ALMERÍA.- La decisión del Parlamento Europeo de solicitar un dictamen
al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) sobre el acuerdo
UE‑Mercosur ha sido recibida con alivio por Izquierda Unida en Almería,
que considera que este paso “abre una grieta necesaria” en un tratado
que, según advierten, “pone en riesgo la soberanía alimentaria y la
supervivencia del campo social”.
El dictamen, impulsado por The Left, el partido europeo que agrupa a
las fuerzas de izquierda, entre ellas Sumar e IU, salió adelante por un
margen muy estrecho de apenas diez votos. La resolución suspende la
ratificación del acuerdo y obliga a examinar si vulnera el derecho
comunitario.
La coordinadora provincial de IU Almería, María Jesús Amate, ha
valorado la decisión como “una oportunidad para frenar un tratado que
solo beneficia a las multinacionales y deja desprotegidos a quienes
producen nuestros alimentos”.
Amate ha subrayado que “el campo
almeriense lleva años advirtiendo de los riesgos de abrir las puertas a
importaciones sin control, con estándares sanitarios, laborales y
medioambientales muy inferiores a los europeos”.
“Aquí lo hemos visto claro: Asaja, COAG, Cooperativas
Agro‑alimentarias, Coexphal… todas las organizaciones agrarias de la
provincia han salido a la calle contra Mercosur. Y mientras tanto, los
eurodiputados andaluces del PP y del PSOE han votado en Bruselas en
contra de los intereses directos de sus propios paisanos”, ha lamentado
Amate.
La posición del PP andaluz resulta especialmente llamativa en este
contexto para la organización de izquierdas. Mientras el campo
almeriense se moviliza contra Mercosur, la eurodiputada del PP de
Almería, Carmen Crespo, miembro de la Comisión de Agricultura y
Desarrollo Rural y exconsejera de agricultura de la Junta de Andalucía
en la pasada legislatura, ha apoyado seguir adelante con un acuerdo que
perjudica directamente a agricultores y ganaderos de la provincia.
“No
se puede decir una cosa en Almería y votar la contraria en Bruselas”, ha
señalado Amate, quien considera que esta contradicción “deja claro que
el PP prioriza los intereses de las grandes corporaciones frente a los
de la agricultura social que sostiene nuestra tierra”.
La dirigente provincial ha recordado que el acuerdo permitiría la
entrada masiva de productos agroalimentarios procedentes de Argentina,
Brasil, Paraguay y Uruguay “sin garantías reales de reciprocidad”, lo
que generaría “una competencia desleal devastadora” para las pequeñas y
medianas explotaciones familiares, mayoritarias en Almería.
“No se puede
hablar de libre comercio cuando las reglas del juego no son iguales
para todos”, ha señalado.
Amate ha insistido en que el tratado “no solo amenaza la rentabilidad
del campo”, sino que afecta al modelo de producción europeo: “Hablamos
de seguridad alimentaria, de salud pública, de empleo rural y de la
huella de carbono. Mercosur es un mal negocio para la gente y un regalo
para las grandes corporaciones”.
La coordinadora provincial también ha querido aclarar que “la
iniciativa para frenar Mercosur no viene de la ultraderecha, por mucho
que ahora intenten ponerse medallas”, sino de The Left, el grupo
parlamentario europeo del que forma parte IU.
“Quien ha defendido al
campo andaluz ha sido la izquierda. Quien ha votado a favor del tratado
han sido PP, PSOE y PNV. El enemigo del campo no está fuera: lo tenemos
dentro, sentado en los escaños que deberían defenderlo”, ha afirmado.
Amate ha concluido reclamando que la Comisión Europea “respete el
proceso judicial” y no aplique el acuerdo de forma provisional mientras
el TJUE no se pronuncie.
“El campo almeriense no puede seguir siendo
moneda de cambio en negociaciones comerciales que ignoran su futuro.
Esta vez, Europa tiene que escuchar”.