Dentro del Plan para la lucha contra el narcotráfico y el tráfico de
seres humanos, la Guardia Civil desarrolla dispositivos especiales de
seguridad para prevenir y perseguir este tipo de delitos en la costa
almeriense.
Durante uno de estos servicios preventivos, agentes de la
Guardia Civil identificaron el pasado 12 de octubre a tres personas en
la Rambla del Algarrobico, en la localidad de Carboneras, cuando
trataban de echar al mar una embarcación por un punto de difícil
localización dentro de un paraje natural, no habilitado como canal
náutico.
Para esta operación utilizaron un vehículo para remolcar la
embarcación y un tractor para sacarla a la playa.
En una primera inspección, la Guardia Civil detectó ciertas anomalías
en la documentación de la embarcación y que el remolque carecía de
matrícula, por lo que decidió trasladar ambos vehículos al puerto
pesquero de Carboneras, donde quedaron depositados para ser
inspeccionados de forma más exhaustiva y valorar posibles ilícitos
penales.
En las horas posteriores, las personas identificadas acompañadas de
otras más hicieron varios intentos de llevarse la embarcación
depositada, pero, al carecer en todo momento de la documentación de la
misma y de permiso para el uso del remolque, fueron disuadidos por el
vigilante del puerto, que de inmediato participó los hechos a la Guardia
Civil.
Los agentes del Área de Investigación de Garrucha realizaron un
informe técnico ocular detallado de los efectos aprehendidos y pudieron
comprobar que el número de identificación del motor y las estructuras de
la embarcación y del remolque habían sido manipulados, y tampoco
coincidían con los datos que figuraban en la documentación.
En una segunda fase de la operación, a principio del presente mes de
noviembre, los agentes del Área de Investigación del Puesto Principal de
Garrucha, en colaboración con la Patrulla Fiscal y de Fronteras de la
Compañía de Vera, continuaron realizando inspecciones en diversas naves
industriales dedicadas al invernaje y la reparación de embarcaciones y
sus motores.
De entre las embarcaciones inspeccionadas, la Guardia Civil
identificó una embarcación semirrígida, de alta velocidad, considerada
mercancía de género prohibido como medida de lucha contra el tráfico
ilícito de personas y mercancías.
Continuando en el marco de la propia investigación y como actuación
preventiva, durante los últimos años la Guardia Civil ha detectado y
desarticulado organizaciones criminales, de carácter internacional,
especializadas en el narcotráfico y en el tráfico de seres humanos,
principalmente provenientes del norte de África que irían desde sus
países hacia España vía marítima, empleando para ello embarcaciones
rápidas tipo zodiac o ‘pateras taxi’, teniendo como punto principal de
entrada en España las costas almerienses.
Además, estas redes delictivas, solían sincronizar varias salidas
simultáneas de embarcaciones rápidas con la finalidad de saturar los
servicios de las patrullas en tierra y mar, y con ello, dificultar la
interceptación que, en la mayoría de los casos, han sido identificadas y
acometidas por los agentes encargados de la investigación.
Este es el fenómeno conocido como “pateras taxi”, que consistiría en
embarcaciones ligeras, que realizan viajes exprés, con capacidad para
una veintena de personas, donde conforme arriban a tierra vuelven mar
adentro para seguir efectuando viajes.
Se da la circunstancia de que estas embarcaciones precisan un elevado
consumo de combustible y están obligadas al repostaje posterior al
desembarco de droga o personas en la línea de costa para su retorno a
alta mar. Entorno a esta necesidad, surge una nueva figura delictiva
conocida como “petaqueros”.
Este tipo de ‘gasolineras flotantes’ son
embarcaciones que transportan garrafas o bidones de combustible que
sirven de apoyo a otras embarcaciones en redes de contrabando. Suelen
suministrarlo desde tierra o embarcaciones tipo botes de fibra, lanchas
neumáticas o incluso pequeños pesqueros.
En ellas suelen viajar un
patrón, que domina el motor, y al menos una segunda persona encargada de
entregar el combustible. Ambos, suelen pertenecer a escalafones
inferiores de la organización y ser fácilmente reemplazables.
Como resultado de esta operación denominada “Barkas”, la Guardia
Civil ha investigado a cinco varones de 22, 23, 24, 32 y 62 años, y
detenido a uno de 24 años como autores de delitos de falsedad
documental, contrabando y pertenencia a grupo criminal.
A varios de
ellos les constan antecedentes policiales por diversos delitos, entre
ellos tráfico ilegal de personas y de drogas. Las diligencias, el
material intervenido, los investigados y el detenido han sido puestos a
disposición del Juzgado en funciones de guardia de Vera.
La operación continúa abierta con nuevas líneas de investigación
encaminadas a la desarticulación de la infraestructura logística y de
redes delictivas relacionadas con el tráfico ilícito de personas.