ALMERÍA.- Agosto ha dejado en Almería 384 personas paradas más, hasta un total de 39.773, en el mismo mes en que la afiliación a la Seguridad Social crece un 4,54 % respecto a hace un año, el mayor porcentaje de las ocho provincias andaluzas.
Las dos cifras describen, según CCOO de Almería, dos mercados de trabajo que conviven en la provincia, uno que aflora empleo con la regularización y otro que expulsa cada 31 de agosto a quienes cubrieron la temporada turística con contratos de fecha fija.
De los 384 nuevos demandantes de agosto, 362 salen de los servicios, un 94 % que duplica con creces el peso de ese sector en la subida estatal, donde 28.563 de los 44.419 nuevos parados, el 64 %, proceden de hostelería, comercio y actividades afines. La construcción añade 80 personas en la provincia y la industria 17, mientras la agricultura resta 118 con el inicio de la campaña hortofrutícola.
La comparación con junio ilustra, a juicio de la organización sindical, el funcionamiento del empleo estacional almeriense. Aquel mes el paro bajó en 813 personas y 606 de esas salidas, el 74,5 %, se produjeron en los servicios; en agosto, el mismo sector concentra el 94 % de las entradas.
El secretario general de CCOO de Almería, Antonio Rico, sostiene que el empleo de servicios en la provincia se enciende y se apaga con el calendario, y que esa dependencia resulta en agosto más extrema que en junio y bastante más que en el conjunto del país.
La afiliación media de agosto en Almería bajó en 1.738 cotizantes respecto a julio, un 0,52 %, un descenso habitual en un mes de cierre de temporada. En el balance de doce meses, la provincia suma 14.358 afiliados, un 4,54 %, por delante de Málaga (4,29 %) y del resto de provincias andaluzas en términos relativos.
Parte de ese crecimiento interanual corresponde, según la lectura del sindicato, a trabajadores y trabajadoras que ya estaban en la provincia y que ahora cotizan, una consecuencia que la organización valora sin reservas. La coincidencia de más cotizantes y más parados en el mismo mes indica, en cambio, que el empleo que se crea y el que se destruye no pasan por las mismas manos, advierte Rico, porque quien se regulariza consolida un puesto mientras quien termina un contrato de verano vuelve al SAE sin alternativa inmediata.
El paro almeriense mantiene además un perfil que las oscilaciones de temporada no modifican. Las mujeres son 23.099 de las 39.773 personas inscritas, el 58 %, y 21.456 demandantes, el 54 %, tienen 45 años o más, frente a 3.350 menores de 25. Ese núcleo de paro de larga duración y sin cobertura sostiene, a juicio de CCOO de Almería, la primera exigencia de la organización a la Junta de Andalucía.
El sindicato reclama a la Consejería de Empleo un plan provincial del SAE dirigido a mujeres y mayores de 45 años, con orientación individualizada, itinerarios de formación y un objetivo cuantificado de personas atendidas, en funcionamiento antes de que acabe 2026, porque la competencia y los fondos, recuerda Rico, ya están en manos de la administración autonómica.
En la agricultura, donde el paro empieza a bajar con la campaña, la organización sindical sitúa la segunda demanda. El convenio provincial del manipulado y envasado hortofrutícola, regula las condiciones de en torno a 30.000 personas, en su mayoría mujeres, que según el sindicato no deberían afrontar una campaña más sin salario mensualizado, jornada de 40 horas y subida pactada.
Con las altas de septiembre en marcha, CCOO de Almería pide por último a la Inspección de Trabajo que vigile la contratación de campaña en almacenes y explotaciones, porque la regularización extraordinaria, advierte la organización, solo cumple su objetivo si el empleo que aflora se formaliza con contratos ajustados a la ley. Almería crea empleo, concluye Rico, y lo que todavía no crea es estabilidad.

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