La actuación avanza en dos frentes: la actuación en el propio espacio monumental donde se desarrolla la actuación, y la reproducción de las piezas originales que alberga el Museo Metropolitano de Nueva York, donde se expone el patio original y cuya copia se realizará de forma "milimétrica" a partir de un escaneado en tres dimensiones.
En este sentido, el taller de producción del mármol ya almacena de cara a la reconstrucción las basas, fustes y capiteles de las columnas de la planta baja del frente sur del Patio de Honor, lo que constituye seis columnas completas con sus arcadas. Asimismo, también se acopian ya todas las balaustradas y pasamanos del todo el perímetro interior del patio del castillo.
Hasta el momento, y antes de iniciar la reconstrucción, el equipo encargado de las obras ha demolido ya las cubiertas de plomo, la formación de pendientes y la azotea de las mismas, lo que ha posibilitado la retirada de dos de los tres forjados previstos para su posterior reconstrucción con madera.
Conforme a la planificación efectuada, que prevé el fin de obras para el otoño de 2027, se han colocado todas las protecciones para preservar el patrimonio en aquellos espacios donde no está previsto actuar, como son la zona de acceso, las galerías y el solado del patio de honor.
Asimismo, se ha colocado la grúa torre en el exterior del castillo y se ha andamiado todo el interior del patio de honor, donde se colocaron cimbras y apeos para las demoliciones de los forjados. También se ha levantado los solados de las galerías del patio, así como las barandillas perimetrales.
En los últimos meses, además, se han preparado las cornisas y gárgolas de la cubierta de todo el perímetro del patio del castillo para su desmontado, reforzando las mismas con malla.
Estos elementos se han desmontado y se han acopiado en una zona acotada de planta baja en el patio de armas, previa numeración, de modo que actualmente se someten a una fase de limpieza por parte de la restauradora.
Igualmente, se ha picado el mortero del frente sur y oeste de los paramentos verticales del patio del castillo, así como el interior de los paramentos verticales de la escalera de mármol entre planta baja y alta.
Las obras para la reconstrucción del Patio de Honor del Castillo de Véléz-Blanco cuentan con un presupuesto de adjudicación de 3.612.010,3 euros y un periodo de ejecución de 24 meses. Estos trabajos se financian en un 75% a través del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural.
El castillo de Vélez Blanco fue construido entre 1506 y 1515 a iniciativa de Pedro Fajardo, primer marqués de los Vélez. El edificio, exponente del Renacimiento español, destacaba por su patio, de disposición asimétrica, con gárgolas góticas, arcos rebajados, artesonados de madera y ricos detalles decorativos, que incluyen una variedad de flora y fauna, esculpida en mármol de Macael por artistas del norte de Italia.
Durante años, esta fortaleza, que representa el estatus el linaje nobiliario frente al poder central de la Corona, fue vivienda de los miembros del marquesado hasta quedar progresivamente abandonada.
Tras sufrir importantes destrozos perpetrados por las tropas napoleónicas durante la Guerra de Independencia, fue víctima del expolio continuado siendo despojado de gran parte de sus exornos.
La culminación de este deterioro llegó en 1904, año en el que los elementos originales del valioso patio fueron vendidos a un anticuario francés.
Tras un azaroso viaje, que recaló en Cartagena, Marsella y París, las piezas del patrio del Castillo de Vélez Blanco llegaron a Nueva York. Aunque estuvieron a punto de ser compradas por el fundador de la Hispanic Society of America, Archer M. Hungtinton, finalmente fueron adquiridas en 1913 por el banquero George Blumenthal para decorar su vivienda neoyorkina.
A su muerte, las piezas de mármol del atrio fueron donadas al Museo Metropolitano (MET), que las numeró y almacenó hasta que, finalmente, en 1964, tras la ampliación de sus instalaciones, expuso el patio en la sala 534 de su colección permanente, ubicada en la Quinta Avenida, lugar donde sigue luciendo en la actualidad.
La recuperación del enclave se inició en enero de 2024 con la puesta en marcha de la primera fase de las obras, ya concluida.
Basada en el principio de veracidad histórica, esta actuación reproducirá mediante mecanizado a partir de escaneados 3D el atrio renacentista y su escalera principal, así como los espacios de transición para permitir su puesta en valor.
