TABERNAS.- El entorno de Tabernas ha registrado en lo que va de año
hidrológico un volumen de precipitaciones significativo para una de las
zonas más secas de Europa, lo que ha dejado en el desierto una estampa
más cercana a la primavera.
El efecto de estas lluvias se
aprecia en el paisaje, ya que un territorio normalmente asociado a la
aridez, los tonos ocres y la escasa vegetación presenta ahora de forma
temporal una mayor presencia de verde y pequeñas floraciones.
No obstante, el acumulado todavía queda lejos del nivel alcanzado a
estas alturas del pasado ejercicio, marcado por un mes de marzo
especialmente lluvioso que disparó entonces el registro anual.
Según los datos consultados de la estación
meteorológica de Tabernas-Los Yesos, integrada en la red SIAR, el actual
año hidrológico 2025-2026 suma hasta ahora 173,2 milímetros de
precipitación desde el 1 de octubre, frente a los 291 milímetros
contabilizados en 2024-2025.
La diferencia ronda así los 117,8
milímetros, de modo que el registro actual se sitúa en torno a un 40 por
ciento por debajo del pasado ejercicio.
Una de las claves de
esta diferencia se encuentra en el comportamiento del mes de marzo.
Mientras que marzo de 2025 alcanzó los 120 milímetros de lluvia, en lo
que va de marzo de 2026 apenas se han registrado 13,2 milímetros, un
dato todavía provisional si se tiene en cuenta que el mes apenas ha
superado su primera semana y aún no ha alcanzado su ecuador.
Este registro se sitúa además muy por debajo de la media histórica de
marzo en esta estación, que ronda los 38,4 milímetros, por lo que la
precipitación acumulada hasta ahora representa aproximadamente un tercio
del valor medio habitual para este mes.
El contraste, no
obstante, no impide observar que el comienzo de 2026 sí ha dejado
lluvias apreciables en este punto del interior almeriense. Enero cerró
con 28,2 milímetros, frente a los 4,4 milímetros del mismo mes de 2025,
mientras que febrero sumó 27,6 milímetros, por encima de los 17,6
milímetros registrados un año antes.
Ambos meses también superaron su
media histórica, situada en 19,5 y 13,7 milímetros, respectivamente.
De este modo, el arranque del año ha compensado parcialmente la
escasez de precipitaciones que suele caracterizar a Tabernas, aunque sin
repetir el comportamiento excepcional del ejercicio anterior.
De hecho,
el acumulado actual supera con claridad el del año hidrológico
2023-2024, que cerró con 124,4 milímetros, por lo que el registro de
este curso resulta cerca de un 39 por ciento superior al de hace dos
campañas.
En conjunto, el comportamiento de las lluvias vuelve
a reflejar la gran irregularidad pluviométrica que caracteriza al
entorno del desierto de Tabernas, donde episodios puntuales pueden
alterar notablemente el balance anual de precipitaciones.
En
años en los que se registran varios episodios de lluvia, incluso de
intensidad moderada, el suelo acumula mayor humedad y favorece la
aparición de vegetación estacional en ramblas y llanuras, un fenómeno
habitual tras los inviernos relativamente húmedos en este paisaje
semiárido.


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