SEVILLA.- El coordinador general de IU Andalucía, Toni Valero, encabeza la
representación de Izquierda Unida en la reunión de la mesa de los
partidos que integran la candidatura 'Por Andalucía' para las elecciones
autonómicas del 17 de mayo --que incluye también a Movimiento Sumar,
Iniciativa del Pueblo Andaluz, Alternativa Republicana y Partido Verde
Andaluz-- convocada para abordar con Podemos la posibilidad de que el
partido 'morado' se incorpore a esta confluencia.
Fuentes del encuentro, que todavía se está celebrando en Sevilla y
comenzaba por la mañana, han explicado que, además de
Toni Valero, están participando en esta reunión, entre otros dirigentes
políticos, el portavoz del Grupo Con Málaga en el Ayuntamiento de
Málaga, Nico Sguiglia, representante de Podemos, y la coordinadora de
Movimiento Sumar Andalucía, Esperanza Gómez.
Los partidos de
Por Andalucía convocaban el pasado martes a Podemos a esta reunión de la
mesa de las formaciones que integran esta confluencia para este jueves,
2 de abril, con la finalidad de concretar el registro formal de la
coalición ante la Junta Electoral, en los plazos precisos que marca la
ley, que finalizan este viernes, 3 de abril.
De llegarse a un
acuerdo, IU y Podemos volverían a confluir de cara a las elecciones
andaluzas del 17 de mayo en torno a la candidatura de 'Por Andalucía',
como ya ocurrió en los anteriores comicios autonómicos del 19 de junio
de 2022, si bien entonces las negociaciones entre estos partidos
apuraron tanto los plazos que finalmente los candidatos de Podemos
tuvieron que integrarse como independientes en las listas, porque su
registro en la coalición llegó por unos minutos fuera del plazo
establecido.
En aquellos comicios de 2022, Por Andalucía contó
con Inma Nieto, de IU, como candidata a la Presidencia de la Junta, y
aunó a IU, Más País Andalucía --formación actualmente referenciada en
Movimiento Sumar--, Iniciativa del Pueblo Andaluz, Verdes-Equo, Alianza
Verde y Podemos Andalucía.
Finalmente, la coalición obtuvo
cinco escaños en el Parlamento andaluz, de los que tres correspondían a
candidatos procedentes de Podemos --Juan Antonio Delgado, Alejandra
Durán y José Manuel Gómez Jurado--, uno a IU --la citada Inma Nieto, que
ha ejercido como portavoz del grupo durante la legislatura--, y uno a
Más País Andalucía a través de Esperanza Gómez.
El presidente
de la Junta, Juanma Moreno (PP-A), anunció la disolución del Parlamento y
la convocatoria de elecciones para el 17 de mayo el pasado 23 de marzo,
y para entonces tanto Por Andalucía como Podemos Andalucía habían
designado a sus correspondientes candidatos a la Junta; en concreto, el
coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, en el primer caso, y el
diputado autonómico Juan Antonio Delgado en el caso de Podemos.
De este modo, y a tenor también de las declaraciones de ambas partes,
que daban por cerradas sus candidaturas, parecía confirmado que, en esta
ocasión, IU y Sumar concurrían por separado respecto a Podemos, que,
por su parte, anunciaba que acudiría a la cita con las urnas en
coalición con Alianza Verde.
Sin embargo, tras los comicios de
Castilla y León del pasado 15 de marzo, en los que ni la candidatura de
IU y Sumar, ni la que Podemos presentó por separado lograron
representación en las Cortes de dicha autonomía, y al hilo de la
convocatoria formal de elecciones, por parte de Podemos Andalucía se
trasladaba la semana pasada que ofrecían su "mano tendida" al candidato
Antonio Maíllo para conformar una candidatura unitaria en el marco de
'Por Andalucía'.
Dicho giro de posición ha contado con el aval
de la dirección estatal de Podemos, a tenor de lo que declaraba el
pasado lunes su secretario de Organización, Pablo Fernández, que incidía
en el mensaje de "mano tendida" a Antonio Maíllo para una candidatura
de unidad en el ámbito de 'Por Andalucía'.
Al día siguiente, el
pasado martes, Podemos abría una consulta exprés entre sus bases para
que éstas ratificaran o no ese ofrecimiento a los partidos de 'Por
Andalucía', que concluía a las 17,00 horas de este miércoles.
En concreto, la pregunta sometida al criterio de las bases en dicha
consulta era: "¿Estás conforme con que Podemos Andalucía busque los
acuerdos necesarios para conseguir una candidatura más amplia y unitaria
posible para las próximas elecciones andaluzas?".
Según
informaba Podemos este miércoles, la consulta ha contado con la
participación de 5.710 personas, de las que 4.648 (81,4%) han
manifestado su respaldo a esta opción, mientras que 684 (11,98%) se han
pronunciado en sentido contrario, y 378 (6,62%) participantes no han
optado por ninguna de las opciones.
Así las cosas, los
representantes de Podemos asisten este jueves, "con el aval de los
inscritos" a la reunión que los partidos que integran la candidatura
'Por Andalucía' han convocado para decidir si finalmente vuelven a
confluir en torno a dicha coalición en los comicios andaluces.
En caso de que se consiguiera ese pacto de confluencia, se rompería la
tendencia de división entre Podemos e IU y Sumar que ha sido la tónica
en las últimas elecciones de Aragón y Castilla y León. En cambio, IU y
Podemos sí concurrieron juntos en los comicios extremeños, bajo la
candidatura de Unidas por Extremadura.
Rozando de nuevo el esperpento
A un día del fin del plazo para el registro de coaliciones,
Izquierda Unida y Podemos no han cerrado aún un acuerdo para ir juntos a
las elecciones andaluzas del próximo 17 de mayo, según crónica de El País.
Pese a que el
candidato de Por Andalucía y coordinador federal de IU, Antonio Maíllo,
aseguró que no habría “dramas de última hora”, lo que está ocurriendo es
lo mismo que pasó en mayo de 2022, se apuraron tanto los plazos que
llegaron tarde al registro, Podemos se quedó fuera en el plano jurídico
de Por Andalucía y sus candidatos concurrieron como independientes.
Maíllo,
que se encontraba fuera de Sevilla, ha dejado la negociación en manos
del coordinador de Izquierda Unida Andalucía, Toni Valero, y del
secretario general del Partido Comunista de Andalucía, Ernesto Alba.
Por
parte de Podemos, los interlocutores son Nicolás Sguiglia, concejal en
el Ayuntamiento de Málaga y miembro de la dirección andaluza, y Javier
García, responsable de comunicación.
La secretaria general, Raquel
Martínez, no participa al estar de baja médica. Valero y Sguiglia ya
mantuvieron un contacto la semana pasada del que no trascendió nada.
Desde
octubre de 2024 hay una propuesta encima de la mesa defendida por IU en
la que se diseñaba una hoja de ruta para revalidar la coalición con
meses de anticipación.
A ninguna de las reuniones de la mesa de partidos
ha acudido Podemos, pese a que la secretaria general de este partido,
Raquel Martínez, y el coportavoz de su ejecutiva y diputado andaluz por
Córdoba, José Manuel Gómez Jurado, apostaban entonces y ahora por la
unidad.
En una entrevista, Gómez Jurado
informó de que en abril de 2025 se alcanzó un preacuerdo para ir en
coalición y que desde “otras instancias se entendió que no era
prioritario que hubiese un acuerdo en Andalucia”, en alusión a la
dirección estatal del partido que dirige Ione Belarra.
El dirigente
cordobés contó que en todas las reuniones celebradas se había apoyado ir
en coalición, pero se frenó desde Madrid.
Podemos viró bruscamente de posición el pasado domingo
cuando su candidato a la presidencia de la Junta, Juan Antonio Delgado,
ofreció “mano tendida” a Maíllo, una posición que ratificó el portavoz
de la formación, Pablo Fernández, un día después. Los morados aceptan la
candidatura de Maíllo y la permanencia de Movimiento Sumar.
En el fondo
late una extraordinaria preocupación por su debilidad electoral después
de los resultados cosechado por Podemos en las elecciones de Aragón
(sacó un 0,94% del voto) y Castilla y León (un 0,74%).
Otra derrota en
Andalucía lastraría aún más las aspiraciones de Irene Montero como
candidata a unas elecciones generales.
El martes pasado,
la ejecutiva andaluza aprobó por unanimidad “integrarse” en la
candidatura de Por Andalucía, en la que ya estaban y convocaron una
consulta exprés a su militancia aprobada por una amplísima mayoría.
Ahora
mismo, el grupo parlamentario lo forman cinco diputados (el mínimo
exigido para poder constituirse) por las provincias de Sevilla
(Movimiento Sumar), Málaga (IU), Cádiz, Córdoba y Granada, estos tres
últimos de Podemos.
Las propuestas para las listas están hechas: Maíllo
encabezará la de Sevilla, Esperanza Gómez (Movimiento Sumar), la de
Cádiz; José Antonio Jiménez Ramos (Iniciativa del Pueblo Andaluz), la de
Huelva; y Ernesto Alba (IU), la de Málaga.
Ahora mismo,
la coalición Por Andalucía para las elecciones del 17 de mayo de 2026
está formada por IU, Movimiento Sumar, Iniciativa del Pueblo Andaluz, el
Partido Verde (antes Verdes-Equo) y Alternativa Republicana. Izquierda
Unida es la que tiene mayor arraigo territorial. Tiene 5.100 militantes,
840 concejales, 62 alcaldías y cogobiernan en 25 ayuntamientos
andaluces, según datos de la federación de izquierdas.
Podemos tiene tres
concejales en municipios en los que concurrieron en solitario y 18 en
coalición con IU y otras formaciones. En 2024, cuando se produjo la
elección de su secretaria general, Raquel Martínez, tenía unos 20.000
inscritos.
En la consulta celebrada el jueves para facultar a su
dirección a buscar “los acuerdos necesarios para conseguir una
candidatura más amplia y unitaria posible para las próximas elecciones
andaluzas” participaron 5.710 personas, el 81,4% a favor.
El
plazo legal para registrar las coaliciones acaba a las 23.59 horas de
este viernes. El registro tiene su sede física en el Parlamento de
Andalucía, que se encuentra en el barrio de la Macarena, epicentro de la
Semana Santa sevillana hasta que sobre las 13.30 horas de mañana entre a
la basílica el paso de la Virgen rodeado de un enorme gentío.
En
2022, Podemos apuró tanto la negociación, presidida por la desconfianza
mutua con IU, que se quedó formal y jurídicamente fuera de la
candidatura, aunque sus diputados concurrieron como independientes.
Hace
cuatro años se registró a las 23.57 horas. En el documento vienen datos
sobre denominación, siglas, símbolos, circunscripciones y los órganos
de dirección y coordinación, entre otros.
Pero en paralelo, Podemos e IU
firmaron otro documento en el que se estableció un reparto puro de
poder de supuestos cargos institucionales a futuro (en la Mesa del
Parlamento y órganos de extracción parlamentaria), turnos en las
intervenciones y debates, y reparto de las asignaciones parlamentarias.
Podemos salía beneficiada en todas las casillas. Desde IU se le llamó
“el documento de la rendición”