lunes, 4 de abril de 2011

Libia, lo justo y lo injusto / Ignacio Ramonet

"Todos los pueblos del mundo
que han lidiado por la libertad
han exterminado al fin a sus tiranos."
Simón Bolívar



Los insurgentes libios merecen la ayuda de todos los demócratas. El coronel Gadafi es indefendible. La coalición internacional que lo ataca carece de credibilidad. No se construye una democracia con bombas extranjeras. Por ser en parte contradictorias, estas cuatro evidencias nutren cierto malestar, en particular en el seno de las izquierdas, con respecto a la operación Amanecer de la Odisea comenzada el pasado 19 de marzo.

La insurrección de las sociedades árabes constituye el mayor acontecimiento político internacional desde el derrumbe, en Europa, del socialismo autoritario de Estado en 1989. La caída del muro del Miedo en las autocracias árabes es el equivalente contemporáneo de la caída del muro de Berlín. Un auténtico terremoto mundial. Por producirse en el área de mayores reservas de hidrocarburos del planeta, y en el epicentro del "foco perturbador" del mundo (ese "arco de todas las crisis" que va de Pakistán al Sahara Occidental, pasando por Irán, Afganistán, Irak, Líbano, Palestina, Somalia, Sudán, Darfur y Sahel), su onda de expansión modifica toda la geopolítica internacional.

Algo se rompió para siempre en el mundo árabe el pasado 14 de enero. Ese día, manifestantes tunecinos que desde hacía semanas reclamaban en las plazas libertad y democracia, consiguieron derrocar al déspota Ben Alí. Comenzaba el deshielo de las viejas tiranías árabes. Un mes después, en Egipto, corazón de la vida política árabe, un poderoso movimiento de protesta social expulsaba a su vez del poder al general Mubarak. Entonces, como si de repente descubriesen que los regímenes autoritarios, desde Marruecos hasta Bahréin, fuesen colosos con pies de arena, decenas de miles de ciudadanos árabes se lanzaron a las plazas gritando su hartazgo infinito de los ajustes sociales y de las dictaduras (1).

La fuerza espóntanea de estos vientos de libertad sorprendió a todas las cancillerías del mundo. Cuando comenzaron a soplar sobre las dictaduras aliadas de Occidente (en Túnez, Egipto, Marruecos, Jordania, Arabia Saudí, Bahréin, Irak, Yemen), las grandes capitales occidentales, empezando por Washington, Londres y París, se sumieron en un prudente mutismo, o alternaron declaraciones que revelaban su profundo malestar ante el riesgo de ver desaparecer a sus "amigos dictadores" (2).

Mucho más sorprendente fue, durante esta primera fase (de mediados de diciembre a mediados de febrero), el silencio de los gobiernos progresistas de América Latina, considerados por toda una parte de la izquierda internacional como su principal referente contemporáneo. Sorpresa tanto más grande puesto que estos Gobiernos tienen mucho en común con el movimiento insurreccional árabe: habían llegado al poder mediante las urnas, aupados por poderosos movimientos sociales (en Venezuela, Brasil, Uruguay y Paraguay) que, en varios países (Ecuador, Bolivia, Argentina), después de haber resistido a dictaduras militares, también habían derrocado pacíficamente a gobernantes corruptos.

Inmediata debía de haber sido allí la solidaridad con las insurrecciones árabes, réplicas de sus propios alzamientos cívicos. No lo fue. Y eso que el carácter izquierdista del movimiento no ofrecía dudas. El conocido intelectual egipcio Samir Amin lo describe así: "Las fuerzas principales en movimiento durante los meses de enero y de febrero eran de izquierdas. Demostraron que tenían una resonancia popular gigantesca pues llegaron a movilizar a ¡más de quince millones de manifestantes en todo Egipto! Los jóvenes, los comunistas, fragmentos de las clases medias democráticas constituyeron la columna vertebral de ese movimiento" (3).

A pesar de ello, hubo que esperar al 14 de febrero -o sea tres días después de la caída del odiado Mubarak y un día antes del comienzo de la insurrección popular en Libia- para que, por fin, un líder latinoamericano calificase la rebelión árabe de "revolucionaria" en una declaración que explicaba con lucidez: "Los pueblos no desafían la represión y la muerte, ni permanecen noches enteras protestando con energía, por cuestiones simplemente formales. Lo hacen cuando sus derechos legales y materiales son sacrificados sin piedad a las exigencias insaciables de políticos corruptos y de los círculos nacionales e internacionales que saquean el país" (4).

Pero cuando, naturalmente, esa rebelión se extendió a los Estados autoritarios del mal llamado "socialismo árabe" (Argelia, Libia, Siria), cayó de nuevo un pesado mutismo en las capitales del progresismo latinoamericano. Políticamente podía aún interpretarse de dos maneras: simple prolongación del prudente silencio que hasta entonces, globalmente, habían observado esas cancillerías con respecto a acontecimientos muy alejados de sus principales centros de interés; o expresión de un malestar político frente al riesgo de perder, en su pulso con el imperialismo, a aliados estratégicos...

Ante el peligro de que triunfase esta segunda opción, varios intelectuales relevantes (5) avisaron de inmediato que ello significaría algo impensable para Gobiernos seguidores del mensaje universal del bolivarianismo. Porque sería afirmar que una relación estratégica entre Estados es más importante que la solidaridad con los pueblos en lucha. Lo cual conduciría, más tarde o más temprano, a cerrar los ojos ante cualquier eventual atrocidad contra los derechos humanos (6). Y en este caso el ideal solidario de la revolución latinoamericana naufragaría en el helado océano de la Realpolitik.

En el tablero de la política internacional, la Realpolitik (definida por Bismarck, el "canciller de hierro" prusiano, en 1862) considera que los países se reducen a sus Estados. Jamás toma en cuenta a sus sociedades. Según ella, los Estados se mueven sólo en función de sus fríos intereses y de sus alianzas estratégicas (cuya finalidad esencial es la preservación del Estado, no la protección de la sociedad). Desde la paz de Westfalia en 1648, la doctrina geopolítica establece que la soberanía de los Estados es intangible en virtud del principio de no-injerencia, y que un Gobierno, sea cual sea el modo en que llegó al poder, tiene total libertad de hacer lo que quiera en sus asuntos internos.

Semejante idea de la soberanía -que sigue siendo dominante- ha visto erosionada su legitimidad desde el final de la Guerra Fría en 1989. Y ello en nombre de los derechos de los ciudadanos, y de una concepción más ética de las relaciones internacionales. Las dictaduras, cuyo número se reduce de año en año, van resultando cada vez más ilegítimas en criterios del derecho internacional. Y moralmente inaceptables porque, entre otros graves abusos, desposeen a las personas de sus atributos de ciudadano.

Basado en este razonamiento, se desarrolló en los años 1990, el concepto de derecho de injerencia o deber de asistencia que condujo, pese a aceptables pretextos de fachada, a desastres político-humanitarios de gran envergadura en Kosovo, Somalia, Bosnia... Y finalmente, bajo la conducción de los neoconservadores estadounidenes, al desastre total de la guerra de Irak (7).

Pero tan trágicos fracasos no han interrumpido la idea de que un mundo más civilizado debe ir abandonando una concepción de la soberanía interna establecida hace casi cuatro siglos en nombre de la cual poderes no elegidos democráticamente han cometido (y cometen) incontables atrocidades contra sus propios pueblos.

En 2006, las Naciones Unidas, en su Resolución 1674, han hecho de la protección de los civiles, incluso contra su propio Gobierno cuando éste usa armas de guerra para reprimir manifestaciones pacíficas, una cuestión fundamental. Que modifica, por primera vez desde el Tratado de Westfalia, -en materia de derecho internacional- la concepción misma de la soberanía interna y del principio de no-injerencia. La Corte Penal Internacional (CPI), creada en 2002, va en idéntico sentido.

Y en ese mismo espíritu, muchos líderes latinoamericanos denunciaron con justa razón la pasividad o la complicidad de grandes potencias democráticas ante los graves crímenes cometidos contra la población civil, entre 1970 y 1990, por las dictaduras militares en Chile, Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay y tantos otros países mártires de Centro y Suramérica.

Por eso sorprendió que, cuando en Libia, a partir del 15 de febrero, empezaron las protestas sociales pacíficas, inmediatamente reprimidas por las fuerzas del coronel Gadafi con desmedida violencia (233 muertos en los primeros días) (8), ningún mensaje de solidaridad con los civiles reprimidos llegase de América Latina. Ni tampoco al estallar, el 20 de febrero, el "Tripolitazo": cuando unos 40.000 manifestantes denunciaron la carestía de la vida, la degradación de los servicios públicos, las privatizaciones impuestas por el FMI, y la ausencia de libertades.

Igual que durante el "Caracazo" del 27 de febrero de 1989 en Venezuela, esa insurrección tripolitana, retransmitida por decenas de testigos oculares, se extendió como reguero de pólvora por toda la capital, se multiplicaron las barricadas, ardió la sede del Gobierno, las comisarías fueron incendiadas, los locales de la televisión oficial saqueados, el aeropuerto ocupado y el palacio presidencial asediado. El régimen libio empezó a tambalearse.

En semejantes circunstancias, cualquier otro dirigente razonable hubiese entendido que la hora de negociar y de abandonar el poder había llegado (9). No así el coronel Gadafi. A riesgo de sumir a su país en una guerra civil, el "Guía", en el poder desde hace 42 años, explicó que los manifestantes eran "jóvenes a los que Al Qaeda había drogado echándoles píldoras alucinógenas en el Nescafé"... (10). Y ordenó a las Fuerzas Armadas reprimir las protestas a cañonazos y con fuerza extrema. El canal Al Jazeera mostró los aviones militares ametrallando a los manifestantes civiles (11).

En Bengasi, para defenderse contra la brutalidad de la represión, un grupo de protestatarios asaltó un arsenal de la guarnición local y se apoderó de miles de armas ligeras. Varios destacamentos militares, enviados por Gadafi para sofocar en sangre la protesta, se sumaron, con tanques y pertrechos, a la rebelión. En condiciones muy desfavorables para los insurrectos, empezaba la guerra civil. Un conflicto impuesto por Gadafi contra un pueblo que estaba pidiendo pacíficamente el cambio.

Hasta ese momento, las capitales de la América Latina progresista siguen silenciosas. Ni una palabra de solidaridad, ni tan siquiera de compasión con los rebeldes civiles que luchan y mueren por la libertad.

Hasta que, el 21 de febrero, en un intento de alejar cualquier acusación contra ella, la diplomacia británica -cuya responsabilidad es central en la rehabilitación del coronel Gadafi a partir de 2004 en la escena internacional- por la voz del ministro de Exteriores William Hague, anuncia que el líder libio "podría haber huido de su país y estar dirigiéndose a Venezuela" (12).

Es falso. Y Caracas lo desmiente rotundamente. Pero los medios de comunicación internacionales muerden el cebo, y ponen de inmediato los focos sobre la conexión que el Foreign Office ha sugerido. Minimizando los ostentosos recibimientos del dictador libio en Roma, Londres, París o Madrid, la prensa mundial insiste en las relaciones del "Guía" con Caracas. El propio Gadafi cae en la celada y también menciona a Venezuela en su primer discurso desde el comienzo de las protestas. Lo hace para negar su huida a ese país, pero ello da pie a nuevas especulaciones sobre el "eje Trípoli-Caracas". Gadafi añade: "Los manifestantes son ratas, drogados, un complot de extranjeros, de norteamericanos, de Al Qaeda y de locos" (13).

Esta perezosa jácara del "complot norteamericano" es retomada como argumento por varios dirigentes progresistas suramericanos –Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, entre otros–, para expresar ahora, cada uno a su modo, una clara solidaridad con el dictador libio (14) bajo los sufridos pretextos de que la "situación es confusa", que los "medios de comunicación mienten" y que "nadie sabe quiénes son los rebeldes".

Ni una frase de compunción hacia un pueblo sublevado contra un tirano militar que manda disparar contra sus propios ciudadanos. Ninguna alusión tampoco a la famosa sentencia del Libertador Simón Bolívar: "Maldito sea el soldado que vuelve las armas contra su pueblo", doctrina fundamental del bolivarianismo.

La inmensidad del error político sobrecoge. Una vez más, unos gobiernos progresistas conceden prioridad, en materia de relaciones internacionales, a cínicas consideraciones estratégicas que se hallan en perfecta contradicción con su propia naturaleza política. ¿Les conducirá ese razonamiento a expresar también su apoyo a otro infrecuentable tiranillo local, Bachar El Asad, presidente de Siria, un país que vive bajo estado de alarma desde 1962 y cuyas fuerzas de represión tampoco han dudado en disparar con fuego real contra pacíficos manifestantes desarmados?

En lo que respecta a Libia, la única iniciativa latinoamericana positiva, fue la del presidente de Venezuela Hugo Chávez quien propuso, el 1 de marzo, el envío a Trípoli de una Comisión internacional de mediación constituida por representantes de países del Sur y del Norte para tratar de poner fin a las hostilidades y negociar un acuerdo político entre las partes. Rechazada por Seif el Islam, el hijo del "Guía", pero aceptada por Gadafi, esta importante tentativa de mediación será torpemente descartada por Washington, París, Londres y los propios insurgentes libios.

A partir de ahí, las cancillerías progresistas suramericanas van a insistir en su apoyo a un perfecto iluminado. Hace, en efecto, decenios que Muamar el Gadafi dejó de ser aquel capitán revolucionario que, en 1969, derrocó a la monarquía, expulsó de su país las bases militares estadounidenses y proclamó una singular "República árabe y socialista".

Desde el final de los años 1970, su errática trayectoria y sus delirios ideológicos (véase su disparatado Libro Verde) lo han convertido en un dictador imprevisible, tornadizo y jactancioso. Semejante a aquellos tiranos locos que América Latina conoció en el siglo XIX con el nombre de "caudillos bárbaros" (15). Ejemplos de sus trastornos: la expedición militar de 3.000 hombres que lanzó, en 1978, en auxilio del sanguinario Idi Amín Dadá, otro demente presidente de Uganda... O su afición a un juego erótico con chicas menores llamado "bunga bunga" que le enseñó a su socio italiano Silvio Berlusconi... (16).

Gadafi jamás se ha sometido a ninguna elección. En torno a su imagen ha establecido un culto de la personalidad que linda con el endiosamiento. En la "masocracia" (Jamahiriya) libia no existe ningún partido político, sólo hay "comités revolucionarios". Habiéndose autoproclamado "Guía" vitalicio de su país, el dictador se considera por encima de las leyes. En cambio, el vínculo familiar es, según él, fuente de Derecho. Basado en ello, por antojo, nombró a sus hijos para los puestos de mayor responsabilidad del Estado y los de mayor rentabilidad en los negocios.

Tras la (ilegal) invasión de Irak en 2003, temiendo ser el siguiente de la lista, Gadafi se arrodilló ante Washington, firmó acuerdos con la Administración de Bush, erradicó sus armas de destrucción masiva e indemnizó a las víctimas de sus atentados terroristas. Para complacer a los "neocons" estadounidenses se erigió en un perseguidor de Osama Ben Laden y de la red Al Qaeda. Estableció también acuerdos con la Unión Europea para convertirse en cancerbero retribuido de los emigrantes africanos. Pidió ingresar en el FMI (17), creó zonas especiales de libre comercio, cedió los yacimientos de hidrocarburos a las grandes transnacionales occidentales y eliminó los subsidios a los productos alimenticios de primera necesidad. Inició el proceso de privatización de la economía, lo que provocó un importante aumento del desempleo y agravó las desigualdades.

El "Guía" protestó contra el derrocamiento del dictador tunecino Ben Alí a quien consideraba como "el mejor gobernante de la historia de Túnez". En materia de inhumanidad, sus fechorías son incontables. Desde su apoyo a conocidas organizaciones terroristas hasta su demostrada participación en atentados contra aviones civiles, pasando por su encarnizamiento contra cinco inocentes enfermeras búlgaras torturadas durante años en prisión, o el fusilamiento sin juicio, en la siniestra cárcel Abú Salim de Trípoli, en 1996, de un millar de prisioneros originarios de Bengasi (18).

La actual revuelta empezó precisamente en esa ciudad cuando, el 15 de febrero, las familias de estos fusilados, animadas por las protestas en los países árabes, se echaron a la calle para exigir pacíficamente la liberación del abogado Fathy Terbil quien, desde hace quince años, defiende el derecho a recuperar los cuerpos de sus parientes ejecutados (19). Las imágenes mostrando la brutalidad de la represión de esta manifestación –difundidas por las redes sociales y el canal Al Jazeera– escandalizaron a la población. Al día siguiente, las protestas se habían ampliado masivamente y extendido a otras ciudades. Sólo en Bengasi, 35 personas fueron asesinadas por la policía y las milicias gadafistas (20).

Tan alto grado de ensañamiento contra la población civil (21) hizo legítimamente temer, a mediados de marzo, cuando las huestes gadafistas empezaron a cercar Bengasi, que se cometiese un baño de sangre. En un discurso dirigido a "las ratas" de esa ciudad, el "Guía" dejó muy claras sus intenciones: "Llegamos esta noche. Empezad a prepararos. Os iremos a sacar del fondo de vuestros armarios. No habrá piedad" (22).

En ayuda de los asediados libios, que reclamaban a gritos ayuda internacional (23), deberían haber acudido en primer lugar los pueblos recientemente liberados de Túnez y Egipto. Era su responsabilidad principal. Pero lamentablemente los Gobiernos de estos dos países no supieron estar a la altura de las circunstancias históricas.

En ese contexto de urgencia, el Consejo de Seguridad de la ONU adoptó, el 17 de marzo, la resolución 1973 que establece un régimen de exclusión aérea en Libia con el fin de proteger a la población civil y hacer cesar las hostilidades (24). La Liga Árabe había dado su acuerdo preliminar. Y, cosa excepcional, la resolución fue presentada por un Estado árabe: el Líbano (además de Francia y Reino Unido). Ni China, ni Rusia, que disponen de derecho de veto, se opusieron. Brasil y la India tampoco votaron en contra. Varios países africanos se pronunciaron a favor: Sudáfrica (la patria de Mandela), Nigeria y Gabón. Ningún Estado se opuso.

Se puede estar en contra de la estructura actual de Naciones Unidas, o estimar que su funcionamiento deja mucho que desear. O que las potencias occidentales dominan esa organización. Son críticas aceptables. Pero, por ahora, la ONU constituye la única fuente de derecho internacional. En ese sentido, y contrariamente a las guerras de Kosovo o de Irak que nunca tuvieron el aval de la ONU, la intervención actual en Libia es legal, según el derecho internacional; legítima, según los principios de la solidaridad entre demócratas; y deseable, para la fraternidad internacionalista que une a los pueblos en lucha por su libertad.

Se podría añadir que potencias musulmanas reticentes en un primer momento como Turquía han acabado por participar en la operación.

Se podría recordar también que si Gadafi, como era su intención, hubiese anegado en sangre la insurrección popular, habría enviado una señal de vía libre a los demás tiranos de la región. Alentándolos de ese modo a aplastar ellos también, sin miramientos, las protestas locales. Basta con observar que, en cuanto las tropas de Gadafi se aproximaron a sangre y fuego en medio de la pasividad internacional a Bengasi, los regímenes de Bahréin y de Yemen no dudaron ya en disparar con fuego real contra los manifestantes pacíficos. No lo habían hecho hasta entonces. Pero apostaron a su vez por el inmovilismo internacional.

La Unión Europea, en particular, tiene una responsabilidad específica en este asunto. No sólo militar. Es menester pensar en la próxima etapa de consolidación de las nuevas democracias que van a ir surgiendo en esta región tan vecina. Apoyar la "primavera árabe" supone asimismo el lanzamiento de un verdadero "Plan Marshall", o sea, una ayuda económica masiva "semejante a la que se ofreció a Europa del Este después de la caída del muro de Berlín" (25).

¿Significa todo esto que la operación Amanecer de la Odisea no plantea problemas? En absoluto. En primer lugar, porque los Estados u Organizaciones que la capitanean (Estados Unidos, Francia, Reino Unido, OTAN) son los "sospechosos habituales" implicados en múltiples aventuras guerreras sin la mínima cobertura legal, legítima o humanitaria. Aunque esta vez los objetivos de solidaridad democrática parecen más evidentes que los nexos con la seguridad nacional de Estados Unidos, cabe preguntarse ¿desde cuándo les ha importado a estas potencias la democracia en Libia? Por ello carecen de credibilidad.

Segundo: existen otras injusticias en esta misma región -el sufrimiento palestino, la intervención militar saudí en Bahréin contra la indefensa mayoría chií, la desproporcionada brutalidad de los Gobiernos de Yemen y de Siria...- ante las cuales las mismas potencias que atacan a Gadafi hacen la vista gorda dando prueba de una doble moral.

Tercero: el objetivo debe ser el que fija la resolución 1973, y sólo ése: ni invasión terrestre, ni víctimas civiles. La ONU no ha dado licencia para derrocar a Gadafi, aunque bien parece que ese sea el objetivo final (e ilegal) de la operación. En ningún caso esta intervención debe servir de precedente para otras aventuras guerreras contra Estados situados en el punto de mira de las potencias occidentales dominantes.

Cuarto: la historia enseña (y el caso de Afganistán lo demuestra) que es más fácil entrar en una guerra que salir de ella. Y quinto: el olor a petróleo de toda esta operación apesta.

Los pueblos árabes están sin duda sopesando lo justo y lo injusto de la actual intervención militar en Libia. En su gran mayoría apoyan a los insurgentes (aunque se siga sin saber bien quiénes son y aunque se sospeche que varios elementos indeseables figuran en el actual Consejo Nacional de Transición). Por el momento, hasta finales de marzo, en ninguna capital árabe se han producido manifestaciones de rechazo a la operación. Al contrario, como estimuladas por ella, nuevas protestas contra las autocracias se intensificaron en Marruecos, Yemen, Bahréin... Y sobre todo en Siria.

Obtenida la zona de exclusión aérea y a salvo ya la población civil de Bengasi, las dos principales exigencias de la Resolución 1973 estaban cumplidas a finales de marzo. Aunque otras demandas no lo estaban aún (el cese el fuego por parte de las fuerzas gadafistas, y la garantía por éstas de acceso seguro a la ayuda humanitaria internacional), a partir de ese momento los bombardeos debieron cesar. Tanto más cuanto la OTAN, que no ha recibido mandato internacional para ello, ha asumido el 31 de marzo el liderazgo militar de la ofensiva. La Resolución tampoco autoriza a armar, entrenar y dirigir militarmente a los rebeldes. Porque ello supone un mínimo de fuerzas extranjeras ("comandos especiales") presentes en el suelo libio, lo cual está explícitamente excluido por la resolución 1973 del Consejo de Seguridad.

Es urgente que los miembros de ese Consejo de la ONU vuelvan ahora a consultarse; que se tenga en cuenta la posición de China, Rusia, la India y Brasil para imponer un alto el fuego inmediato y buscar una salida no militar al drama libio.

Una solución que tome en cuenta también la iniciativa de la Unión Africana, garantice la integridad territorial de Libia, impida toda invasión terrestre de fuerzas extranjeras, preserve las riquezas del subsuelo contra la rapacidad de algunas potencias foráneas, ponga fin a la tiranía, y reafirme la aspiración a la libertad y a la democracia de los ciudadanos.

En Libia, sólo una salida política negociada por todas las partes será justa.


(1) Léase Ignacio Ramonet, “Cinco causas de la insurrección árabe”, Le Monde diplomatique en español, marzo de 2011.
(2) Léase Ignacio Ramonet, "Túnez, Egipto, Marruecos, esas dictaduras amigas", www.monde-diplomatique.es/
(3) Christophe Ventura, "Entrevista con Samir Amin", Mémoire des luttes, París, 29 de marzo de 2011.
(4) Fidel Castro, "La Rebelión Revolucionaria en Egipto", Granma, La Habana, 14 de febrero de 2011.
(5) Léase, por ejemplo, Santiago Alba y Alma Allende, "Del mundo árabe a América Latina", Rebelión, 24 de febrero de 2011; y Atilio Borón, "No abandonar a los pueblos árabes", Página 12, Buenos Aires, 7 de marzo de 2011.
(6) Error que ya cometió dos veces la revolución cubana cuando apoyó la intervención militar del Pacto de Varsovia en Praga para aplastar la insurrección popular checoslovaca en agosto de 1968, y cuando aprobó la invasión de Afganistán por la Unión Soviética en diciembre de 1979.
(7) Léase Ignacio Ramonet, Irak, historia de un desastre, Debate, Madrid, 2005.
(8) Agencia Reuters, 21 de febrero de 2011.(9) En América Latina, ante protestas populares de gran envergadura, varios presidentes (elegidos democráticamente) se resignaron a renunciar a su cargo. Tres de ellos en Ecuador: Abdalá Bucarán, "por incapacidad mental", en 1997; Jamil Mahuad, en 2000; y Lucio Gutiérrez, en 2002. Dos en Bolivia: Gonzalo Sánchez de Lozada, en 2003; y Carlos Mesa, en 2005. Uno en Perú, Alberto Fujimori, en 2000. Y otro en Argentina, Fernando de la Rúa, en 2001.
(10) El País, Madrid, 24 de marzo de 2011.(11) The Guardian, Londres, 21 de febrero de 2011.
(12) Agencia AFP, 21 de febrero de 2011.(13) www.rue89.com/2011/02/22/kadhafi-je-suis-a-tripoli-pas-au-venezuela-191416
(14) El más antiimperialista de los líderes árabes, Hassan Nasrallah, secretario general del Hezbolá libanés, ha declarado que es "irracional" decir que las revoluciones árabes, y singularmente la libia (que cuenta también con el apoyo de Irán), fueron preparadas en cocinas estadounidenses. Discurso del Hassan Nasrallah, 19 de marzo de 2011. http://www.rebelion.org/mostrar.php?tipo=5&id=&inicio=0
(15) Alcides Arguedas, Los Caudillos bárbaros, editorial Vda L. Tasso, Barcelona, 1929. Léase también Max Daireaux, Melgarejo, Editorial Andina, Buenos Aires, 1966.
(16) Cf. Quentin Girard, "Toi vouloir faire bunga-bunga?", Slate, París, 12 de noviembre de 2010. http://www.slate.fr/story/30061/bunga-bunga-berlusconi
(17) Léase "Le Rapport du FMI qui félicite la Libye", in Mémoire des luttes, París, 11 de marzo de 2011. http://www.medelu.org/spip.php?article761
(18) Léase, Brian May, "Informe sobre Libia", Amnistía Internacional, Londres, 27 de mayo de 2010. http://www.amnesty.be/doc/communiques-et-publications/Les-rapports-annuels/Le-rapport-annuel-2010/Moyen-Orient-et-Afrique-du-nord,2038/article/libye-16281
(19) Cf. Evan Hill, "The day the Katiba fell", Al Jazeera English, 2 de marzo de 2011. http://english.aljazeera.net/indepth/spotlight/libya/2011/03/20113175840189620.html
(20) Ibid.
(21) Estos y otros crímenes han conducido al fiscal jefe de la Corte Penal Internacional, el argentino Luis Moreno Ocampo, a abrir una investigación contra Muamar el Gadafi, acusado de "crímenes contra la humanidad" por el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas.
(22) Agencia AFP, 17 de marzo de 2011.
(23) Léase Khaled Al-Dakhil, "Pourquoi tant d'hésitations?", Al-Hayat, Londres (reproducido por Courrier Internacional, París, 17 de marzo de 2011).
(24) http://www.un.org/spanish/docs/sc/
(25) Nouriel Roubini, "Un plan Marshall pour le printemps arabe", Les Échos, París, 21 de marzo de 2011.

La crisis financiera sistémica actual / Ángel Tomás Martín *

Por ignorar la historia de las crisis
del siglo pasado sobrevino la más
grave, iniciada en el último trimestre
de 2007.


IDEAS PREVIAS

Nos encontramos ante la crisis sufrida más dura incluso que la padecida en los años 30 del siglo pasado. Era lógico que la inestabilidad creciente del sistema financiero arrastrara a la economía real.

La estrategia que ha asumido el sector financiero, ha devenido en inestabilidad y asunción de un riesgo creciente, forzado por la ambición desmedida de los mercados especulativos internacionales que arrebataron el protagonismo internacional a la “practica comercial bancaria”, lo que nos ha conducido irremediablemente a la mayor burbuja financiera conocida. La inestabilidad y la crisis generalizada han repercutido en la sociedad y en el mercado de trabajo.

Esta situación está llevando a una nueva ordenación del sistema financiero internacional, que ha de ser muy inteligente y rápido, pues nuevos errores podían no ser asumibles por la estructura de la economía globalizada actual.

Si lo países anglosajones percibieron los beneficios de una economía creciente, también han sido los responsables de la burbuja que aún nos envuelve. Ahora la nueva ordenación y su imprescindible control futuro han de nacer de ellos y secundarla el resto de los mercados.

El reconocimiento de la crisis fue tardío, y la adopción de medidas correctoras lenta y con grave perjuicio para la urgente salida de la recesión que padecemos.

Han trascurrido más de tres años desde que se declaró y la consecuente fragilidad de las instituciones siempre proporciona recesión, empujada por la existencia de activos supervalorados en las entidades financieras.

Por otro lado, a los hechos expuestos, se suman los exagerados endeudamientos externos, a los que hemos de sumar el interno de las corporaciones y empresas.

No olvidemos que en el segundo y tercer trimestre de 2008, ocho grandes instituciones americanas quebraron, y 20 bancos europeos, (en 10 países), tuvieron que ser refinanciados. Sin estas medidas no se hubieran podido evitar nuevos desequilibrios
con peores consecuencias.

BREVE HISTORIA

La primera noticia que se conoce públicamente procedió de H.M. Paulson, Secretario del Tesoro de EE.UU., quien a mediados del 2006 manifestó la inseguridad del sistema bancario empujado por el crecimiento de los “productos derivados”, los cuales eran objeto de una especulación desmedida.

Sin embargo, otros agentes agravaron en extremo la situación: las hipotecas inmobiliarias indiscriminadas llamadas “Subprime” y la alta morosidad procedente de las mismas. Fue a mediados de 2007 cuando comenzaron las primeras insolvencias bancarias, que incomprensiblemente aplicaban demasiada tesorería fuera de balance en inversiones hipotecarias.

El mercado empezó a perder la confianza depositada ante una debilidad imposible de ocultar, y es en el 2008 cuando se produce la alarmante quiebra de Lehman Brothers, cuyo principal ejecutivo Fuld llevó a cabo la peor gestión bancaria de todos los tiempos. La alarma estaba servida y los bancos centrales se ven obligados a aportar cuantiosa tesorería al sistema financiero, y en determinados casos se nacionalizaron algunas entidades en EE.UU. y Reino Unido. Esto afectó en cascada a empresas de seguros, bancos comerciales, fondos de inversión y agencias públicas de adquisición de viviendas. Desde entonces las intervenciones en el sistema financiero se vienen sucediendo, sin que hasta la fecha el sistema crediticio haya vuelto a la normalidad.

Todo lo anterior se agrava por los déficits contraídos por los Estados y corporaciones públicas, que actuaron alegremente en un medio creciente de falsa bonanza basada en la construcción.  LA DEPRESIÓN DE 1930 SE REPETÍA.

Resulta curioso que China, con su fondo soberano, reconociera la evidente crisis y no aceptó ayudar a Lehman Brothers.

Como es sabido la crisis del sector financiero se extendió rápidamente, primero en EE.UU. y luego se generalizó con rapidez insospechada. En algunos países no se vió o no se quiso ver, y la falta de reconocimiento y el retardo de las medidas correctoras presentó a una situación aún delicada.

DIAGNÓSTICO

No existen acuerdos colectivos ni una calificación o diagnóstico consensuado, y aunque en determinados Estados se va superando el riesgo gravísimo que ofreció la crisis, hay otros que permanecen sumidos en ella. Hay obsesión porque crezca la economía, alarma por el ascenso desbocado de la deuda pública, inquietud por la necesaria recapitalización del sistema financiero, y temor a una nueva crisis financiera.

Lo que resulta incuestionable es que sin empresas saneadas, innovadoras y competitivas, no se resolverá nuestra maltrecha macroeconomía, ni se reducirá la tasa de paro. Por otro lado, el esfuerzo necesario para reducir el endeudamiento familiar restringe el consumo e impide el crecimiento.

Observamos como se estimula la urgente concentración de las entidades de crédito, ya que los poderes políticos consideran que aumentar el tamaño de las mismas las consolida y las aleja de posibles quiebras. Esto en determinados casos es necesario, pero generalizar resulta altamente peligroso. Consolidar balances sanos con otros de mala situación económico-financiera es rechazable, y acumular poder en grandes grupos financieros puede ir en contra de un sistema de mercados libres y competitivos, que en la mayoría de los casos abre el acceso, no deseable, al poder político.

Ya en el 2009 Greenspan sentenció: “Si son demasiado grandes para caer es porque son demasiado grandes”. En algunos casos se dividieron entidades financieras por especialidades, que resultaron más rentables y colaboradoras al mejor desarrollo del colectivo empresarial.

Lo que si podemos afirmar es que la crisis actual es esencialmente financiera e internacional, iniciada en EE.UU. y extendida rápidamente a Europa. Su nacimiento fue consecuencia de las hipotecas de mala calidad y de la afluencia de la moneda hacia “productos estructurales especulativos engañosos en un mercado interrelacionado”. Observemos que los países emergentes casi no han sufrido nuestra crisis al no seguir nuestros criterios equivocados. En la actualidad acumulan tesorería sobrante tras la que andamos los países en crisis.

Un buen diagnóstico sólo se lograría llevando a cabo tests de resistencia individuales y colectivos en los componentes del sistema financiero, pero no habiéndose llevado a cabo todavía debemos atrevernos a exponerlo de manera sintética, a sabiendas de que no puede ser exhaustivo:

1.- El crédito a empresas y familias es muy escaso, ocasionando un impacto negativo en el consumo y en la actividad empresarial.

La integración de activos tóxicos en los balances financieros, no solo absorbe tesorería, sino que falsea los activos en el balance e incrementa de forma alarmante la morosidad (actualmente supera el 6%). La tesorería disponible huye hacia otras inversiones consideradas más seguras y con garantía de los estados.

La historia nos enseña que no se normaliza el crédito hasta pasados entre 3 y 5 años una vez conseguida la estabilización. Lógicamente el crédito no acude a la economía real al comienzo de la recuperación, pues tiene que desinvertir y aplicarlo al sistema tradicional de donde no debió salir.

2.- Un menor crecimiento es otra de las consecuencias de la restricción crediticia, con clara disminución del dinamismo empresarial.

3.- Crecimiento de la inflación ocasionada por una inversión crediticia inferior al consumo.

4.- Una productividad anticuada y lenta que perjudica a la exportación, a la balanza comercial, que retarda el crecimiento productivo y fomenta el paro.

5.- Necesidad de abrir nuevos sectores de desarrollo económico. La paralización de la construcción y su nefasta repercusión en la economía real, no ha sido sustituida por otras fuentes de riqueza (sobre todo en España). Su retraso puede resultar letal.

6.- Una fiscalidad de espaldas a la crisis, que solo acude al déficit presupuestario y a las obligaciones de pago por endeudamiento exterior e interior.

7.- Una reglamentación laboral, no concordante con la crisis y la necesidad imperiosa de estabilizarla y promover el crecimiento.

8.- Un sistema de pensiones desfasado e inadaptado a la realidad actual.

El fondo debe constituirse mediante un estudio actuarial profundo, actualizado y real, fondo que debe ser intocable.

Otros puntos podían añadirse, pero los expuestos son preferentes y urgentísimos.

Tengamos en cuenta que, de acuerdo con Hayek premio nobel de Economía, la gran “planificación económica” no debe construirse de espaldas a una libertad de mercado, pues de lo contrario podíamos caer en una pérdida de las libertades.

(*) Doctor en Economía y empresario

domingo, 3 de abril de 2011

Manifestaciones pacíficas hoy en Casablanca y en Marrakech

RABAT.- Las ciudades marroquíes de Casablanca y de Marrakech han sido escenario este domingo de manifestaciones pacíficas para demandar reformas sociales, económicas y políticas, según ha informado la agencia estatal de noticias, MAP. 

En el encuentro celebrado en Casablanca, los manifestantes han portado pancartas que pedían, entre otras cuestiones, la lucha contra la corrupción, el respeto de los Derechos Humanos y la reforma de la Constitución.
"El pueblo ha pedido el cambio", "no a la corrupción, al clientelismo y al favoritismo", "dimisión del Gobierno y disolución del Parlamento", "dignidad, libertad y justicia social", eran algunos de los eslóganes.
Del mismo modo, en la manifestación, celebrada en Marrakech, convocada por el Movimiento 20 de Febrero, los participantes llevaban carteles en los que se reclamaban la independencia del poder judicial, la lucha contra la corrupción y la promulgación de una constitución democrática que reflejara la voluntad del pueblo.

La reparación de la estructura de La Garrofa, en la A-7-ronda de Almería, ha concluido


ALMERÍA.- La unidad de Carreteras de Almería informa que han concluido las obras de reparación del tablero de la estructura de La Garrofa en la autovía E-15/A-7 ,que había obligado a cerrar al tráfico la calzada derecha de la autovía entre los PP.KK 435,620 y 437,250 desde el pasado sábado 26 de marzo.

La unidad Carreteras es consciente de que el corte de una calzada en este tramo de autovía, de gran densidad de tráfico, origina importantes dificultades para la circulación de vehículos, por lo que pide disculpas a los usuarios. No obstante, considera prioritario garantizar la seguridad en las actuaciones realizadas.


En primer lugar, la seguridad de la propia infraestructura y usuarios de la misma. El puente de La Garrofa (como el resto de la autovía) está sometido a una vigilancia y control permanentes, lo que permite detectar cualquier problema y actuar inmediatamente en su corrección, como ha ocurrido ahora.


En segundo lugar, la seguridad de los operarios que deben realizar las obras. Los trabajos de reparación del tablero del viaducto de La Garrofa, consistentes en la hidrodemolición de un tramo de losa del tablero y su reconstrucción con mortero de alta resistencia, han requerido la realización de operaciones de encofrado y apuntalamiento sobre el dintel de la pila central de la estructura, de 62 metros de altura, con los consiguientes riesgos laborales. 

Por ello ha sido necesario adoptar estrictas medidas de seguridad para la protección de los trabajadores, entre las que figura la imposibilidad de trabajar durante la noche.

Por último, es preciso significar que, pese a haberse trabajado durante el sábado y domingo pasados, es imprescindible respetar los periodos de curado y fraguado de los materiales empleados, lo que ha impedido acortar la duración de la obra.

El aeropuerto de Almería estrena 25 nuevos destinos, Reikiavik entre ellos

ALMERÍA.- El Aeropuerto de Almería estrenó el pasado domingo la temporada de verano, un periodo que abarcará hasta el 29 de octubre y para el que las compañías aéreas han revisado su programación, adaptándola al perfil que suele adquirir la demanda durante los meses estivales.
Condicionantes como la disponibilidad de tiempos vacacionales amplios y una motivación para viajar centrada en el descanso y la búsqueda de destinos atractivos, terminan transformando la oferta de las aerolíneas. 

En el caso del aeropuerto almeriense, su propuesta para el verano 2011 abarcará 25 rutas (regulares y no regulares, incluidas); 11 nacionales y 14 con el extranjero.

En comparación con la temporada de verano 2010, los monitores de información del terminal mostrarán cinco destinos nuevos: Vitoria, Kosice, Reikiavik, Varsovia y Bratislava. Por otra parte, Bruselas, que ya se ofrecía en vuelos chárter el año pasado, pasará a convertirse en una conexión regular.

En cuanto al resto de las rutas, las internacionales volarán a Niederrhein, Ámsterdam, Dublín, Faro, Luxemburgo, Londres, Birmingham, Manchester y Nottingham. 

En territorio nacional, las opciones pasarán por Oviedo, Barcelona, Bilbao, Madrid, Melilla, Palma de Mallorca, Santiago de Compostela, Sevilla, Valladolid y Zaragoza. Los destinos serán operados por 15 compañías.

AES denuncia acoso a los católicos en Almería

ALMERÍA.- El acoso a los católicos y sus símbolos regresa a la actualidad en Almería. Esta semana el Pleno Ordinario celebrado en el Palacio Provincial de la Diputación de Almería ha tenido como tema central de debate la retirada de un crucifijo ubicado en el salón plenario a petición del diputado comunista Antonio Romero. Alternativa Española denuncia este nuevo acto de acoso contra los católicos, "ya que se pretende hacer pasar sus símbolos como ofensivos e indignos de ser exhibidos en público".

AES recuerda que hace pocas semanas una iglesia de Cabo de Gata fue objeto de un sacrilegio, y que estos hechos, cada vez menos aislados, "son consecuencia de la ofensiva anticatólica que se lleva a cabo desde la extrema izquierda violenta".
AES quiere poner de manifiesto la escasa legitimidad de ningún diputado de IU, "partido que comparte ideología con los regímenes políticos más sanguinarios y tiránicos que ha sufrido el mundo, a decir qué “atenta contra la libertad de conciencia”.
AES también quiere resaltar el desprecio a los católicos "mostrado por el diputado y portavoz del Grupo Popular, José Fernández", quien como único argumento en defensa del Crucificado dijo que “hay que preocuparse de otras cosas más importantes. Es una obra de arte y no le molesta a nadie”, sin hacer ninguna mención a que se trata de un símbolo religioso de la mayor importancia para la inmensa mayoría de los almerienses.

AES Almería quiere hacer pública su firme intención de defender todos y cada uno de los símbolos religiosos católicos que haya en lugares públicos o privados, frente la las arremetidas del laicismo, independientemente de su valor material o artístico, valorando principalmente su significado espiritual.

Almería, una historia envuelta en terremotos / Miguel A. Parra

Si observamos la historia de Almería en relación con los terremotos, veremos que cuando se escribe en torno al siglo XVII los documentos nos apuntan textos tan contundentes como este “Los intentos de repoblación cristiana fueron inútiles por los terremotos y ataques piratas berberiscos o turcos como Barbarroja que mantuvieron a la provincia ensombrecida durante los siguientes 100 años”.

Si miramos la historia de los terremotos más devastadores acaecidos en la península ibérica, comprobaremos como esta zona abarca más del 50% de los mismos con seísmos como el de Vera ocurrido el 9-11-1518 en el que cayeron todas y cada una de las casas del pueblo; el descomunal terremoto del día 22-9-1522 en el Mar de Alborán que destruyó toda la capital almeriense en una devastadora catástrofe de la que solo sobrevivieron 700 habitantes además de destrozar casi toda la provincia con una intensidad de 9 grados, el del 31-12-1658 que castigó nuevamente Almería con una intensidad de 8, el del 13-1-1804 nuevamente en el Mar de Alborán y antecesor de otro aún con mayor intensidad que el 25-de agosto de ese mismo año destruyo Dalias, Berja y Roquetas, además de los ocurridos desde Alicante al sur de Granada que desprendieron una energía demoledora.

Está claro que no podemos vivir pensando en que se nos va a caer la casa encima, pero quizá no estaría de más que los pueblos que vivimos sobre este polvorín tuviéramos un protocolo de actuación para un caso de terremoto en el que estuvieran involucradas la fuerzas de seguridad, bomberos y protección civil, así como que los ciudadanos estuviéramos informados de qué hacer en caso de que se produjera una catástrofe de estas características. 

Por ejemplo el uso de perros de búsqueda en estos casos es vital para localizar y salvar vidas humanas, y teniendo en cuenta que en estos casos el tiempo siempre corre en contra de la victima sería muy importante que grupos de voluntarios como protección civil tuvieran un operativo dedicado a esto, si no en cada municipio si en el mayor numero posible de estos.

La coherencia de Megino / Rafael M. Martos

Juan Megino decía adiós (¿seguro?) a veinte año de militancia política primero en el PP y luego en "su" GIAL, y lo hacía con un discurso marcado por la coherencia, que es algo que a estas alturas se le debe reconocer.

Megino es un señor de derechas (de centro-derecha dice él) que no ha vivido nunca de la política a pesar de que en estas dos décadas ha formado parte del gobierno municipal tres terceras partes de ese tiempo. Siempre ha seguido ligado a su actividad médica,marcando una distancia casi infinita sobre aquellos que se arriman a esta noble actividad quizá sí desde la vocación de cambiar a mejor la sociedad, pero que pronto acaban atrapados por ella y se convierten en siervos de quien tenga que firmar su nómina, de quien les ponga o les quite de la lista, de quien les de o los quite el cargo para el que lo designaron a dedo.

Eso da sin duda una enorme independencia de criterio avalada por la independencia económica. Eso es algo que sólo los funcionarios pueden permitirse, y que dentro de los políticos no funcionarios, es prácticamente imposible de encontrar.

Pero la coherencia de Megino se refleja en muchos más actos a lo largo de estas dos décadas que le enjuician. Si puede criticarse su comportamiento al conocer que no volvería a ser candidato del PP a la Alcaldía de Almería, tras haberla perdido y llevar tres años haciendo oposición, no es menos cierto que se le debe reconocer la honradez que supone irse del PP pero también del escaño de concejal.

Hemos escuchado mil veces -y no merece la pena entrar en detalles por ello- a Megino denunciar que lo tenían engañado, que no le daban explicaciones y en definitiva que se la jugaron. Y también desde el PP defender que si uno está en partido ha de asumir que el partido le ponga y le quite, porque a él se deben. Pero al margen de quién tenga la razón en ese enfrentamiento, lo cierto es que el comportamiento de Megino y los suyos no admite reproche alguno, todo lo contrario.

Gestos de coherencia han sido también los pactos con el PP, con quien sus bases se sienten mucho más identificados que con el PSOE. Esto también tiene sus matices, pero la coherencia es al final la que siempre se ha impuesto.

Un ejemplo es que en la Corporación de 2003, con cinco concejales el recién creado Grupo Independiente por Almería (GIAL), Megino tenía en su mano dar la alcaldía  a Luis Rogelio Rodríguez o a Martín Soler, y optó por el primero. Y la palabra es "optó" porque a los socialistas les exigía lo mismo que a los populares (entre otras muchas, muchas cosas presidir el Comité Organizador de los JJMM de 2005) más la alcaldía los dos primeros años. Probablemente esta última condición fue puesta con el fin de que fuera inasumible por el PSOE al tiempo que permitía tener una baza para seguir arracándole poder al PP.

No volvió a ser alcalde... pero Soler tampoco. Y sí permaneció al frente de la JJMM.

Hubo paz esos cuatro años entre PP y GIAL, hasta el punto de que los rumores de que en cualquier momento aquello estallaría duraron dos años nada más (y nada menos). Hubo lealtad entre ambos, o al menos la lealtad entre dos socios, lo que significa que putaditas hubo, pero sólo eso, nadie quiso tensar la cuerda al extremo hasta que pudiera romperse.

En 2007 vuelve a aplicarse la coherencia que supone seguir compartiendo gobierno con el mismo socio. Es verdad que podría haberlo hecho con el PSOE, que hubiera necesitado además a IU, pero eran demasiadas cosas a justificar. Para el PSOE, justificar no dejar gobernar a la lista más votada, y además aliarse con la derecha de Almería que era GIAL, lo mismo que le hubiera pasado a IU, y GIAL hubiera tenido que justificar dar la alcaldía a Nono Amate y unirse al "rojerío" para quitarle la alcaldía a un hombre del PP, y eso tras cuatro años sin sobresaltos en el equipo de gobierno.

Demasiadas cosas que justificar desde luego. La tentación de Megino fue aplacada por Esteban Rodríguez, pero el hecho es que si impone la coherencia de seguir con el socio que se había estado cuatro años, y que cuando se toma esa decisión, a lo largo de cuatro años ha seguido sin haber tensiones más allá de las normales, nada fuera de lugar, nada que diera portadas de periódico, nada que diera titulares.

La coherencia de Megino ha llegado hasta la despedida, que la ha hecho como un señor. En la integración de GIAL en el PP ha habido algunos elementos fundamentales, como el interés concreto de algunas personas muy próximas a él de que así fuera, y más cuando de cinco concejales pasaron a dos.

El pacto de integración ha supuesto que él mismo deje la política (aunque se le notan ganas de quedarse y seguir en el lío) y que confirme que no se afiliará al PP, ambas cosas parecen cargadas de lógica tras lo vivido por él. Pero sí que ha dejado a sus compañeros más fieles bien situados, a unos en la lista del PP en lugares en los no tendrán complicaciones para ser concejales, y a otros empotrados directamente en la dirección del PP de Almería y en la de Andalucía.

En su despedida al frente de GIAL no ha pedido a los suyos que se afilien al PP, pero dijo que le parecía lo más lógico, y del mismo modo no pidió el voto para el PP pero añadió que la integración debía servir para reforzar el reforzar el centro-derecha.

Las urnas demuestran las adhesiones que despierta cada cual, pero más allá de las ideologías, lo que los ciudadanos aprecian es la coherencia de un político, y en eso Megino ha dado una lección.

sábado, 2 de abril de 2011

La agricultura almeriense denunciada tambien en la televisión holandesa


ALMERÍA.- Un canal de la televisión holandesa ha denunciado en un documental el “pacto de silencio” existente en la sociedad almeriense respecto a la situación de sobreexplotación que viven los inmigrantes sin papeles en nuestras comarcas del Campo de Dalías y Campo de Níjar, magrebíes sobre todo.

No es la primera vez que emisoras de televisión de la Unión Europea e, incluso productoras independientes, sacan a la luz la explotación laboral y hasta humana de la mano de obra que requerimos de terceros países con economías destrozadas y sus varones dispuestos a emigrar para poder mantener a su familia en origen con todo lo que pueden ahorrar trabajando en nuestros campos.

Pero, mientras los responsables políticos y empresariales de la agricultura almeriense siguen, para algunos, cerrando los ojos ante el problema social que se está generando en nuestra agricultura, y mientras algunos de los medios de comunicación locales, se dedican a vociferar contra quienes osan señalar su existencia, cada vez más medios de comunicación internacionales se hacen eco de una realidad cuyos efectos sobre la imagen de empresas y productos almerienses puede ser de efectos devastadores. 

Este documental holandés es otro ejemplo de la imagen que se está extendiendo, y acrisolando, en los mercados en los que Almería tiene que vender sus productos agrícolas, por lo que hay quienes piensan que los almerienses debiéramos ser los primeros en denunciar esta situación y en exigir la intervención de los poderes judicial y gubernativo para evitar cualquier tipo de explotación humana por parte de ciudadanos españoles.

Rojas Marcos recuerda en Antas que Felipe González era partidario de que los militares apartaran a Adolfo Suárez


ANTAS.- El histórico andalucista Alejandro Rojas Marcos ha recordado en una conferencia organizada por la asociación cultural Argaria, de Antas, que el socialista Felipe González le dijo en un viaje que compartieron a Barcelona que había que acabar con el presidente Adolfo Suárez, de la UCD, y que el PSOE estaba hablando con los militares.

Rojas Marcos hizo esta revelación como invitado a unas jornadas que se vienen desarrollando bajo el título “La historia desde dentro: 23 de febrero de 1981”.

Rojas Marcos, que fue presentado por el director de Noticias de Almería, Rafael M. Martos, destacó la actitud decisiva del Rey Juan Carlos I a la hora de frenar el intento de golpe de Estado del 23-F, y también de Suárez, de quien dijo que estaba psicológicamente preparado para que en cualquier momento un militar entrara en su despacho y le pegara un tiro, por lo que guardaba un arma en un cajón.

Respecto a González, mencionó lo escandalizado que se sintió ante sus palabras en aquel vuelo, que luego se verían confirmadas por las comidas que tuvieron algunos destacados socialistas, como Múgica, con militares que finalmente protagonizarían la intentona golpista, como el entonces General Armada. 

Rojas Marcos reconocía la influencia en esos momentos tenían los militares en el discurrir político, pero que no parecía lo más adecuado “jugar” con este tipo de cosas. Aseguró que González estaba dispuesto a transigir con un gobierno presidido por un militar y en el que hubiera representantes de todos los partidos incluido el comunista Jordi Solé Tura, pocos meses después ministro de Cultura en el primer gobierno del PSOE, con tal de apartar de la escena política al presidente Suárez.

El histórico andalucista, de quien Martos recordó que fue detenido por primera vez a los 18 años durante el Franquismo, y que posteriormente volvió a ser detenido y condenado a pena de destierro, rompió una lanza por quienes se agacharon cuando sonaron los disparos de los guardias al entrar en el Congreso, asegurando era lo normal. 

Rojas Marcos añadió a este detalle que el grupo andalucista, compuesto por siete diputados, estaba en la parte más alta del hemiciclo, y que recuerda perfectamente los destellos de los disparos, y que precisamente por su ubicación les cayeron encima los cascotes del techo.

Otro detalle que mencionó es que los guardias “se lo bebieron todo”, que dejaron el bar del Congreso sin una gota de alcohol.

Pero más allá de estas consideraciones, afirmó que lo importante “no son las anécdotas sino el análisis político”, y en ese sentido, junto al reforzamiento de la imagen del Rey, está que los partidos centralistas se aliaron para atar en corto a los nacionalistas. 

Aseguró, en relación a esto último, que “no se trataba de que el nacionalismo estuviera desmadrado ni mucho menos, sino que los centralistas aprovechan cualquier oportunidad, sea la que sea y venga de donde venga, para reducir las posibilidades de autogobierno”.

Antena 3 distingue a Abla por superar la brecha digital

MADRID.-   'Vive conectado' la acción social de Antena 3, ha distinguido a las comunidades de Abla, (Almería); Carlet (Valencia); Cehegín, (Murcia); Guardo (Palencia); y Moralzarzal (Madrid) por "superar la brecha digital y hacer realidad el derecho universal de acceso a Internet, a pesar de que alguno de ellos cuentan con menos de 500 habitantes", según ha informado la organización. 
 
   Así, ha detallado que Abla aprovecha las nuevas tecnologías para lograr la plena integración social y fomentar el desarrollo rural y sanitario. Además, en la comunidad existen más de 50 blogs activos y tres redes sociales propias y son pioneros en la organización de laboratorios de aproximación y ferias tecnológicas.
   En Carlet, existen más de 15.000 ciudadanos conectados, 23 puntos de conexión inalámbrica y un sistema de filtrado de contenidos online que busca proteger a los menores de material que pudiera ser peligroso, según la organización.
   Respecto a la singularidad de Cehegín, descansa sobre una Wifneta ambulante equipada con tecnología Wi Max y tres routers 3G de banda ancha. También cuentan con un Banco de Memoria online, en donde se graban vídeos, transmiten experiencias y costumbre del pueblo.
   Por otra parte, la web oficial de Guardo almacena todos los plenos celebrados por el Ayuntamiento desde 2007 y la página permite al ciudadano realizar hasta ochenta trámites online 365 días al año y 24 horas al día. También habilita los protocolos de firma digital y DNI electrónico y cuenta con una sala de exposiciones virtuales ara promocionar los comercios locales a través de Google Street View.
   Finalmente, Moralzarzal ha obtenido el reconocimiento por el sistema de ventanilla única electrónica, "el más transparente de España", según la organización. Asimismo, el municipio fomenta el desarrollo de sistemas de comercio electrónico mediante cursos gratuitos de formación para empresarios y emprendedores, a través de acuerdos alcanzados con eBay.

viernes, 1 de abril de 2011

Megino despide GIAL recordando que han gestionado la mitad del dinero municipal


ALMERÍA.- Más de seiscientas personas convocó el presidente del Grupo Independiente por Almería, Juan Megino, para conmemorar la desaparición de esta formación que queda integrada en el Partido Popular en las próximas elecciones municipales.

Megino, acompañado de su esposa y de sus más directos colaboradores, recordó ante los suyos que GIAL no nació “ni por venganza ni por despecho”, y que en las primeras elecciones municipales lograron 18.000 votos convirtiéndose en la tercera fuerza política de la provincia, y en 2007 unos 8.000 pero mantuvieron el número de concejales.

Al acto acudió también el concejal Esteban Rodríguez, a pesar de las tensiones que ha habido entre ambos especialmente en los últimos tiempos, así como Miguel Cazorla, que fue edil en la anterior Corporación. No fue, y Megino hizo referencia a ello, el diputado provincial que tuvieron gracias a las elecciones municipales de 2003.

En su despedida, Megino quiso dejar claros algunos aspectos importantes de la nueva situación aprovechando la nutrida concurrencia de militantes. Así, les aclaró que la integración no lleva aparejado que se tengan que afiliar al PP, pero que eso parecería lo lógico, y más cuando no sólo en la lista que encabeza Luis Rogelio Rodríguez irán dos personas de GIAL, y además en los órganos de dirección provincial y “regional” se colocará a cinco de ellos.

El presidente de GIAL volvió a insistir en que él no se afiliará al PP, y que dejará la vida política, recordando que ha dedicado a ella veinte años, por lo que se mostró especialmente agradecido a su mujer “que no le gusta la política y al final si no quiere caldo, tres tazas”.

En el balance de estos ocho años de gestión, Megino destacó que había sido GIAL en las dos Corporaciones, quien había manejado la mitad del presupuesto municipal, en la primera con cinco concejales y en la segunda con dos. Después de hacer un relato de algunas de las actuaciones competencia de su partido, criticó que desde el PP se atribuyan la totalidad del trabajo del equipo de Gobierno, principalmente en la Corporación de 2003, cuando ellos han tenido un papel fundamental.

El presidente de GIAL comentó los detalles de las negociaciones para formar coalición después de las pasadas elecciones municipales y en las anteriores. Respecto a las primeras, vino a reconocer que no pactó con el PSOE porque Martín Soler no accedió a que él gobernara los primeros dos años y luego ceder el gobierno a los socialistas, y bromeó diciendo que era lo más cerca que ha estado este dirigente de ser alcalde de Almería.

También recordó que le duelen unas palabras por las que aún no le han pedido perdón y que, aunque no mencionó de quién se trataba podría ser el diputado del PP Rafael Hernando, en las que dijó que Megino acabaría en la cárcel, y su partido como el GIL de Marbella. Diez años después, nada de eso ha ocurrido.

El Partido Andalucista reclama tener presencia en los medios de comunicación públicos

ALMERÍA.- El candidato a la Alcaldía de Almería por el Partido Andalucista, Pedro Ruiz, ha reclamado estar presente en los debates que se organicen en los medios de comunicación de Almería, en especial, la televisión municipal, Interalmería.

Ruiz ha salido al paso de la polémica sobre el tiempo de publicidad gratuita que tendrán en la televisión pública los tres partidos con representación en la Corporación, y ha señalado que, “puesto que por ley nos dejan fuera de esos espacios, lo que sí pedimos es que Interalmería cuente con nosotros en aquellos coloquios, debates o entrevistas que organice de cara a las elecciones municipales”.

El andalucista recuerda que este tipo de programas en las televisiones públicas “ni están prohibidos ni son obligatorios, por lo que en realidad está en manos de su Consejo de Administración que se hagan o no, y aunque éste lo forman PP, PSOE e IU, lo que queremos en aras de la democracia es que se hagan, y poder estar en ellos, comprendiendo que los demás partidos tendrán más minutos de televisión que nosotros”.

Para el candidato andalucista “nuestra presencia en estos programas contribuiría a que no fueran una mera traslación de los plenos habituales a un plató de televisión, y a que los almerienses oyeran mensajes distintos a los que llevan escuchando los últimos cuatro años”. 

En ese mismo sentido apunta que “una televisión pública sólo tiene sentido si está al servicio de los ciudadanos, y con los 900.000 euros anuales que nos cuesta a todos los ciudadanos, parecería lógico pensar que todos los partidos políticos con cierta trayectoria en la capital y en la provincia, tuviéramos un hueco para hacer llegar nuestro mensaje”.

Por último, Ruiz destaca que las limitaciones presupuestarias de los partidos pequeños dificulta sus posibilidades de llegar al electorado “por lo que los medios públicos deberían suplir esas capacidades económicas que unos tienen y otros no, con el fin de equilibrar esa situación”.

En Albox cierran sus áticos en contra de la normativa municipal gente del entorno del alcalde

ALBOX.- Un Teniente Alcalde, el Asesor y la Secretaria del Alcalde de Albox, han cerrado de forma permanente y estable las terrazas de sus áticos, cubriendo con teja dichos cerramientos, infringiendo la normativa urbanística vigente, según afirma el PP.

Sin embargo, José García, el alcalde socialista "se muestra impasible frente a los delitos urbanísticos de su personal de confianza, quien ha permitido que realicen estas majestuosas obras en las terrazas de sus áticos, pese a tener licencia de obra menor para instalar una pérgola desmontable y una barbacoa".

Seún los populares, que creen que puede hablarse de prevaricación "este es un ejemplo más del talante y la forma de actuar del grupo Socialista y de la presunta prevaricación del Alcalde de Albox, para favorecer a los suyos, y de cómo no dudan en ir contra la Ley. ¡Quizá piensen que la Ley es sólo para los demás!"

Desde el Grupo Popular se exige a José García que tome las medidas oportunas para solucionar este asunto y haga cumplir con la Ley también a los suyos, sin perjuicio de las medidas que el Partido Popular tomará para que los socialistas cumplan con la Ley.

Bruselas emplaza a España a adoptar medidas contra el "problema estructural" del aceite

MADRID.- El comisario de Agricultura, Dacian Ciolos, ha pedido al Gobierno español "elementos de información" que permitan justificar la necesidad de activar el almacenamiento privado de aceite de oliva para hacer frente a la "perturbación coyuntural que pueda existir" en el mercado, pero ha advertido de que existe además un "problema estructural" que no se puede tratar sólo con este tipo de ayudas.

   "El Gobierno y las autoridades gubernamentales deben tomar las medidas necesarias para solucionar ese problema estructural, si no nos vamos a encontrar cada año con el mismo problema", señaló Ciolos en declaraciones posteriores a una reunión celebrada en Madrid con la titular del ramo, Rosa Aguilar, quien afirmó que el Ministerio tiene en marcha actuaciones, "con resultados ya", en este sentido.
   Así, el comisario comparó el almacenamiento privado con una aspirina que "se toma y después se deja". "El problema puede subsistir después; por eso hay que tratarlo de forma profunda y seria", comentó.
   Ciolos reconoció que la cotización del aceite de oliva es baja, pero insistió en que "sigue siendo superior al precio de intervención". En cualquier caso, garantizó que con la documentación que recibirá del Ministerio de cara al próximo Comité de Gestión se adoptará una decisión acerca del almacenamiento privado.
   "Pido esa información, no para molestar al Ministerio, sino para analizar y poder tomar las medidas necesarias. Queremos un instrumento creíble y justificar plenamente su activación si es necesario", recalcó, antes de insistir en que existe un segundo problema, de carácter estructural, que se debe abordar de forma simultánea.
   A este respecto, la ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino explicó que su departamento ya tiene en marcha medidas para hacer frente a la situación estructural del mercado y, de hecho, lleva tiempo trabajando con el conjunto del sector en programas de promoción interna y externa, que "están dando buenos resultados".
   "Vamos a remitir toda la información al comisario de forma inmediata para que vea que estamos activos en un sector de extraordinaria importancia para España y para la Unión Europea", indicó la ministra, que, entre otros resultados, destacó que los planes de promoción interna han propiciado un incremento del consumo del aceite de oliva del 15%. En relación con la promoción externa, destacó los centrados en países emergentes, como China e India.
   De este modo, aseveró que se tienen los "ingredientes para poner encima de la mesa información sólida para que el Comité de Gestión vea el esfuerzo que se está haciendo para dar respuesta estructural al aceite con el sector".
   La ministra explicó que la reunión se centró en la reforma de la Política Agraria Común (PAC), sobre la que existe acuerdo en la necesidad de configurar una PAC "fuerte y con presupuesto suficiente".
   Además, Aguilar destacó que ambos han apostado por incluir un plan específico destinado a los jóvenes, con el propósito de que este colectivo encuentre en la agricultura y la ganadería "una oportunidad real".

Residentes británicos en Almanzora se querellan contra Cruz por "injurias discriminatorias"

ALMERÍA.- Una docena de residentes británicos en el Valle del Almanzora han interpuesto este viernes una querella ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) contra la consejera de Obras Públicas de la Junta de Andalucía, Josefina Cruz, al considerar que, en su intervención ante la Cámara autonómica de 9 de marzo, pudo incurrir en un delito tipificado en el artículo 510.2 del Código Penal al emitir "injurias discriminatorias".

   La querella criminal considera que las alusiones que sobre el colectivo realizó Cruz durante su explicación al Parlamento del decreto por el que se va a normalizar la situación de viviendas ilegales en Andalucía constituyen "una difamación" y "una información injuriosa" al responsabilizar a los compradores británicos "de buena fe" y atribuirles "poco menos el haber desembarcado" en la región y "haberse dedicado a construir viviendas ilegales".
   Los denunciantes, siete familias propietarias de alguna de las 12.697 edificaciones fuera de ordenación inventariadas en una decena de municipios del Valle del Almanzora por la Junta, adjuntan en la querella presentada por el abogado penalista Bernardo del Rosal, el diario de sesiones que recoge la intervención de Cruz en Comisión de Obras Públicas y subrayan aquellas expresiones que presuntamente atentan contra derechos fundamentales recogidos en la Constitución Española.
   Entre estas, y tras remarcar que las palabras de la consejera iban dirigidas de manera "fundamental" al colectivo británico ya que este ocupa de forma mayoritaria las viviendas ilegales, detallan extractos --en respuesta al PP-- como "no se si está defendiendo la intrusión de personas, los intereses de un conjunto de personas que se han instalado aquí de forma ilegal" o "no me preocupa una situación parcial de un conjunto de personas que se han establecido ilegalmente en nuestro territorio".
   Señalan, asimismo, como "una injuria destinada a incitar a la discriminación o al rechazo de un colectivo" el que Cruz asegura que desde la Junta se estaba intentando abordar "un problema que se ha producido en Andalucía como consecuencia de la falta de respeto a la cultura del territorio, del paisaje y a la cultura urbanística" o el que afirmase que "sean o no vecinos que se han establecido de buena fe o no de tan buena fe (...) son ellos los responsables de haberlo creado".
   Para los querellantes, como ya advirtieron desde la Asociación 'Abusos Urbanísticos Almanzora-NO' (AUAN) que engloba los residentes británicos en esta comarca almeriense, la titular de Obras Públicas "alivia" con su "enfoque del problema de las construcciones ilegales" la responsabilidad de promotores y constructores "nacionales", así como la de las administraciones públicas locales e, incluso, autonómica "que, con su tolerancia cuando no con sus participación activa dando licencia ilegales, han sido los verdaderos causantes del problema".
   Critican, en esta línea, que, "sabiendo que ello es absolutamente falso", Cruz les achacase la comisión de delitos contra la ordenación del territorio "cuando los británicos han comprado sus viviendas en la absoluta convicción de que compraban casas legales, en muchos casos asesorados por promotores, constructores y abogados desaprensivos que les corroboraban la legalidad". "Cientos de procedimientos penales dan cuenta de esa realidad que, por supuesto, la consejera conoce", añaden.
   La querella, en la que se solicita que el secretario del Parlamento andaluz remita copia certificada de las páginas 19 a 21 del Diario de Sesiones número 468, se acoge a un fallo del Tribunal Constitucional (TC) de noviembre de 1991 que reconoce expresamente legitimación procesal para iniciar acciones por la vía penal a los miembros individuales de un grupo étnico o social determinado cuando la ofensa se dirija contra todo el colectivo intentando provocar, en el resto de la comunidad social, sentimientos hostiles o, cuanto menos, contrarios a la dignidad, a la estima personal o al respeto al que tienen derecho.
   Cruz rechazó hace poco que existiese "ningún problema" de sintonía con los alcaldes del Valle del Almanzora después de que cuatro de estos regidores, socialistas, le pidiesen una rectificación a su intervención en el Parlamento autonómico y se ratificó en sus palabras ya que, a su juicio, "se sacaron de contexto" las palabras que han molestado al colectivo. Un día después la AUAN demandaba "responsabilidades políticas" a la consejera andaluza, tildaba sus declaraciones de "insultantes" y advertía de que no las podían "dejar pasar".