SEVILLA.- Andalucía encabezó en 2025 el número de donaciones de personas
fallecidas, con un total de 417, lo que situó la tasa del 54,4 por
millón de población, según se desprende del balance de actividad que ha
presentado este viernes en rueda de prensa la ministra de Sanidad,
Mónica García, acompañada por la directora general de la Organización
Nacional de Trasplantes (ONT), Beatriz Domínguez-Gil. La actividad de
donación y trasplante de órganos es un ejemplo de la excelencia del
Sistema Nacional de Salud y la solidaridad de la sociedad española.
Gracias a ello, en 2025 se realizaron 6.335 trasplantes de órganos,
lo que supone una tasa de 129,0 por millón de población (p.m.p.), una
cifra "difícilmente igualable", ha resaltado el Gobierno en una nota de
prensa.
España, por segundo año consecutivo, supera los 6.300
trasplantes. Por tipo de órgano, se realizaron 3.999 trasplantes
renales, 1.276 hepáticos, 556 pulmonares, 390 cardiacos, 103
pancreáticos y 11 intestinales.
Si bien se produjo un
descenso en la actividad de trasplante hepático (-5%) y pulmonar (-
11%), la de trasplante renal se mantuvo estable con respecto a 2024 y
aumentó de forma significativa el número de trasplantes cardiacos
(+12%), de páncreas (+6%) y de intestino (+175%). En el caso del
trasplante de corazón, el pasado año se registró el mayor número de
procedimientos de la historia.
Este volumen de trasplantes fue posible
gracias a las 2.547 personas que donaron sus órganos tras fallecer, lo
que supone una tasa de 51,9 p.m.p, una cifra similar a la del año
previo, cuando se alcanzó el máximo histórico.
A su vez, 408 personas
donaron un riñón (402) o parte de su hígado (6) en vida. La media de
donantes diarios el pasado año fue de 8 y la media de trasplantes
realizados cada día de 17.
La tasa de 51,9 donantes fallecidos
p.m.p. que alcanzó España en 2025 es muy superior a la del resto de
países del mundo, según datos del Observatorio Global de Donación y
Trasplante, que gestiona la ONT como Centro Colaborador de la
Organización Mundial de la Salud.
En 2024, Estados Unidos registró 49,7
donantes p.m.p, Italia 30,6, Francia 28,6, Canadá 22,9, Suecia 22,7,
Reino Unido 20,4, Australia 19,7, Alemania 11,4 y la Unión Europea en su
conjunto 24,2 donantes p.m.p. Todos estos logros son los que ha puesto
en valor la ministra García.
"Es importante destacar que,
detrás de cada trasplante, hay decenas de profesionales sanitarios
coordinados por la ONT que logran que cada procedimiento sea un éxito.
Sin olvidar, por supuesto, que este logro es posible gracias a la
generosidad de los donantes y sus familias", ha afirmado.
La ministra
también ha anunciado las principales líneas de la nueva Estrategia que
ha diseñado la ONT junto a las comunidades autónomas y que busca "que el
trasplante de órganos llegue a todos los pacientes que lo necesitan, en
el menor tiempo posible y con las mayores garantías de éxito".
La nueva
Estrategia, pendiente de adopción definitiva por la Comisión de
Trasplantes del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud,
se iniciará este año y se extenderá hasta 2030.
La primera
línea se centra en continuar aumentando la disponibilidad de órganos de
personas fallecidas, ampliando la capacidad de detección de posibles
donantes y mejorando diferentes fases del proceso. Ello implica alianzas
con profesionales de diferentes servicios hospitalarios y
extrahospitalarios, de manera que se normalice la donación como parte de
los cuidados al final de la vida.
También incluye medidas orientadas a
la expansión del número de centros implicados, la reducción de las
negativas a la donación (un 22% en 2025) y la ampliación de criterios de
aceptación de órganos para uso clínico.
En este último
punto, se incluye el desarrollo de un protocolo específico para el
trasplante de órganos entre personas con infección por el VIH, en
respuesta a la Orden Ministerial adoptada en 2025 que ya permite esta
práctica en nuestro país. Otro de los objetivos es impulsar la donación
renal de vivo, para lo que se trabaja de manera estrecha con sociedades
científicas y asociaciones de pacientes.
La tercera línea busca mejorar
el acceso al trasplante, en términos de indicación y reducción de
barreras para pacientes con especiales dificultades por sus
características. La cuarta línea se centra en mejorar la medición de los
resultados del trasplante y en la innovación.
Por último, la
quinta pata del plan pretende reforzar los equipos de coordinación de
trasplantes. La ministra ha subrayado que "la actividad en España ha
crecido entorno al 50% en poco más de una década y esto exige
redimensionar los recursos humanos necesarios para hacer frente a este
volumen de procedimientos y al seguimiento de los pacientes una vez
trasplantados".
En 2025 se ha demostrado nuevamente la
importancia de la donación en asistolia (tras el fallecimiento por
parada cardio-respiratoria), que vuelve a superar a la donación en
muerte encefálica. Con un total de 1.416 donantes en asistolia (un 8%
más que en 2024), este tipo de donación ya representa el 56% de los
donantes en España.
La donación en asistolia se realiza en otros 25
países del mundo, si bien España no sólo registra la mayor actividad de
este tipo, sino que sigue siendo el único que trasplanta todo tipo de
órganos de estos donantes.
En concreto, el pasado año se realizaron
1.990 trasplantes renales, 622 hepáticos, 257 pulmonares, 137 cardiacos,
33 pancreáticos, 4 de intestino y un trasplante de cara de donantes en
asistolia.
El perfil del potencial donante de órganos en
España se mantiene similar al de años anteriores. Los donantes
fallecidos por accidentes de tráfico sólo representaron un 3% del total.
La principal causa de fallecimiento de los donantes fue el accidente
cerebrovascular (52%).
En cuanto a la edad, el 60% de los donantes
superaron los 60 años, el 32% los 70 y un 5% los 80. El donante más
longevo registrado en 2025 tenía 93 años.
A estos donantes se
suma, desde 2021, la generosidad de las personas que solicitan la
prestación de ayuda para morir y, además, muestran su deseo de ser
donantes: 226 personas han donado órganos tras fallecer en estas
circunstancias y han posibilitado el trasplante de 643 pacientes desde
que entrara en vigor la ley que regula dicha prestación hasta diciembre
de 2025.
Los pacientes con más dificultades para recibir un
trasplante por sus características antropométricas, clínicas o
inmunológicas siguen siendo una prioridad para la ONT y la red de
coordinación y trasplante, que colaboran en la búsqueda constante de
fórmulas que permitan su acceso al trasplante que necesitan.
Gracias a
esta labor, 298 pacientes se trasplantaron en urgencia cero y 180 niños
recibieron el trasplante de uno o varios órganos.
Asimismo,
se pudieron trasplantar 193 pacientes hiperinmunizados (para los que
resulta muy complicado encontrar un donante compatible), 170 pacientes
renales en el programa PATHI de la ONT y 23 pulmonares, gracias al nuevo
programa de priorización que ha iniciado la ONT en 2025.
Aunque la alta
actividad de donación y trasplante permite llegar a muchos pacientes,
un número importante persiste en lista de espera. A 31 de diciembre de
2025, 5.163 pacientes esperaban el trasplante de un órgano; de ellos, 77
eran niños.