https://rrnews.es/2026/10/si-
almeriaconfidencial@gmail.com / 'El poder más peligroso es el del que manda pero no gobierna' (Torrente Ballester) * Newsletter de opinión e influencia, fundado en 2009 sin afán de lucro ni subvencionado con dinero público o privado, por el periodista profesional Francisco Poveda, licenciado en la Universidad Complutense de Madrid desde 1976.
domingo, 18 de octubre de 2026
domingo, 11 de octubre de 2026
Pedro Sánchez + Soros = Crisis de la vivienda en España / Francisco Parra *
A Pedro Sánchez ya le conocemos bastante, pero quizá, el apellido Soros, sea menos conocido para muchos de ustedes. Intentaré ser breve.
George Soros, norteamericano de origen húngaro, es uno de los mayores magnates del mundo financiero y de los negocios a nivel internacional. Opera básicamente a través de su empresa de inversión, la Soros Fund Management, y participa en infinidad de empresas y negocios repartidos por todo el planeta, y por supuesto, de forma directa o indirecta en muchos de los valores del IBEX35 español.
El patrimonio neto de sus empresas y fundaciones estará cerca de los 50.000 millones de dólares., si no es que los ha superado ya… . Tiene fama de “filántropo” internacional. A través de su Open Society Fundations se le conocen cuantiosas aportaciones a ONGs y asociaciones defensoras de los Derechos Humanos, generalmente ligadas a la izquierda y extrema izquierda de diversos países.
Pero……, ¿qué tiene que ver este señor con Pedro Sánchez? Ya me gustaría a mí saberlo en profundidad, pero me resulta intrigante que, desde la llegada al poder de Pedro Sánchez, se le conocen al menos, cuatro reuniones con George Soros o con su hijo Alexander.
Nada más “sentarse” en el despacho de Moncloa, en julio de 2018, mantiene una reunión oficial con George Soros. Éste fue uno de los primeros encuentros oficiales que tuvo en Moncloa como Presidente del Gobierno, sino el primero. A partir de este encuentro, se vio con Alexander Soros en septiembre de 2019 en Nueva York, en enero de 2020 en Davos y en septiembre de 2026 en Nueva York de nuevo……
Pero….., ¿qué tiene tanto que tratar el Sr. Sánchez con uno de los mayores “buitres” financieros e inmobiliarios del planeta? No tengo prueba tangible alguna, pero mucho me temo que Sánchez es una pieza en manos de los Soros, una valiosa pieza utilizada para sus “maquiavélicos” planes en España.
El “modus operandi” de Soros, muy sucintamente, consiste en provocar situaciones de tensión y crisis en un lugar para, de esa forma, provocar el derrumbe de los precios inmobiliarios y bursátiles del país.
Entonces, toma posiciones comprando bancos, empresas, inmuebles, … . Una vez ha tomado las posiciones financieras deseadas, el mismo “mueve sus fichas” para la recuperación de la situación general del país y entonces, lo que compró en un momento de grave crisis, se revaloriza de forma exponencial.
A veces “sale” de ese país vendiendo todo y en otras ocasiones busca repetir el proceso para tomar mayores posiciones en el mismo.
Obviamente, para realizar estas operaciones utiliza a políticos, medios de comunicación, ONGs, etc… , a los que financia generosamente… . Tanto es así que, en algunos países, le han prohibida la entrada a él, a su familia y a cualquier empresa u organización financiada por él. Como ejemplos se pueden citar a su Hungría natal o a Rusia. En algunos países como Polonia o Israel, sus actividades están sujetas a estrecha vigilancia.
Pues en relación a España, ya hemos visto que ocurre todo lo contrario. Desde el primer minuto del gobierno de Pedro Sánchez, lo tenemos aquí metido y mucho me temo que esté detrás de la escalada de precios en el sector inmobiliario, para lo cual, ha “utilizado” a Pedro Sánchez como ariete, por no decir marioneta, para conseguir sus objetivos.
Para empezar, me parece sorprendente que un gobierno progresista construya tan pocas viviendas públicas en ocho años. La construcción de vivienda pública es algo que entra perfectamente dentro de la filosofía política de un partido socialista, pero claro, si se construye
mucha vivienda pública, los precios de la viviendas y los alquileres de las mismas en el mercado, no subirán tanto…… . Y eso podría no interesarle a algunos…..
Si existiera esta vinculación, otra cuestión a investigar sería…., ¿a cambio de qué?
Por último, me gustaría apuntar que, no acabo de entender por qué los partidos de la derecha española no denuncian con más ímpetu esta posible relación entre Soros y Sánchez.
Pienso que sería una estrategia política interesante que la opinión pública supiera que, aquellos que hablan tan mal y tan frecuentemente de los “fondos buitres”, resulta que llevan un montón de años presuntamente “compinchados” con uno de los “mayores buitres” financieros e inmobiliarios del planeta.
Solo he escuchado a Abascal hacer una breve mención a estas “amistades peligrosas” de Pedro Sánchez pero pienso que, tanto el propio Abascal como Feijóo, deberían incidir mucho más en esta posible relación Sánchez-Soros.
(*) Economista almeriense
lunes, 7 de septiembre de 2026
Por qué la prudencia de Pedro Sánchez con Marruecos es un acierto estratégico en la crisis ceutí / Alex López *
Entre tanta polarización y un clima tan crispado, se me hacía necesario compartir una reflexión fría y objetiva sobre la dimensión de esta crisis desde un punto estrictamente geopolítico. He tratado de estructurarlo en cinco bloques independientes pero interrelacionados tal como suelo hacerlo en mis formaciones sobre negociación y liderazgo.
Espero que para alguien crítico que busque profundizar en los por qué, logre entender un poco mejor los movimientos de un ejecutivo que navega en contra de viento y marea. A la situación ya de por sí complicada, se ha sumado esta semana la filtración de un informe de inteligencia del Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF).
El documento, remitido a la Audiencia Nacional, describe con nitidez la implicación de elementos de la Gendarmería marroquí en el asalto masivo a las fronteras de Ceuta que parecen no dejar lugar a la duda.
Ante este escenario, la entrevista de Pedro Sánchez en la cadena SER manteniendo una calculada negación de la implicación de Rabat no la ha entendido casi nadie. Para el votante medio, sea del partido que sea, esta postura puede interpretarse como una muestra de debilidad, una cesión de soberanía o una falta de firmeza institucional.
Es innegable que esta estrategia genera un evidente desgaste electoral y erosiona la imagen pública del Ejecutivo y de Sánchez en el corto plazo.
Sin embargo, si abrimos el espectro y analizamos la situación técnicamente y desde la óptica de las relaciones internacionales, la teoría del realismo político y la defensa de los intereses superiores de la nación, el enfoque de Sánchez no solo es comprensible, sino estratégicamente correcto y sin otra alternativa mejor.
Los gritos y acusaciones de alta traición de la derecha del país en un intento de tumbar al Gobierno, son inaceptables en la alta política exterior y un lujo que un Estado de Derecho adulto no se puede permitir.
Abascal y Feijóo saben que está en juego la seguridad nacional, la estabilidad económica y la integridad territorial. Permitidme por favor que trate de explicar lo que significa la Geopolítica del Silencio.
1. El prisma del Realismo Político. Para comprender la actuación de Sánchez es preciso abandonar la ideología y ponernos las gafas del realismo político. Esta corriente teórica, que vertebra la diplomacia de las grandes potencias, sostiene que el sistema internacional es esencialmente anárquico y que los Estados actúan movidos exclusivamente por el interés nacional y la maximización de su seguridad.
Todos conocemos a Nicolás Maquiavelo, que en su libro El Príncipe ya advertía que el gobernante que se comporte con bondad e idealismo en un entorno donde la mayoría no es buena, abonará su propia ruina.
Para Maquiavelo, la virtud del Jefe de Estado no coincide con la moral cristiana o corriente, sino con la capacidad de tomar decisiones pragmáticas, a veces cuestionables, pero indispensables para mantener el orden y la supervivencia del Estado.
El silencio estratégico del Gobierno ante la provocación marroquí (porque es indudable que Marruecos es directamente culpable) es una demostración de esta premisa: se sacrifica la verdad directa para evitar un mal mayor.
Menos conocido es Hans Morgenthau, padre del realismo político moderno, donde tomó el testigo en su obra cumbre Politics Among Nations: “La política internacional, como toda política, es una lucha por el poder, pero debe ser guiada por el interés nacional definido en términos de poder y seguridad”.
Morgenthau creía que el gobernante debe ser prudente de forma rigurosa considerando esa actitud como la máxima virtud en la política exterior. Luego Sánchez hace lo correcto.
2. La frontera es asimétrica. A todos nos suena el concepto de relación bilateral, pero necesitamos comprender bien cómo funciona, y nadie mejor para explicarlo que los politólogos Robert Keohane y Joseph Nye en su indispensable libro Power and Interdependence (1977).
Los autores demostraron que en el mundo contemporáneo los Estados no solo se comunican a través de canales diplomáticos formales o fuerzas militares, sino que están profundamente conectados por múltiples lazos comerciales, sociales y de seguridad.
Pero lo que a mi más me interesa de su aportación es que Keohane y Nye entendieron que la interdependencia rara vez es simétrica, y que esa asimetría se convierte en una fuente de poder en sí misma. Podéis aplicar esto en vuestras relaciones personales: Quien tiene menos que perder en una ruptura, tiene una ventaja coercitiva sobre la otra parte ¿Obvio, verdad?
En el caso de Ceuta la gestión de la frontera presenta una asimetría estructural evidente. España, como frontera sur de la Unión Europea y firmante del espacio Schengen, tiene la obligación legal y política de mantener el control de sus límites territoriales. Marruecos, por su parte, posee el control físico del territorio desde donde parten los flujos migratorios irregulares procedentes del África subsahariana.
Y nos vamos a otra politóloga, Kelly Greenhill, que en su libro Armas de Migración Masiva nos explica cómo diversos regímenes autoritarios o en vías de desarrollo instrumentalizan deliberadamente a las personas para arrancar concesiones políticas o económicas a democracias liberales más ricas.
Si el Gobierno de España decidiera responder con hostilidad verbal, sanciones diplomáticas o denuncias públicas internacionales ante el informe del CENIF, la respuesta de Rabat utilizaría la doctrina Greenhill: suspender unilateralmente la vigilancia en Castillejos, Nador o las costas saharianas. Y ya sabemos lo que ello conlleva las dos veces que lo ha hecho.
Un aumento descontrolado de entradas a nado o en patera saturaría en cuestión de días las infraestructuras logísticas y de seguridad españolas, provocando una crisis humanitaria y política interna de dimensiones mucho más imprevisibles aún. Luego Sánchez hace lo correcto.
3. La Razón de Estado y sus lecciones históricas. La razón de estado dicta que la supervivencia y estabilidad del país justifican el empleo de medidas contrarias a la moral y expectativas de la opinión pública. Hay mil ejemplos. Richelieu alió a la Francia católica con las potencias protestantes durante la Guerra de los Treinta Años, una decisión que escandalizó a sus contemporáneos pero que debilitó el cerco de los Habsburgo y salvó la seguridad nacional francesa.
Si lo traemos al presente, un líder estadista como Pedro Sánchez está dispuesto a asumir el castigo en las urnas si las decisiones necesarias para proteger al país a largo plazo resultan impopulares en el corto. Así de fácil.
Más ejemplos históricos que nos tocan de cerca. En 1739 el primer ministro británico Sir Robert Walpole se opuso a declarar la guerra a España tras el famoso apresamiento del navío Robert Jenkins. Sus rivales políticos exigían sangre y venganza acusando a Walpole de traidor, ¿Os suena? pero Walpole prefirió salvar las rutas comerciales británicas para no desestabilizar la economía del país.
Y como último ejemplo nos vamos a 1969 donde el canciller federal de Alemania Occidental inició una política de acercamiento hacia el bloque soviético y la RDA comunista. Los sectores conservadores alemanes lo acusaron de arrodillarse ante el comunismo y de traicionar los valores democráticos del país. Sin embargo, esa estrategia realista de paciencia, contención y lazos comerciales silenciosos sentó las bases para que dos décadas después cayera el Muro de Berlín y se reunificara Alemania de forma pacífica.
El Gobierno de España se encuentra hoy en una situación idéntica. El choque con la judicatura y la aparente pasividad ante Marruecos alimentan el relato de la oposición y cabrea a su propio electorado. No obstante, se consigue sostener las seguridad de nuestras rutas comerciales con Marruecos, que recordemos que es nuestro principal socio comercial ya que es el país al que más exportamos más allá de la Unión Europea. Luego Sánchez hace lo correcto.
4. La doctrina de la Zona Gris. A la ultraderecha y sus gurús les encanta el libro del Arte de la Guerra, pero los economistas y negociadores conocemos los manuales modernos de estrategia y las acciones dadas en la frontera de Ceuta encajan perfectamente en la definición de conflictos en la Zona Gris.
Este concepto desarrollado por estrategas como George Kennan durante la Guerra Fría define Zona Gris como el lugar donde un Estado busca obtener ventajas geopolíticas sustanciales utilizando medios no militares (ciberataques, desinformación, presión económica, flujos migratorios forzados) manteniéndose siempre por debajo del umbral que justificaría una respuesta armada o una declaración formal de guerra.
Es la partida de ajedrez de Estados Unidos y la Unión Soviética en la crisis de los misiles de Cuba. El objetivo principal del agresor en la zona gris es forzar la división interna del adversario, desgastar sus instituciones y, sobre todo, empujar a su Gobierno a una sobre-reacción.
Si el Estado reacciona con virulencia mediática, rompe lazos diplomáticos con Marruecos o moviliza tropas de manera agresiva en la frontera, el agresor en la zona gris gana la partida: consigue presentar ante la comunidad internacional al país agredido (España) como un actor histérico, inestable y culpable de la escalada de tensión. Os pido una reflexión. ¿Por qué están apostando Abascal y Feijóo? ¿Y Sánchez?
Al mantener la calma y procesar el incidente del CENIF estrictamente a través de cauces judiciales y policiales internos el Gobierno desactiva la trampa de la zona gris. El silencio estratégico debería privar al adversario del beneficio de vernos divididos, pero la infinita torpeza de la derecha española que jamás está a la altura, hace inútil el intento del ejecutivo. Luego Sánchez hace lo correcto.
5. Los pilares no negociables. Y esto es lo más importante y fundamental que podría haberme ahorrado todo este casi ensayo. No podemos poner en riesgo: A. La cooperación antiterrorista en el Sahel y el Magreb El intercambio de información en tiempo real entre los servicios de inteligencia de España (CNI) y Marruecos (DGST) es lo único que nos separa de los atentados yihadistas en suelo europeo. Decenas de células de captación y operativos listos para atentar han sido desarticuladas en los últimos años gracias a operaciones conjuntas.
En la balanza de la Razón de Estado, preservar este canal de información que salva vidas humanas pesa infinitamente más que cualquier disputa fronteriza.
B. El tejido económico e industrial Miles de empresas españolas operan en Marruecos o dependen de sus cadenas de suministro en sectores clave como la automoción, el textil, la energía y la infraestructura.
Para que lo entendamos es el país donde Inditex contrata a más proveedores y fábricas. Una escalada de tensiones similar a la que Marruecos mantuvo con Argelia paralizaría inversiones millonarias y destruiría empleo directo en España, afectando a la economía en un momento de volatilidad global.
C.- El nuevo marco geopolítico del Sáhara Occidental El giro de la postura española respecto al Sáhara Occidental en 2022 supuso la aceptación del plan de autonomía marroquí como la base más seria para resolver el conflicto. Este movimiento auspiciado y con la aprobación de la Unión Europea buscaba cerrar una crisis diplomática previa de casi un año.
Dinamitar ese acuerdo ahora por la publicación del informe policial significaría volver a la casilla de salida, reactivando una inestabilidad que España no se puede permitir en el actual contexto internacional, marcado por la guerra en Ucrania y la inestabilidad en Oriente Medio. Luego Sánchez hace lo correcto.
Y vamos cerrando. Como hoy me puse la gorra académica acabaré con otra cita más de otro británico, Lord Palmerston “las naciones no tienen aliados perpetuos ni enemigos permanentes; lo único permanente son nuestros intereses, y nuestro deber es defenderlos”.
La obligación constitucional del Gobierno de España no es satisfacer los impulsos emocionales de la opinión pública ni blindarse contra el desgaste electoral a base de proclamas nacionalistas vacías como sí está haciendo VOX y el PP cada cinco minutos: Ceuta se defiende. Su obligación es evaluar los riesgos con frialdad matemática y elegir el camino que minimice los daños para el conjunto de la sociedad.
La decisión de mantener los canales abiertos con Rabat y evitar la confrontación pública, a pesar de las contundentes conclusiones del CENIF y de la firme postura de la Audiencia Nacional en defensa de su independencia judicial, responde a una lógica de Estado madura y pragmática.
Me avergüenzo de la oposición de mi país. Me avergüenzo de la utilización del pueblo de Ceuta. Me avergüenzo de la manipulación a cambio de votos. Y siento orgullo por la diplomacia de mi país, porque por encima de cualquier otra cuestión, sé que está actuando de una forma impecable para ajustarse a los manuales de la Real Politik y está a la altura de la situación.
Pedro Sánchez no ha entrado a ningún trapo de la derecha porque no quiere evidenciar la división del país, porque eso sí que nos volvería más vulnerables. Eso es lo que está haciendo la derecha, ellos son los traidores y lo pagarán en las urnas. Luego Sánchez… una vez más… hace lo correcto.”
(*) Profesor de la Universidad Ramón Llull (Barcelona)
domingo, 6 de septiembre de 2026
CEUTA, EL NUEVO WUHAN / Fernando López Mirones
Justo el día de la invasión de Ceuta, el 31 de julio de 2026, aparece en el Boletín Oficial del Estado Español BOE un proyecto de Real Decreto de ¡¡¡ VACUNACIÓN INTERNACIONAL !!! Qué casualidad ¿verdad? Cuando todos miramos a Ceuta, cuando les dije que iba a ser una excusa para lanzar la nueva temporada de la serie Plandemias, cuando les dije, literalmente “cruzan miles de pangolines” ¿recuerdan? Espóiler: viajen YA, porque pretenden que solo viajen los que se vacunen de absolutamente de todo.
Pues bien, dentro del habitual lenguaje administrativo insoportable para que nadie lo lea, les extraigo algunos entrecomillados que me dicen las jirafas, lo suficientemente significativos, todos referentes a DESPLAZAMIENTOS INTERNACIONALES: “Unificar normativa de vacunas”, “mejorar la vigilancia”, “zonas de riesgo”, “reglamento sanitario internacional”, “vacunas requeridas”, “sanidad exterior”, “EMERGENCIA O REEMERGENCIA DE ENFERMEDADES TRANSMISIBLES”, “VIGILANCIA EPIDEMIOLÓGICA”, “riesgos sanitarios transfronterizos”, “registro de vacunas administradas”, “GESTIÓN DE ALERTAS” (esto les encanta), “protocolos de actuación” y “RÉGIMEN DE EXPEDICIÓN DE CERTIFICADOS INTERNACIONALES DE VACUNACIÓN O PROFILAXIS”.
¿Qué les parece? Les dije que el objetivo final es implantar de nuevo certificados para que solo puedan viajar los vacuñaos. Pues bien, este Proyecto de Real Decreto publicado el 31 de julio, abre el periodo de CONSULTA PÚBLICA, es decir, el tiempo en el cual asociaciones, instituciones o personas pueden ALEGAR u OPINAR sobre él hasta el 7 de septiembre !!!!! ¡ESTE LUNES! Y no se ha enterado NADIE, todo el mundo mira a Ceuta. ¿Se lo ha contado a usted alguien? ¿Lo han anunciado? ¿sabe que usted puede escribir? Nadie lo hará (hasta ahora) PORQUE NADIE LO SABE !!!’
De facto, la aprobación por la puerta de atrás de este Real Decreto, supondría la implantación de certificados de vacunación internacionales para poder viajar. Alteraría nuestras vidas completamente, no nos dejaran ir de Safari a África nunca más, ni a Asia, ni a Hispanoamérica, ni a ninguna parte si no tenemos el CERTIFICADO DE GANADO VACUNO que nos leerá una máquina en las ADUANAS, por eso ponen tanta maquinita. Es MUY GRAVE.
Mientras nos manifestamos por la integridad de nuestro territorio, mientras nos distraen, sacan EL MISMO DÍA esto en el BOE, y solo se puede recurrir hasta el lunes 7 septiembre.
Cuando les digo que se vengan conmigo a África y a las travesías, a países que no piden ninguna vacuna, que NO LO DEJEN para “otro año”, porque estos hijos de pauta nos quieren impedir viajar, lo digo por esto. Viajar es una de las actividades que nos define como humanos, mucha gente accedió a pincharse por eso, y nos quieren CERRAR EL MUNDO si no accedemos a envenenarnos la sangre.
El buzón para alegar es saniext@sanidad.gob.es Los abogados se quedaron sin domingo, el lunes acaba el plazo. Odio tener razón en estas cosas, ojalá me equivocara, pero van a inventar que muchas enfermedades entrarán en Europa por Ceuta para volver a imponer sus inyecciones letales.
Ahora que todo el planeta conoce la invasion, será muy fácil convertirlos en los NUEVOS PANGOLINES, y el mundo lo creerá. Ceuta es el nuevo WUHAN. La narrativa tiene lógica, el mundo lo creerá, y además, será culpa de España.
Haga correr esto porque cuanta más gente deje comentarios en el buzón de alegaciones, mejor. Recuerden que nos temen. Su objetivo es claro, quien no tenga su certificado digital con todas las dosis que ellos digan, NO VIAJA. Hay que parar esto YA.
Por favor, que se entere todo el mundo, el plazo acaba mañana.
martes, 25 de agosto de 2026
Terremotos: en Almería, como si no fuese con nosotros / José Francisco Cano de la Vega *
El terremoto de magnitud 5 registrado el 15 de agosto en Alhendín fue sentido en numerosos municipios almerienses y obligó a activar la fase de emergencia del Plan de Emergencia ante el Riesgo Sísmico de Andalucía. La actividad sísmica continuó posteriormente con nuevos movimientos superiores a magnitud 4.
Es verdad que no existe ningún indicio de que vaya a producirse próximamente un gran terremoto en Almería, ni hay ningún método científico que permita predecir cuándo ocurrirá. Precisamente por ello, la prevención y la planificación son fundamentales.
Pero Almería sigue sin culminar la implantación municipal de sus planes específicos frente al riesgo de maremotos, mientras que el Gobierno de PP y Vox y los municipios de la provincia no están adoptando las medidas necesarias para prevenir una catástrofe.
Una provincia con memoria sísmica
Sin embargo, nuestra provincia forma parte de una de las zonas de mayor actividad sísmica de la Península Ibérica y tiene una importante memoria histórica de terremotos destructivos. El seísmo de 1522, con epicentro en el entorno de Almería, provocó una enorme destrucción y constituye uno de los episodios sísmicos más graves de toda la historia de España.
Recordarlo no significa generar alarma, sino asumir que el riesgo forma parte de nuestra realidad territorial. La pregunta que deberían hacerse las administraciones no es si puede producirse un terremoto importante, sino si estaremos preparados cuando ocurra.
Un gran seísmo puede provocar daños en edificios e infraestructuras, cortes de comunicaciones y suministros, incendios, desprendimientos y dificultades de acceso para los servicios de emergencia.
Además, existe el riesgo de maremoto. Un terremoto submarino puede provocar alteraciones importantes del nivel del mar, algo especialmente relevante en una provincia cuya costa concentra población, turismo, puertos, instalaciones industriales y numerosos núcleos urbanos.
Ningún municipio costero ha culminado su plan de maremotos
El dato es especialmente preocupante: ningún municipio costero de Almería ha culminado la homologación oficial de su Plan de Actuación Local ante el Riesgo de Maremotos, pese a que el plan autonómico está vigente desde 2023. Los municipios afectados son Adra, Balanegra, El Ejido, Roquetas de Mar, Enix, Almería, Níjar, Carboneras, Mojácar, Garrucha, Vera, Cuevas del Almanzora y Pulpí.
Los planes deben concretar rutas de evacuación, zonas seguras, evacuaciones horizontales o verticales y sistemas de alerta como ES-Alert y las sirenas municipales.
Ante un terremoto o un maremoto, los primeros minutos pueden ser decisivos. Una población que desconoce las rutas de evacuación puede bloquearlas; una señalización insuficiente puede conducir a las personas hacia zonas de peligro, y la ausencia de protocolos puede dificultar la coordinación entre las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, Protección Civil, bomberos, servicios sanitarios y responsables municipales.
No basta con disponer de un plan autonómico. Cada municipio debe adaptar la respuesta a su propia realidad, teniendo en cuenta barrios, accesos, playas, puertos, colegios, residencias, instalaciones críticas y zonas de concentración de población.
Granada debería servir de advertencia
La necesidad es todavía mayor durante el verano, cuando la población de los municipios costeros se multiplica y miles de personas se concentran diariamente en playas, paseos marítimos y establecimientos turísticos.
Níjar es un ejemplo evidente, con un extenso litoral y numerosos núcleos y playas. Pero la misma situación afecta a Carboneras, Mojácar, Roquetas, El Ejido o Cuevas del Almanzora.
La sucesión de terremotos de estos días demuestra que un episodio sísmico puede generar rápidamente cientos de avisos, obligar a inspeccionar edificios y alterar la vida de miles de personas.
La respuesta no puede limitarse a actuar cuando el terremoto ya se ha producido. Hay que revisar edificios, actualizar planes, realizar simulacros, formar a los servicios de emergencia, informar a la ciudadanía y establecer mecanismos de coordinación.
Almería necesita pasar de la preocupación ocasional a la prevención permanente. El verdadero éxito de la protección civil no consiste en reaccionar extraordinariamente bien cuando llega una catástrofe, sino en haber hecho previamente todo lo necesario para que la población sepa qué hacer, los servicios sepan cómo actuar y las administraciones tengan claro quién debe tomar cada decisión.
Porque el terremoto no avisa y la emergencia tampoco. La prevención, en cambio, depende de los gobiernos.
(*) Coordinador provincial de Movimiento Sumar en Almería, organización integrada en la coalición Por Andalucía
lunes, 24 de agosto de 2026
El matrimonio Planas/Herrera y Marruecos: siete hechos y tres preguntas / Por César Lumbreras *
Estos son los hechos:
- Luis Planas, el ministro sanchista de Agricultura, Pesca y Alimentación lleva desaparecido de la circulación pública desde el 30 de julio, cuando asistió a la recepción en la residencia de la embajadora de Marruecos en España, con motivo del Día del Trono. Esa recepción coincidió con la invasión de Ceuta.
- Luis Planas forma parte de la “banda de los cuatro”, compuesta también por Pedro Sánchez, Margarita Robles, ministra de Defensa, y Marlaska, ministro del Interior. Son los únicos que permanecen en sus puestos desde la llegada del marido de Begoña a La Moncloa. Curioso.
- Los teléfonos de los componentes de la “banda de los cuatro” antes citada fueron espiados (o al menos lo intentaron) mediante el sistema Pegasus. En su momento, y ahora también, se culpa a los servicios secretos de Marruecos de estar detrás de la operación. Curioso.
- Luis Planas fue embajador político de España en Marruecos nombrado por el Gobierno de Zapatero y desde entonces mantiene una estrecha relación con este país, hasta el punto de que tiene propiedades inmobiliarias allí, según su declaración de bienes.
- La esposa de Luis Planas, María Jesus Herrera, es, desde la época de Zapatero, la directora de la oficina en España de la Organización Internacional de Migraciones (OIM), situada en la órbita de la ONU. El Gobierno español hace aportaciones generosas a esta organización (la última de 4 millones de euros aprobada el pasado 7 de julio), que sirven entre otras cosas para sufragar sus gastos de funcionamiento y para pagar parte del sueldo de María Jesús Herrera, que, como se ve, corre a cargo de nuestros impuestos.
- El asunto migratorio, especialmente en el caso de Marruecos, es uno de los principales problemas que tiene España en estos momentos. ¿Acaso se ha pronunciado la directora de la oficina en Madrid de la Organización Internacional de Migraciones sobre este polémico asunto, que entraría dentro de sus competencias? Pues no, no lo ha hecho ahora, ni tampoco en el anterior asalto a la valla de Ceuta en 2021. Está desaparecida, en línea con lo que hace su marido, Luis Planas.
- Desde el 30 de julio, cuando Planas desapareció, una parte del campo español, que es de su competencia, se ha quemado; hay crisis en los precios de los cereales o de la patata; el sector del aceite de oliva está que hierve; las relaciones con Marruecos, asunto en el que pasa por ser un especialista, son el problema nuestro de cada día y Planas sigue desaparecido.
A partir de aquí las preguntas:
- ¿Acaso está disfrutando Planas una parte de sus vacaciones en su residencia de Marruecos y ha desaparecido allí?
- Si fuese así, que Luis Planas, miembro del Gobierno, y su mujer (directora de la Oficina en Madrid de la Organización Internacional de Migraciones) estuviesen en Marruecos, o hayan estado desde el 30 de julio, ¿no sería conveniente saberlo, dado el estado actual de relaciones entre España y este país y la situación en Ceuta?
- Si lo anterior es de general conocimiento, o debería serlo, en el ámbito político, entonces, ¿por qué, ni el PP. ni Vox, se interesan por las andanzas del todavía ministro de Agricultura y aspirante a ser director general de la FAO a partir del año que viene? Los de Feijoo y los de Abascal deberían explicar por qué el desaparecido Planas también está desaparecido para ellos.
lunes, 20 de julio de 2026
Los Archivos secretos del Vaticano: 85 kilómetros de historia robada / Mr. KidPool
La verdad sobre tus orígenes.
Bajo los pies del Papa se encuentra la colección de conocimiento más celosamente guardada del mundo. Los Archivos Secretos Vaticanos (ahora llamados Archivos Apostólicos) contienen 85 kilómetros de estanterías que albergan documentos que se remontan a los albores del actual 'reinicio'.
No se trata sólo de historia religiosa; es el depósito del patrimonio robado del mundo. Desde los rollos originales de la Biblioteca de Alejandría hasta los mapas del mundo anterior al diluvio y los verdaderos registros de la vida de Jesús, el Vaticano guarda las claves de todo aquello que la élite se ha empeñado en hacernos olvidar durante dos mil años.
¿Por qué el acceso está tan estrictamente restringido? Para entrar, hay que ser un investigador acreditado con un objetivo de investigación específico y concreto. No se permite curiosear. Se requiere acompañamiento. ¿Por qué? Porque los archivos contienen los documentos del "Cronovisor", evidencia de un dispositivo desarrollado en la década de 1950 que permitía visualizar eventos pasados a través de la frecuencia del éter.
También albergan los registros de las civilizaciones "Pre-Adámitas" y los linajes detallados de los 13 Linajes. Saben que si el público conociera la verdadera historia de los "Dioses" que descendieron a la Tierra (los Anunnaki, entre otros), toda la estructura de la religión organizada y el control político se desmoronaría de la noche a la mañana.
Los archivos también contienen las «Profecías del Fin de los Tiempos» que nunca se hicieron públicas. Estos documentos describen la transición actual hacia la «Era de la Luz» y las fechas específicas de los cambios en los polos magnéticos.
El Vaticano ha funcionado como intermediario de información para la élite mundial durante siglos, vendiendo fragmentos de verdad a quienes ostentan el poder mientras mantiene a las masas en un estado de amnesia espiritual. No protegen la «Palabra de Dios»; protegen el «Monopolio de la Verdad».
La Alianza se encuentra actualmente en proceso de digitalizar estos archivos para su publicación global. A medida que se desmantelan las antiguas estructuras del Vaticano, la verdad se traslada al sistema cuántico.
La era del «conocimiento secreto» está llegando a su fin. Ya no necesitarás un sacerdote ni un erudito para saber quién eres; los registros de tu origen divino están a punto de ser devueltos a la colectividad. Los muros de la fortaleza se resquebrajan y los 85 kilómetros de mentiras salen a la luz.
Te dijeron que era un secreto “sagrado”. Era una herencia robada. La biblioteca está abriendo sus puertas y el silencio se está rompiendo. La verdad nunca se perdió; simplemente se guardó bajo llave. Pero olvidaron que la llave está en manos del pueblo.
Estos túneles bajo el Vaticano se extienden a lo largo de más de 2.575 kilómetros, hasta Jerusalén, como ya les he mostrado. Las Fuerzas de Operaciones Especiales han limpiado estos túneles, han recuperando millones de documentos, artefactos, obras de arte antiguas y más de 60.000 toneladas de oro robado, además de los 711 libros de la Biblia que nos fueron ocultados durante siglos.
https://sunnysjournal.com/
sábado, 31 de enero de 2026
No, la Iglesia no apoya la inmigración ilegal, son los obispos que se lucran con ella / Carlos Balén
No, la Iglesia no apoya la regularización masiva de inmigrantes ilegales. Quien la apoya es una parte del episcopado español. Y confundir ambas cosas no es un error inocente: es una falsificación eclesiológica.
Cada vez que un medio titula que “la Iglesia” respalda una medida concreta del Gobierno, se consuma una trampa conceptual que beneficia a todos menos a los fieles. Porque la Iglesia no es la Conferencia Episcopal. Ni la Conferencia Episcopal manda sobre la Iglesia. Ni mucho menos habla automáticamente en su nombre cuando emite opiniones políticas.
La doctrina católica es clara y está perfectamente definida. En la Iglesia hay una distinción de misiones. A los obispos les corresponde enseñar la fe, custodiar la doctrina, santificar mediante los sacramentos y gobernar en lo estrictamente eclesial. A los laicos, en cambio, les corresponde una tarea específica y propia: ordenar las realidades temporales conforme al Evangelio.
Eso incluye la política, la economía, la legislación, la organización social. Es decir: justo el terreno en el que hoy vemos a los obispos ocupar el espacio que no les corresponde, mientras desautorizan de facto —aunque no lo digan— a los laicos que sí tienen competencia directa en esas materias.
Cuando un obispo presenta como moralmente indiscutible una regularización masiva decidida por un Gobierno concreto, no está ejerciendo su magisterio. Está emitiendo una opinión prudencial. Y las opiniones prudenciales no obligan en conciencia. Ni a los fieles, ni a los laicos, ni a nadie.
Más aún: cuando esa opinión coincide milimétricamente con el marco ideológico de un poder político que legisla de forma sistemática contra la ley natural y contra la fe católica, el problema ya no es solo de competencia, sino de escándalo.
Los laicos católicos no están llamados a repetir comunicados episcopales como loros piadosos. Están llamados a juzgar la realidad política con la razón iluminada por la fe, a discrepar legítimamente cuando una medida perjudica el bien común y a defender soluciones distintas sin sentirse culpables ni desobedientes.
Decir que “la Iglesia apoya la regularización” es una forma burda de silenciar ese legítimo desacuerdo. Es convertir una opción política discutible en un mandato moral inexistente. Es usar la sotana como coartada.
Conviene recordarlo con claridad, aunque moleste: la Iglesia no vota decretos, no redacta BOE ni gestiona fronteras. Y cuando algunos obispos parecen olvidarlo, no están hablando en nombre de la Iglesia, sino en nombre propio.
Confundir ambas cosas no es comunión. Es clericalismo. Y del malo.
miércoles, 21 de enero de 2026
El tendero / Fernando del Pino Calvo-Sotelo *
La preparación de mi primer libro, que aparecerá publicado, D.m., esta primavera, ha dispensado a los lectores de este blog de mi habitual artículo de diciembre. Dado que toda interrupción conlleva la dificultad de recuperar el ritmo sin perder el compás, me preguntaba cómo comenzar un año que se nos presenta con el velo que siempre cubre el futuro.
En efecto, a esta criatura llamada hombre le está vedado conocer lo que le deparará el mañana, una limitación frente a la que se rebela y sufre inútilmente, pues cree equivocadamente que el conocimiento del porvenir le haría más feliz.
En este sentido, cabe recordar el conocido discurso que sir William Osler dio en la Universidad de Yale el 20 de abril de 1913.
En él recomendaba a los estudiantes vivir cada día como si fueran compartimentos estancos: «Pulsad un botón y escuchad que las puertas de hierro dejan fuera el pasado, el ayer muerto. Pulsad otro y dejad fuera, tras una cortina metálica, el mañana nonato»[1].
Osler, persona sensata, no abogaba por desentenderse del futuro respecto de aquello que podemos controlar, sino por despreocuparse de aquello que no está en nuestras manos cambiar. Del mismo modo, el pasado que debía quedar enterrado era el hecho inamovible, no el aprendizaje del pasado que nos sirviera de base para mejorar el futuro.
Este sabio consejo, tan difícil de llevar a cabo, aplica a nuestras vidas personales, pero también al análisis de lo que ocurre en nuestro país. España es hoy un país atrapado por la falta de aceptación de su pasado, un país convertido en estatua de sal por mirar hacia atrás de forma extraña, pues aplaude sus mediocridades y se avergüenza de sus éxitos.
Por consiguiente, no es casualidad que tenga su autoestima tan dañada. Pero también es un país atrapado por las dudas sobre su futuro, un país hasta cierto punto desesperanzado y carente de horizonte en el que no es fácil ser joven. Todo ello contribuye a un estado de parálisis, pues ambas afecciones ―de signo fatalista― han desarrollado un carácter crónico de difícil, pero no imposible, solución.
Una Constitución mediocre
Ni los lastres del pasado ni los escollos que dificultan nuestro futuro constituyen una maldición bíblica, sino que son consecuencia de la acción de unos y de la inacción de otros. Aunque siempre sea difícil establecer relaciones causa-efecto, sin duda uno de los factores más relevantes que explican la delicada situación en la que nos encontramos es el conjunto de grandes carencias del sistema constitucional del 78. España no siempre fue así: se ha vuelto así. Por lo tanto, la situación es reversible.
La primera vez que critiqué las debilidades de nuestro texto constitucional ―en un artículo publicado hace más de una década― la idea parecía casi blasfema. Por eso, cuando al día siguiente recibí la llamada de José Pedro Pérez-Llorca, uno de los «padres» de la Constitución, pensé que iba a recibir una reprimenda.
Sin embargo, ocurrió lo contrario: me felicitó por mi aparente osadía, me confesó que jamás había entendido la mitificación de un texto cuya redacción había sido «una improvisación permanente» y me advirtió con sentido del humor sobre el peligro de decir la verdad en nuestro país.
Pues bien, la verdad es que ninguno de los dos principales pilotos de la Transición poseía rango de estadista ni gran profundidad de pensamiento a pesar de contar con una indudable intuición política. No tenían la hechura de fundadores de un nuevo sistema político, y, por tanto, abordaron el futuro orden constitucional zigzagueando con tacticismo cortoplacista sin tener una idea muy clara del modelo de Estado al que aspiraban.
La Constitución sería de este modo negociada a puerta cerrada por los representantes y correveidiles de los distintos partidos en discusiones miopes (que veían bien de cerca y mal de lejos) realizadas frecuentemente en entornos informales. Cuatro de los siete «padres» de la Constitución, por cierto, contaban con sólo 38 años.
La apariencia de consenso (aunque no fuera tal) les bastaba. La voluntad de salir del paso en asuntos delicados la solucionaban acudiendo a una dilatoria ambigüedad que posponía la resolución de nudos gordianos.
Finalmente, el exceso de representatividad otorgado a los partidos políticos en detrimento del ciudadano, y el desproporcionado poder regalado a la parcialmente subversiva oposición socialista (creada ex novo para la Transición), contribuyeron a la elaboración de un texto estatista, debilitador de la nación, dirigista y empobrecedor.
Desaciertos constitucionales
Podría pensarse que el juicio crítico realizado desde la comodidad que otorga el paso del tiempo puede resultar injusto, pero los pecados originales de la Constitución ya fueron señalados por brillantes pensadores coetáneos como Julián Marías o Gonzalo Fernández de la Mora.
El primer gran error constitucional fue la creación del Estado de las Autonomías y el ambiguo concepto de nacionalidades, una verdadera bomba de relojería cuyo tic tac se oye cada vez con mayor nitidez. Hay que ser torpe —o malvado— para romper una nación milenaria, pero eso fue precisamente lo que facilitó la Constitución de 1978.
Creó17 reinos de taifas sin que hubiera necesidad ni demanda popular que lo exigiera, cada uno con su héroe inventado, su himno inventado y su bandera inventada (con alguna excepción), sistema que dio alas al independentismo y cimentó la dictadura regulatoria y el mastodóntico tamaño de la Administración que hoy sufrimos.
Por otro lado, al no acotar las transferencias competenciales a las Autonomías, puso en marcha una fuerza centrífuga que transformó a las antiguas regiones en entidades demasiado parecidas a naciones independientes.
Por otro lado, el Estado de las Autonomías se convirtió en una agencia de colocación que facilitaba a los partidos políticos multiplicar su poder y plantilla. Como escribió Julián Marías en aquellos años, «no está claro si los partidos se han hecho para el país o el país para los partidos».
Otro gran desacierto de la Constitución consistió en elegir un sistema parlamentarista en vez de un sistema presidencialista. Con ello promovió la concentración de poder al fusionar el poder ejecutivo con el legislativo y otorgar a ambos un control exagerado sobre el poder judicial.
Así, el texto constitucional consagró que en España no pudiera haber separación de poderes real. Este sistema, además, impidió el establecimiento de una limitación de mandatos, facilitando la perpetuación en el poder de cualquier líder medianamente carismático que no tuviera oposición digna de tal nombre.
Asimismo, la Constitución creó un Tribunal Constitucional politizado, hoy convertido en una institución desprestigiada y disfuncional que bordea la prevaricación con frecuencia. Del mismo modo, permitió que el Consejo General del Poder Judicial dejara muy constitucionalmente de depender en 1985 —por iniciativa del PSOE— de los propios jueces.
A pesar de sus promesas electorales, el PP se negaría en redondo a cambiar el sistema cuando alcanzaba el poder con mayoría absoluta y se veía beneficiario del sistema. El modelo bicameral también quedó sin sustancia, de modo que el Senado se convertiría en una cámara superflua.
La Constitución también pareció conformarse con la consolidación nominal de la monarquía. Esta decisión dejó la jefatura del Estado monárquica —una importante institución que podía convertirse en utilísima salvaguarda del bien común de la nación precisamente por ser ajena a la colonización partidista y no depender del voluble voto popular— en gran medida carente de potestad.
En mi opinión, la elección de una jefatura del Estado simbólica frente a una jefatura dotada de una potestad limitada, pero operativa, fue una equivocación.
En otro orden de cosas, cabe reseñar como error de la Constitución del 78 su indudable aroma socialista, que le llevó a canonizar el intervencionismo estatal, a no defender como sacrosanto el derecho de propiedad y a poner en marcha un insostenible Estado de Bienestar.
Bajo su bonita máscara solidaria y filantrópica, éste ha creado un sistema de control poblacional semi totalitario que ha ido reduciendo la libertad personal, aumentando los impuestos y debilitando la capacidad de creación de riqueza del individuo.
Al ser financieramente insostenible, el sistema va camino de quebrar al país en medio de un conflicto social e intergeneracional de imprevisibles consecuencias. En el mismo sentido, la falta de limitación de déficits públicos ―no resuelta por la enmienda constitucional del 2011― ha permitido la creación de un brutal endeudamiento que hipoteca nuestro futuro.
Finalmente, otra gran debilidad constitucional fue admitir la impunidad del poder ejecutivo-legislativo cuando vulnerara la propia Constitución, haciendo que la clase política pronto le perdiera el respeto.
Así, el gobierno de turno podía saltarse la Constitución a la torera: si se salía con la suya ―cosa que era fácil si controlaba el Tribunal Constitucional―, perfecto; pero si le pillaban y recibía una sentencia condenatoria, pelillos a la mar. La inconstitucionalidad de una ley no tiene consecuencia alguna para el culpable, al contrario de lo que le ocurre al ciudadano que quebranta la más mínima norma.
¿Qué hacer?
En su discurso de hace más de un siglo, sir William Osler citaba a Carlyle: «Nuestra principal tarea no es ver lo que se vislumbra tenuemente a lo lejos, sino hacer lo que está claramente a mano».
Muchas veces resulta complicado ver lo que tenemos en nuestra mano hacer, pero sugiero comenzar por dar dos pequeños pasos siguiendo el ejemplo presentado por el disidente checo Václav Havel en El Poder de los sin Poder (1978), breve ensayo crítico con la tiranía comunista que por entonces subyugaba Checoslovaquia.
Debido a sus actividades, Havel sería encarcelado durante un lustro, aunque tras la caída del Muro, pocos años después, se convertiría en presidente de su país. Nadie era entonces capaz de preverlo.
En su ensayo, Havel creaba la figura de un imaginario tendero sumiso frente a las autoridades comunistas. Éstas le regalaban un cartel con un eslogan para que lo colgara en su escaparate, propuesta a la que al principio accedía.
Pues bien, un buen día el tendero se rebelaba y dejaba de exponer el eslogan, y no sólo eso: también dejaba de ir a votar en elecciones que no eran tales y comenzaba a decir en las asambleas lo que pensaba de verdad.
«Con esta rebelión ―escribe Havel―, el tendero sale de la vida en la mentira; rechaza el ritual y viola las reglas del juego; reencuentra su identidad y su dignidad reprimidas; realiza su libertad. Su rebelión será un intento de vida en la verdad».
Al hacerlo, el tendero no sólo ha dado un paso individual, sino que ha hecho algo mucho más importante: «Ha abatido el mundo de la apariencia, la columna que sostenía el sistema; ha demostrado que la vida en la mentira es precisamente vida en la mentira. Ha dicho que el emperador está desnudo».
Simpatizo enormemente con esta expresión, pues el primer artículo que publiqué en mi vida (Expansión, 2011) tenía ese mismo título. Pues bien, el primer pequeño paso que podemos dar es seguir el ejemplo del tendero rebelde y renunciar a repetir el eslogan de que el régimen constitucional de 1978 «ha sido el período de mayor paz y prosperidad de nuestra historia», porque no es verdad.
La realidad es otra: ha sido un período de relativa depauperación y crecimiento muy mediocre, de decadencia social, de enorme aumento en la presión fiscal, de enormes tensiones políticas y territoriales y de un aumento de la delincuencia y de la violencia (para encontrar los datos que respaldan estas afirmaciones me remito a mi anterior artículo)[2].
Por otro lado, aludir a 1978 como si fuera el Big Bang o un amanecer tras una larga noche en un país de tan larga y brillante historia como España resulta grotesco y desprestigia a quien lo hace. Debemos defender la verdad, pues sin verdad no puede haber libertad.
El segundo pequeño paso que podemos dar es exigir al próximo gobierno, cuando expulse por fin al psicópata (cuya última desfachatez es afirmar que «va a dar con la verdad», él precisamente, del trágico accidente ferroviario de hace unos días), que aborde una profunda reforma constitucional. No se trata de reformar por reformar, sino de mejorar.
El éxito no está asegurado, pero quienes creen que acabando con Sánchez se acaban los problemas se equivocan. El problema es sistémico, y el psicópata es sólo un reflejo extremo, patológico y quién sabe si incluso presuntamente delictivo de ello, pero no su causa última.
Como recordaba Montesquieu, tras el advenimiento del Imperio, la República romana nunca sería restaurada porque «los golpes se daban contra los tiranos, no contra la tiranía».
Desde hace unos años, hemos perdido la más mínima decencia en el gobierno de la nación, que ha dinamitado el Estado de Derecho y arrasado con toda noción de bien y de verdad, pero llevamos décadas perdiendo el concepto de bien común, el ethos compartido que nos une como nación, enormes grados de libertad personal y el respeto por nosotros mismos, y, con ello, estamos perdiendo la esperanza. Sin embargo, debemos luchar por mantenerla.
Como decía Havel, podemos salir de la vida en la mentira; reencontrar nuestra identidad y dignidad reprimidas; realizar nuestra libertad; abatir el mundo de la apariencia; vivir en la verdad. Esta España es posible.
[1] Sir William Osler. Un Estilo de Vida y otros Discursos. Unión Editorial, 2007.
[2] ¿Estamos mejor o peor?
(*) Economista
lunes, 12 de enero de 2026
El derecho de rectificación en medios digitales / Juan José Sánchez Balaguer *
La situación de la publicación de los escritos de rectificación en la prensa española pone en jaque el papel antaño dominante de los medios de comunicación a la hora de trasladar a la opinión pública las narrativas hegemónicas (Elías, 2018), pero esencialmente hace peligrar la información veraz, cuya supervivencia está ligada necesariamente a la autorregulación y a los instrumentos de rendición de cuentas (media accountability) para con el público.
La necesidad de asumir responsabilidades está directamente vinculada a la idea de que cualquier forma de publicación procedente de los medios de comunicación tiene carácter público y desempeña un papel público (McQuail, 2005). Pero, además, el proceso informativo no puede entenderse sino como una forma de diálogo, con exposición y réplica, entre medios de información y sociedad, entre el Estado y la sociedad y entre los distintos individuos entre sí (Desantes-Guanter, 1974). De ahí que bastaría con que medios y profesionales se atuvieran a la deontología profesional para evitar innecesarios litigios y pérdidas de credibilidad.
La Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa aprobaba en Estrasburgo el 1 de Julio de 1993 el Código Europeo de Deontología del Periodismo del que fue ponente y redactor Manuel Núñez Encabo, al que tuve la oportunidad de conocer con motivo de unas Jornadas Europeas. Esta resolución supone la adopción de un total de 38 principios éticos del periodismo que deberían ser aplicados en el ámbito europeo, de los cuales considero oportuno reproducir los dos que interesan a los efectos del presente artículo:
“26. A petición de las personas afectadas, se rectificará por los medios de comunicación, con el tratamiento informativo adecuado de manera automática y rápida, las informaciones y las opiniones que sean falsas o erróneas. La legislación nacional deberá prever sanciones adecuadas y si es necesario indemnizaciones por los daños.
27. Para que exista una armonización en el uso de este derecho en los Estados miembros del Consejo de Europa, es conveniente aplicar la Resolución 74-26 sobre el derecho de réplica: situación del individuo en relación a la prensa, adoptado por el Comité de Ministros de 2 de julio de 1974, así como las disposiciones pertinentes del Convenio Europeo sobre la Televisión Transfronteriza”.
En España, el derecho de rectificación encuentra su fundamento básico en el artículo 20.1.d) de la Constitución, que reconoce la expresión y difusión libre del pensamiento a través de cualquier medio de reproducción, así como a comunicar y recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión. Y la rectificación está regulada concretamente como un derecho que asiste a cualquier persona física o jurídica que haya sido aludida por una información que considera inexacta y lesiva para su buen nombre (artículo 1 de la Ley Orgánica 2/1984) y queda configurado como un proceso urgente y sumario para proteger los derechos de personalidad y, al mismo tiempo, el derecho a la información en sus vertientes activa y pasiva.
Este derecho (artículo segundo) se ejercitará mediante la remisión del escrito de rectificación al director del medio de comunicación dentro de los siete días naturales siguientes al de publicación o difusión de la información que se desea rectificar, de forma tal que permita tener constancias de su fecha y de su recepción. El director del medio de comunicación social deberá publicar o difundir íntegramente la rectificación, dentro de los tres días siguientes al de su recepción, con relevancia semejante a aquella en que se publicó o difundió la información que se rectifica, sin comentarios ni apostillas.
Si la noticia o información que se rectifica se difundió en espacio radiofónico o de televisión que no permita, por la periodicidad de su emisión, divulgar la rectificación en el plazo de tres días, podrá exigir el rectificante que se difunda en espacio de audiencia y relevancia semejantes. En caso de que no se hubiera publicado o divulgado en plazo la rectificación o se haya publicado o divulgado sin respetar lo dispuesto en el artículo anterior, podrá el perjudicado ejercitar la acción de rectificación dentro de los siete días hábiles siguientes ante el Juez de Primera Instancia de su domicilio o ante el del lugar donde radique la dirección del medio de comunicación.
Pero no sería necesario acudir a la vía judicial si los profesionales y los medios se atuvieran a lo establecido en el Código Deontológico de la profesión periodística en España (aprobado en Asamblea Ordinaria celebrada en Sevilla el día 27 de noviembre de 1993 y actualizado en Asamblea Ordinaria celebrada en Mérida el día 22 de abril de 2017) establece como primer principio de actuación profesional el deber de “contrastar las fuentes y el de dar la oportunidad a la persona afectada de ofrecer su propia versión de los hechos” y “advertida la difusión de material falso, engañoso o deformado, estará obligado [el profesional] a corregir el error sufrido con toda rapidez y con el mismo despliegue tipográfico y/o audiovisual empleado para su difusión. Asimismo, difundirá a través de su medio una disculpa cuando así proceda”. Además, “y sin necesidad de que los afectados acudan a la vía judicial, deberá facilitar a las personas físicas o jurídicas la adecuada oportunidad de replicar a las inexactitudes de forma análoga a la indicada en el párrafo anterior.
La cuestión se complica, no obstante, a partir de la aparición de múltiples medios digitales, lo que ha suscitado controversias y fallos erróneos por parte de algunos jueces, a causa del desconocimiento de esta materia poco habitual para los juzgadores. A clarificar de manera indubitada esta situación vino la Sentencia del Tribunal Supremo nº 32/2024, de 11/01/2024 (Pleno de la Sala 1 de lo Civil), cuyo Fundamento de Derecho Segundo (3) dice textualmente:
“La cuestión a decidir no radica en si la publicación de la versión de los hechos pretendida por el rectificante supone un castigo para el medio informativo, una restricción de su libertad de información o una disuasión para que no la ejercite, que evidentemente no lo es pues el Tribunal Constitucional lo ha descartado en sucesivas sentencias.
La cuestión relevante es si cuando se pretende ejercitar el derecho de rectificación respecto de una información publicada en un medio de comunicación digital, basta con publicar en el archivo digital, en lugar visible junto con la información original, un aviso aclaratorio que ponga de manifiesto que la noticia original no refleja la situación actual del individuo, como establece el art. 85.2 LO 3/2018, de Protección de Datos Personales y Garantía de los Derechos Digitales; o si, además de esto, sigue siendo necesario publicar o difundir íntegramente la rectificación, dentro de los tres días siguientes al de su recepción, mediante un nuevo vínculo con relevancia semejante a aquel en que se publicó o difundió la información que se rectifica, sin comentarios ni apostillas, como establece el art. 3 LO 2/1984, de Derecho de Rectificación”.
El Alto Tribunal español se plantea directamente si el art. 85.2 LO 3/2018, de Protección de Datos Personales y Garantía de los Derechos Digitales sustituye al art. 3 LO 2/1984 de Derecho de Rectificación, cuando el Derecho de Rectificación se ejercita respecto de una información publicada en un medio de comunicación digital, con lo que basta con la inserción de la nota prevista en el art. 85.2 LO 2/1984, de Derecho de Rectificación, es necesario publicar el aviso establecido en el art. 85.2 LO 3/2018, de Protección de Datos Personales y Garantía de los Derechos Digitales. Y afirma con máxima precisión:
“Las informaciones publicadas en los diarios digitales, a medida que pasan los días, van quedando relegadas a posiciones secundarias, más difíciles de encontrar. En consecuencia, si la rectificación consiste solo en añadir a la información original el aviso previsto en el art. 85.2 LO 3/2018, de Protección de Datos Personales y Garantía de los Derechos Digitales, quien accede al diario digital para informarse no encontrará esa rectificación, a diferencia de lo que ocurrió con la información objeto de la rectificación en los momentos próximos a su publicación, que era fácilmente accesible y tenía una relevancia que perdió con el paso de los días.
En consecuencia, si se aceptara que la rectificación se limitara a añadir un aviso a la información original que ha quedado relegada a una posición secundaria en la página web del medio informativo con el paso de los días, el derecho que al afectado le otorga la LO 2/1984 de Derecho de Rectificación, no se vería satisfecho.
Con ello, sufriría el propio derecho a la libertad de información que tiene el público en general, pues, como ha declarado el Tribunal Constitucional en la sentencia 168/1986, de 22 de diciembre, el derecho de rectificación constituye “un complemento a la garantía de la opinión pública libre que establece también el citado precepto constitucional -art.20.1.d) de la Constitución-, ya que el acceso a una versión disidente de los hechos publicados favorece, más que perjudica, el interés colectivo en la búsqueda y recepción de la verdad que el derecho fundamental protege”.
La sentencia del Tribunal Supremo insiste en el criterio para que no haya lugar a dudas respecto a que la función del art. 85.2 de la LO 3/2018 de Protección de Datos Personales y Garantía de los Derechos Digitales, es la de servir de complemento al art. 3 de la LO 2/1984 de derecho de Rectificación, cuando la información que se pretende rectificar ha sido publicada en un medio digital:
“Su justificación radica en las características del medio en que se inserta, el medio de comunicación digital, Internet, en el que la pervivencia de la información es mucho más acusada que cuando la información es publicada en un medio tradicional, en concreto, en la prensa publicada en soporte de papel. Mientras que en este último caso, encontrar una información de días pasados es mucho más difícil por el carácter efímero del formato papel (como dijo algún maestro del periodismo, “las grandes exclusivas de hoy envolverán el pescado de mañana”), y sería necesario acudir a una hemeroteca para encontrar una noticia publicada en días anteriores, sin que aun así fuera fácil hallarla, Internet y los motores de búsqueda permiten hacer presente, en cualquier lugar del mundo, como si hubiera ocurrido hoy, cualquier información sobre hechos que tuvieron lugar en un determinado momento y lugar, con sorprendente facilidad y rapidez y sin ningún coste, produciendo lo que se ha dado en llamar el “efecto eterno” de la información, fruto de la “memoria total” de internet”.
Por tal razón, “aunque la simple adición de un aviso a la información original no supone que la rectificación hubiera sido publicada con relevancia semejante a la información que se pretende rectificar, si tal aviso no fuera añadido a la información original, esta podría seguir siendo consultada indefinidamente en el tiempo sin que quien lo hiciera tuviera conocimiento de que el afectado por la información había ejercitado su derecho de rectificación y los términos en los que lo había hecho”. La conclusión del TS es que “cuando la información ha sido publicada en un medio de comunicación digital, la rectificación debe ser publicada mediante un nuevo vínculo “con relevancia semejante a aquella en que se publicó o difundió la información que se rectifica”, tal como prevé el art. 3 LO 2/1984, de Derecho de Rectificación, y el medio informativo debe también insertar un nuevo aviso aclaratorio que deberá aparecer en lugar visible junto con la información original, como prevé el art. 85.2 LO 3/2018, de Protección de Datos Personales y Garantía de los derechos Digitales”.
En este contexto, debe quedar claro que la posibilidad de rectificar informaciones difundidas a través de los medios de comunicación social es una forma de participación del público que refuerza la existencia de información veraz en democracia y, al mismo tiempo, un compromiso adquirido por parte del medio que, a través de su cumplimiento, ve reforzada su credibilidad.
(*) Doctor en Derecho y Licenciado en Periodismo y Ciencias Políticas por la Universidad de Elche.
lunes, 17 de noviembre de 2025
Vigano otra vez / Liu Suria
El Arzobispo Vigano acaba de soltar una bomba de la verdad sobre el nuevo orden mundial.- Incluso aquellos que antes guardaban silencio dentro de la Iglesia ahora comienzan a denunciar lo que muchos han visto desde hace tiempo.
El sistema del Anticristo no es un hombre, sino una red mundial, totalitaria y basada en el miedo, el engaño, la extorsión y el control. Estos nombres no son la raíz de las manos ocultas, son los agentes de un sistema que sustituye la verdad con propaganda, la creación con lucro y la libertad con dependencia artificial.
Jim Ferguson.- Cuando un arzobispo católico de alto rango (exnuncio apostólico en EEUU) acusa abiertamente a las élites mundiales de infiltrarse en los gobiernos occidentales para imponer la Agenda 2030, el mundo debería detenerse a escuchar.
Viganò advierte: «Una peligrosa élite subversiva se ha infiltrado en las más altas esferas de las instituciones occidentales para implementar un plan criminal mundial».
Afirma que quienes denuncian este «golpe de estado global» son silenciados mediante:
• Censura
• Intimidación
• Abuso psiquiátrico
• Arresto.
Y menciona a un preso político del que los medios tradicionales se niegan a hablar: Rainer Füllmich, encarcelado por el delito de decir la verdad. Luego, Viganò va más allá que casi cualquier figura eclesiástica de nuestra época:
«No es Füllmich quien merece estar en prisión, sino quienes cometieron el mayor crimen contra la humanidad». Y los nombra: Fauci, Gates, Schwab, Soros, von der Leyen, Bourla… y sus cómplices en cargos públicos.
Esto no tiene precedentes. Un arzobispo de alto rango acusa a la estructura de poder globalista de crímenes contra la humanidad y llama al sistema emergente por su nombre: un régimen totalitario que se extiende por Europa, Canadá, Australia y todas las naciones controladas por la ONU, la OTAN, la OMS y el Foro Económico Mundial.
Su llamada al mundo es clara: «Alcen la voz. Defiendan a los perseguidos. Liberen a Rainer Füllmich». La historia se acelera. La Iglesia se pronuncia. Los denunciantes son encarcelados. Y los globalistas pierden el control. La verdad se impone.
jueves, 16 de octubre de 2025
¿Aporta algo a las empresas realmente la IA? / Scott Zoldi *
Durante los últimos años, la conversación sobre IA se ha centrado en las promesas de la tecnología: automatización masiva, reducción de costes, generación de nuevos productos o servicios, e incluso disrupciones completas de modelos de negocio.
Sin
embargo, la experiencia reciente demuestra que el verdadero impacto no
proviene únicamente de la innovación técnica, sino de la forma en la que
la IA se integra en los procesos empresariales y se gestiona bajo
estándares claros.
En una encuesta realizada por FICO a más de
250 ejecutivos de grandes compañías de distintos sectores, más de la
mitad (56,8 %) afirmó que definir estándares tales como mitigación de
sesgos, análisis del rendimiento o manejo seguro de los datos para una
puesta en marcha responsable de la IA es un factor clave de generación
de valor, frente a un 40 % que pensaba que el disruptor para el ROI
sería la IA Generativa.
Este dato refleja un cambio cultural
importante: la IA responsable ya no se percibe como un marco de control
externo, sino como un habilitador directo del retorno de inversión y,
sin embargo, sólo el 12,7 % de los CIO o CTO de estas organizaciones
admiten contar con este tipo de estándares operativos relacionados con
la IA.
La IA ya no es el futuro
Tenemos que
aceptar que la IA ya no es una inversión orientada al futuro. Es una
realidad operativa, que está generando retornos tangibles e impulsando
la próxima generación de innovación. Pero también tenemos que tener
claro que aprovechar todo el valor de la IA precisa de más que de
mejores modelos.
Requiere estándares
sólidos que definan cómo desarrollar, desplegar y supervisar la IA;
sistemas robustos que aseguren transparencia y trazabilidad; y
colaboración para evitar silos y promover el escalado sin fragmentación
tecnológica.
Por eso mismo, en todas las industrias, los
líderes en IA están llegando a la misma conclusión. Los verdaderos
diferenciadores no son los avances en generación de texto o síntesis de
imágenes. Más bien, son estructurales: procesos empresariales sólidos,
estrictos estándares de gobernanza de IA, mejores canales de
comunicación inter departamental y una plataforma unificada que facilite
todos estos elementos a la vez.
Es decir, el hype tecnológico está cediendo terreno al pragmatismo empresarial con un enfoque basado en la IA responsable y, sin embargo, sólo el 7 % de las organizaciones encuestadas por FICO admiten haber adoptado completamente este tipo de estándares.
En otras
palabras, para la mayoría de las empresas, una vez que los modelos se
llevan a producción, se dejan libres y sin control. Esto claramente se
escapa de un enfoque responsable del uso de la IA.
La IA responsable elimina riesgos
Las organizaciones que invierten en auditoría de modelos, detección de
sesgos y explicabilidad no solo están mitigando riesgos: se están
posicionando para liderar. Y los datos sugieren que invertir más
recursos en la puesta en marcha de estándares de IA responsable, en
lugar de centrarse en la IA autónoma o generativa, dará grandes
dividendos a largo plazo.
Es decir, para muchos la IA
responsable está pasando de ser un principio abstracto a convertirse en
un imperativo operativo. Mientras que las primeras olas de adopción de
IA se centraron en la experimentación técnica y la novedad generativa,
los líderes actuales están recalibrando su enfoque.
En
esta transición hacia la madurez, la confianza y la responsabilidad se
convierten en la verdadera moneda de cambio. Los ejecutivos ya no
preguntan únicamente "¿qué puede hacer la IA?", sino "¿cómo integramos
la IA en el negocio para generar valor medible, confiable y
sostenible?".
De hecho, cuando preguntamos a estos ejecutivos,
que eran en su mayoría CIO o CTO, qué esperan de la IA en los próximos
18 meses y cómo van a medir su ROI, el 60 % señaló que la prioridad de
inversión sería la IA para toma de decisiones, pero haciendo hincapié en
la explicabilidad, trazabilidad e integración con la lógica
empresarial.
Esta cifra nos da información sutil pero
significativa. En lugar de perseguir innovaciones de IA de vanguardia
por sí mismas, las organizaciones están cada vez más centradas en
incorporar la IA en procesos operativos centrales de forma segura,
confiable y con un impacto demostrable.
Es decir, la industria está llamada a entregar valor consistente, no a explorar proyectos científicos de IA.
Lo que se espera de la IA: más colaboración con los humanos
Un patrón similar aparece al analizar los principales impulsores de
innovación en IA para los próximos cinco años. La colaboración humano-IA
se considera la perspectiva más interesante de innovación futura para
un 44,5 % de los encuestados, seguida muy de cerca por la adopción de IA
responsable con protocolos de auditoría en su uso (44 %).
Las soluciones en tiempo real y las experiencias mejoradas para clientes también generaron altos niveles de entusiasmo.
Se busca, pues, un reconocimiento que garantice que la promesa a largo
plazo de la IA no reside solo en la automatización, sino en la
ampliación de las capacidades humanas.
Aunque cada vez se presta más atención a la IA generativa y a la IA autónoma, el mayor nivel de optimismo se encuentra en potenciar a las personas con IA tradicional dentro de marcos responsables y auditables.
Y más allá de eso, es necesario que los equipos profesionales también trabajen de forma colaborativa: en demasiadas ocasiones, vemos cómo los responsables de datos funcionan en silos independientes de los responsables del negocio, de los usuarios finales o de los directores de riesgo.
Según el estudio de FICO,
un 72 % de los directores de analítica y de IA encuestados admiten que
en sus respectivas organizaciones al colaboración entre los equipos de
tecnología y de negocio es un verdadero desafío.
Aún es
temprano para declarar el fin del dominio de la IA generativa en las
conversaciones de directorio. Pero los datos sugieren que las
organizaciones con visión de futuro son cada vez más cautelosas respecto
a apostar en exceso por el potencial sin contar con un plan de
implementación empresarial medible y una generación de valor confiable y
sostenida.
La IA autónoma (es decir, la que precisa de mínima
supervisión humana), por ejemplo fue seleccionada solamente por 1 de
cada 10 encuestado como un impulsor de innovación futura, y muchos la
citaron como un serio riesgo de ROI, debido a preocupaciones sobre
imprevisibilidad, inestabilidad e inmadurez técnica.
En
resumen, estamos asistiendo a un paso decisivo hacia la madurez de la
IA. La IA responsable no es solo una medida de protección: se está
convirtiendo en un diferenciador estratégico.
Quienes construyan sistemas de IA con ética incorporada, supervisión alineada e integración transversal no solo estarán en posición de escalar, sino que también se estarán preparando para una ventaja competitiva a largo plazo.
(*) Director de analítica de FICO





