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almeriaconfidencial@gmail.com / 'El poder más peligroso es el del que manda pero no gobierna' (Torrente Ballester) * Newsletter de opinión e influencia, fundado en 2009 sin afán de lucro ni subvencionado con dinero público o privado, por el periodista profesional Francisco Poveda, licenciado en la Universidad Complutense de Madrid desde 1976.
MELILLA.- El presidente de la Confederación de Empresarios de Melilla (CEME),
Enrique Alcoba, ha calificado como "histórico" que el Rey Felipe VI les
haya recibido a él y a la presidenta de Confederación Empresarios de
Ceuta (CECE), Arantxa Campos, así como a una nutrida representación de
ambas organizaciones, todos ellos acompañados por el presidente de la
Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Antonio
Garamendi.
Alcoba ha
desvelado que además de trasladarles los problemas que están sufriendo
con la frontera con Marruecos, le han invitado a visitar la ciudad
española, lo que supondría la primera vez que el actual monarca acude a
Melilla desde que hace más de una década fuera proclamado rey.
Alcoba ha expresado su satisfacción por esta reunión en Madrid, que
considera "un hito en los 45 años de existencia de la CEME" y "en los 40
de CECE". El responsable de los empresarios melillenses ha afirmado que
ha sido "gratificante" el trato recibido por el jefe del Estado.
Durante el encuentro, el dirigente de CEME ha aseverado que han
trasladado al Rey los problemas que enfrentan en la frontera con
Marruecos. Además, han extendido una invitación para que el monarca
visite la ciudad de Melilla, algo que no ocurre desde la visita de Don
Juan Carlos I en noviembre de 2007.
Alcoba ha señalado que la
invitación a visitar Melilla "sin duda será recibida con cariño y
respeto" por las diferentes comunidades, tanto religiosas (cristiana,
musulmana, judía e hindú) como culturales, que habitan en la ciudad.
Ha destacado que "la situación geográfica de Melilla y Ceuta presenta
desafíos únicos, lo que requiere atención especial por parte del
Gobierno español", en clara referencia a las pretensiones anexionistas
de Marruecos.
El
presidente de la CEME ha comentado que han hablado con el monarca de la
"situación fronteriza" y "las continuas reivindicaciones del Reino de
Marruecos", que generan "incertidumbre".
En el caso
melillense, Alcoba ha subrayado que han mencionado el cierre unilateral
por parte de marruecos de la aduana comercial con Melilla en agosto de
2018 y su "incumplimiento" del régimen viajeros, que "solo opera en una
dirección desde mayo de 2022 hacia Melilla pero no hacia territorio
marroquí", como factores que afectan "gravemente el funcionamiento de
las empresas en ciudad autónoma".
Alcoba ha transmitido a Don Felipe que "la dependencia del
transporte, tanto de mercancías como de personas, limita el desarrollo
turístico de Melilla", por sus elevados costes. En este sentido, ha
admitido que "el transporte aéreo, que es el más solicitado, presenta
precios abusivos que restringen el acceso a la ciudad para los no
residentes".
El presidente de CEME ha enfatizado que Melilla,
tras 527 años de pertenencia al Reino de España, "desean seguir contando
con el apoyo del Jefe del Estado y del Gobierno de España", motivo por
el que le han invitado a visitar Melilla como hicieron sus padres, Don
Juan Carlos y Doña Sofía, en noviembre de 2007.
Alcoba,
además, ha indicado que es "necesario" optimizar el desarrollo económico
de Melilla y despejar cualquier incertidumbre sobre la "españolidad" de
la ciudad.
La delegación de la CEME ha estado compuesta por
doce personas de diferentes sectores, incluyendo comercio, hostelería,
construcción y tecnología. Para finalizar, Enrique Alcoba ha expresado
su agradecimiento por el recibimiento y ha recalcado "su esperanza de
que el Rey pueda visitar Melilla en el futuro".
MADRID.- El rey Felipe VI ha instado este martes, durante su tradicional mensaje de Navidad, a las instituciones y a los políticos a que atiendan la "demanda clamorosa de serenidad" ante una "contienda política legítima, pero en ocasiones atronadora", y que el "diálogo" y el "consenso" nutran "la definición de voluntad común y la acción del Estado".
Además, ha llamado a "no permitir que la discordia se convierta en un constante ruido de fondo que impida escuchar el auténtico pulso de la ciudadanía" y a la "responsabilidad" de las administraciones públicas para que la "noción del bien común" se refleje "con claridad" en cualquier discurso o decisión política.
Lo ha hecho en un discurso, el undécimo de su reinado, dedicado en gran parte a las víctimas y los daños causados por la dana del pasado 29 de octubre en Valencia y otros lugares, que se cobró más de 230 muertos.
"El consenso en torno a lo esencial, no sólo como resultado, sino también como práctica constante, debe orientar siempre la esfera de lo público. No para evitar la diversidad de opiniones, legitima y necesaria en democracia, sino para impedir que esa diversidad derive en la negación de la existencia de un espacio compartido", ha apuntado el monarca, en un discurso de 15 minutos que este 2024 se ha grabado en el Palacio Real y no en el Palacio de la Zarzuela, como es habitual. Solo en el año 2015 se usó el Palacio Real para el mensaje de Navidad y en este caso el enclave elegido ha sido el Salón de Columnas.
"Esta Nochebuena me gustaría referirme primero, y seguro que me entendéis, a la terrible dana que hace casi dos meses golpeó con inusual fuerza varias zonas del este y sur de España, especialmente en Valencia. Las personas que perdieron la vida y los desaparecidos merecen todo nuestro respeto y no debemos olvidar nunca el dolor y la tristeza que han dejado en sus familias. Miles de personas vieron cómo lo que hasta hacía poco era su pueblo, su barrio, su trabajo, su casa, su negocio, su escuela, quedaban reducidos a escombros o incluso desaparecían. Un hecho difícil de asumir, pero del que todos deberíamos poder sacar las enseñanzas necesarias que nos fortalezcan como sociedad y nos hagan crecer".
Con estas palabras ha arrancado el jefe de Estado su discurso de Navidad, queriendo mostrar así el apoyo de la Corona a los afectados por esta tragedia. La fotografía principal que aparece detrás del rey durante su discurso es precisamente la de una imagen que refleja el esfuerzo conjunto de afectados, voluntarios y las Fuerzas Armadas durante las labores de reconstrucción de esta catástrofe. Un facsímil de la Constitución Española, un nacimiento de su colección privada y un árbol de Navidad completan la escenografía del mensaje tradicional.
Felipe VI ha llamado en su discurso a "no olvidar nunca" las imágenes de la riada "que todo lo arrasó" para poner en valor la solidaridad de "quienes abrían sus casas para acoger a los más vulnerables, oponiendo a la fuerza implacable del agua y del lodo la fuerza abrumadora de la solidaridad y de la humanidad".
Y en este sentido, ha querido destacar el trabajo de "vecinos, voluntarios, equipos de protección civil, bomberos, cuerpos de seguridad, Fuerzas Armadas, ONG, y también empresas que organizaron colectas y donaciones".
"La ayuda y la colaboración de todos está propiciando que, poco a poco, las más de 800.000 personas afectadas recuperen paulatinamente en su vida cierto grado de normalidad", ha destacado.
Ha lanzado un claro mensaje a las administraciones- "que las ayudas lleguen a todos los que lo necesiten, para que puedan reconstruir el futuro por el que tanto han luchado- y ha mostrado su comprensión ante la desesperación de los afectados, en clara referencia al episodio vivido en Paiporta: "Hemos comprobado -y entendido- la frustración, el dolor, la impaciencia, las demandas de una coordinación mayor y más eficaz de las administraciones. Porque todas esas emociones -las que conmueven y reconfortan y las que duelen y apenan- surgen de una misma raíz: la conciencia del bien común, la expresión del bien común, o la exigencia del bien común".
El rey ha empezado y terminado su discurso dando todo el protagonismo a los afectados por la dana, que ha usado como hilo conductor para hacer su tradicional llamada al diálogo, al consenso, al entendimiento entre diferentes y a la convivencia de todos.
Todo ello, en un contexto caracterizado, un año más, por el enfrentamiento y la falta de acuerdo y diálogo entre el Gobierno y el principal partido de la oposición, el PP, y donde el nivel de crispación política no hace más que aumentar.
"Por encima de las eventuales divergencias y desencuentros, prevalece en la sociedad española una idea nítida de lo que conviene, de lo que a todos beneficia y que, por eso, tenemos el interés y la responsabilidad de protegerlo y reforzarlo. Es algo que la reina y yo hemos podido constatar y valorar aún más a lo largo de esta década de reinado", ha aseverado el monarca, para de nuevo poner en valor, un año más, la "gran referencia en España" que es, a su juicio, la Constitución de 1978 en "su letra y su espíritu".
"Un pacto de convivencia se protege dialogando. Por eso es necesario que la contienda política, legítima, pero en ocasiones atronadora, no impida escuchar una demanda aún más clamorosa: una demanda de serenidad. Serenidad en la esfera pública y en la vida diaria, para afrontar los proyectos colectivos o individuales y familiares, para prosperar, para cuidar y proteger a quienes más lo necesitan", ha afirmado Felipe VI en su discurso en el que ha puesto como ejemplo la reforma del artículo 49 de la Constitución, referido a las personas con discapacidad, como "un buen ejemplo de lo que podemos lograr juntos".
El jefe del Estado ha querido con su mensaje de Navidad poner el énfasis en otros asuntos que le "preocupan" como la creciente inestabilidad internacional, las dificultades en el acceso a la vivienda o la gestión de la inmigración.
En este sentido y en relación al "fenómeno complejo" y de "gran sensibilidad social" que es la inmigración, ha instado al "esfuerzo de integración", al "respeto" de las leyes y normas básicas "de convivencia y civismo", al "reconocimiento de la dignidad que todo ser humano merece" como "pilares" que deben guiar a la hora de tratar la inmigración.
"Sin olvidar nunca la firmeza que requiere la lucha contra las redes y las mafias que trafican con personas", ha añadido.
Felipe VI ha dedicado otro capítulo a la dificultad para acceder a una vivienda para llamar a todos los actores implicados a que "reflexionen, se escuchen los unos a los otros, examinen las distintas opciones y que ese diálogo conduzca a soluciones que faciliten el acceso a la vivienda en condiciones asumibles, en especial para los más jóvenes y los más desprotegidos".
"Esta es la base para la seguridad, el bienestar de tantos proyectos de vida. Y realmente podemos hacerlo", ha añadido. Mención también del rey a las cifras de paro juvenil en España.
Se ha referido igualmente al "escenario exterior cada vez más complejo y cambiante" para mostrar su preocupación por que "con demasiada frecuencia" se "cuestione el derecho internacional", se "recurra a la violencia", se "niegue la universalidad de los derechos humanos" o se "pongan en duda el multilateralismo para afrontar los desafíos globales de nuestro tiempo, como son las crisis climáticas y medioambientales, las pandemias, la transición energética o el comercio y la escasez de los recursos naturales".
"Vemos también, incluso, cómo se llega a discutir la misma validez de la democracia como sistema de gobierno", ha denunciado. Y en este punto ha instado a defender las bases de la democracia liberal y la idea de Europa como "parte esencial de nuestra identidad compartida".
Ya en la parte final de su discurso ha puesto en valor, como es habitual es sus intervenciones navideñas, que "España es un gran país", una nación "con una historia portentosa" pese a sus "capítulos oscuros" que ha "derrotado incluso el acoso terrorista que tantas víctimas causó".
Ha afirmado que es "prometedor" observar el comportamiento de la economía en términos de crecimiento, empleo o exportaciones "pese a lo mucho que nos queda por hacer, por ejemplo, en materia de pobreza y exclusión social".
El discurso de Felipe VI ha terminado con la felicitación navideña del monarca en las cuatro lenguas cooficiales de España y la proyección, sobre el himno nacional, de una imagen de la Familia Real en este año, con motivo del 20 aniversario de bodas de los reyes.
Versión audiovisual: https://www.youtube.com/live/I4w9tz2uioI?si=svvqNoCtIBSsFuXj
Leonor de Borbón, acompañada de su padre el rey, su madre la reina Letizia Ortíz Rocasolano y su hermana la infanta Sofía, prestó juramento en una sesión especial de las Cortes Generales, un trámite que cumplió su abuelo Juan Carlos I en 1969, durante la dictadura franquista, y Felipe VI en 1986, ya en democracia.
"Juro desempeñar fielmente mis funciones, guardar y hacer guardar la Constitución y las leyes, respetar los derechos de los ciudadanos y de las comunidades autónomas y fidelidad al rey", expresó Leonor con una mano sobre el mismo ejemplar de la Constitución sobre el que juró su padre.
Vestida de traje blanco, la princesa fue ovacionada durante varios minutos después de su juramento en el Hemiciclo del Parlamento.
La ceremonia fue seguida en pantallas gigantes colocadas en la céntrica Puerta del Sol madrileña y en otros lugares de la capital española.
En los alrededores del Parlamento, una multitud le brindó apoyo ondeando banderas de España.
En España, con una monarquía parlamentaria, la Constitución establece que el varón tiene preferencia para heredar la Corona, pero Leonor no tiene hermanos varones.
El rey emérito Juan Carlos I, que perseguido por los escándalos en el último tramo de su reinado abdicó en 2014 y se instaló en Abu Dabi en 2020, no estuvo presente en la ceremonia.
Sí participará, según la prensa, en la celebración familiar en el palacio de El Pardo, en las afueras de Madrid.
Tampoco asistieron los representantes de los partidos que concentran el sentimiento republicano, los independentistas catalanes, vascos y gallegos, y una parte de la izquierda radical.
MADRID.- El Rey emérito insiste en volver a España por Navidad y regresar a Zarzuela. Sin embargo, la Casa Real considera su regreso prematuro y teme que perjudique a la Corona, según fuentes gubernamentales citadas este viernes por 'El País', algo en lo que coincide Moncloa.
Según recoge por otro lado 'El Mundo', Juan Carlos I ha dicho a sus amigos: "Yo salí de Zarzuela y quiero volver a Zarzuela". Más si cabe después de regularizar sus tarjetas opacas.
Según confiesa el entorno del Rey emérito a ese diario, esa frase no es ningún desafío a su hijo y al Ejecutivo, pero sí la aspiración a volver a instalarse en su residencia si Felipe VI está de acuerdo, algo que parece complicado.
El Rey emérito salió de España el pasado mes de agosto y reside desde entonces en Emiratos Árabes Unidos como huésped del jeque Mohamed Bin Zayed, príncipe heredero de Abu Dabi.
Ahora nada impide a Juan Carlos I regresar a España, sin orden judicial en contra, pero su vuelta podría agravar una crisis institucional que podría dar aún más alas a algunos partidos como Unidas Podemos y ERC para desgastar la monarquía.
Mientras, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha defendido en las últimas horas la transparencia y llegar "hasta el final" en la investigación a Juan Carlos I, pero ha dejado, con rotundidad, que "la monarquía no está en peligro".
El jefe del Ejecutivo ha insistido en la necesidad de que la investigación al padre de Felipe VI no cese, pero respetando siempre los derechos que tiene como contribuyente.
Mientras, Unidas Podemos, formación con la que que comparte el Gobierno, cree que la monarquía "tiene un peligro serio de implosión" y considera que Felipe VI quizás debería comparecer ante los medios de comunicación y responder sobre los supuestos casos de corrupción de don Juan Carlos, pues lo considera vinculado a ellos.
Este jueves salió a la luz que la Fiscalía del Tribunal Supremo notificó formalmente el pasado mes de noviembre a la defensa del Rey emérito Juan Carlos I, que ejerce el despacho de Javier Sánchez Junco, la existencia de diligencias de investigación sobre posibles delitos derivados del uso por el ex monarca de tarjetas bancarias con fondos opacos. El dinero, según los investigadores, podría tener su origen en donaciones realizadas por el empresario mexicano Allen Sanginés-Krause.
Esta circunstancia, según confirman fuentes del Ministerio Público, será valorada por el equipo liderado por el fiscal de Sala Juan Ignacio Campos para determinar la validez de la declaración voluntaria hecha pública este miércoles por el Rey Juan Carlos I ante la autoridad tributaria, en la que ha abonado un total de 678.393,72 euros por lo dejado de pagar en impuestos correspondientes a los ejercicios 2016, 2017, 2018.