martes, 17 de abril de 2018

El JEMAD alerta: "Las Fuerzas Armadas están en una situación crítica"

MADRID.- Con un lenguaje directo, sincero, contundente y sin juegos de palabras. Así ha explicado el Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), el general de Ejército Fernando Alejandre Martínez, cuál es la situación actual de las Fuerzas Armadas. Y por lo dicho no son ni mucho menos halagüeñas. "Diez años sin invertir han dejado a las Fuerzas Armadas en situación crítica", ha dicho de forma directa.

Durante su comparecencia en la Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados, en la que ha comparecido para explicar parte del gasto en Defensa si el Gobierno consigue aprobar el proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2018, se ha mostrado preocupado por la poca inversión que se realiza en materia de Defensa y ha puesto en duda de que sirvan para recuperar las capacidades perdidas durante estos años.
Ha recordado que el aumento de presupuesto no es suficiente y que la inversión real todavía no ha alcanzado las cifras de 2008, anteriores a la crisis económica. Tras recordar que España se comprometió en 2014 en la Cumbre de la OTAN a alcanzar el 2 por ciento del PIB de inversión en Defensa, ha hecho públicas las cifras que demuestran que en nuestro país ese compromiso todavía está muy lejano.
"La inversión en Defensa es el resultado de sumar el presupuesto de Defensa, el coste de las operaciones de mantenimiento de la paz, las pensiones militares y otros gastos. Esto sitúa nuestra inversión en el 0,91 por ciento del PIB. Cuando firmamos el compromiso de Gales era el 0,92 por ciento. Entonces el compromiso de alcanzar el 2 por ciento lo alcanzaban tres países, ahora trece. Entonces éramos el antepenúltimo país que menos invertía, ahora somos el penúltimo", ha dicho Alejandre.
"Los riesgos para la seguridad son reales. Necesitamos más inversiones. España no invierte en la seguridad global en la medida que debería. Lo tratamos de compensar con las operaciones de mantenimiento de la paz, y se hace a costa del esfuerzo de los militares y de la operatividad de las Fuerzas Armadas. La operatividad está por debajo de lo que nos exigen los aliados", ha continuado su comparecencia.
Ha explicado que durante estos años se han tenido que priorizar el adiestramiento de unas unidades sobre otras y que la falta de piezas de repuesto ha hecho que cada vez que hay que desplegar un sistema de armas "se tiene que canibalizar otro similar, dejándolo fuera de servicio", para poder tenerlo operativo.
"Fuera de los PEAS (Programas Especiales de Armamento) apenas queda nada disponible para nuevas adquisiciones. La capacidad de modernizarse se limite a lo que se puede adquirir gracias a la participación en la operaciones de mantenimiento de la paz. Diez años sin invertir dejan a las fuerzas armadas en situación crítica. Hay carencias muy importantes. Se necesita un importante programa de inversiones", ha explicado.
"Soy consciente de que hay otras demandas en la sociedad. Pero como profesional que se dedica a la seguridad me parece temerario hablar de cañones o mantequilla. Es un debate injusto. Demagógico. Hay que invertir en mantequilla, pero también en cañones. Ningún otro país de nuestro entorno invierte tan poco en Defensa", ha continuado.
Tras esto, ha mandado un mensaje muy claro sobre quiénes tienen que fomentar una cultura de Defensa en la sociedad española: "Los militares no somos quienes debemos convencer a la sociedad. Son ustedes, señorías, los que deben liderar esa campaña de información. Quienes deben hablarles de la necesidad de invertir en Defensa", según la versión de www.libertaddigital.com.

Los españoles creen que hay el triple de inmigrantes respecto al número real

LUXEMBURGO.- Los recientes resultados del Eurobarómetro han revelado que varios países europeos sobreestiman el número de inmigrantes que hay en su país respecto a la cifra real. Así ocurre en Italia, Portugal y España, donde su percepción es de que más de un 20% de la población en territorio nacional es de nacionalidades extranjeras.

Sin embargo, los datos reales contrastan con estas estimaciones porque el porcentaje más alto de extranjeros se encuentra en España con un 8.8% respecto al 23,2% que perciben los locales. 
La mayor diferencia es para los italianos, que piensan que un 24,6% de la población es inmigrante cuando en realidad es solamente un 7%, según los datos de las instituciones europeas. 
En Portugal, el dato de la percepción enfrenta a un 20,5% de sensación frente a un 6,2% de realidad.
Esta percepción exagerada podría deberse al impacto de las noticias sobre la llegada de extranjeros a las costas, rescates o peticiones de asilo.

La Autoridad Fiscal prevé un desvío del déficit de tres décimas por el rescate de las autopistas

MADRID.- La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) estima que España acabará este año con un déficit del 2,5%, lo que supone tres décimas por encima del objetivo del 2,2%. La mayor parte de ese desfase se debe al rescate de las autopistas de peaje, que tendrán un coste de 2.000 millones (dos décimas de PIB). Si no se tiene en cuenta ese gasto, el organismo considera que el límite pactado con Bruselas sería «factible pero muy ajustado». 

Así lo ha expresado el presidente de la Autoridad Fiscal, José Luis Escrivá, durante su comparecencia en la comisión de Presupuestos del Congreso en la que consideró «prudente» la previsión de crecimiento del 2,7% para 2018 contemplada en las cuentas públicas.
En concreto, el responsable del organismo fiscalizador ha criticado el reparto «inadecuado» de los objetivos de déficit por las distintas administraciones al considerar que «no se ajusta a la realidad». 
En este sentido, Escrivá ha explicado que el mayor desfase se producirá en la administración central, que casi duplicará su objetivo de déficit fijado en el 0,7% hasta el 1,3% si se incluye el importe del rescate de las autopistas.
En cualquier caso, ha considerado «plausibles» la estimación de los ingresos y gastos del Estado. De hecho, la AIReF ve «factible» el incremento de la recaudación tributaria del 6% fijada en los Presupuestos a pesar de la rebaja del IRPF. En este sentido, estima que el impacto de esta medida será de 900 millones en 2018 y 1.300 millones en 2019.
La Seguridad Social será la otra administración que incumplirá el objetivo al situare en el 1,5% frente al objetivo del 1,1%. Es decir, un agujero del sistema similar al del pasado año y que se sitúa en los 17.000 millones. 
De hecho, el sistema recibirá una inyección de 15.000 millones procedentes del Tesoro para pagar la paga extra de los pensionistas. Y eso que la Autoridad Fiscal ha considerado que las previsiones de ingresos de cotizaciones contempladas en los Presupuestos de 2018 son «por primera vez realistas» al situarse en un repunte del 5,4%, aunque «ligeramente por encima» del 5% de la estimación de la AIReF.

El gasto de las CCAA en servicios públicos se aproxima al récord histórico registrado en 2009


MADRID.- Las comunidades autónomas acaban de cerrar un largo y complicado ciclo fiscal, después de registrar un déficit público del 0,32% del PIB en 2017, muy similar al existente en 2003, justo antes de iniciarse los peores momentos de la burbuja inmobiliaria, tal y como explica Fedea en un estudio publicado el pasado lunes y recoge Libertad Digital.

En estos 15 años se pueden distinguir tres grandes fases a nivel presupuestario: entre 2003 y 2007, las CCAA se mantienen cerca del equilibrio presupuestario; con la llegada de la crisis, en 2008, los saldos presupuestarios autonómicos se deterioran muy rápidamente hasta alcanzar un déficit máximo del 5,1% del PIB en 2011; y tras ese año, las cosas comienzan a mejorar, aunque con ciertos altibajos hasta volver en 2017 a un saldo presupuestario del 0,32% del PIB nacional, muy similar al de partida.
Ahora bien, si se analiza la evolución de ingresos y gastos medido como porcentaje del PIB, se observa que en 2003 y 2007 ambas partidas crecen a un ritmo similar, manteniendo así un cierto equilibrio fiscal; entre 2007 y 2009, los gastos se disparan, mientras que los ingresos se desploman debido, en parte, al resultado de las abultadas liquidaciones negativas del sistema de financiación autonómica (se recauda mucho menos de lo que preveía el Gobierno), lo que se traduce en un rápido aumento del déficit; tras 2011, este efecto atípico desaparece y el déficit comienza a reducirse, aunque a un ritmo decreciente hasta 2015; y, finalmente, en 2016 y 2017 la reducción del déficit se acelera en un contexto de rápido crecimiento del PIB y aún mayor de los ingresos.
Como resultado de todo ello, los ingresos de las comunidades autónomas terminan en 2017 medio punto de PIB por encima de su nivel de partida, mientras que el gasto, igualmente, es hoy medio punto superior al existente en 2003.
Los más relevante, sin embargo, consiste en analizar el gasto y los ingresos autonómicos por habitante medidos a precios constantes (descontando la inflación), ya que este indicador sirve para reflejar el nivel de la prestación de servicios públicos a nivel autonómico antes y después de la crisis, evidenciando así el alcance y la profundidad real de los recortes aplicados en los últimos años.
Así, tras un fuerte incremento tanto de los ingresos como de los gastos reales de las CCAA en la primera mitad del período analizado, ambas magnitudes se reducen abruptamente durante la crisis, aunque con un cierto retardo, para estabilizarse después e iniciar una recuperación en los últimos años. De este modo, si bien en 2017 el gasto real por habitante estaba todavía lejos de los máximos alcanzados en 2009, superaba en 380 euros al registrado en 2003 (+13%), mientras que los ingresos aumentaron en 410 euros (+14%) durante el mismo período.

Pero dentro del gasto total se pueden distinguir tres grandes partidas:
  • La inversión pública (gastos de capital), que se reduce rápidamente durante la segunda mitad del período, hasta situarse en torno a la mitad de su valor inicial.
  • El gasto en intereses, que se triplica en pocos años como resultado de la rápida acumulación de deuda y de la subida de la prima de riesgo. Pese a ello, esta partida se reduce sustancialmente a partir de 2014 (en torno a 4.000 millones de euros), gracias al rescate financiero orquestado por el Gobierno central mediante los mecanismos extraordinarios de liquidez (FLA, fondo de pago a proveedores, etc.).
  • Y el gasto corriente neto de intereses, donde se incluyen los gastos de personal, la compra de bienes y servicios y las transferencias corrientes, abarcando, por tanto, el grueso de los servicios y prestaciones públicas que gestionan las regiones. Esta partida registra a partir de 2009 una caída mucho más modesta que el gasto total y, de hecho, comienza a repuntar en 2013 para situarse en 2017 a niveles de 2008, acercándose ya al pico alcanzado en 2009.Así pues, a pesar de los manidos recortes que se afanan en denunciar sindicatos y partidos de la oposición, el informe elaborado por Fedea deja claro que la famosa austeridad no ha sido tal. En la actualidad, el gasto destinado a la prestación de los servicios públicos básicos por parte de las CCAA se mantiene en niveles precrisis y está a un paso de recuperar el máximo histórico registrado en 2009.
    La inversión real por habitante se ha reducido a menos del 60% de su valor inicial en el conjunto del país y en 13 de las 17 comunidades autónomas, aunque se observa una tímida recuperación en 2017.
    Los indicadores de gasto total y especialmente de gasto corriente muestran, por el contrario, una evolución bastante más positiva. El gasto corriente por habitante, neto de intereses y calculado a precios constantes, es superior al observado en 2003 en al menos un 12% en todas las regiones españolas, situándose en promedio un 25% por encima de esta referencia, y a poca distancia de recuperar el récord alcanzado en 2009.
    Por último, Canarias, Valencia y Andalucía son las comunidades en las que menos ha crecido el gasto total en el conjunto del período, mientras que el País Vasco, Cataluña y Aragón presentan los mayores crecimientos acumulados. Cataluña es la comunidad que menos ha recortado la inversión, seguida del País Vasco, mientras que Castilla la Mancha y Valencia son las que más lo han hecho.

'Alimentaria' constata la recuperación de la industria hasta niveles precrisis

BARCELONA.- Alimentaria 2018, la mayor feria de la industria agroalimentaria de España y una de las más importantes a nivel mundial, abrió sus puertas con buenas noticias para la economía. El salón es un reflejo del buen momento de la industria: innovación en productos, tecnología aplicada al sector y nuevos hábitos de los consumidores. Pero, sobre todo, recuperación: la feria espera volver a los niveles precrisis de asistencia de congresistas gracias a la unión a su oferta de Hostelco, la feria dedicada a la industria de la hostelería y la restauración, según crónica de El Periódico.

La nueva Alimentaria quedó inaugurada con buenas sensaciones. Desde primera hora los más de 100.000 metros cuadrados del recinto ferial de Gran Via que ocupa el salón se llenaron de un público formado en su mayoría por profesionales, aunque siempre hay visitantes más preocupados por picotear que por el hacer negocio.
«Alimentaria 2018 refleja el buen comportamiento del sector», destacó en la inauguración de la feria el director de Alimentaria Exhibitions, J. Antoni Valls
La cita de esta importante industria reúne a más de 4.500 empresas del sector expositoras, el 6% más que en la pasada edición (2016). Las previsiones de los organizadores son recibir a 150.000 visitantes, lo que supondría 8.000 más que en la pasada edición –el máximo se marcó en el 2008, con 158.000 acreditados–. El impacto en la economía de la capital catalana será de alrededor de 200 millones de euros.
La cita destaca en esta ocasión por el impulso de la innovación –desde la composición de los productos a las nuevas referencias– y por el esfuerzo en internacionalización: se han invitado a más de 1.400 compradores internacionales y se promoverán 12.500 reuniones de trabajo, dijo Valls. 
De hecho, se espera que el 25% de los visitantes sean de otros países. «La unión de Alimentaria y de Hostelco nos hace únicos», afirmó por su parte el presidente de Hostelco, Rafael Olmos.
El sector de la alimentación factura alrededor de 97.500 millones de euros, según la Fiab, con más de 25.000 empresas creando producto.  Y está «en continua evolución e innnovación», según destacó el presidente de Fiab, Tomás Pascual Gómez-Cuétara. Para el directivo, Alimentaria es el gran escaparate internacional desde el que proyectar la excelencia y riqueza de los alimentos y bebidas españolas.
La feria «es una demostración y un ejemplo de la potencia de la industria agroalimentaria española, que cada día innova, y de la excelencia de sus productos, que son marca España», destacó por su parte la ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Dolors Montserrat.

Productos

El lanzamiento de productos, de hecho, es el gran protagonista de la feria. Las marcas tratan de cautivar a los nuevos consumidores (desde los millennials a las personas mayores, un segmento de la población cada vez más numeroso). Se presentan multitud de productos para el consumo fuera del hogar o en casa, con mayor importancia de cuarta gama (los ciudadanos cada vez dedican menos tiempo a cocinar), y también de los alimentos light.
Danone, por ejemplo, presentó en la feria una clara apuesta por los alimentos más sanos: productos 0%, sin materias grasas, sin azúcares añadidos ni con edulcorates artificiales, con el lanzamiento de Light & Free, una nueva marca de desnatados; y también anunció nuevos formatos bebibles para el consumo en cualquier lugar.
La bodega catalana Juvé & Camps, mientras, anunció en el salón un nuevo cava de edición limitada, el Milesimé Rosé, mientras que Torrons Vincens mostró el Turrón Aire, una versión del dulce que no pesa. 
Cola-Cola, por su parte, anunció el lanzamiento de dos marcas: Honest, dedicada al té y café ecológicos listos para tomar, y la gama de bebidas vegetales Ades. En total, se calcula que se presentan mas de 300 novedades, que llegarán a los supermercados en los próximos meses.

El PSOE se desmarca del ‘ciudadano Chaves’ y él se lava las manos

MADRID.- La dirección federal del PSOE atiende con prudencia al juicio de los ERE que se celebra desde la pasada semana en Sevilla y que sienta en el banquillo a los expresidentes de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves y José Antonio Griñán. En Ferraz consideran que ya ha desgastado suficientemente al partido, según Abc.

Por eso las respuestas a estas cuestiones vienen precedidas de un llamamiento a esperar la acción de la Justicia sin querer presentar un apoyo cerrado a los expresidentes. Ha dado buena muestra de ello Carmen Calvo en rueda de prensa en Ferraz, que fue además consejera de Cultura bajo los gobiernos de Manuel Chaves.
El expresidente andaluz ha declarado que «desconocía» cómo se daban las ayudas de los ERE. Preguntada por estas declaraciones y su verosimilitud, Calvo lo ha enmarcado en su «derecho a defenderse», y que desde el PSOE «no hay ningún comentario» que hacer a su estrategia de defensa: «El ciudadano Manuel Chaves está defendiéndose en los tribunales y nadie tiene que intervenir en la activación de su derecho a defenderse».
Calvo ha manifestado que el partido espera a lo que determine la Justicia y que «en lo personal» trasladan «todo nuestro apoyo para que se determine su inocencia». 
Además, desde Ferraz se pone en valor que Chaves, también Griñán, ya no son militantes y dejaron sus actas como diputados. 
«No solamente entregaron sus cargos institucionales», ha dicho Calvo y que en cumplimiento del código ético «tuvo que entregar su escaño y su condición de militante».

Radiografía del entramado societario de 'Amazon' en España

MADRID.- La red societaria de Amazon en España pagó sólo cuatro millones de euros por el impuesto de Sociedades en 2017. La compañía de retail, eso sí, insiste a El Español que paga “todos los impuestos que se requieren en cada país donde opera”, incluido España.

“El impuesto de sociedades tiene en cuenta los beneficios, no los ingresos, y los beneficios se han mantenido bajos debido a las fuertes inversiones y al hecho de que el comercio minorista es una actividad altamente competitiva y de bajo margen. Amazon ha invertido más de 500 millones de euros en España desde 2011 y, actualmente, emplea a más de 2.000 personas", subraya un portavoz de la compañía a este periódico.
La cifra de negocios de las diferentes sociedades que la tecnológica posee en España ha ascendido hasta los 289,3 millones de euros durante el pasado 2017. Esta cifra supone un notable crecimiento ya que, durante 2016, Amazon facturó 110 millones de euros.
Para poder descifrar y desgranar el estado financiero de la multinacional en España hay que echar un vistazo a sus cuatro empresas que tiene: Amazon Spain Fulfillment, Amazon Spain Services, Amazon Web Services y Amazon Online Spain. Pero, a pesar de ello, no se puede saber con exactitud ya que también tributa en Luxemburgo a través de una filial.
Hasta mayo de 2015, Amazon facturaba sus ventas minoristas en España desde Amazon EU, con sede en Luxemburgo, para reducir al mínimo sus impuestos, ya que su fiscalidad es mucho más laxa que en el resto de Europa. Esta filial, a día de hoy, sigue siendo la que realiza la facturación de las ventas minoristas y es, básicamente, la madre del cordero. 
No obstante, Amazon EU estableció en el mes de mayo de 2015 varias filiales en algunos países europeos, incluido España. La filial española, Amazon EU Sarl Sucursal, es la que realiza el grueso de las ventas, pero es imposible descubrir cuánto factura realmente. 
¿Por qué? Amazon EU no desglosa, en las cuentas que deposita en Luxemburgo, los ingresos de sus sucursales en cada país, que además no tienen obligación de presentar localmente sus cifras en los respectivos registros mercantiles.
Amazon Spain Fulfillment: Es la principal sociedad que tiene la compañía en nuestro país de entre las que rinden cuentas. Esta filial es la correspondiente a la logística, es decir, a las diferentes plantas que tiene la multinacional en España para el manejo de paquetes. En ella destaca la de Barcelona o la de San Fernando de Henares, que tantos problemas le está ocasionando últimamente.
En 2017 facturó más de 211.450.000 de euros y obtuvo unos beneficios de 3.497.526 tal y como se extrae de los últimos datos depositados en el Registro Mercantil.
Esta empresa cuenta con 1.460 empleados y pertenece a Amazon EU, que controla el 100% de la sociedad. Durante 2017 pagó 2.077.369 de euros en concepto de impuesto de Sociedades.
Amazon Spain Services: Esta empresa es la encargada de dar cobijo a las divisiones de marketing y asesoramiento legal y fiscal. Al igual que su hermana de logística, pertenece al 100% a Amazon EU. Durante 2017 facturó un total de 45,9 millones de euros y, a diferencia que Amazon Fulfillment, obtuvo unas pérdidas de 868.000 euros. En la actualidad, la empresa consta de 440 trabajadores y pagó al fisco español un total de 531.000 euros.
Amazon Web Services: Es la segunda sociedad más pequeña de las que tiene Amazon en España, con 61 empleados. A través de ella, la compañía ofrece servicios de datos en la nube a diversas empresas españolas. Su facturación ascendió a 14,5 millones y declaró 379.410 euros en impuesto de Sociedades. En todo caso, el grueso de la facturación generada a clientes españoles se realiza fuera de España, como sucede habitualmente con servicios online.
A pesar de ser poco importante en el tamaño de sus trabajadores, el crecimiento ha sido vertiginoso, al igual que el del resto de empresas españolas de Amazon. Por ejemplo, en 2014 apenas facturaban dos millones de euros. Al igual que Amazon Spain Services, también arrojó pérdidas de 339.357 euros, según los datos depositados en el Registro Mercantil.
Esta compañía está controlada por una sociedad distinta a la del resto: es propiedad al 100 % de A100 Row Inc., con sede en Países Bajos.
Amazon Online Spain: Apenas consta de 26 personas dedicadas a la publicidad de Amazon en España. Esta compañía facturó un total de 17.443.794 euros. Al igual que Amazon Web Services y que Amazon Spain Services tuvo pérdidas de 244.619 euros. La empresa pagó a Hacienda un total de 128.551 euros.
La compañía de Jeff Bezos logró unas ganancias de 3.000 millones de dólares a lo largo del 2017, un 20% más que en el año anterior. En el último trimestre del año pasado, la compañía tuvo unos ingresos de 1.900 millones, frente a los 749 millones que registró en el mismo período de 2016.
Estos datos son contradictorios con el sistema -totalmente legal- que tiene montado para ahorrarse un buen pellizco en impuestos. Tres de las cuatro sociedades obtuvieron pérdidas y la única que declaró ganancias (Amazon Spain Fulfillment), apenas llegó a los tres millones y medio de euros, lo que significa que ‘sólo’ ganó 2.045.550 euros dentro de nuestras fronteras.
El Pleno del Congreso debatió la semana pasada una proposición no de ley del PP en la que reclama al Gobierno un mayor control sobre la fiscalidad de multinacionales de comercio, precisamente como Amazon, con el fin de proteger los intereses del comercio minorista. Los 'populares' aseguran que estos comercios están en desventaja ante una "competencia fiscal desleal" respecto a las grandes multinacionales del comercio digital.
Concretamente, el PP cree que hay que  seguir impulsando medidas contra la elusión fiscal de las grandes multinacionales, en el marco del debate de foros internacionales tanto de la UE como de la OCDE.
El Partido Popular cree que empresas como Amazon crean poco empleo y que la contribución al fisco español es limitada. "Se caracterizan por el uso de una ingeniería fiscal que les permite establecer sus domicilios fiscales en países de menor tributación dentro de la Unión Europea, beneficiándose de una cierta competencia desleal", explicaron en el Congreso de los Diputados.
La Comisión Europea prepara nuevas medidas que cambiarán drásticamente la situación. ¿La más importante? Un impuesto del 3% sobre ingresos generados por actividades digitales, incluyendo la publicidad online y la venta de datos de los usuarios. Se aplicará a empresas con ingresos globales mayores de 750 millones de euros.

Los pantanos de la cabecera del Tajo siguen almacenando reservas de agua por lluvia y nieve hasta los 569,98 Hm3


GUADALAJARA.-Los embalses de la cabecera del Tajo, Entrepeñas y Buendía, han ganado durante la pasada semana 80,28 hectómetros cúbicos en sus reservas llegando a almacenar un total de 566,44, hasta colocarse al 22,89 por ciento de su capacidad -que asciende a 2.474 hectómetros-, según los datos aportados por la Confederación Hidrográfica del Tajo.

El embalse de Entrepeñas ha ganado 40,99 hectómetros en esos siete días y hasta almacenar 259,65 de los 835 que puede embalsar; mientras que el de Buendía subió 39,29 y almacenó 306,79 de los 1.639 hectómetros cúbicos que puede contener.
Sin embargo, Entrepeñas y Buendía han subido 83,98 hectómetros hasta hoy para dejar las reservas en los 569,98 hectómetros cúbicos. De esta forma, la cabecera del Tajo se queda en el 23,06 por 100 de los 2.472 hectómetros que se pueden almacenar en los dos pantanos, según los últimos datos de SAIH Tajo hoy mismo.
Y es que la última ha sido una semana de intensas lluvias, así como de nevadas en toda la zona del Alto Tajo, lo que ha dejado gran cantidad de agua fluyendo por los ríos que van a parar hasta los embalses de Entrepeñas y Buendía.
Por ejemplo, el río Guadamejud, que desemboca en el embalse de Buendía, presentaba una imagen que llevaba años sin verse, dado que su caudal ni siquiera llegaba hasta el pantano.
Además, el Tajo a su paso por Trillo, justo antes de comenzar a formar el embalse de Entrepeñas, presenta una imagen que, si bien tiene poco que ver con la crecida del Ebro, sí que se podía ver su abundante caudal.
Por el Guadiela, el principal río que forma el embalse de Buendía, también fluye con un importante caudal que ronda los 50 metros cúbicos por segundo.
El embalse de Entrepeñas ha subido 42,71 hectómetros cúbicos en los últimos días y se encuentra en el 32,59 por 100 de su capacidad total de 802 hectómetros. El pantano tiene exactamente 261,03 hectómetros cúbicos.
Por su parte, el embalse de Buendía ha incrementado sus reservas en 41,27 hectómetros. El pantano ha alcanzado el 18,9 por 100 de su capacidad con 308,94 hectómetros cúbicos.
Los embalses de la cabecera del Tajo hace un año presentaban una imagen totalmente diferente a la actual. La de 2017 fue una primavera muy poco lluviosa y desde el mes de marzo comenzó su agonía que se extendería hasta el mes de marzo de 2018.
En la misma semana que la actual, pero en 2017, los embalses estaban sobre los 400 hectómetros, el mínimo bajo el cual no se puede trasvasar agua al Levante.
Contenían exactamente 414,94 hectómetros cúbicos, que quedaban divididos en 161,11 hectómetros cúbicos en Entrepeñas y 253,83 en Buendía.
Sin parar ni un instante, desde el lunes pasado el Acueducto Tajo-Segura está transfiriendo agua desde la cabecera del Tajo hasta el Segura a una intensidad de 10 metros cúbicos por segundo, un caudal que es muy similar al que se deja fluir por el río tras el embalse de Bolarque, la puerta del trasvase y la salida al curso natural del Tajo tras su paso por los embalses de la cabecera.
Hay que recordar que el Memorándum de Entendimiento sobre el Trasvase Tajo-Segura establece una reserva mínima de agua no trasvasable de 400 hectómetros cúbicos, por lo que la cantidad actual de agua embalsada seguiría asegurando ampliamente los envíos al Levante.

Aportaciones de 161 m3 por segundo 

Los ríos que forman Entrepeñas y Buendía, el Tajo en el primer caso y el Guadiela en el segundo, llegan a los pantanos a un ritmo de 161 metros cúbicos por segundo, mientras que el caudal que fluye tras el paso por estos dos embalses es de tan solo 8,33 metros cúbicos por segundo, un aforo parecido al que se marcha hasta el Segura a través del canal de trasvase, que asciende a los 10 metros cúbicos por segundo, a fecha de lunes 16 de abril a las 18:00 horas.
Exactamente, el Tajo a su paso por Trillo lleva 92 metros cúbicos por segundo y el Guadiela fluye a casi 69 metros cúbicos por segundo, tal y como se puede comprobar en SAIH Tajo. Sin embargo, el aforo que luego es devuelto al río apenas supera los 8 metros cúbicos por segundo.
Además, a este caudal que llevan los dos ríos que confluyen en el embalse de Bolaque, hay que sumar el flujo de agua que llega hasta la cabecera a través de otros afluentes, como es el caso del río Guadamejud y el río Mayor, los cuales conectan con el embalse de Buendía con una cantidad de agua que no se recordaba en años.
En el punto de medición del Guadamejud en La Peraleja, cuando todavía le queda un trecho para unirse con el pantano, el caudal es de 6,19 metros cúbicos por segundo, mientras que el Mayor, aunque es menor, lleva 1,17 metros por segundo.
Desde que se abriesen las compuertas del trasvase hace una semana, por el Acueducto Tajo-Segura no ha dejado de fluir el agua. Lo ha hecho a un ritmo de 10,10 metros cúbicos por segundo, tan solo con ligeras variaciones decimales, según se extrae de los datos de la plataforma online de la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT).
El primer punto en el que se mide el caudal una vez que el Tajo abandona Bolarque es en la localidad guadijeña de Almoguera. Según los datos consultados este lunes 16 por la tarde, por ahí el río tan solo lleva 8,33 metros cúbicos por segundo.
Aún así, ese caudal es mayor que el que llega a Aranjuez, antes de unirse con el Jarama. Ahí el Tajo fluye a un ritmo de 7,71 metros cúbicos por segundo.
La última semana en Entrepeñas y Buendía ha sido buena en lo que se refiere a sus reservas. Han incrementado su volumen en casi 84 hectómetros cúbicos y eso que por el canal del trasvase no ha dejado de salir agua desde el lunes anterior.
Esta nueva situación fluvial podría propiciar que el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente incremente los trasvases aprobados para mayo y junio hasta los 38 hectómetros cúbicos.

El Banco de España alerta del coste del envejecimiento de la población

MADRID.- El Banco de España lanzó ayer una importante advertencia sobre el notable impacto que el envejecimiento de la población tendrá en las finanzas del país: el gasto público en pensiones, sanidad y cuidados de larga se incrementará «entre 1,5 y 2 puntos anuales de PIB durante las próximas tres décadas, alcanzando un máximo superior al 21% del PIB en torno a 2050», recuerda hoy El Mundo.

Esto supone que, si se tiene en cuenta el PIB de 1,2 billones de euros proyectado por el Gobierno para 2018, el gasto por estos tres conceptos aumentará en más de 24.000 millones de euros en el mencionado periodo. Pero es que, además, en este cálculo hay que tener en cuenta que el propio Producto Interior Bruto (PIB) seguirá creciendo en los próximos años, por lo que la cifra se verá incrementada ampliamente en siguientes ejercicios y esos más de 24.000 millones se podrían quedar incluso cortos.
Por ello, el gobernador del Banco de España, Luis María Linde, recalcó, durante su comparecencia ante la comisión de Presupuestos del Congreso de los Diputados, que «el impacto del envejecimiento de la población sobre el gasto en el medio y largo plazo» supone «un reto de primer orden para la sostenibilildad de las finanzas públicas».
El principal responsable de esta aumento será, evidentemente, el incremento en el gasto en pensiones. Y es que a pesar de las medidas introducidas por el Gobierno, como el factor de sostenibilidad, el repunte en el número de pensionistas y el derecho a unas mayores prestaciones van a seguir disparando el coste. En este sentido, Linde señaló que la tasa de sustitución que es la relación entre la última nómina y la primera pensión de jubilación es una de las más elevadas a nivel internacional. Por ello, subrayó que «es necesario encontrar un equilibrio entre estas tasas y los ingresos necesarios para garantizar la sostenibilidad del sistema».
De esta manera, el máximo responsable del Banco de España volvió a pedir que se acometan reformas de calado sobre el sistema de la Seguridad Social, algo que ya he hecho en más de una ocasión defendiendo, entre otros aspectos, la necesidad de fomentar los planes de pensiones privados.
Por otra parte, Linde criticó la «pobre e insuficiente evolución salarial» que se está registrando en España, y apuntó que lo sueldos no suben al nivel que sería deseable. Añadió, además, que esta es una situación que «ocurre en toda la zona euro», y reconoció que es un tema de discusión en los encuentros que celebra en instituciones internacionales.«Se discute en las reuniones bimensuales del Banco de Pagos de Basilea».
Profundizando en los efectos negativos de la pobre evolución salarial, el responsable del organismo expuso que esta situación «está retrasando la normalización de la política monetaria» en el conjunto de Europa, ya que el hecho de que los ciudadanos tengan una menor capacidad adquisitiva dificulta que la inflación suba a los niveles que pretende el Banco Central Europeo (BCE) y su presidente, Mario Draghi.

La banca flexibiliza condiciones para conceder más hipotecas a sus mejores clientes

MADRID.- Al ritmo que ha im­puesto la per­sis­tente po­lí­tica de tipos de in­terés cero del Banco Central Europeo (BCE), los pre­cios de las hi­po­tecas es­pañolas se han de­rrum­bado hasta los ni­veles más bajos de la his­toria mo­derna. Hoy se pueden con­tratar más de una de­cena de prés­tamos va­ria­bles con di­fe­ren­ciales in­fe­riores al 1% y una buena can­tidad de pro­ductos a tipo fijo a 20 años con tipos in­fe­riores al 3%. Para mu­chos ex­per­tos, un es­ce­nario idí­lico que di­fí­cil­mente vol­verá a re­pe­tirse, según Capital Madrid

Pero la realidad va mucho más allá de los folletos informativos donde se publicitan las condiciones de estos productos. Varias entidades reconocen que están ofreciendo tipos de interés inferiores al 0,9% de la mejor oferta del mercado a su base de clientes vip. Es decir, a los que pueden permitirse un enorme nivel de vinculación con el banco de turno para asegurarse unos precios inmejorables para sus hipotecas. Y la banca quiere cuidar a su clientela de más alto nivel con el objetivo de fidelizarla por largos períodos de tiempo.
Las cuentas para los bancos salen si lo que se pierde por la vía de los precios se compensa con la venta cruzada. Es decir, si los compradores de una vivienda van mucho más allá de contratar los habituales seguros de vida y hogar y se comprometen a pagar con tarjeta por cantidades que pueden exceder los 3.000 euros al año o a realizar aportaciones de hasta 2.000 anuales a planes de pensiones. Por lo tanto, las hipotecas se han convertido en el mejor mecanismo de fidelización posible.
Pero el puente de plata de la banca a sus clientes va mucho más allá de los precios y se extiende al importe financiado. BBVA acaba de anunciar que puede llegar a cubrir hasta el 100% del importe de cualquier vivienda (esta opción siempre ha sido viable cuando se financiaba una casa propiedad de un banco) siempre que el valor de tasación sea superior al de compraventa. Por lo tanto, ya hay vía libre para comprar casa aunque no se tenga ahorrado el 20% del importe.
Oficialmente ningún otro banco financia más del 80% del importe de una primera vivienda (el porcentaje baja hasta el 60% en el caso de la segunda), pero la realidad es que en la práctica una buena parte de las entidades diseñan un traje a la medida de las necesidades de sus principales clientes. Fuentes del sector aseguran que, tras el primer paso dado por BBVA, otros bancos pueden oficializar la posibilidad de ir más allá del 80% de financiación.
“Hay una gran batalla en marcha por retener a los mejores clientes y por captar a otros de otras entidades. Lo normal sería que se intensificara este proceso, sobre todo a la vista de que la actividad hipotecaria no deja de crecer”, señalan en fuentes financieras. Efectivamente, las cifras de producción de hipotecas avalan esta reflexión en un momento de crecimiento económico sano en España y de recuperación de la confianza de los consumidores.
Según la Asociación Hipotecaria Española, el año pasado se firmaron 429.142 hipotecas. La cifra supone un crecimiento del 7,1% respecto al año anterior. Además, en enero de este año se firmaron cerca de 30.000 hipotecas, la cifra más alta desde hace seis años. 
En este escenario, la banca está obligada a pisar el acelerador y seguir los pasos de las entidades más agresivas en el negocio que, hoy por hoy, más y mejor permite captar por períodos de 20 a 40 años a los españoles más solventes del momento.

Letizia y la educación de una futura reina de España / Jesús Cacho *

Un alto cargo autonómico de cuyo nombre no quiero acordarme viajó a Madrid no hace mucho tiempo para mantener en Zarzuela una larga reunión de trabajo con Letizia Ortiz Rocasolano, hoy Doña Letizia. Se trataba de discutir los pormenores de la inauguración de un nuevo campus universitario en la capital de una comunidad relativamente cercana a Madrid. 

A la antigua locutora de RTVE le gusta documentarse y preparar a fondo los actos oficiales en los que interviene. Son sus “sesiones de trabajo matinales”, y en aquella entrevista quiso saber hasta el último detalle de aquella invitación que, no tras mucho cavilar, había decidido finalmente aceptar.  

-Se trata de inaugurar un anexo al campus universitario, en el que se van a instalar nuevas facultades, que va a ser de enorme utilidad para esta Comunidad Autónoma, y cuya primera piedra, por cierto, pusieron hace ya unos cuantos años don Juan Carlos y doña Sofía.

-¿Cóóóómo? ¿Ééééésos? ¿Y yo voy a ir ahora a inaugurar algo que hicieron éééésos hace 20 años? ¿Yo mezclada con éééésos a estas alturas? ¿Yo haciendo lo mismo que éééésos? ¿Yoooooo? –Los dedos índices en paralelo apuntando hacia fuera, los pulgares hacia arriba, en gesto de profundo disgusto, en ademán desafiante del pistolero a punto de abrir fuego- ¡Quééé horror! ¡Quééé horror! Repetía conmocionada. 

Y el pasmo de la Consorte era tan evidente que se puso en pie dando vueltas alrededor de la mesa, las manos a la cabeza, como si no lo pudiera creer, como si le hubieran insultado gravemente, como si le acabaran de anunciar una desgracia familiar irreparable. Porque nada que haya tenido que ver con Juan Carlos I y/o con la sufrida Sofía de Grecia puede/debe contaminar el buen nombre, el inmaculado crédito de esta mujer ridículamente progre que detesta a sus reales suegros, que reniega de la figura de Juan Carlos y Sofía por motivos, para empezar, puramente ideológicos.

Terminó acudiendo a la inauguración. El gesto agriado, la sonrisa glacial que luce en las ocasiones en que quiere evidenciar que le da por el saco el acto de marras, que no está a gusto y que se quiere ir cuanto antes. Y después de la breve inauguración protocolaria, pasaron todos al salón de actos donde esperaban las autoridades regionales, con el presidente de la Comunidad y el señor obispo, puede que arzobispo, cardenal incluso, a la cabeza, y un grupo de estudiantes invitados. 

Letizia, su chaquetita corta y su pantalón ajustado, vestida de “pobre” para la ocasión, porque ella sabe vestir pobre cuando la ocasión lo pide, saludó de prisa y corriendo, mueca incluida, a las autoridades y se dirigió directamente a los estudiantes con los que departió muy animada, mostrando su trasero al señor obispo, durante casi media hora. Cuando se cansó, dio media vuelta, saludó con idénticas prisas a las atónitas autoridades y puso rumbo a Madrid seguida por sus escoltas.

Esta es la reina consorte -¿reina con suerte?- de España. Este es el material humano que anida en esta señora. La soberbia de una señora que no sabe estar, que nunca llegará a saber estar, que no ha interiorizado su papel como representante de la institución monárquica y las obligaciones que ello conlleva, que ignora que las formas son fundamentales a la hora de preservar la institución. 

Han pasado ya unos cuantos días desde el escándalo por ella protagonizado a la salida de la misa de Pascua en la catedral de Palma. Los servicios de información de palacio han logrado adormecer la polémica surgida, sobre todo en los grandes medios, ello con la ayuda de las Cifuentes que a diario sacuden la actualidad de la casa patria. Pero el resplandor de la hoguera sigue intacto. Porque este no es un revolcón de prensa rosa. Esta ni siquiera es una pelea matrimonial, por más que afecte a la pareja real. Este es un asunto de Estado en tanto en cuanto afecta a la heredera al trono de España, la princesa Leonor, a la futura Jefa del Estado, y por ello a la propia estabilidad del Reino.  
   
Éramos pocos y parió la abuela. Bueno, quien en realidad parió fue la nuera. Una mujer que ha mostrado en público el sistema de valores que está insuflando en sus hijas, la heredera del trono y su hermana: el de un total desapego hacia los padres del actual Rey de España y hacia toda la familia Borbón, como si esta bella niña Leonor fuera a encabezar la dinastía plebeya de los Borbón-Parla, nada que ver con la italiana de los Borbón-Parma, la dinastía populista del honrado bisabuelo taxista y la abuela sindicalista de CC.OO., desafección como prueba de una falta de respeto hacia sus mayores, y de ahí ese gesto airado, resabiado, con el que la bella niña rubia rechaza la mano sobre el hombro que le tiende su abuela, una Schleswig-Holstein-Sonderburg-Glücksburg, una royal emparentada con todas las casas reales europeas, porque ella no quiere que la toque, le da asquito, tantas veces se lo habrá reiterado la consorte, y este es el gesto que ha escandalizado a España entera, un gesto que fue un insulto a su suegra, la reina Sofía; a su marido, el rey Felipe VI, y a todos los españoles de bien a quienes Felipe VI representa, y representa muy bien como demostró el 3 octubre pasado.

Un episodio digno de estudio psicológico    

Un incidente –el del rechazo de la mano de su abuela, y ese otro, aún peor, consistente en pasar la mano por la frente de la heredera para borrar de su piel el estigma de ese beso furtivo que le acaba de dar doña Sofía, en episodio digno de estudio psicológico-, que está mal si responde a un incontrolado impulso de la heredera, un arranque de infantil incomodidad, pero que está mucho peor si, al final del camino, es consecuencia de la comedura de coco a la que esta señora está sometiendo a sus hijas en contra de sus abuelos, los Reyes eméritos. Es la auténtica lección que cabe extraer de este penoso incidente, y la pregunta inevitable y dolorosa que plantea: ¿en qué manos está la educación de la futura reina de España?

La inseguridad. Una inseguridad que le lleva a desconfiar de todo el mundo y que le provoca esos prontos linderos con la arrogancia, ese gesto de crispación, esa falta de naturalidad, ese envaramiento. Y la obsesión por proteger a sus hijas, ocultar a sus hijas, evitar todo contacto con sus abuelos, los reyes eméritos, alejarles de la familia Borbón… 

Letizia no autoriza ninguno de los viajes que la futura reina debería estar ya haciendo, con el tiento debido, por los cuatro puntos cardinales de España, y no permite que sus hijas acudan al funeral celebrado en Madrid al día siguiente del escándalo mallorquín con motivo del 20 aniversario de la muerte de don Juan de Borbón, inexcusable falta por parte de una heredera al trono por muy joven que sea. Todo como si las jóvenes princesas fueran propiedad privada, como si temiera que pronto se las fueran a quitar, sabedora de que con el paso del tiempo las niñas serán inevitablemente llamadas a tareas de representación que las alejaran de ella, un destino que las aproximará a los Borbones hasta confundirse con el apellido en la misma medida que las alejará de los Rocasolano y su pequeño mundo.

Y ese peculiar universo de Zarzuela que puede acabar explotando entre el entorno del Rey –con Jaime Alfonsín como Jefe de la Casa, con Martínez Palomo como secretario general, con Miguel Herráez como responsable de Seguridad-, y el de la Reina –con José Manuel Zuleta (duque de Abrantes con grandeza de España, y varios títulos más) como jefe de su secretaría, todos con sus correspondientes valet de chambre, dos universos paralelos plagados de celos y dispuestos al enfrentamiento, a la putada consuetudinaria, hasta el punto de que, tras un análisis detenido de las imágenes filmadas a las puertas de la catedral de Palma, de quién las filma, y del “tempo” de su difusión, hay quien llega a la conclusión de que alguien ha dado el visto bueno para que salieran a la luz, de que ahí ha metido mano la dirección general de RTVE, la vicepresidenta Soraya y el señor Alfonsín, entre otros, para ilustrar lo que sería una seria advertencia del entorno de Felipe VI –temeroso de lo que el entourage de Letizia pueda llegar a maquinar un día- a la Reina Consorte. El momento de darle una lección y enviarle un mensaje claro: chica, te estás pasando varios pueblos…! 

El entorno de la Casa del Rey, el de la secretaría de la reina, y dos círculos concéntricos más: el espacio exterior de los amigos y aduladores de Letizia, la “corte” privada de la reina consorte, sus celebradas amigas, muchas de ellas periodistas, con las que suele escaparse a cenar de cuando en cuando, y sus amigos periodistas, los Grijelmo, Urdaci y demás, y naturalmente el entorno íntimo de los Ortiz Rocasolano, con la mami Paloma como alter ego, la mujer que se ocupa de cuidar a las niñas cuando los reyes están fuera –doña Sofía no puede poner un pie dentro del pabellón de los Reyes; tiene vetada la visita a sus nietas-, que al parecer pasa más tiempo dentro de Zarzuela que fuera y cuya influencia en las niñas es más que obvia. 

Cuatro mundos atrayéndose y repeliéndose, potaje indigerible, cóctel explosivo que difícilmente puede salir bien y que terminará explotando algún día por algún lado. Temor que el ridículo montaje ideado cuatro días después a las puertas de la clínica donde el emérito acababa de ser operado –la nuera ejerciendo de obsequiosa abrepuertas, y las nietas haciéndose la foto de la mano de la abuela- no ha hecho sino incrementar. ¿Y qué pensarán esas niñas a las que ahora se les dice que no deben rechazar la mano de la apaleada abuelita por mucho asquito que les dé…?

Isabel II y la futura reina Leonor

Una cóctel explosivo cuyo primer responsable es el rey Juan Carlos, quien, en lugar de ocuparse en mantener y sacar adelante una familia unida por el amor y la atención constante, de cuidar la educación y las amistades de sus hijos, se empleó a fondo en ver qué mujer iba a visitar su cama la noche de aquel día y de dónde iba a lograr sacar un duro más para engordar su peculio, por lo que no cabe extrañar que tanto el príncipe Felipe como las infantas Elena y Cristina terminaran haciendo unos matrimonios deleznables. Si la princesa Leonor ha de llegar un día a ocupar el trono de España, su reinado no se podrá parecer en nada al de aquella otra Borbón que lo ocupó en la primera mitad del XIX, y mucho menos su educación:Carecía absolutamente de genio y se convirtió exactamente en lo que su educación hizo de ella, y su educación fue tan mala que difícilmente hubiera podido ser peor… La virtud no estaba en la familia y la virtud política menos aún… No podía por lo tanto aprender nada bueno observando el ejemplo de ninguno de sus padres y pasó sus años impresionables bajo la influencia de cortesanos que le enseñaron que el reino era su propiedad privada, y su capricho un principio suficiente para dirigir la elección de sus ministros.Más aún, a la edad en que aún debería haber estado en la escuela, la casaron con un marido que carecía de los atributos esenciales de un marido. Y eso teniendo le diable au corps”. Es la descripción que de Isabel II hizo su primer biógrafo (The tragedy of Isabella II), el inglés Francis H. Gribble.

“A los diez años Isabel resultaba atrasada, apenas si sabía leer con rapidez, la forma de su letra era la propia de las mujeres del pueblo, de la aritmética apenas sólo sabía sumar siempre que los sumandos fueran sencillos, su ortografía pésima. Odiaba la lectura, sus únicos entretenimientos eran los juguetes y los perritos. Por haber estado en manos de los camaristas ignoraba las reglas del buen comer, su comportamiento en la mesa era deplorable, y esas características, de algún modo, la acompañaron toda su vida”, dijo de ella el conde de Romanones

 “Yo creo que Letizia ha traspasado todas las barreras que protegían la convivencia en el seno de la familia real y lo ha hecho en público y de forma ostentosa”, asegura alguien que sirvió muchos años en Zarzuela. “Lo ocurrido es muy grave, y me parece que como no la metan en cintura la cosa acabará mal”. 

Un cóctel, el de Felipe VI, para el que solo parece haber una solución razonable, pero que compete en exclusiva a su vida privada. 

Mucho más importante, casi trascendental, es todo lo que atañe a la educación de la futura reina Leonor. ¿Corolario? La educación de la princesa heredera no puede quedar ni un día más a cargo de su madre y mucho menos de la abuela Rocasolano. Es una cuestión de Estado. Alguien debería tomar cartas en el asunto (algo que no hará el calzonazos Rajoy), como ocurriría en cualquier monarquía parlamentaria del mundo civilizado.



(*) Columnista



domingo, 15 de abril de 2018

El Corte Inglés, ¿quién fabrica sus marcas blancas?

MADRID.- Al igual que todos los supermercados, El Corte Inglés tiene sus marcas blancas que son fabricadas por otras empresas mucho más conocidas. Entonces, ¿Por qué son más baratas si son las mismas fábricas? Pues porque los anunciantes se ahorran parte de la publicidad y promoción, lo que les hace tener que invertir menos en el producto final y poder poner un precio mucho más económico, según https://www.merca2.es/el-corte-ingles-marcas-blancas/10/.

El hecho de saber que los productos de marca blanca están fabricados por otras de gran calidad, como es el caso de Casa Tarradellas y las pizzas de Mercadona, hace que los consumidores se animen más a probar estos productos que son más baratos y que prometen una calidad muy buena.
¿Quieres saber cuáles son las principales marcas blancas de El Corte Inglés? A continuación desvelamos quién fabrica las marcas blancas de El Corte Inglés. No te lo pierdas.
La leche de la marca blanca Aliada, que es el nombre que lleva la marca blanca de El Corte Inglés, es en realidad propiedad de la conocida marca de Central Lechera Asturiana. Es una de las marcas de leche más conocidas y comercializadas y es que, ¿Quién no se ha bebido nunca un vaso de leche de esta casa? Y ya no solo de leche, sino de batidos o de natas para cocinar.
Quizá es por eso por lo que la leche de Aliada tiene una fama bastante buena y muchas personas prefieren ir específicamente a este supermercado para meter en el carrito de la compra la marca blanca de Central Lechera Asturiana. Aclarar que solo tenemos información con respecto a la leche. No sabemos si el resto de productos lácteos de Aliada, como los batidos, proceden de la misma fábrica.
¿Quién no se ha levantado un domingo después de una noche con amigos y ha decidido hacerse un plato de pasta para comer? Creo que todos hemos hecho esto alguna vez, especialmente cuando se es joven y eso de cocinar comida sana no es lo primordial. La pasta de la marca blanca de El Corte Inglés es una de las más populares ya que tiene un precio bastante bueno para la calidad que ofrece, y no es de extrañar.
La marca conocida de la pasta de El Corte Inglés es nada más y nada menos que Gallo. La empresa Gallo lleva muchos años en el mercado y es lo que hace que sea una de las opciones más habituales de los consumidores. ¿Seguirá siendo igual cuando muchos de ellos descubran que la pasta de Aliada está hecha por Gallo?
Aunque no soy una persona amante de las salsas, tengo que admitir que de todas, me quedo con la mayonesa. En casa siempre hemos comprado la marca Ybarra, ya que es la que más nos gusta, así que imaginad la sorpresa cuando descubrimos que la mayonesa de El Corte Inglés, de la marca Aliada, está fabricada por Ybarra.
La textura y el sabor son muy parecidos, por lo que es una muy buena opción para usar en ensaladillas o en cualquier otro plato que se necesite una gran cantidad de mayonesa ya que el precio es bastante más bajo que en la original. Así que si quieres una mayonesa que esté bien de precio y que tenga una buena calidad, la de Aliada es una buena opción.
Las ensaladas deberían estar incluidas en nuestros menús diarios ya que son platos saciantes y muy sanos que nos ayudarán a mantener la línea (y a perder los excesos de las Navidades, que seguro que las cenas han sido fantásticas y llenas de platos un poco calóricos). Es por eso por lo que siempre recomiendo tener alguna que otra ensalada ya preparada en la nevera de casa.
¿Cuál escoger? En el mercado hay multitud de opciones pero las ensaladas preparadas de la marca Aliada son muy sabrosas y económicas. Lo mejor de estas ensaladas es que son fabricadas por Florette, la marca líder en ensaladas y verduras, así que, ¿Qué más se puede pedir?
El aceite de oliva de la marca blanca de El Corte Inglés es buenísimo. Tiene un sabor intenso y un olor muy agradable, muy típico de los aceites de alta calidad y es que las marcas blancas también tienen productos buenos, especialmente cuando están fabricados por empresas tradicionales como es Coosur.
Coosur es el responsable directo de la elaboración del aceite de oliva que se vende en El Corte Inglés. Su precio, claro está, es mucho más reducido que si compramos el que lleva la marca original en la etiqueta. Así que si quieres un aceite de buena calidad y un buen precio, el de Aliada no está nada mal.
Comprar cervezas de marca blanca para cada día es algo muy habitual ya que son mucho más económicas y tienen más cantidad. Ahora bien, ¿Cuál es una buena opción? Esto depende mucho de cómo te guste a ti la cerveza, si rubia, negra, tostada, roja…, es una decisión muy personal, por lo que te recomiendo conocer los fabricantes de las marcas blancas de cervezas (Carrefour, Mercadona, Lidl, El Corte Inglés…).
El Corte Inglés, por ejemplo, ofrece una amplia variedad de cervezas, con y sin alcohol, que están fabricadas por Mahou, aunque estén bajo el nombre de Aliada. Así que si te suele gustar la cerveza Mahou, te gustará esta de El Corte Inglés. Muy económica y variada.
En cuestión de quesos siempre apuesto por lo seguro y compro marcas conocidas, pero, ¿Y si las marcas conocidas también fabrican quesos de marcas blancas? ¿Que dirías? Serían más económicos y tendrían un sabor espectacular. Este es el caso de la marca blanca de El Corte Inglés, Aliada, que ofrece los quesos de la familia García Baquero.
García Baquero trabaja con quesos de oveja, con quesos de cabras y con quesos de vaca, por lo que todos los quesos de la marca Aliada vienen directamente de las fábricas de García Baquero, un referente en el mundo de lo lácteos y de los quesos. ¿Te animarás a probarlos y a compararlos? Es posible que te lleves alguna sorpresa.
¿Eres amante del chocolate? Entonces te alegrará saber que los chocolates de la marca Aliada son fabricados por la marca Valor, una empresa líder en todo tipo de chocolates (y no es para menos ya que llevan en funcionamiento desde el año 1881). En principio parece que todos los chocolates los fabrican en la misma fábrica, por lo que la calidad será excelente.
Chocolate negro, chocolate con leche, chocolate intenso, chocolate blanco, chocolate con avellanas, con almendras, extrafino…, una gran variedad, sin ninguna duda, es más, parece que incluso la marca Aliada ofrece más opciones que la propia marca Valor. No te quedes con la duda y compáralos. Es posible que salgas ahorrando.
Si hay algo que no puede faltar en un desayuno para estar completo es un buen vaso de zumo de naranja. Lo ideal es que el zumo de naranja sea natural y exprimido al momento, pero no siempre tenemos el tiempo suficiente para hacerlo, ¿No es cierto? Es por eso por lo que siempre recomiendo consumir un zumo de naranja refrigerado pero de calidad, como el de la marca Aliada.
El zumo de naranja de la marca blanca de El Corte Inglés está fabricado por Don Simón, la empresa líder en zumos envasados. Es un zumo bastante económico y tiene una sabor bastante bueno, por eso de que está fabricado por la empresa de Don Simón, aunque donde esté un buen zumo natural que se quite todo lo demás.
Dejamos el plato fuerte, y nunca mejor dicho, para el final de la lista. Se trata del whisky de la marca blanca de El Corte Inglés. Normalmente no recomendaría a nadie tomar bebidas destiladas de marcas blancas, ya que no suelen ser demasiado buenas, pero este caso es muy diferente.
El whisky de El Corte Inglés está fabricado por la empresa escocesa de Angus Dundee. Es un whisky muy popular en Edimburgo que está ganando terreno en nuestro país ya que, además, tiene un precio bastante asequible, tanto en la marca blanca como en la marca principal. Así que si quieres tomar un vaso fuerte pero sabroso, esta es una buena opción y es que las marcas blancas El Corte Inglés no están nada mal.

Los secretos de La Moncloa, el gran centro de poder en España


MADRID.- Es una miniciudad a cinco minutos de Madrid que tiene como objetivo apoyar al presidente del Gobierno, que es su único inquilino. Así es La Moncloa, un territorio al que muy pocos tienen acceso, y así trabajan los asesores de Rajoy, según un reportaje de El País.

Antes de las ocho, a la misma hora en que Rajoy termina de machacarse en la elíptica, comienzan a encenderse las luces en un inmueble con forma de H contiguo a la burbuja de alta seguridad que alberga su despacho y el salón del Consejo de Ministros. El llamado edificio de Semillas, construido en 1950 dentro del pomposo estilo historicista que domina la arquitectura del poder al oeste de Madrid, se utilizó durante décadas como laboratorio de simientes selectas. 
En 1977 experimentó una inusitada metamorfosis. Y se convirtió en laboratorio de ideas. Desde entonces alberga al equipo de asesoramiento del presidente del Gobierno. Su ingesta diaria de neuronas. Sus guardaespaldas intelectuales. Con el jefe del Gabinete, José Luis Ayllón, como director de orquesta. Eva Valle en el papel de directora de la Oficina Económica. Y Cristina Ysasi-Ysasmendi al frente del Departamento de Seguridad Nacional y número dos del Gabinete. Un político bregado desde la base, una tecnócrata placeada en el FMI y una alta funcionaria que conoce todos los resortes de la Administración.
Son la bisagra. Los ojos, oídos, la voz sin sordina y, llegado el caso, el puño de hierro del jefe del Ejecutivo. Los analistas que tienen que advertirle de los riesgos al final de cada curva política; interpretar su pensamiento y componerle discursos memorables; diseñar respuestas y réplicas y contrarréplicas rápidas, mordaces y fundadas (Rajoy es un obseso de la trazabilidad de cada dato que le proporcionan) para sus citas parlamentarias; convertirle en un líder indiscutible en el show del estado de la nación; realizar un exhaustivo seguimiento del cumplimiento del programa electoral; coordinar, vigilar y poner orden entre los estancos y recelosos departamentos ministeriales (y sus titulares aspirando a ocupar un día su sillón de La Moncloa); aconsejarle qué hacer, a quién ver, adónde ir (“hay que proteger al presidente incluso de sí mismo”, sentencia José Enrique Serrano, director del Gabinete de Rodríguez Zapatero entre 2004 y 2011); calcular la oportunidad de cada anteproyecto de ley (y, cuando no conviene, congelarlo); gestionar las crisis y analizar las encuestas; manejar las delicadas relaciones con la Corona (todos los discursos del Rey, incluido el de Navidad, son leídos, retocados y visados desde Moncloa, donde también se valora la oportunidad de sus viajes y se prepara el guion de los encuentros de cada lunes entre Felipe VI y Rajoy); tramitar su relación con los ciudadanos (30.000 peticiones cada curso de las que se contestan el 99%). Incluso alimentar su cuenta de Twitter.
“Y todo sin olvidar cuál es tu lugar. Eres un asesor, un mediador, un secretario (que viene de secreto). No puedes usar en vano la voz del césar. Tú eres su major domus. El remolcador no puede ser el que dirija el portaaviones”, reflexiona Carlos Aragonés, director del Gabinete de José María Aznar entre 1996 y 2004. 
“No te puedes saltar los rangos. No decides: asistes y aconsejas. No puedes tener una agenda propia. Si quieres poder real tienes que aspirar a un ministerio, no a trabajar en Moncloa. El Gabinete no tiene poder, sino influencia. Y, en todo caso, poder delegado. Cuando llamas a un ministro, sabe de parte de quién lo haces. Puedes reclamar todo lo que el presidente quiera ver. ¡Todo! Y luego ves lo que el jefe te deja que veas. El presidente es, de lejos, la persona mejor informada de este país”.
Unos argumentos que corrobora su sucesor en Moncloa (y buen amigo), José Enrique Serrano, un hombre al que incluso sus rivales reconocen estar sobrado de auctoritas: “El presidente decide cuánto debes saber. Por ejemplo, los análisis del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) llegan a Semillas por escrito y en sobre cerrado. Tú los recoges. Y el presidente te los muestra o no. El cliente de los servicios de Inteligencia es el presidente. El Estado es una montaña, y cuanto más asciendes, más ves. Pero en la cumbre solo hay sitio para una persona. Que lo ve todo. Porque está obligada a tomar las decisiones”.
Serrano insiste en que la fisonomía y funciones de cada Gabinete dependen de la personalidad del jefe del Gobierno y de la persona que ponga al frente. Su número dos en Moncloa durante la primera legislatura de Zapatero (y negro del presidente socialista, con un récord de 150 discursos redactados en un año), Enrique Guerrero, hoy eurodiputado, apoya esa idea: “Zapatero confiaba mucho en su círculo externo a La Moncloa, y estaba todo el día colgado al móvil. Aznar era muy disciplinado y se apoyaba en una estructura más formal. Y Felipe representaba el tipo con criterio propio, intuición y capacidad de análisis. Usaba el Gabinete de una forma más heterodoxa que Aznar. Pero ambos se leían todo”. Gabriel Elorriaga, subdirector del Gabinete de José María Aznar entre 1996 y 2000 y hoy director internacional del Grupo Planeta Formación, recuerda: “Aznar se leía todos los papeles que le mandábamos y nos los devolvía subrayados y glosados. Era un empollón”.
¿Y Rajoy? Alguien que ha trabajado a su lado como consejero describe su estilo: “Como persona es más fácil que Aznar, pero como asesorado es más impermeable. No le gusta tomar la iniciativa. Se piensa mucho las decisiones. El asesoramiento con él es menos productivo que con otros presidentes”.
Como resultado del temperamento de cada líder, el Gabinete de Felipe González (bajo su presidencia se creó la metodología y el esquema del staff, dividido en departamentos que funcionan como espejo de los ministerios) fue el más numeroso, muy de partido y dedicado al control político de los ministros bajo el dictado de Alfonso Guerra. 
Aznar cedió la célula de Moncloa a sus jóvenes cachorros liberales (Aragonés, Elorriaga, Tomé, Lasquetty, Timermans), un equipo muy compacto ideológica y personalmente que funcionó de forma engrasada. 
Zapatero, ante lo inesperado de su victoria en 2004, recurrió en su primera legislatura a los gabineteros de Felipe (Serrano, Guerrero y Martínez-Fresno) y se confeccionó un Gabinete a su medida en la segunda, con su primo José Miguel Vidal Zapatero como director adjunto. 
Y Moragas, en plena crisis de 2011, tiró de altos funcionarios, reservándose la política exterior y de seguridad y renunciando a la económica, que asumió Álvaro Nadal y después Eva Valle.
Para que el presidente afronte en las mejores condiciones lo que Aragonés define como “el temblor de la gran decisión”, la obligación de esos equipos es suministrarle información independiente. Ser sparring y coach. A través de notas de despacho (el Gabinete de Serrano redactó 14.000 en los siete años de Zapatero), “solo para los ojos del presidente”, confidenciales, concisas y, a poder ser, entretenidas (para que se las lea). 
“Que pongan en relación información de distintas fuentes”, explica Cristina Sádaba, exasesora de política nacional de Rajoy. “Con honestidad, libertad intelectual y sentido crítico”, concluye. Informes en los que cada experto de Semillas está obligado a mojarse y rubricar las opiniones que suministre al “jefe”. Salpimentarlo, recibir el visto bueno de los gabineteros jefes y servir el cóctel al presidente. Y que este ejecute. O no.
“Cuando un jefe de Gobierno tiene que tomar una decisión crucial, nunca elige entre una solución buena y otra mala, sino entre una mala y otra peor”, explica el diplomático Bernardino León, secretario general de la Presidencia con Zapatero entre 2008 y 2011 y hoy director de la Escuela Diplomática de Emiratos. 
“Como asesor debes ser responsable, tener buen juicio y afinar tus recomendaciones”, explica Aragonés, “porque, como nos decía Aznar, ‘ahora me toca a mí subir a la tribuna y soltarlo”. 
“Cuando haces un informe al presidente nunca sabes si te va a hacer caso. Pero aunque decida lo contrario, tienes que tomar esa decisión como tuya. Y defenderla. En eso consiste la lealtad. Te proporciona un baño de humildad. Y eso es bueno en Moncloa, donde abundan los egos”, explica Carlos Alonso Zaldívar, ingeniero y embajador, que fue jefe del Departamento de Estudios de Felipe González entre 1990 y 1994.
Trabajar en el laboratorio del presidente no es sencillo. Menos aún sosegado. A pesar del entorno bucólico y escurialense de La Moncloa. Y los plácidos e inmaculados pasillos de Semillas, por donde circulan en silencio analistas con traje a medida, ordenanzas de levita, guardias con tricornio y atildadas altas funcionarias. 
La actualidad manda. La realidad pulveriza la planificación. Y se trata de ir por delante. “Hay tres elementos que complican la vida a la hora de asesorar al presidente: la velocidad de los acontecimientos, la complejidad y variedad de los temas y la presión de los lobbies”, explica Antonio Núñez, asesor de Políticas Sociales del Gabinete entre 2012 y 2014. “Los asuntos que escalan hasta su mesa son siempre complicados”, explica Bernardino León. “Todo es duro. En Moncloa no hay día bueno. Hay que tener un talante y una dureza especial para trabajar allí. Le llaman sentido de Estado”.
La vida del director del Gabinete transcurre conectado a su presidente 24 horas al día, 365 días al año, con las vacaciones irremediablemente interrumpidas y jornadas de trabajo de 12 horas ambientadas por los trinos de las aves y el susurro de los cedros de La Moncloa. Su territorio es el enorme despacho de la primera planta de Semillas, que un día fue de Alfonso Guerra. 
A la derecha de su gran mesa, el sistema de videoconferencia de alta seguridad Malla B, de conexiones blindadas con los poderes del Estado. Sobre ella, toneladas de papel. Y alguna carpeta estampillada con el inquietante rótulo “¡Destruir!”. José Luis Ayllón, director del Gabinete desde enero, ya se ha convertido en el último trabajador en abandonar ese edificio pasadas las once de la noche.
El equipo de asesores del presidente Rajoy es pintoresco y multidisciplinar. Empezando por sus directores. Bichos raros en sus partidos. Mudos, distantes y solitarios. Refractarios a los focos. Soberbios en su humildad. Una atipicidad que les contagian sus jefes. Y provoca una curiosa relación de amor-odio entre ellos. 
“Eres el único que se puede cabrear con el presidente”, explica Jorge Moragas, director del Gabinete de Rajoy entre 2011 y 2017. “Nadie se atreve. Y a los ministros les ve en privado cada dos semanas. Nadie le discute. Excepto tú. Va en tu sueldo. Pero tienes que dosificar tu espíritu crítico. No puedes abusar de la cercanía. No puedes estar todo el día calentándole la oreja”. 
José Enrique Serrano, que trabajó con Felipe y Zapatero, reflexiona: “A la hora de que el presidente tome una decisión, su director tiene que tener todo en cuenta. Pero él no. El poder ciega. Llega un día en que se comienzan a oír gritos en Moncloa: ‘¡Presidente, esto no se puede hacer!’, y su respuesta es, ‘¡he ganado las elecciones!’. Y tú contestas, ‘la ley dice que las cosas se tienen que hacer de determinada forma’. Hay que tener mucho coraje para hacerle ver la realidad. Porque es el presidente”.
Miguel Sebastián, director de la Oficina Económica de Zapatero entre 2004 y 2006, asegura: “Yo era su abogado del diablo. Solo le decía la verdad. No tenía el BOE pero tenía el Power Point. Si él estaba feliz porque el paro había bajado de los dos dígitos, yo le aguaba la fiesta y le explicaba que en poco tiempo volvería al 15%. Era su tocapelotas económico particular”. “Tienes que hacer muchas llamadas a la realidad”, reflexiona Serrano. Pero en este oficio lo último que se puede ser es pelota”.
Javier Zarzalejos, secretario general de La Moncloa entre 1996 y 2004 y hoy responsable de FAES, el think tank de Aznar, cree que es clave hacerle ver la verdad al presidente por desagradable que sea. “Porque si no corres el riesgo de convertirte en la corte del faraón. Que desaparezca la tensión interna y el debate. No ha sido elegido para tener una vida fácil. Tu trabajo es protegerle, pero no aislarle. No puede estar a disposición de todos, pero tampoco puede estar en una burbuja”. 
Dentro de esa fauna endémica que ha gobernado el Gabinete desde 1995, José Enrique Serrano sería el político con mayúsculas; un profesor de Derecho con el Estado en la cabeza, que tardó décadas en pedir el carnet del PSOE. Carlos Aragonés, un diletante filósofo liberal tan iconoclasta en materia política como conservador en los usos y costumbres. Jorge Moragas, un inquieto diplomático apasionado por el protocolo (“es la plástica del poder”), que ha convivido durante 13 años con tres presidentes (González, Aznar y Rajoy). Y José Luis Ayllón, un estajanovista chusquero de la política, con una visión panorámica del Estado, muñidor de la Ley de Transparencia, íntimo de Soraya Sáenz de Santamaría y pieza clave en el futuro diseño electoral de Rajoy. No es un especialista en asuntos internacionales ni un old boy de ningún gran cuerpo del Estado, pero es un excelente cocinero de política nacional. Lo que necesita Rajoy.
Por debajo de Ayllón, la materia gris de Rajoy se compone de 47 asesores entre el Gabinete (35 analistas distribuidos en los dos pisos del ala norte de Semillas) y la Oficina Económica (12 personas en la primera planta del ala sur). El sótano concentra al equipo de Atención al Ciudadano. Y un pasaje custodiado por la Guardia Civil que comunica Semillas con el ala privada del presidente. Del despacho de Ayllón al de Rajoy hay dos minutos. 
El área blindada del líder del Ejecutivo solo está conectada con sus equipos a través de tres puntos estratégicos: el Gabinete (los asesores); la Vicepresidencia (la cocina política) y el Portavoz (comunicación y propaganda). A espaldas de este edificio se encuentra la que fue pista de tenis de Suárez, de pádel de Aznar y de baloncesto de Zapatero. Hoy languidece. Como los abandonados invernaderos de naranjitos de Felipe.
El ala sur del segundo piso de Semillas alberga la secretaría general, dirigida por la abogada del Estado Charo Pablos. Sus colaboradores son dos militares, el coronel Andrés Costilludo al frente del protocolo (del Estado y del presidente) y el coronel de la Guardia Civil Alejandro Hernández Mosquera como responsable de su seguridad. 
El número de efectivos policiales que dirige es secreto, aunque distintas fuentes los cifran entre 600 y 700, una combinación de guardias civiles y policías de los que en torno a 50 mujeres y hombres protegen a diario el círculo más próximo al jefe del Ejecutivo en tres turnos.
“El objetivo de la maquinaria de Moncloa es la asistencia integral al presidente”, explica Jorge Moragas. “Dentro de esa premisa, el Gabinete sería el software político, y la Secretaría General, el hardware, la parte tangible que se encarga de que todo funcione, desde los viajes y las comunicaciones hasta la informática y la logística. Los asesores pueden cambiar, pero esa parte técnica y administrativa de la secretaría general es clave para que aquello nunca pare, aunque cambien los presidentes”. 
Y sus titulares (los secretarios generales, que son los responsables de saber dónde se encuentra el jefe del Ejecutivo en cada momento), profesionales de su máxima confianza, a los que encarga delicadas misiones de Estado, como Javier Zarzalejos, pieza clave en la lucha de la Administración de Aznar contra ETA y miembro del grupo de contacto con la banda terrorista en Zúrich, en 1998, o Bernardino León, sherpa de Zapatero en el G20 y su superasesor internacional a partir de 2008. 
“Un buen día, los jefes de Gobierno descubren las relaciones internacionales y les fascinan, porque es el juego político por excelencia. En la segunda legislatura pasan de Soria a Siria. Y hay que llevarlos de la mano”, describe León.
Zarzalejos reconoce que la convivencia entre el Gabinete de Presidencia y la Secretaría General no es fácil. Tampoco lo es entre el departamento de Internacional de Moncloa con el Ministerio de Exteriores (Moragas se llevaba fatal con el ministro Margallo) ni el de la Oficina Económica con el Ministerio de Economía (Barea y Rato, y Sebastián y Solbes no se podían ni ver). 
Y mucho menos entre la Vicepresidencia con el Gabinete (sería el caso de Álvarez-Cascos y Carlos Aragonés o Teresa Fernández de la Vega con Serrano). Según Javier Zarzalejos, “surgen las lógicas fricciones. Y cada uno debe encontrar su sitio. Tienes una ubicación orgánica, pero es solo una parte de lo que te puede encargar el presidente. A mí Aznar me pedía papeles de estrategia en el País Vasco. Y al tiempo yo no opinaba de temas económicos ni sociales. Así es como Aznar repartía juego. Y funcionaba”. ¿Y Soraya?, para un sabio de La Moncloa, “se limita a ser la superasesora jurídica del presidente. Manda menos de lo que se piensa”.
La presidencia del Gobierno representa una partida de 36 millones de euros dentro de los 1.208 millones del presupuesto del Ministerio de la Presidencia. Los analistas reciben sueldos entre los 60.000 y los 100.000 euros al año. Salarios bajos para un analista sénior en el sector privado. Lo que dificulta el fichaje de talentos externos. De las 47 mentes pensantes de Semillas, 23 son altos funcionarios y 24 han sido captados extramuros. Todos adquieren el nivel 30 (el más alto de la Administración). “Pero el sueldo es lo de menos. Es una vida apasionante. Desmitificas otros puestos. Incluso ser ministro”, explica Moragas. “Yo tuve opción de ir al Gobierno y dije no. El ministerio que me ofrecía el presidente no me estimulaba. Hay 13 ministros y solo un director del staff del presidente”.
El Gabinete es un puré de altos funcionarios, asesores parlamentarios, profesores, consultores, sociólogos, expertos en redes sociales y gurús. Que varía en su estructura según la coyuntura: si pesa más la economía, la política internacional o la nacional (es decir, si se vislumbran elecciones). 
Según el catedrático de ciencia política Juan Luis Paniagua, el profesor que mejor ha analizado la estructura de La Moncloa (junto al politólogo Ignacio Molina), “los asesores suelen ser jóvenes profesores universitarios o de reciente acceso a la función pública. No tienen una gran carrera ni una filiación rotunda. Pero es clave que sepan buscar y administrar la información”. 
Se los conoce en política como porteros, fontaneros, cocineros o príncipes de las tinieblas. Son invisibles pero se dejan sentir. El líder habla a través de ellos. Cuando este cae, se evaporan. Y pasan a posiciones de escaso relumbrón. Al olvido. “En este trabajo no haces amigos”, sentencia Gabriel Elorriaga, que fue número dos del Gabinete de Aznar. “Te ganas fama de mosca cojonera. Entras en conflicto con los ministros porque nunca le dices al presidente lo que hacen bien sino lo que hacen mal. Los ministerios son una olla de grillos y chocan constantemente. Sobre todo con Hacienda. Y tienes que imponer orden. Estás presente en todos los órganos colegiados más importantes de la Administración. Y eres el hombre del presidente”. 
“Este trabajo no es un trampolín”, recalca José Luis Ayllón, el actual director. “Y, para mí, mejor. No soy mitómano, no me da vértigo este puesto. Sé de qué va esto. He pasado seis años con la vicepresidenta como secretario de Estado de Relaciones con las Cortes. He hablado en el Congreso hasta con Amaiur. Y estuve en 2011 en el traspaso de poderes con el PSOE. Y ahora se trata de apoyar al presidente. Mañana… ya veremos”.
La Moncloa tiene 20 hectáreas. Un tercio es la zona de seguridad del presidente, herméticamente vallada, alambrada y amurallada. Para el intruso no es fácil orientarse en ese laberinto. Lo mejor es recorrer su perímetro. Solo así se entiende la expansión del “centro presidencial” (como lo define el profesor Paniagua), desde aquel relamido palacio construido en 1953 por Diego Méndez, el arquitecto de cámara del general Franco, sobre una finca del siglo XVII, rodeado de monásticos caserones del Ministerio de Agricultura, al que llegó Adolfo Suárez en enero de 1977 y donde el Consejo de Ministros se celebraba en su comedor, hasta convertirse en un auténtico centro de poder a ocho minutos en coche del CNI y a diez de La Zarzuela.
El complejo se compone de 16 edificios donde trabajan 2.000 personas. Incorpora, además del edificio de Semillas, un helipuerto, el palacete de la vicepresidencia, el Ministerio de la Presidencia, inmuebles de servicios, seguridad, protocolo y comunicaciones; gimnasio, banco, ambulatorio, estafeta y parque móvil. Y un búnker que alberga, tras una gran puerta blindada, el Departamento de Seguridad Nacional (al mando del capitán de Navío Joaquín Castellón), desde el que el presidente conduciría las situaciones de crisis. Una de las últimas veces que desempeñó esa función fue durante la boda del príncipe Felipe, en mayo de 2004, cuando, ante la amenaza de un magnicidio, se reunió un gobierno de secretarios de Estado hasta que todo acabó bien.
Cuenta la número dos de Semillas, Cristina Ysasi, que cuando llegó a La Moncloa en 2011, tras el triunfo electoral de Rajoy, el edificio ofrecía un aspecto fantasmal. Los despachos de los analistas estaban desnudos y los discos duros borrados. Siempre ha sido así. Antes del traspaso de poderes, todo el material generado por el Gabinete saliente es retirado. Y queda a disposición del expresidente. Lo que sustrae a la historia documentos clave del jugo de neuronas desplegado por los asesores en cada coyuntura política. 
Para Carlos Aragonés, el hombre de Aznar entre 1996 y 2004, “se borran las notas de despacho del servidor de Moncloa. El presidente se las lleva en soporte digital. Es cierto, podrían acabar en el Archivo General de la Administración, porque explican cómo sucedieron las cosas, pero son documentos políticos. Incluyen apreciaciones y opiniones (incluso sobre ministros, empresarios y líderes mundiales) que no siempre son agradables. Hay juicios severos, análisis operativos, consejos de qué debería hacer el presidente en cada situación. Pero quizá es mejor que nunca se sepa qué pasó realmente y todo quede congelado entre aquellas cuatro paredes”.