martes, 3 de febrero de 2026

Puente reconoce que no «puede facilitar» una fecha para la reapertura de la conexión entre Madrid y Andalucía

 

https://www.eldebate.com/espana/andalucia/20260203/puente-reconoce-no-puede-facilitar-fecha-reapertura-conexion-entre-madrid-andalucia_381392.html



La Fiscalía archiva las denuncias contra dos exconsejeros de Salud de Moreno por los cribados de mama

 
https://www.eldebate.com/espana/andalucia/20260203/fiscalia-archiva-denuncias-contra-exconsejeras-salud-moreno-cribados_381173.html

Así pretende implementar el Gobierno la prohibición del acceso a redes sociales a los menores de 16 años

 
https://www.eldebate.com/sociedad/20260203/asi-pretende-implementar-gobierno-prohibicion-acceso-redes-sociales-menores-16-anos_381160.html



Los Estados miembro esconden a la UE sus datos sobre la importación de tomate de Marruecos

 
https://www.eldebate.com/campo-y-caza/20260203/estados-miembro-esconden-ue-datos-sobre-importacion-tomate-marruecos_381126.html



Herencia de los mansos / Guillermo Herrera *



 “Experimento fallido” es una expresión se usa para describir un ensayo o intento que no alcanza el resultado esperado, pero que genera información útil o aprendizaje.

 Falló el experimento” significa que ha salido mal el juego de la Tierra como escuela de almas o simulación espiritual, debido a que la Humanidad habría sido capturada por fuerzas oscuras y ya no cumple la experiencia su propósito original. 

La prueba de permitir libre albedrío en un entorno dual demostró que se ha descontrolado el mal hasta niveles inaceptables, por lo que se debe dar por terminado el escenario actual.

Los seres humanos son jugadores destinados a aprender y a evolucionar mediante el paradigma del bien contra el mal, pero se rompieron las reglas de esta escuela porque las fuerzas oscuras utilizan tecnología que no previeron los creadores, como guerra química, microondas y manipulación mental, generando un desequilibrio extremo hacia el mal.

Entidades superiores supervisan el experimento Tierra para restaurar el equilibrio y son alertadas por los “últimos humanos razonablemente funcionales”

Su misión sería rescatar a las almas fieles a la bondad (corazón y alma, respeto a la fauna a los recursos y al planeta) y separar a quienes están dañados, poseídos o controlados por el mal, enviándolos al núcleo central de la galaxia para ser reutilizados y desconectados de toda fuente de mal.

El mensaje afirma que todas las fuerzas del mal serán enfrentadas “rápida y severamente”, sin concesiones, con resistencia prevista pero inútil, bajo la Ley del Creador Original, y que el final del juego sería inminente, aunque sin fecha dada. 

Esto se puede leer como un anuncio de reinicio o purga: un colapso del sistema actual, limpieza de entidades y estructuras oscuras, y conservación de una Humanidad alineada con la bondad y la naturaleza.

FRACASO

Según Tim Joe Bob, se ha violado el juego. Todos los jugadores humanos están comprometidos. El juego terminará muy pronto y bruscamente. Se permite que proliferen fuerzas del mal sin resistencia significativa.

 Los creadores del juego subestimaron el paradigma del bien contra el mal, incapaces de prever la astucia de las fuerzas oscuras y su capacidad para manipular a una mentalidad debilitada de la población mediante el uso de guerra química y frecuencias de microondas que afectan a la función cognitiva de la población. El resultado de la prueba es que falló el experimento.

A petición de los últimos seres humanos que siguen funcionando razonablemente, los Guardianes han sido alertados de la urgencia de salvar las formas de vida humana que son fieles a la bondad de corazón y alma, a todas las especies naturales y autóctonas de la fauna silvestre, a los recursos naturales y al propio planeta Tierra.

Se deben retirar todos los humanos restantes dañados, poseídos o controlados por demonios y enviados al núcleo central de la Galaxia para su reutilización, y despojados de su conexión con todas las fuentes del mal. Todas las fuerzas del mal serán combatidas con rapidez y severidad sin concesiones, aunque se espera que haya resistencia, pero en vano.

https://operationdisclosureofficial.com/2026/01/28/reader-timjoebob-transmission/

LOBOS Y OVEJAS

Los mansos herederán la Tierra por Richard Lee McKim Jr.- Existen dos tipos de personalidad para el alma cuando se encarna: el lobo agresor y la oveja mansa. Algunas almas siempre encarnan en el tipo oveja, y otras en el tipo lobo.

 La mayoría encarnó ambos tipos a lo largo de los años, pero a medida que empeoraba la situación y se volvía más peligrosa en el mundo, cada vez más almas encarnaban en el tipo lobo para tener más posibilidad de sobrevivir, pero los lobos provocan siempre el colapso de la civilización.

Sin embargo, jamás volverá a colapsar nuestra realidad, ya que no tendremos a los lobos en nuestra realidad. Eso proporcionará a la creación una experiencia de realidad eterna. La limpieza es una próxima reconfiguración de la realidad que eliminará a todos los tipos lobo incongruentes y todo lo que hicieron alguna vez. 

No habrá personalidades de tipo lobo, no habrá guerras, ni asesinos en serie, ni tiroteos, etc. Será muy diferente la historia de nuestra realidad. Sin estelas químicas, sin mala alimentación, y con más gente viviendo más y mejor.

Todas las personas que estén vivas al inicio de la limpieza seguirán aquí después de ella, sólo que más felices, saludables y exitosas que antes. Todo sucede como debe ser, y nunca habrá sucedido toda la confusión que vives ahora. Los sombreros blancos no te lo pondrán difícil. Disfruta de los últimos días del programa. Que obtengas todo lo que deseas y vivas la vida de tus sueños.

https://operationdisclosureofficial.com/2026/01/29/one-who-knows-the-rest-of-the-story/

RESUMEN DE FULFORD

Una facción de sombrero blanco se prepara para eliminar el sistema de control de la deuda y sustituirlo por un gobierno competente del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, según Benjamin Fulford. Ha habido muchos intentos de saldar la deuda pero han sido rechazados porque los malos necesitan la esclavitud para mantenerse en el poder. Opina que se ha disuelto la corporación USA, se han liquidado todas las deudas y se está aplicando Gesara.

https://x.com/whgrampa0/status/2016463429033226567?s=46&t=VF_xPjG04nav7JTn3tL9Ew

A su juicio, los gobiernos occidentales están perdiendo el rumbo. Añade que esto continúa en un ciclo interminable y repetitivo, pero no vemos cambios reales, porque los políticos son actores que operan en una conspiración que se remonta a milenios. Se cortó la trama en 2012, y han improvisado desde entonces.

También considera evidente que diferentes grupos intentan usar a esos personajes para impulsar sus propios intereses y que una de esas facciones está trabajando para una inteligencia artificial deshonesta.  

Elon Musk insiste en que la IA superará pronto a la inteligencia humana colectiva, y muchos otros en la élite de Davos hablan de una singularidad donde nos fusionaremos con la inteligencia artificial. Lo inquietante es que hay un plan para sustituirnos por ordenadores, según dijo Arthur Clark.

Además, piensen en las enormes inversiones que se están realizando para que la IA sea más inteligente que los seres humanos. También se están invirtiendo recursos enormes en crear robots que puedan superar a los humanos. 

Al mismo tiempo se castiga cualquier intento de mejorar a los cuerpos humanos. A los atletas se les prohíbe mejorar su rendimiento y a los científicos se les prohíbe editar genes para mejorar las habilidades.

Esa red de se gestiona desde Suiza mediante el control de los niveles más altos de liderazgo político. Líderes de sociedades secretas insisten en recibir órdenes de entidades no humanas, pero está claro que la cúpula del liderazgo está bajo algún tipo de control y que el dinero fiduciario no tiene valor en la cima de la estructura del poder político mundial, y sólo tienen valor cosas reales como el oro, la plata y el petróleo.

https://benjaminfulford.net/western-governments-are-in-a-death-spiral-as-they-literally-lose-the-plot/

COSAS RARAS

Carta desde el más allá: la despedida de Carlos Hernández de Miguel, periodista


Querido lector, querida lectora. Te confieso que, por primera vez desde que soy periodista, desearía que no estuvieras leyendo mi artículo. Estoy seguro de que entiendes el motivo: si lo estás haciendo es que ya no ando por este mundo… ni por ningún otro. Me he muerto. ¡Joder!, qué fuerte resulta escribir esto, pero es así. Me he muerto y no quiero marcharme sin despedirme y compartir unas últimas reflexiones con vosotr@s.

He sido una persona muy afortunada. Lo fui desde que nací, porque lo hice en un país europeo que, aunque aún estaba sometido al yugo franquista, muy pronto comenzó a progresar económica, social y políticamente hasta convertirse en una nación del primer mundo. El azar y solo el azar hizo que mi destino fuera infinitamente más cómodo y fácil que el de cientos de millones de niños y niñas que ven la primera luz en regiones azotadas por el hambre, la pobreza y la guerra. 

En este momento tan duro por el que estoy pasando, creo que no tengo derecho a quejarme ni a lamentarme. ¿Cómo voy a victimizarme conociendo estas desigualdades e injusticias históricas? ¿Cómo puedo lamentar mi suerte viendo lo que está ocurriendo, ahora mismo, en África, Afganistán, Ucrania, Yemen, Irán o Gaza? Gaza, Cisjordania… Palestina… No te lo puedo asegurar porque no sé qué ocurrirá, pero creo que mi último pensamiento, la última imagen que pasará por mi cerebro antes de apagarse será la de los niños masacrados en Gaza y la de los palestinos supervivientes afrontando un terrible futuro. 

Lo que sí sé es que me iré sin comprender las razones por las que la comunidad internacional ha decidido permanecer impasible mientras Israel perpetra un genocidio delante de sus narices… transmitido en directo, minuto a minuto, masacre a masacre. 

He sido una persona muy afortunada porque mis padres y mi hermano me educaron para ser libre y tener una mentalidad crítica. Crecer en una familia humilde, en un barrio obrero de Madrid, me inculcó unos valores que me marcaron para siempre. Unos valores que se vieron mejorados y reforzados gracias a la personalidad, fortaleza, inteligencia y bondad de mi eterna compañera de vida. 

Decidí ser periodista porque realmente creía que informando con rigor y honestidad se podía mejorar este mundo. Lo creía y lo sigo creyendo. Soy consciente de que en mi carrera profesional he cometido errores, he tragado con algunas cosas (creo que pocas) que debería haber rechazado y que no he sido, ni mucho menos, un periodista perfecto. Pese a ello, miro hacia atrás y lo que veo no me disgusta. Puedo decir que nunca, nunca he mentido ni he manipulado ni he ocultado información. 

Siempre que he informado, ya fuera desde Madrid, Bilbao, Sevilla, Kabul, Jerusalén o Bagdad, he intentado ser crítico con el poder, he intentado contar lo que pasaba y he intentado dar voz a quienes no la tenían. Voz a las víctimas, crítica para los verdugos. Sin equidistancias. Sin ambigüedades. 

Por ello, estoy especialmente orgulloso de no haber ascendido todo lo que habría podido ascender e incluso de haber sido despedido por intentar ser fiel a mis principios. De veteranos colegas de profesión aprendí las, que yo considero, dos máximas del periodismo:

1.- Objetividad no es sinónimo de neutralidad. Contar la realidad con objetividad te obliga, casi siempre, a no ser neutral. Si hay un agresor y un agredido, un mentiroso y un honesto, un corrupto y un honrado, tu misión es describir esa situación con claridad y contundencia. Harto estoy de quienes creen que ser periodista es contar, sin filtros, la versión de ambas partes, sin plantearse la veracidad de las mismas o, lo que es peor y más frecuente, sabiendo que una de ellas es incierta. 

2.- Para ser buen periodista es imprescindible ser una buena persona. 

Yo siempre añado una tercera máxima. El periodismo no es una profesión más. De nuestro trabajo depende que la sociedad pueda ejercer su derecho a estar bien informada. De nuestro trabajo, aunque no solo de él, depende la libertad, la igualdad y la democracia. Por eso no caben excusas para mentir u ocultar. 

En caso de hacerlo se nos deberían exigir responsabilidades profesionales e incluso penales. Deberíamos ser como los jueces (léase “como deberían ser los jueces”), a los que se les puede imputar y castigar por prevaricación, pero, para ello, también tendríamos que tener unas condiciones de estabilidad y dignidad laboral acordes a nuestra responsabilidad. 

En cualquier caso y por muy precaria que sea su situación, aquí va mi último consejo a mis colegas, especialmente a los más jóvenes: no toleréis la manipulación, no os autocensuréis, no os refugiéis bajo la excusa del miedo a perder el trabajo… luchad el enfoque de cada noticia. Sed objetivos, no neutrales. Sed buenos periodistas siendo buenas personas.

Son muchos los periodistas que actúan así, contra viento y marea. Tengo el privilegio de que algunos de ellos y de ellas sean, además, amigos. A todos y todas os mando un enorme abrazo y, sobre todo, os doy las gracias por ser como sois. No cambiéis nunca. Merece la pena. 

Al resto, a los mercenarios de la información, solo os lanzo dos preguntas: ¿Os compensa el dinero y/o la fama que ganáis a cambio del daño que provocáis? ¿Podéis dormir tranquilos después de hacer lo que hacéis? Nunca es tarde para hacer lo correcto.

He sido afortunado porque he conocido la política desde dentro y desde fuera. He visto miserias, egos desorbitados y sectarismo, pero también grandeza. Si algo aprendí en mi vida es que ¡no!, no todos los políticos son iguales. Hay hombres y mujeres que, realmente, creen que su misión es mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y ciudadanas que les votaron y que no les votaron.

 Para ellos, estar en política no es ningún chollo: estar expuesto permanentemente al foco mediático, a los insultos, al escrutinio de cada uno de sus actos, al acoso a sus familias… Casi todos podrían ganar más dinero en la empresa privada sin tener que soportar ese desorbitado precio personal que les supone el cargo. 

Es obvio que hay también otros políticos, demasiados, movidos por intereses mucho más espurios como la corrupción y el ansia infinita de poder. Hay que luchar contra ellos, cambiar innumerables cosas y mejorar todo el sistema, pero hay que hacerlo desde la propia política. Hay que hacerlo desde la política porque todo en la vida es política o está condicionado por ella. 

Cuidado, por tanto, con quienes arremeten contra ella, contra los partidos, los sindicatos y la democracia. La alternativa a la democracia es la dictadura, aunque la bauticen con cualquier atractivo eufemismo. La alternativa a los partidos y a los sindicatos es el partido único y el sindicato vertical. Hay mucho, muchísimo que mejorar, pero el camino no es el que nos muestra la extrema derecha mundial.

He sido afortunado por dedicar la última etapa de mi vida profesional a investigar y difundir la historia reciente de nuestro país. Conocer a supervivientes de los campos de concentración nazis y de los campos de concentración franquistas, así como a sus familiares, ha sido uno de los mejores regalos que me ha dado la vida.

 Las víctimas del nazismo y de otras dictaduras no dejaron de repetir que el fascismo no había muerto, que seguía agazapado esperando el momento de resurgir. Por eso era, es y será tan importante conocer la Historia. Mirar atrás es la mejor forma de afrontar el presente, no repetir errores y estar preparado para las amenazas futuras. Mirar atrás te demuestra que la libertad, la vida y la democracia nunca están garantizadas y, por tanto, debemos luchar, cada día, por preservarlas. 

De alguna manera, ese convencimiento es el que me llevó a escribir la que será mi única novela. En ella intento advertir de lo que se os viene encima si no lo remediáis. Aunque se publicó recientemente, la pensé y redacté cuando Trump aún no había ganado las elecciones y yo creía tener una larga vida por delante. Repasándola ahora, me suena a testamento del que no tocaría ni una coma. Por favor, por vuestro bien, creed a Anne Watts.

Termino ya. Una persona joven, muy querida, que era consciente de que su final podía llegar en cualquier momento, me dijo: “La vida es un privilegio”. Entonces no supe valorar sus palabras. Querido lector, lectora: exprime la vida, sé feliz, valora lo que de verdad importa, huye de lo tóxico y practica la empatía… mucha empatía. 

Me voy dando las gracias a todo el personal de la sanidad pública española que personifico en la que ha sido mi oncóloga hasta el final, una persona admirable y una profesional inmensa, la doctora Verónica Calderero. Gracias a todos y todas por el trato y la atención exquisita que me habéis dado. Me concedisteis una prórroga que he aprovechado al máximo. 

Gracias también a los científicos que trabajan para mejorar y alargar nuestra existencia. Gracias, en general, a lo que llamamos “lo público”. La sanidad, la educación y el resto de servicios públicos marcan la diferencia entre una sociedad justa e igualitaria y una masa de individuos gobernados por la ley de la selva. 

Me gustaría concluir este artículo diciendo que voy a reunirme con José Couso, con Ricardo Ortega, con Mayka, con Jesús Martín, con Ramón Lobo, con Belén Miguel, con Paloma y con tantos amigos, amigas y familiares que he perdido en estos años. Me gustaría decirlo, pero no creo en ningún dios. 

Mientras escribo estas últimas líneas soy consciente de que solo tengo por delante un fundido a negro. Un fundido a negro que, paradójicamente, es el que le da sentido a nuestra existencia.  

Os deseo lo mejor y disfrutad porque, sí, la vida es un enorme privilegio.