Andalucía. Las autoridades provinciales reaccionaron anunciando que varios científicos se desplazarían a Laroya para estudiar la situación que seguía incontrolada sucediéndose nuevos y aparatosos incendios.

 A Jesús Martínez Morales, vecino de la "cortijada de Estella" se le incendió la vivienda en presencia de la Guardia Civil quemándose todo el techo de la casa, la cuadra y hasta los embutidos de la matanza que tenían allí almacenados. 

Quien no tenia momento de respiro era el párroco del pueblo, Luis Silverio, que se pasaba el día tocando las campanas de la torre de la iglesia cada vez que se producía un incendio alertando al personal. 

Diversos meteorólogos, sismólogos y geofísicos, llegaron en días sucesivos hasta Laroya para intentar descubrir las causas de estos enigmáticos fuegos. Su conclusión fue peor que el misterio del caso. 

Según ellos no se debían a trastornos geológicos, actividad volcánica, fenómenos eléctricos, ionización de la atmósfera o radiaciones solares. Fueron rotundos al descartar que fuesen producidos por la mano del hombre. Terminaron dicho informe manifestando su esperanza de que no volviesen a repetir.

Lógicamente, esta conclusión no contentó a nadie. Los vecinos seguían asustados y cada vez eran mayores las especulaciones sobre el caso, alimentadas por gentes que de alguna manera se aprovecharon de esta situación. Finalmente llegó a Laroya, el profesor José Cubillo Fluiters, jefe del Servicio de Magnetismo y Electricidad Terrestre del Instituto Geográfico y Catastral. 

Este reputado científico debía de ser quien diese la respuesta definitiva al asunto. Tras ser testigo presencial de cómo ardían cantidades de trigo ante sus ojos y de la destrucción de su moderno equipo de investigación por aquellos fuegos "malignos", según cuentan, aquel hombre no volvió allí jamás. 

El informe oficial, fechado el 30 de junio de 1945, fue contundente. Las preguntas de los vecinos quedaban en el aire. ¿Fueron los incendios producidos por causas meteorológicas? 

Según los expertos que capitaneaba el profesor Cubillo, en absoluto. Nadie sabia a ciencia cierta qué causó los incendios de Laroya planteándose distintas hipótesis que oscilaban desde posibles armas secretas o un aumento de la radiactividad, hasta la existencia de determinadas propiedades químicas en la sierra de Filabres que provocaron la combustión. Aunque si se daba por buena la explicación, la pregunta es porque no se repitieron.

Tras lo ocurrido, el asunto se silenció y nadie más se desplazó a Laroya para descubrir las causas de los incendios. La Guardia Civil, siguiendo instrucciones mandó callar a los vecinos y en los periódicos dejó de hablarse del asunto. 

El investigador y periodista Iker Jiménez, fue hace algunos años a Laroya para conocer in situ detalles y hablar con los últimos testigos aún vivos de la tragedia. Algunos ancianos le confesaron a Jiménez que en esas fechas se veían de noche en el aire "unas bolas blancas que iluminaban todo como si fuera de día. Era como si flotasen en los aires".

 Prácticamente todo el pueblo había sido testigo de aquellas luces voladoras e incluso les hablaron de la figura de "El niño", una figura de un "niño pequeño, muy desagradable del que salían luces". María Martínez a la que apodaron "la niña de los fuegos" porque tres veces ardieron sus ropas, se suicidó bebiendo sosa cáustica. 

Su hermana mayor se tiró por un barranco. Después, su hermano, José se ahorcó dentro del cortijo. 

Tras esta cadena de muertes, dejaron de producirse los fuegos. ¿Por qué lo hicieron? ¿Por qué terminó todo con la muerte de los tres hermanos? ¿Sabían ellos el origen de las combustiones espontáneas?. Por desgracia, nunca lo sabremos posiblemente los tres se llevaron algún secreto a sus tumbas.  

 Mas información:

http://www.culturandalucia.com/Los%20fuegos%20de%20Laroya_Almeria_Reconstrucc%C3%ADon.htm

domingo, 11 de agosto de 2024

Antas viaja a la Edad del Bronce con la Recreación Histórica de El Argar

ANTAS.- El presidente de la Diputación de Almería, Javier Aurealiano García, el diputado provincial, Carlos Sánchez, y el alcalde de Antas, Pedro Ridao, han participado en la segunda edición de la Recreación Histórica de El Argar que pone en valor la cultura argárica y acerca a la población almeriense cómo era la vida hace más de 4.000 años.

La recreación se ha celebrado en el Yacimiento de Antas,donde los ocho pases que había agotaron el cartel de 'No hay entradas'. El presidente de la Diputación de Almería ha visitado el Yacimiento y el mercado argárico que había instalado con herramientas, joyas, talleres, exhibición de aves rapaces y otras actividades, según una nota de la Corporación Provincial.

García ha subrayado que esta recreación y la importancia que tiene acercar a todos los almerienses la cultura de El Argar porque "constituyó el asentamiento más importante de la Edad del Bronce en el sureste de la Península, y fue en nuestra tierra. Almería tiene un gran patrimonio y se pone en valor con acciones como esta".

"Hoy todos estamos viendo de primera mano cómo era esa sociedad que ha sido tan importante para nuestra historia y podemos conocer las costumbres y la cultura de El Argar a través de los talleres, las visitas guiadas, los puestos y sus diversas actividades. Por eso quiero felicitar a todos los que hacen posible que se pueda realizar", ha continuado argumentando.

El presidente de la Diputación ha resaltado que la provincia es una tierra con gran patrimonio e historia: "En Almería tenemos mucha historia y podemos presumir, además de contar con uno de los asentamientos más importantes de la Edad del Bronce como es El Argar, que somos la cuna de la civilización ya que Los Millares fue la primera ciudad establecida en toda la península ibérica hace ya más de 5.000 años".

Por último, García ha vuelto a reiterar el compromiso de la Institución Provincial con la cultura, el patrimonio y la identidad almeriense: "La provincia tiene una historia muy rica y variada que dan mucho valor a la identidad almeriense. Por eso desde la Diputación de Almería tenemos el firme compromiso de poner en valor todo lo almeriense, nuestras costumbres, nuestras tradiciones y nuestras culturas que dan sentido a lo que hoy somos como provincia".

Por su parte, el alcalde de Antas ha mostrado su satisfacción por la acogida que ha tenido esta segunda edición: "Ha participado mucha gente y han venido más de 800 personas. Tanto los participantes como el Ayuntamiento estamos muy contentos porque han sido muchos meses de ensayo, trabajo y preparativos y todo se resume en esta recreación que ha tenido muy buena acogida".

"Para el municipio supone mucho porque es el evento del año y representa mucho ya que ponemos en valor la cultura argárica. La cultura genera turismo y lo pudimos comprobar porque los establecimientos se llenaron de visitantes que vinieron a disfrutar de la Recreación Histórica", ha señalado el alcalde, quién también ha agradecido el apoyo de las instituciones.

Esta es la segunda edición de la Recreación Histórica de El Argar con la que se da a conocer la vida, la indumentaria, instrumentales, costumbres, armas, vestimentas y otros aspectos de El Argar con exposiciones, visitas guiadas, conferencias, talleres y exhibiciones de aves y de práctica de tiro.

Se han realizado 8 pases con una de 60 personas por grupo para poder ver la recreación de 45 minutos. Esta actividad ha contado con una gran acogida porque se han agotado las entradas.

Además, los visitantes también han podido recorrer el mercado instalado, donde se han mostrado las herramientas, joyas y otros utensilios artesanos, así como diferentes actividades para poner en valor y acercar la cultura argárica.

jueves, 7 de marzo de 2024

¿Qué simboliza el Indalo de Almería?


MADRID.- El Indalo se ha considerado durante siglos un símbolo de la buena suerte en la provincia de Almería. Asimismo, se ha convertido en una imagen representativa de la provincia y sus habitantes, pero ¿qué es realmente este símbolo y de dónde viene?, se pregunta El Debate

El Indalo tiene su origen en las cuevas que se encuentran en el Parque Natural de Sierra María-Los Vélez. Estas fueron encontradas en 1868 por el arqueólogo Antonio Gongorra Martínez. En el interior de una de las cuevas, llamada los Letreros, se encontró una pintura rupestre neolítica, precisamente lo que hoy conocemos como el Indalo, el símbolo más antiguo de Andalucía.
 
El Indalo representa a un hombre sosteniendo una especie de arco sobre su cabeza. Tiene distintas interpretaciones, una de ellas es que se trata de un cazador con el arco extendido. La otra es que es un ídolo en el sentido más puramente religioso. Y la tercera es que es un hombre sosteniendo un arcoíris como protección de los malos espíritus.
 
Durante siglos, se ha considerado un símbolo de la buena suerte. Por ello, en la actualidad se usa como talismán y se pone fuera de las casas para la protección del hogar. Dentro de las mismas creencias acerca de la protección que este símbolo ofrece, se cree que el Indalo protege más y da más suerte cuando es un regalo.
 
El Indalo también ha estado asociado a movimientos y corrientes intelectuales. Así ocurrió en el siglo XX, cuando fue tomado como símbolo y bandera de un movimiento intelectual encabezado por el pintor y escultor almeriense Jesús de Perceval. 
 
En este movimiento, llamado movimiento 'indaliano', Perceval reivindicaba la cosmovisión de lo almeriense y reafirmaba la importancia de las culturas anteriores, incluyendo las de la antigüedad y las prehistóricas.
 
Hoy en día, además de usarse como talismán, está muy integrado en la sociedad almeriense. Se ha convertido en un objeto representativo y se pueden ver logotipos, nombres de empresas, marcas y tiendas que utilizan su imagen.

domingo, 17 de diciembre de 2023

Fiñana viaja a 1489 para revivir la llegada de los Reyes Católicos con su recreación histórica


FIÑANA.- La Diputación Provincial de Almería ha participado en la nueva edición de la recreación histórica de los Reyes Católicos en el municipio almeriense de Fiñana que se ha celebrado este fin de semana bajo el lema 'Fiñana, una historia para vivirla'.

Durante este domingo, Fiñana ha vuelto a 1489 cuando se montó en el municipio el campamento y los Reyes Católicos pasaron la noche tras la toma de Almería.

Así durante este fin de semana, Fiñana ha estado ambientada en un campamento medieval con cetrería, talleres, exhibiciones, títeres, música, pasacalles, exhibiciones de armas y taberna medieval. En diciembre del año 1489, tras la toma de Almería por los Reyes Católicos, Fernando e Isabel de camino hacia la zona granadina hicieron noche en la localidad de Fiñana.

Este año se ha representado el Campamento que se montó esa noche. En la visita de los Reyes Católicos Don Álvaro de Bazán, es nombrado alcalde de Fiñana por el rey Fernando y ocupó este puesto varios años.

La vicepresidenta y diputada de Cultura, Cine e Identidad Almeriense, Almudena Morales, ha asistido a esta jornada y ha estado acompañada por el alcalde de Fiñana, Rafael Montes; el historiador de la recreación, Alfredo Jesús Venteo; y los embajadores de la recreación María Jesús Recio y Jesús Aceituno; así como los demás participantes, visitantes y vecinos de Fiñana, a quienes la vicepresidenta de la Diputación ha entregado un obsequio.

La diputada de Cultura, Cine e Identidad Almeriense ha valorado esta cita que rememora "un gran hecho histórico que ocurrió en el municipio de Fiñana con el campamento que los Reyes Católicos montaron a su paso por la provincia y tras la toma de Almería".

"Un año más con esta recreación apostamos por la identidad almeriense. Son muchas las recreaciones de la provincia y Fiñana lleva muchos años trabajando e involucrando a todo el municipio para hacerlo participe de esta recreación de un hecho histórico que ocurrió en Fiñana", ha agregado.

Además, ha dado la "enhorabuena al pueblo y a todos los que hacen posible que se realice esta recreación, que es una seña de identidad para la provincia. Es importante seguir cuidando nuestras tradiciones y nuestra cultura para que no se pierda nuestra historia".

Por su parte, el alcalde de Fiñana ha dado las gracias a la Diputación de Almería y ha señalado que "sin la Institución Provincial, esto no sería posible".

 "Es un placer con la presencia de la diputada y quiero agradecer el esfuerzo y el trabajo de toda la gente que ha participado en esta recreación y la colaboración de otros pueblos que hacen que las recreaciones se enriquezcan", ha concluido.

sábado, 2 de diciembre de 2023

Vera se convierte en la sede de la 'Fiesta de la Historia' de la provincia de Almería


 VERA.- El municipio de Vera se ha convertido en la sede de una nueva edición de la 'Fiesta de la Historia' que organiza la Diputación de Almería a través de un encuentro con recreaciones de ocho municipios almerienses para transmitir estos hechos históricos que se completan con actividades lúdicas para que todos los asistentes puedan disfrutar hoy de una gran jornada en familia.

En este encuentro, según informa la Diputación en una nota de prensa, se han dado cita las siguientes recreaciones y fiestas históricas: El Argar de Antas, La Pasión de Cristo de Gádor, Las Capitulaciones de Vera, La Batalla de Berja, Los Juegos Moriscos de Purchena, La inauguración de la Iglesia Ntra. Sra de la Encarnación de Vélez Rubio, La conquista del Oeste de Tabernas y la jornada de oficios: La uva de Barco de Terque.

En la presentación de la fiesta histórica, que se celebró este 2 de diciembre en el recinto de El Palmeral, en Vera, han participado la diputada de Cultura, Cine e Identidad Almeriense, Almudena Morales, y el concejal de Vera, Antonio Jesús Soler, quienes han estado acompañados de alcaldes y concejales en representación de los municipios participantes.

La diputada de Cultura, Cine e Identidad Almeriense ha asegurado que el objetivo es lograr, que poco a poco, se sumen a esta iniciativa todas o, al menos, el máximo número de recreaciones de la provincia. "Desde el área colaboramos y asistimos durante todo el año tanto apoyo técnico como subvenciones nominativas con los talleres de indumentarias y reforzamos todas esas recreaciones y fiestas históricas de los municipios, que tan importantes son para la provincia".

"El año pasado se celebró en la capital y este año acercamos las recreaciones hasta Vera para que en el Levante conozcan tradiciones e historia que ha forjado la identidad almeriense y nuestra historia", ha detallado.

El alcalde de Vera, Alfonso García, ha agradecido a la Diputación la oportunidad que ha dado a los veratenses de ser la sede de un evento que trae lo más valioso que tiene la provincia: su historia. "Para Vera es un honor ser anfitrión y agradecer a todos los pueblos que han venido hasta aquí para desarrollar una actividad tan interesante que nos va a ayudar a seguir desestacionalizando el turismo en el municipio".

Además de las exhibiciones y actividades propias, se han desarrollado talleres variados de Cerámica, Talla de Siles, juegos y muestras de animales (vuelos de rapaces, jugando con dromedarios), pasacalles de la primera charanga femenina de España 'Pisando Fuerte' y la actuación de la Cuadrilla de Vélez-Rubio.

De Antas se representó la Cultura Argárica, que se expresó y manifestó en poblados del sudeste de la Península Ibérica en el Bronce Antiguo, floreciendo entre 2200 y 1550 a. C.; con Gádor se viajó al año cero reviviendo la Pasión de Cristo, representaciones en la que se implican más de cien de gadorenses; Vera transportó a los asistentes al 10 de junio de 1488, día en que Fernando "El Católico" tomaba la ciudad de Vera y hacía ondear la bandera de Castilla en la Torre de la Alcazaba. No hubo batalla, ni un solo tiro de ballesta o de espingarda. Son las Capitulaciones de Vera.

Por su parte, Purchena viajó al año de 1569 cuando el rey de los moriscos Aben Humeya convocó unos juegos deportivos y culturales, conocidos popularmente como "Los Juegos Moriscos", descritos por el cronista Ginés Pérez de Hita y entre los que destacamos: levantamiento de la "Burxana" piedra de mármol de 68 kg, sostenimiento de ladrillos, triple salto, tiro con arco, lanzamiento de cantos; y los recreadores virgitanos, rememoraron los actos que tuvieron lugar en el casco urbano de Berja en la madrugada del 2 de junio de 1569 entre las tropas de D. Luis Fajardo de la Cueva y las de D. Hernando de Valor, coronado como rey de los moriscos con el nombre de Aben Humeya. Es la Batalla de Berja.

Con Vélez Rubio se viajó al 26 de octubre de 1769, fecha en la que se inauguraba el templo de la Encarnación, 14 años después de que la antigua iglesia de San Pedro fuera destruida por un terremoto. 

Para ello se han empleado a fondo tanto los vecinos del municipio con su mano de obra, como los poderes políticos; mientras que Terque trajo la uva de Almeria, la del barco, la legítima de Ohanes. Terque ha sabido conservar los rasgos de identidad de la cultura parralera de la provincia de Almería y su objetivo en esta jornada era reconstruir la historia social y económica de Almería y su provincia. Minería, cultivo y comercialización de la uva de mesa.

Tabernas ha ido con la Historia del Lejano Oeste (Old West History) recreando el siglo XIX y principios del XX de la mano del Parque Oasys MiniHollywood y de varios grupos de recreación histórica nacionales e internacionales, se ha podido disfrutar de un evento único de reconstrucciones históricas basadas en hechos reales que acontecieron en el salvaje Oeste.

miércoles, 11 de marzo de 2020

Los argáricos de las actuales Murcia y Almería vivían en una sociedad de clases con un sistema centralizado y avanzadas técnicas agrarias


MADRID.- Hace unos 4.000 años, los habitantes prehistóricos de las actuales Murcia y Almería vivían en una sociedad de clases con un sistema centralizado y unas avanzadas técnicas agrarias. Protegían sus ciudades con murallas y abonaban los campos, llevando a pastar a ellos al ganado. Pero la alimentación del común de la población, basada en cereales, fue empeorando progresivamente, recuerda hoy El Mundo

Un nuevo estudio internacional, en el que ha participado la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y que ha publicado Plos One, ha logrado reconstruir tanto la dieta de la cultura de El Argar -tal y como se llama a esta sociedad- como las estrategias agropecuarias en que se fundamentaba.
La investigación ha sido la primera en analizar científicamente, mediante isótopos de carbono y nitrógeno, no sólo restos humanos, sino también animales y cereales. De este modo, se ha podido reconstruir toda la cadena alimentaria y la economía en la que se basaba.
La intensa explotación agropecuaria de los terrenos que rodeaban a las poblaciones de El Argar -o argáricas- propició un crecimiento que convirtió a esta cultura en una de las más importantes de la Edad de Bronce. Sin embargo, todo «acabó muy mal» para esta sociedad, fundamentada en «una estrategia económica insostenible», según explicó a este diario Cristina Rihuete-Herrada, una de las autoras del informe desde la UAB.
Los campos cultivables cercanos a los enclaves estudiados fueron quedando baldíos. «La alimentación era, claramente, cada vez más empobrecida». Al final, «una combinación de empeoramiento climático y una estrategia económica insostenible» llevaron al colapso no de la propia sociedad argárica. «Acabó tan mal que ninguna de las sociedades posteriores tuvo recuerdo de ellos», indicó Rihuete-Herrada.
Una primera «sorpresa» del nuevo estudio, señaló esta experta, es que la alimentación de la sociedad de El Argar «no estaba tan estratificada como pensábamos». Aunque anteriores investigaciones ya habían determinado que esta cultura tenía tres clases sociales, el nuevo análisis de los isótopos, capaz de discernir entre diferentes clases de alimentos consumidos, ha revelado que sólo la más alta, que aglutinaba en torno al 10% de la población, consumía carne y lácteos. 
El resto, desde las personas dotadas de derechos políticos hasta los siervos y esclavos, tenían una dieta similar entre sí, en la que destacaba la cebada. Además, su alimentación fue empeorando. Los campos cercanos quedaban baldíos, las proteínas eran más escasas y El Argar acabó colapsando sin dejar rastro cultural alguno.

Análisis de la cadena alimentaria

La investigación analizó los restos de las excavaciones de La Bastida (Totana, Murcia) y Gatas (Turre, Almería). La primera fue una ciudad importante, en la que habitaban en torno a 1.000 personas. El segundo enclave tenía una población de unas 300 personas. En La Bastida, la explotación fue más intensiva, lo que explica tanto su éxito primero como su eventual colapso, en el que, al ser una sociedad centralizada, arrastró al resto.
«Una de las lecciones es que, durante un tiempo, puedes ir bien con un sistema insostenible, pero... ¿hasta cuándo?», resumió Rihuete-Herrada.
Por primera vez, se han analizado los isótopos en restos animales y vegetales, no sólo humanos. Al comparar toda la cadena alimentaria, se ha llegado a la conclusión de que, si se hubiese tenido en cuenta sólo a las personas, se habría llegado a conclusiones erróneas.
El motivo es, precisamente, el empleo de abono que impulsó su agricultura. La huella isotópica de los animales pasó así a los cereales y a los humanos, que consumían cebada y trigo. Pero no así, salvo muy pocos, leche y carne.

La desaparición de una cultura

En un futuro próximo, los investigadores quieren profundizar en la relación entre el empobrecimiento de la dieta, la degradación ambiental provocada por El Argar en su entorno y la desaparición de esta cultura.
"Dietas más pobres en proteína y una gestión agropecuaria más intensiva son indicios de la crisis de subsistencia que, según nuestra hipótesis, causó el final abrupto de la sociedad argárica, aunque necesitamos continuar investigando para confirmarlo", señala Roberto Risch, investigador también de Prehistoria de la UAB y otro de los firmantes del informe. 
De un modo u otro, lo cierto es que una de las sociedades más avanzadas de su periodo desapareció de la noche a la mañana hacia el año 1550 antes de Cristo. Hasta que aparecieron sus restos arqueológicos, en el siglo XIX, nadie se acordó de ellos.

domingo, 26 de enero de 2020

La odisea de conservar la Alcazaba


ALMERÍA.- La conservación de la Alcazaba siempre ha sido caballo de batalla en Almería. El Ayuntamiento  nunca ha tenido fondos suficientes para obras de mantenimiento adecuadas y el monumento se ha deteriorado con el paso del tiempo.

 En 1930, Leopoldo Torres realizó un estudio y proyecto de restauración; pero no se pudo llevar a cabo por la guerra civil. Tras la misma, Prieto Moreno fue encargado de dirigir las obras. Se ajardinó el primer recinto y la casa del Alcaide, además de consolidar el terreno, excavaciones, restauraciones y accesos.

 Entre 1951 y 1954, se realizó una nueva excavación centrada en el conjunto palaciego y supuso la primera intervención arqueológica. El director de las obras fue Fernando Ochotorena. 

 Hubo que esperar a 1986 para realizar nuevos trabajos de documentación de las ruinas y realizar el inventario de gran parte del material arqueológico. El responsable fue fue Lorenzo Cara.

 En 1993 se dio otro impulso a las obras, bajo el proyecto de Ramón de Torres. Las excavaciones se centraron en la muralla septentrional, en el sistema de canalización del agua y en los accesos al primer recinto; las dirigió Domingo Ortiz. Las últimas obras fueron para conocer el deterioro de la piedra de las murallas, recuerda hoy La Voz de Almería.

martes, 21 de enero de 2020

Almería, la Al-Mariyya de Bayyana


ALMERÍA.- Abderramán III mandó construir la Alcazaba en el año 955, fecha que se considera la de la fundación de Almería. Quizá se pregunte, amigo lector: si la capital estaba en Urci, la actual Pechina, ¿qué necesidad había de construir una fortaleza tan lejana y tan grande?

Resulta que, con el devenir de los siglos, el mar había retrocedido (lo contrario de lo que pasa hoy día) y Urci, fundada a orillas del Mediterráneo, había quedado demasiado al interior para vigilar la costa; y por allí venían los piratas.

Entonces se construyó una ciudadela junto a la costa, a la que se llamó Bayyana; y para defenderla, se levantó una fortaleza sobre el montículo más elevado, un mirador amurallado, una Al-Mariyya. De ahí que Almería era la Al-Mariyya de Bayyana, la atalaya de la ciudad.

Naturalmente, amuralló todo el recinto de la ciudad; pero las murallas sí que se derribaron en 1855, no tuvieron tanta suerte como la Alcazaba. Apenas quedan algunos vestigios por el cerro de San Cristóbal, La Hoya y La Chanca.

Los 43.000 m2 de la Alcazaba se reparten en tres recintos. El primero es la zona ajardinada, del que se pasa al segundo, las casas de los residentes, para acabar en el tercero, que es ¡un castillo medieval!

martes, 7 de enero de 2020

La obligación de demoler frenó la venta de La Alcazaba en 1866


ALMERÍA.- Corrían los últimos años de la década de los setenta del siglo XIX cuando el Ayuntamiento de Almería, empeñado en abrir nuevas vías al desarrollo urbano de la ciudad, decidió poner a la venta una zona que ‘estorbaba’ a esas pretensiones.

Aquella oferta recogía la venta de La Alcazaba de Almería, que se ofertó a quienes pudieran estar interesados por un precio de salida estimado en torno a las  1.200 pesetas (lo que en base al cambio actual vendrían ser siete euros). Para la época era un precio razonablemente elevado, pero aún así una oportunidad para quienes pretendieron acudir a esta subasta.

Sin embargo la operación no llegó a prosperar porque en el anuncio de venta se incluyó una cláusula que obligaba a los pretendidos compradores a la demolición completa del conjunto.

La condición
Por fortuna, aquella cláusula supuso un freno, puesto que al comprador se le imponía no sólo la demolición del conjunto monumental, sino el consiguiente desescombro y explanación del terreno resultante. El coste de dicha operación, dada la magnitud de los trabajos, impidió finalmente que prosperara la venta, según La Voz.

En aquellos tiempos la ciudad estaba circunscrita a la zona de Pescadería-La Chanca, abrazada por las antiguas murallas que defendían la capital de los acosos desde el mar y la tierra. Así había sido desde que La Alcazaba fuera construida durante la ocupación musulmana, pero para los gestores de la época no dejaba de ser una barrera para el desarrollo del casco urbano hacia el levante.

Gracias al alto coste de la demolición y el desescombro el interés de los que se interesaron por comprar el viejo monumento decayó y finalmente la Corporación capitalina desistió de su idea original de ‘despejar’ el cerro que ocupa, aunque no todos los vestigios corrieron la misma suerte ya que en esa segunda mitad del siglo XIX desaparecieron gran parte de las murallas que se elevaban en torno a la ciudad antigua.

Bendita condición
Para los actuales vecinos de la zona, e especial la Asociación de Vecinos Pescadería-La Chanca, aquella condición de demoler y retirar los escombros fue “una bendición” que evitó que Almería perdiera el que hoy es su principal monumento, el más visitado, que fue declarado Monumento Histórico Artístico medio siglo después, en junio de 1931.

La historia de la que pudo ser la operación más negativa de la historia para el patrimonio histórico y monumental de Almería dio razón en unas jornadas organizadas por la Asociación de Amigos de La Alcazaba el arquitecto técnico e investigador Juan Francisco Escámez.

Suelo para construir
El frustrado proyecto, que se activó una vez que se habían derribado ya la mayor parte de las murallas que rodeaban la ciudad de Almería originalmente, pretendía la liberación de una superficie poligonal, de tendencia cuadrangular, que ocupaba algo más de 37 hectáreas, en las que se incluían el actual Parque de La Hoya, donde se encuentra el Parque de Rescate de la Fauna Sahariana.

Para el representante de la Asociación de Vecinos Pescadería-La Chanca ‘A mucha honra’, Jose Campoy, los almerienses de hoy “tuvimos la suerte de que un plan tan descabellado como aquel finalmente no salió adelante”.

martes, 31 de diciembre de 2019

La leyenda del Mío Cid nació en Almería


ALMERÍA.- A pesar de lo que pregonaba la Enciclopedia Álvarez que ilustró a tantas generaciones de niños, parece que el verdadero Rodrigo Díaz de Vivar -el Cid- no montó un caballo llamado Babieca ni empuñó  espada motejada Tizona

De todo eso -del Cid real, de carne y hueso- trata el reciente libro del historiador extremeño David Porrinas (El Cid, historia y mito de un señor de la Guerra, Desperta Ferro Ediciones, 2019), que coincide también durante esta Navidad en los anaqueles de las librerías con el novelesco Sidi, surgido del puño y letra del escritor Arturo Pérez Reverte. 

El autor de la investigación histórica, un reconocido erudito sobre la guerra en la Edad Media también desvela en su obra un capítulo especialmente interesante para la provincia de Almería: “No hay prueba de que, en su época, al caballero Rodrigo Díaz le llamaran Cid, la primera vez que vemos esa denominación es en el Poema de Almería, de mediados del siglo XII, donde se menciona a Rodrigo como Cid, casi un siglo después de que muriera el célebre Campeador”, se recoge en La Voz de Almería.

Ese pionero cantar de gesta, escrito entre 1147 y 1150, con motivo de la conquista de Almería por el emperador Alfonso VII, fue por tanto el cañamazo donde se empezó a tejer la leyenda del mayor héroe español matamoros de todos los tiempos -con permiso de Don Pelayo- cuando aún ni siquiera se había acuñado el concepto de España. 

El valor histórico del Poema de Almería es notorio desde hace  centurias por su carácter pionero -escrito medio siglo antes que el propio Poema del Mio Cid- aunque ahora el investigador Porrinas, tras haber buceado cientos de horas en crónicas latinas e islámicas, viene a refrendar también su carácter precursor en el descubrimiento del Cid como el principal héroe medieval de la guerra entre cristianos y musulmanes.

El Poema de Almería, atribuido, con serias dudas, al obispo de Astorga, Arnaldo, es escasamente conocido por los propios almerienses y constituye el epílogo poético de 287 versos, en hexámetros latinos, del panegírico dedicado a Alfonso VII de León y Castilla.

En sus versos se narran los preparativos para el asalto y conquista de Almería en el año 1147 por las tropas cristianas compuestas por los propios castellanos y leoneses, por tierra, y por una flota de genoveses, pisanos y aragoneses. 

Se describen las magnificencias de los soldados, de los capitanes y del propio emperador, al que compara con Carlomagno. La voz del juglar arenga a los expedicionarios proclamando las excelencias de lo que se van a encontrar: “Nada hay más dulce que Almería, golosina de los jóvenes y florida dote de los ancianos”. 
El Poema, del que se localizaron hasta siete copias manuscritas, sin embargo, se interrumpe abruptamente sin contar el final de la campaña ni el botín de guerra, que se conoce a través de autores árabes como Abd-AlWahid y por el capitán genovés Caffaro. 
Uno de los copistas, Juan de Mendoza escribió a pie de página que “ las ocho hojas cuya falta ví con gran dolor y no menos sentimiento del malvado que las cortó”. Florentino Castro Guisasola fue el principal estudioso de este texto medieval.

Un mercenario brutal o un caballero
El Cid es uno de los personajes más en boga estos últimos meses por las recientes réplicas editoriales -históricas y noveladas- sobre su figura. En el Poema de Almería, aparece la primera glosa a su leyenda, antes que en el propio cantar biográfico del Mio Cid de 1200. 
En este poema almeriense dice su autor: “No hubo mejor lanza debajo del cielo sereno/ que el mismo Rodrigo, Mio Cid/ de quien se cuenta de que de los enemigos nuca fue vencido/ el que domó a los moros y también a nuestros condes/confieso por verdadero lo que no borrará ningún tiempo/que Mío Cid está primero y Alvar el segundo/por la muerte del amigo Rodrigo llora Valencia”. 
El Campeador, por tanto, se nutrió como pocos de aquellos lejanos versos que iba acuñando el castellano antiguo, moviéndose siempre entre el hombre y el cliché, entre un señor de la guerra especialmente temible y un mercenario a sueldo del mejor postor, entre un combatiente brutal que quemó al cadí de Valencia y un noble caballero con el rostro de Charlton Heston y una esposa como Sophia Loren.

domingo, 29 de diciembre de 2019

El almeriense José Barrionuevo desde Berja atravesó España con una boina roja y una mochila llena de oro


ALMERÍA.- El virgitano José Barrionuevo Soto atravesó en 1872 la Península desde su pueblo a Oñate con una mochila llena de oro familiar para financiar a las tropas carlistas. Nadie supo entonces a ciencia cierta qué se movió en el corazón de este arrogante alpujarreño para atravesar España en pos de una causa que él creía noble: la de instaurar en el trono a Carlos VII como legítimo rey de España, frente al italiano Amadeo de Saboya, en la III Guerra Carlista, una más de aquellas luchas cainitas del XIX que sembraron el Norte de España de sangre por Dios, por la patria y por el rey, pero que apenas tocaron de refilón el sur almeriense, recuerda hoy La Voz de Almería.

Este muchacho de Berja, descendiente de Tesifón Barrionuevo alcaide de la Alcazaba durante el siglo XVI, con solo 18 años se alistó voluntario en el ejército del Norte y tras varias batallas como la de Montejurra, donde recibió heridas graves de cañón, fue ascendiendo a teniente del II Batallón de Navarra, Capitán, jefe de la Real Intendencia y  Gentilhombre de Carlos VII.

A pesar de que muy pronto, como intendente, tuvo que enfrascarse en una labor más burocrática que de riesgo en el campo de batalla, el alto mando carlista Barrionuevo emprendió también una disparatada y secreta misión desde el cerco de Navarra hasta Almería, con su boina roja y su camisa caqui, para sublevar su plaza natal, atravesando las filas liberales, aunque fracasando en su acción. Cuenta su hoja de servicio, conservada en el Museo del Ejército, que mantuvo también una arriesgada entrevista con el rebelde cura y guerrillero Santacruz que dio como resultado que gran número de las fuerzas de la partida se incorporasen a la disciplina de los ejércitos de Carlos María de Borbón.

En Almería nunca hubo a los largo del XIX, desde las primeras guerras carlistas del 33 al 40, que enfrentaron a los generales Zumalacárregui con Espartero, un gran venero de ideología carlista, más allá del clero y de instrumentos propagandísticos alimentados por la vieja hidalguía como los periódicos El Observador, El Porvenir o La Juventud Católica. Llegó a constituirse en esos años 30, no obstante, una Junta Carlista alentada desde el frente del norte por Basilio García y que tuvo en Almería como principales guerrilleros emboscados en la Sierra de Gádor a Juan Arráez y Joaquín Hernández, con los que acabó finalmente, tras varios combates, el político local José Jover y Giral, padre político del marqués de Cabra.

A finales del XIX destacaron por hacer un pronunciado proselitismo carlista en la ciudad de Almería los clérigos Eusebio Arrieta, el inefable Bartolomé Carpente Rabanillo y  el patricio José María Acosta Oliver, que llegó a ser ayudante del general Dorregaray. Fue desterrado a Francia y a su vuelta, en 1890, fue alcalde y fundó la Tertulia Carlista de Almería, que se reunía en la sede del Círculo Mercantil, entonces ubicado en la Plaza de San Pedro. José Barrionuevo, volviendo al protagonista de esta historia, fue hecho prisionero por los liberales en una misión en Cataluña, ya con Alfonso XII proclamado rey. Después fue desterrado a Francia y desde allí viajó a Londres, Argelia y Brasil hasta que volvió a su Berja natal, donde falleció en 1908. 

Antes, en 1891, Carlos María de Borbón, le concedió el título oficioso de vizconde de Barrionuevo por los méritos adquiridos como Administrador de la Real Intendencia, que fue reconocido como título del Reino en 1982, por el monarca Juan Carlos I.

El título fue heredado por su nieto, José Barrionuevo Barrionuevo, hijo de su hija, Marta Barrionuevo Ríos, y padre de José Barrionuevo Peña, quien fuera ministro del Interior y de Transporte durante los gobiernos socialistas de Felipe González.

El nieto de aquel virgitano que atravesara España cargado de oro, tremolando un estandarte con la flor de lis, fue un almeriense exótico donde los hubiera: historiador, practicante, ingeniero, electricista, policía armada, constructor, parralero, terrateniente, dueño de un castillo y de un Museo, político de Unión Nacional Española (UNE) y presidente de la Casa de Almería en Madrid. Nació en Berja en 1913 y falleció en Almería 1989, la ciudad en la que presentó su candidatura como alcalde en 1976, frente a Monterreal.

Fue también un enamorado del arte y de la historia y protagonizó hechos singulares como querer pagar en el Metro de Madrid con un billete de la República, justo cuando su hijo era ministro de Transportes. 

En Berja poseía un Museo particular de arte antiguo y de recuerdos familiares -aseguran que mitad real y mitad fantasía- anejo a la ermita de La Merced, también de su propiedad. En esa finca familiar con casa solariega, conocida por él mismo como Mansión del Rey Carlos VII, se podía ver –aun se puede- parte del sepulcro de San Tesifón, uno de los varones apostólicos y primer obispo virgitano; un salón alpujarreño admirablemente adornado con un retrato al óleo de Carlos VII, un cuadro de Aben Humeya, piadosas reliquias, marfiles, rosarios, vidrios y monedas del imperio romano. También había un pequeño rincón dedicado a la uva de barco, armas y armaduras, colecciones de alfanjes y otras curiosidades valiosas como un molino de viento, la estatua yacente del Lucio Otogerio, obispo virgitano.

 De hecho, una de las grandes aspiraciones vitales del vizconde, cuyo título lo porta ahora su hija Matilde, fue la de reponer una sede episcopal en su querida Berja.  De Lucio Otogerio, El vizconde aseguraba que fue quien concertó con Tariff, en el siglo VIII, la entrega de la ciudad al ser ocupada por los árabes. 

En 1973, José Barrionuevo adquirió en pública subasta el Castillo de Huércal-Overa, sobre la Sierra de Almagro, por 105.000 pesetas. Fue construida esta fortaleza en el año 959 y fue alcaide el capitán Barrionuevo, quien también lo fue de la Alcazaba de Almería  en 1569 y del Castillo de San Andrés en Carboneras. Llegó a tener una guarnición de 32 hombres. Su sueño fue convertirlo en Museo, conservando el aljibe y el polvorín, aunque un incendio en 1985 lo destruyó en parte.

Barrionuevo, casado con Matilde Peña Valdivia, fue también primer presidente de la Casa de Almería en Madrid y convirtió parte de su casa en propiedad en la primera sede de esta institución ya extinta, que servía de prontuario a todos los almerienses que llegaban a Madrid. El vizconde era hijo del exportador José Barrionuevo Manrubia y sobrino de Luis Barrionuevo Manrubia, comerciante de calzado en Almería.

domingo, 15 de diciembre de 2019

Reconocimiento a los 140 años de andadura del Hotel La Perla

ALMERÍA.-El Hotel La Perla se ha unido a la relación de establecimientos tradicionales que el Ayuntamiento de Almería ha reconocido por su contribución al desarrollo comercial y social de la ciudad, por su compromiso con Almería y por generar desarrollo económico y empleo generación tras generación.

El alcalde, Ramón Fernández-Pacheco, acompañado del concejal de Promoción de la Ciudad, Carlos Sánchez,  entregó su placa a Rosario Acacio, directora gerente del hotel, y manifestó que con ello se sigue “reconociendo a las empresas con más solera de Almería, como el Hotel La Perla, que está a punto de cumplir 140 años, que se enclava a las puertas del Casco Histórico y que durante muchísimas generaciones ha sabido reinventarse y rehacerse y dar siempre a los turistas, a los empresarios, a los viajantes, a los comerciales, a todo el que haya visitado la ciudad una oferta muy completa”.

Afirmó además que “al final, establecimientos como el Hotel La Perla consiguen que Almería tenga una oferta completa para todo el que quiera visitarnos y ese es uno de los pilares básicos de nuestra economía”.

viernes, 13 de diciembre de 2019

Maimónides acogió a Averroes en su casa de Almería


MADRID.- Hace años que nuestro paisano Andrés Martínez Lorca, experto averroísta, me habló de un encuentro “más que probable aunque no documentado” de los dos médicos-filósofos más grandes del siglo XII en Almería.  Como aficionado a la Edad Media y al cruce de las tres culturas, y también –¡como no!- como almeriense, me picó la curiosidad, dice hoy en La Voz de Almería el periodista almeriense José Antonio Martínez Soler.

Fui rastreando libros nuevos y viejos hasta que di con el del polaco Abraham Josua Heschel titulado “Maimónides” (editado por Muchnik Editories, S.A., 1995, Barcelona). En la página 31, la leyenda se convirtió un poco más en historia pues dice lo siguiente:

“Maimónides tuvo una vez la oportunidad de una gran amistad espiritual: en Almería conoció a Averroes, y le ofreció refugio cuando el filósofo árabe hubo de exiliarse por su exégesis demasiado liberal del Corán”.

A partir de entonces encontré nuevas referencias a la relación de los dos eminentes médicos con Almería. No sabemos con certeza cuando vivió Averroes (Ibn Rushd) en la casa almeriense de Maimónides (Moses Ben Maimón).   Debió ser entre 1148 y 1157, durante los nueve años que (según Heschel) el sabio judío pasó con nuestros antepasados.

Sabemos que Maimónides (1135-1204) abandonó su casa natal y huyó con su familia cuando los fanáticos almohades tomaron Córdoba y quemaron las sinagogas en 1148, un año después de la destrucción de Almería (”hasta los cimientos”) por los cristianos bajo el mando de Alfonso VII. “La familia Maimón –escribe Heschel– huyó a Almería. Pero los almohades conquistaron Almería en 1157. La familia Maimón huyó entonces a Fez”. 

Los almohades de Córdoba persiguieron también a Averroes (1126-1198), el mayor filósofo y médico árabe de la Edad Media, traductor de Aristóteles y precursor del Renacimiento, y mandaron quemar sus manuscritos. Para huir hacia el Magreb, Almería, el puerto de Al Andalus, era paso obligado.  La fama enorme de Averroes tuvo que atraer la atención de su paisano Maimónides y no es extraño que le diera refugio en su casa.

Algunas fuentes sitúan la casa del médico judío en la Almedina, cerca de la mezquita (hoy Iglesia de San Juan) y otras consideran que una familia de tan alta alcurnia hebrea debía vivir extramuros, en la judería del Cerro de los Yemeníes (hoy Loma de San Cristóbal). 

Incluso hay quien apunta (no tengo las fuentes a mano) que el médico, filósofo y teólogo judío más grande de la Edad Media casó con una moza almeriense a quien llevó hasta Egipto donde fue médico de cabecera del gran sultán Saladino. También Averroes fue encumbrado más tarde como médico de cabecera del Califa de Marrakesh.

¡Que gran ocasión histórica! Los dos médicos más sabios del mundo árabe y del mundo judío solamente estuvieron juntos, y dialogaron reunidos bajo el mismo techo,  en la ciudad de Almería. Creo que los médicos almerienses tienen una deuda con la historia: una placa, una calle o, mejor aún, una estatua de ambos célebres colegas en nuestra playa mirando al Mediterráno, apuntando uno hacia Marrakesh y el otro hacia Jerusalén.

lunes, 2 de diciembre de 2019

El reparto de Almería después de la toma del 17 de Octubre de 1147

ALMERÍA.- Una vez tomada Almería por tropas cristianas y la flota genovesa, llegó el momento del reparto; y, a diferencia de hoy día, llegaron pronto a un acuerdo los atacantes: el rey de Castilla y León, Alfonso VII, García V de Navarra, el conde Berenguel de Aragón y Cataluña, la flota de Génova y Pisa y los Templarios, según recuerda hoy La Voz de Almería.

Ramón Berenguel recibió un pasillo por el Mediterráneo por Murcia; los castellanos-leoneses incorporaron a sus dominios el resto de las tierras.

 En cuanto al botín, los genoveses, que fueron los que más aportaron, fueron compensados con 60. 000 maravedís y el Sacro Catino, fuente de perlas y esmeraldas en la que se sirvió la Última Cena según creencia popular.

El conde Berenguel se llevó a Barcelona la Puerta de Pechina, cuya pista se pierde en la Universidad o en el mercado de la Boquería, según las fuentes. Alfonso VII se llevó la Gran Mezquita que dejó en el monasterio de las Huelgas, en Burgos.

¿Y los Templarios? Pues se les asignó la defensa de la ciudad, algo bastante difícil ya que estaba rodeada de territorios en poder de los moros. La mayoría fue a sitiar la ciudad de Tortosa. Tan sólo diez años duró Almería en su poder.  

domingo, 10 de noviembre de 2019

¿Por qué llamamos los almerienses Sol de Portocarrero al Sol de Villalán?


ALMERÍA.- A raíz de una de las fotos que publiqué en la sección 'Rincones de la capital que parecen de pueblo', mi admirado Emilio Esteban Hanza contactó conmigo para mostrar su satisfacción por haber llamado 'Sol de Villalán' al colocado en el muro de la Catedral de la calle Cubo, en el exterior de la capilla del Cristo del Escucha.

Este gran historiador, cronista oficial de Canjáyar, lleva una cruzada terminológica desde el año 2003 para reivindicar que este emblemático elemento, uno de los símbolos de nuestra ciudad, que aparece en el escudo de la Universidad entre otros lugares, sea correctamente denominado tanto en la lengua oral como en la escrita y se destierre el erróneo nombre de 'Sol de Portocarrero'.

El error histórico data de Mayo de 1968 cuando, siendo alcalde de Almería Francisco Gómez Angulo, se creó el Premio 'Sol de Portocarrero', enfocado al entonces naciente turismo. Como tal fue aceptado en la jerga popular almeriense aunque ya hace 16 años, Esteban Hanza demostró con datos fehacientes e irrefutables que el Sol que nos ocupa fue esculpido hacia 1550, siendo Obispo de Almería fray Diego Fernández de Villalán, según recoge La Voz.

lunes, 14 de octubre de 2019

El legendario establecimiento 'Casa Puga' cumple 150 años en 2020


ALMERÍA.- Hay establecimientos que se han convertido en patrimonio de la ciudad, espacios que forman parte de la identidad de Almería, que han generado desarrollo económico y empleo generación tras generación, y con los que todos los almerienses han crecido. Uno de ellos es Casa Puga, que en 2020 cumplirá 150 años.

El Ayuntamiento de Almería ha reconocido hoy a esta taberna con solera, como ya hiciera antes con Casa Blanes, Joyería Regente, Segura Complementos, La Dulce Alianza, Kiosko Amalia y Farmacia Durbán, dentro de los homenajes que está realizando a comercios centenarios que han contribuido al crecimiento de la ciudad.

El alcalde de Almería, Ramón Fernández-Pacheco, ha entregado hoy una placa diseñada por el dibujante Antonio Moreno a su actual gerente, Lázaro López, homenaje que ha querido compartir con la saga familiar que ha regentado este espacio con alma ubicado siempre en la calle Jovellanos 7, esquina con la calle Lope de Vega, en pleno Centro Histórico.

Gastronomía es Casa Puga
El primer edil ha afirmado que “hablar de gastronomía en Almería es pensar en Casa Puga. Es un establecimiento señero, representativo de la hostelería de Almería y atesora en sus paredes la historia de la ciudad. Sus tapas son solera, su tradicional decoración repleta de fotografías y el ambiente familiar que se respira se ha convertido en uno de los polos de atracción de almerienses y turistas. Si el viajero quiere vivir una experiencia auténtica, en Casa Puga la encuentra. Este local es pasado, presente y también futuro. Casa Puga respira Marca Almería por los cuatro costados”.

Por su parte, Lázaro López ha asegurado que “me gustaría acordarme de todos los gestores anteriores. Por nuestra parte, seguir mejorando, continuamos implicados con el Casco Histórico, y el año que viene celebraremos los 150 años”, ha indicado en presencia del alcalde y de su antecesor Luis Rogelio Rodríguez-Comendador, así como del concejal de Promoción de la Ciudad, Carlos Sánchez. 

La historia de Casa Puga comenzó en 1870, cuando era utilizado, en su planta baja, como recinto para guardar carruajes; en su piso superior, como posada. A partir de 1890 se convierte en una taberna regentada por Luís García hasta que en 1900 pasa a ser propiedad de Juan Puga Antequera, fundador de la actual Casa Puga.