SEVILLA.- Vox ha registrado una proposición no de ley en el Parlamento en la que
pide al Gobierno andaluz que inicie los trámites necesarios para la
declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) de las plazas de toros
más antiguas de las provincias de Jaén, Cádiz, Córdoba, Almería y
Granada.
Según Vox, estas plazas, en muchos casos datadas en
los siglos XVIII y XIX, representan un "valor histórico, arquitectónico,
etnográfico y social de primera magnitud, por lo que su inclusión en el
Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz es un paso
fundamental hacia su conservación integral".
Actualmente, se
reconoce al patrimonio taurino catalogando como Bien de Interés Cultural
(BIC) cosos históricos, como la Plaza de Toros de la Real Maestranza de
Ronda, que es la más antigua de la provincia de Málaga; la de la Real
Maestranza de Sevilla, también la más antigua de su provincia, o la de
Campofrío, la más antigua de la provincia de Huelva.
No
cuentan con esta figura jurídica de protección, según Vox, algunas de
las plazas más emblemáticas de las provincias de Jaén, Cádiz, Córdoba,
Almería y Granada, a pesar de su antigüedad y de su valor histórico y
simbólico.
"Esta carencia deja desprotegido un importante
conjunto del patrimonio cultural andaluz, lo que priva a estos
municipios de los beneficios que se derivan de la declaración BIC, es
decir, ayudas para su conservación, mejora de su atractivo turístico, o
posibilidad de acceso a fondos europeos y estatales", según Vox.
Concretamente, se trata de la plaza de toros de Segura de la Sierra
(Jaén), del siglo XVIII; de la de Villaluenga del Rosario (Cádiz), del
siglo XVIII; de la de Cabra (Córdoba), del siglo XIX; de la de Vera
(Almería), del siglo XIX, y de Baza (Granada), de principios del siglo
XX.
Para Vox, la tauromaquia no es "simplemente un espectáculo
o una práctica circunscrita a un grupo social o geográfico concreto,
sino una expresión cultural profundamente arraigada en el imaginario
colectivo español, que ha impregnado la literatura, la pintura, la
música y la arquitectura desde hace más de cinco siglos".
"La
tauromaquia, en sus múltiples formas, constituye no solo una seña de
identidad del patrimonio inmaterial de España, sino también una fuente
relevante de riqueza económica, cohesión social y conservación
ambiental", añade Vox en su iniciativa.
Asimismo, se insta a
la Junta a "incorporar de forma activa y prioritaria estas plazas de
toros históricas en sus campañas institucionales de promoción turística,
tanto a nivel regional como nacional e internacional".
Para
Vox, estas plazas, más allá de su funcionalidad como recintos taurinos,
deben entenderse como elementos de interés turístico-cultural,
equiparables a monumentos históricos, castillos, iglesias o museos.
Otra demanda a la Junta es que diseñe e implemente un Plan andaluz de
Conservación y Puesta en Valor de Plazas Taurinas Históricas, que
contemple la financiación, recuperación arquitectónica, digitalización
documental, señalización turística y promoción educativa de aquellas
plazas con relevancia patrimonial documentada.
almeriaconfidencial@gmail.com / 'El poder más peligroso es el del que manda pero no gobierna' (Torrente Ballester) * Newsletter de opinión e influencia, fundado en 2009 sin afán de lucro ni subvencionado con dinero público o privado, por el periodista profesional Francisco Poveda, licenciado en la Universidad Complutense de Madrid desde 1976.
sábado, 14 de febrero de 2026
Vox pedirá en el Parlamento que la Junta declare BIC las plazas de toros más antiguas de varias provincias como Almería y Vera
martes, 16 de septiembre de 2025
La tercera fase de restauración del Cable Inglés se licitará a finales de año por 1,2 millones
ALMERÍA.- La tercera fase de obras para la restauración del antiguo cargadero de
mineral 'El Alquife', conocido como el Cable Inglés, saldrá a licitación
hacia finales de este año por un importe estimado de 1,2 millones de
euros, conforme a la previsión de la Autoridad Portuaria de Almería
(APA).
Así se lo ha trasladado la presidenta de la APA,
Rosario Soto, al secretario de Estado de Transportes y Movilidad
Sostenible, José Antonio Santano, durante una visita al recinto
portuario y al propio monumento, que financiará parte de los trabajos a
través del 2% Cultural del Ministerio de Transportes.
Según
Soto, actualmente se "están redactando los pliegos para la ejecución del
proyecto correspondiente a la tercera fase de rehabilitación del
cargadero de mineral", que se basará fundamentalmente en reparar,
consolidar y mejorar la estructura del cargadero, según ha apuntado la
APA en una nota.
Para ello, se contempla la reparación de la
parte superior de la estructura que sostiene las vigas del muelle --las
cabezas de los pilotes-- y el refuerzo de las vigas que unen los pilotes
entre sí --vigas de arriostramiento-- para que las cargas se repartan
adecuadamente y resistan esfuerzos adicionales.
Del mismo
modo, se prevé el refuerzo de las cartelas de enlace, esto es, de las
piezas triangulares que refuerzan las uniones entre las vigas y los
pilares; y la renovación del sistema de conservación y protección de la
estructura del muelle, lo que en este caso puede incluir tratamientos
anticorrosivos para paliar los efectos del mar.
Santano ha
valorado este proyecto para el que se ha concedido a la Autoridad
Portuaria de una subvención de 1,2 millones de euros, lo que supone el
importe de la actuación conforme los datos facilitados por la APA.
Durante su vista, el secretario de Estado ha recordado que con esta
nueva ayuda, el Estado eleva hasta los 5,2 millones la inversión
destinada a esta instalación contando las fases anteriores.
El Cable Inglés es uno de los cuatro proyectos de Puertos del Estado
presentados por el ministerio a la última convocatoria de esta
iniciativa dirigida a garantizar la conservación o enriquecimiento del
Patrimonio Cultural Español y fomentar la creatividad artística.
Cabe recordar que los otros tres proyectos presentados para
financiación son la rehabilitación de las fachadas y accesos de los
tinglados del Muelle de Costa de Tarragona, la baliza nordeste III de
Melilla, y la recuperación del Fuerte de Punta Carnero, en Algeciras.
El cargadero abrió sus puertas en abril de 2023 como un paseo en
altura con mirador a la bahía de Almería tras dos fases de restauración
que arrancaron en 2009, la última de ellas con una inversión de más de
3,1 millones de euros. El proyecto original propone, para su última fase
de mejoras, la creación de espacios museísticos y de restauración en el
"corazón" de la estructura.
El
secretario de Estado también ha conocido el avance de las obras del
acceso directo al puerto desde la N-340 mediante la reordenación de los
viales internos hacia la zona comercial desde el acceso de Poniente, lo
que brindará la nueva entrada directa al puerto.
Esta
actuación, en la que la APA ha invertido cerca de 2,8 millones de euros,
culminará su plazo de ejecución el próximo 31 de octubre. Desde esta
semana y hasta la fecha, se cometerá el asfaltado de distintas zonas
afectadas en la actuación, la renovación del firme de la entrada al
puerto y la aplicación de la capa de rodadura del área.
La
nueva entrada al puerto para vehículos pesados enlazará con la conexión
directa del Puerto de Almería con la autovía del Mediterráno-A7, cuya
redacción de proyecto de trazado y construcción tendrá que estar
culminada el próximo verano, conforme a los plazos establecidos.
En este sentido, Soto ha pedido a Santano "celeridad" a la hora de
licitar la obra a lo largo de 2026, con el proyecto ya redactado y la
entrada directa desde la N-340 operativa.
La presidenta ha
recordado al secretario de Estado el compromiso adquirido por el
ministro Óscar Puente en agosto de 2024, cuando visitó el puerto, y
señaló su objetivo de impulsar la culminación del nuevo acceso desde la
A-7.
"La conexión directa del Puerto de Almería con la A7 es
una demanda histórica de la APA, la comunidad portuaria y también de la
ciudad de Almería, que contribuiría al crecimiento económico y de empleo
en la provincia.
Por lo que con el proyecto redactado y la entrada
directa desde la N-340 ya ejecutada hay que resolver esta prioridad para
Almería haciendo realidad el proyecto que ha sido consensuado por todas
las administraciones implicadas", ha señalado Soto.
martes, 4 de febrero de 2025
Acuerdan inscribir como BIC el Santuario de Nuestra Señora de la Consolación de Tices, en Ohanes
SEVILLA.- El Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía, a instancias de la
Consejería de Cultura y Deporte, ha acordado inscribir como Bien de
Interés Cultural (BIC) con la tipología de Monumento en el Catálogo
General del Patrimonio Histórico Andaluz (CGPHA) el Santuario de Nuestra
Señora de la Consolación de Tices, en el término municipal de Ohanes
(Almería).
Según ha indicado la Junta en una nota, se trata de
un "imponente edificio" neoclásico, ejemplo de la arquitectura
racionalista, en torno al cual se celebra, desde antes de 1625, la
festividad la Virgen de Nuestra Señora de Consolación de Tices.
Este inmueble, que quedará protegido en el catálogo general con la
máxima figura de protección, se sitúa en la pedanía de Tices, dentro de
la denominada Alta Alpujarra, en el Parque Natural de Sierra Nevada.
Los volúmenes del santuario superan lo que tradicionalmente se
denomina ermita -y es, además, superior a los de la mayoría de iglesias
parroquiales de la comarca-, marcando un hito fundamental en un paisaje
en el que constituye su seña de identidad.
El actual edificio,
obra del arquitecto Juan Puchol, maestro de obra del Arzobispado,
comenzó a construirse en agosto de 1800 -hace justo ahora 223 años-
sobre la base del anterior y terminó su construcción cuatro años más
tarde, aunque los trabajos de ornamentación continuaron hasta al menos
1811 con la escultura de la Virgen de Consolación de la fachada
principal.
Consta de una sola entrada en la fachada sur y presenta planta centralizada, característica del neoclasicismo.
Además de los valores de carácter arquitectónico, artístico,
histórico, etnológico, paisajístico y técnico que posee el edificio,
cabe destacar sus valores de representatividad, ya que en torno a este
santuario y su Virgen titular se realiza una celebración ya consolidada
desde antes de 1625.
Así, a lo largo de su historia el
inmueble ha sido depositario de una fuerte devoción y culto a la Virgen
de Nuestra Señora de la Consolación de Tices, y con anterioridad a San
Marcos, patrón de Ohanes, que durante un tiempo mantuvo la titularidad
compartida.
Esta festividad, con su ritualidad asociada, se ha
ido transmitiendo de generación en generación durante siglos, dotando a
la comarca en general, y a los municipios de Ohanes y Canjáyar en
particular, de un fuerte sentimiento de identidad y continuidad.
De forma paralela al Santuario de Nuestra Señora de la Consolación se
protegerán también, por su vinculación al Monumento, la escultura de
Nuestra Señora de Consolación, obra del imaginero granadino Eduardo
Espinosas Cuadros, y el pilar de Tices, que se sitúa en la fachada
principal del templo.
jueves, 18 de enero de 2024
Arrancan las obras de rehabilitación del antiguo cine 'Katiuska', adjudicadas por más de 1,2 millones
Durante los últimos días se ha procedido la señalización de obras sobre la fachada y a lo largo del perímetro del edificio con el que se pretende "devolver al barrio un espacio emblemático y convertirlo en un referente cultural", según ha apuntado la portavoz municipal y concejala de Obras Públicas, Mantenimiento, Accesibilidad y Economía Azul, Sacramento Sánchez.
La edil ha destacado en una nota la importancia de esta actuación para la recuperación del espacio y la creación del futuro Centro Audiovisual Antiguo Cine Katiuska en el marco del proyecto Camina, por el que inicialmente se pretendía que las obras del inmueble estuvieran listas antes de que terminara el próximo mes de febrero.
El proyecto de rehabilitación que se enfrenta ahora convertirá este espacio, sobre el que pesa el paso del tiempo por el desuso, en un edificio "moderno, versátil y funcional que acogerá en su interior todo tipo de actividades culturales".
Los primeros pasos de ejecución de este proyecto, tras el trámite administrativo que ha seguido, se centran ya esta semana en la limpieza interior del inmueble, así como el refuerzo de sus instalaciones interiores que, junto a la fachada, será objeto de rehabilitación integral. Al mismo tiempo, como medida de seguridad, se ha cambiado el portón de acceso principal.
El edificio, de 1904 y obra del arquitecto Trinidad Cuartara, concebido originalmente como almacén de uva y poco antes de la Guerra Civil reformado como sala de cine, será ahora rehabilitado manteniendo su concepción y carácter a nivel exterior, rememorando su consideración histórica, y se remodelará completamente en su interior para adecuarlo a los nuevos usos previstos.
De dos plantas, una vez rehabilitado, el edificio tendrá un acceso principal, al primer nivel, desde la calle General Luque y un segundo acceso, desde la calle Hernández, que comunicará con la entreplanta. Ambas plantas se comunican interiormente mediante una escalera y un ascensor. La superficie total construida del edificio es de 604,86 metros cuadrados.
Los trabajos de rehabilitación se centrarán fundamentalmente sobre la envolvente y fachada del edificio reconstruyendo revestimientos, elementos de piedra, molduras de ventana y cornisas, incluyendo además la reparación estructural de los muros de carga.
La actuación a nivel técnico sobre el edificio afecta también a nivel de estructura, recuperándose para los nuevas necesidades de uso que tendrá el inmueble las viguetas que conforman el forjado primitivo.
En el interior se proyecta la ejecución de dos núcleos verticales, cercanos a las fachadas cortas respectivamente, que introduzcan iluminación natural en el edificio. Al fondo, adyacente a la fachada norte, se proyecta un patio ajardinado, en torno al que se dispondrán los espacios más fragmentados del programa de necesidades del edificio: aseos y áreas de talleres y exposiciones.
Próximo a la entrada principal, en la fachada sur, se dispone un hito (vidrio u-glass) que contendrá el ascensor y la recepción, y que busca la entrada de luz difusa desde la cubierta a esta parte del edificio y que ejercerá de 'faro-guía' como parte del edificio.
También respecto al interior, se conforma una entreplanta que ocupa todo el ancho del edificio en sus extremos, en torno a los núcleos verticales de iluminación, y que se unen mediante una zona de "palcos", abierta sobre el "patio de butacas" del edificio.
El tratamiento interior pretendido es simple, de forma que permita que la atención del usuario se mantenga sobre las actividades que se produzcan en el edificio.
Respecto de los futuros usos del edificio, el concepto de diseño de las plantas viene condicionado por las comunicaciones interiores que inducen tanto una escalera, de dos tramos paralelos, situada en el centro de la planta, como de la presencia de un ascensor, de doble embarque a 180 grados, dispuesto en el interior del hito traslucido próximo a la entrada principal.
La entrada principal al edificio se realiza por su fachada sur, que contiene un elemento cilíndrico traslucido en cuyo interior se sitúa el ascensor, la recepción y cuartos de informática y archivo. Albergará la zona principal de talleres, dispuesta en doble altura, junto con el archivo multimedia situado bajo la pasarela de la entreplanta, paralela a la fachada de la calle Hernández.
Adyacente a este patio de butacas, hacia el norte, y bajo la entreplanta, se dispone un área destinada a exposiciones temporales, el núcleo de aseos, y el patio ajardinado que atraviesa verticalmente todo el edificio, hasta la cubierta.
A partir del acceso exterior a esta planta, desde la calle Hernández, se configura una zona multifuncional que, mediante el empleo de tabiques móviles, permite su uso como zona de exposiciones o salas multiusos, de forma independiente al resto del edificio. Esta área se ilumina de forma natural con el patio ajardinado.
Sobre el archivo multimedia, se construye una pasarela que alberga la zona de trabajo multimedia, y que se abre sobre la zona de talleres de planta baja. En esta pasarela se sitúan la escalera y el ascensor de comunicación vertical entre ambas plantas.
Se proyecta la construcción de una cubierta ligera, tipo 'Deck', en la que se situarán dos zonas de maquinaria de climatización, adyacentes a las entradas de iluminación natural al edificio: Patio ajardinado y núcleo de ascensor. El acceso a la cubierta es de tipo restringido, exclusivo para mantenimiento, y se produce a través de la losa de cubierta del ascensor.
miércoles, 13 de diciembre de 2023
La Junta declara como Bien de Interés Cultural el acueducto de Carcauz, en Felix y Vícar
De igual modo, en el expediente de protección se incluyen diversos elementos arquitectónicos que están a lo largo de su recorrido, como el arco de los Poyos, el puente por rematar, el acueducto de los Veinte Ojos o la balsa del Molino.
El acueducto de Carcauz es un complejo hidráulico situado en la vertiente meridional de la Sierra de Gádor creado para transportar el agua desde los afloramientos de las partes altas del macizo montañoso hasta la llanura costera del Campo de Dalías, aunque sería aprovechado también para mover los molinos del paraje de Casablanca, en el que se instituyó un mayorazgo tras la rebelión morisca y finalmente un marquesado en 1712.
Es precisamente el Memorial del Marqués de Casablanca (1804) una de las fuentes que recogen la antigüedad del inmueble, junto con el Diccionario Geográfico-Estadístico- Histórico de España y sus posesiones de Ultramar de Pascual Madoz, donde al enumerar los límites de la Diócesis de Almería hace referencia "al acueducto romano por Casablanca", aunque no ha podido ser constatado dicho origen.
En una zona como Almería, a la que el geógrafo latino Pomponio Mela caracterizaba por la penuaria aquarum, es fundamental el conocimiento y la protección de las estructuras de captación y distribución de agua que se han realizado a lo largo de los siglos, constituyendo el acueducto de Carcauz uno de los complejos hidráulicos más antiguos y mejor conservados del sur peninsular.
Los valores que justifican su inscripción en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz son su relevancia como testimonio patrimonial de la gestión hidrológica y de los conocimientos relacionados con la explotación del agua en un territorio caracterizado por la aridez, difícil, montuoso y quebrado, conformado por un sistema de captaciones, minas, acequias, acueductos y balsas, que secularmente ha sido restaurado y reparado de forma insistente para continuar aún a día de hoy en uso.
El acueducto de Carcauz alcanza en su cauce principal 3,2 kilómetros de longitud, discurriendo por las laderas de la Rambla de Carcauz-Casablanca, proveniente de las cumbres de Sierra de Gádor, en el término municipal de Felix, para transportar las aguas hasta los llanos del antiguo Campo de Dalías, por encima del municipio de La Mojonera, donde termina su recorrido.
Está conformado por canales excavados en la tierra o en la roca y arcadas que, al no cambiar de cuenca, no precisan túneles. Como es habitual en los acueductos de entornos rurales, se compone de una zona de almacenamiento y posterior distribución, la denominada Balsa del Molino de Felix, que se encuentra por encima de las villae romanas allí excavadas y no ocupa tierras cultivables.
A lo largo de su recorrido, el acueducto cuenta con diferentes elementos que también han sido protegidos, como el arco o puente de los Poyos, el puente por rematar, el acueducto de los veinte ojos o la balsa del Molino.
Así, con una longitud de 18 metros y una altura de 16,50 metros, el arco o puente de los Poyos es el único situado sobre la propia rambla, donde se produce un estrechamiento en su lecho.
Está formado por una base constituida por las propias rocas calizas de las paredes del desfiladero, y que mide unos ocho metros de altura sobre el cauce de la rambla, presentando dos pilares para sustentarlo de unos cuatro metros de altura y un metro de anchura.
El arco escarzano, que no conserva por completo el sector circular del mismo, presenta unos diez metros de luz, una 'clave' que se sitúa a más de 13 metros de altura sobre la rambla y un muro de dos metros sobre el que se ubica la caja con el canal.
Por su parte, el puente por rematar se localiza al este de la Rambla de Carcauz. Mide 42,50 metros de longitud, destacando por su factura y por el cambio de dirección que presenta. En su conjunto está realizado en mampostería de sillarejo y mortero de cal, aunque utiliza lajas planas a manera de dovelas.
La arcada, compuesta por tres arcos de medio punto esbeltos, está formada por una base de rocas calizas de las paredes del afluente y un lecho que busca la roca donde se apoyan los pilares, utilizándose para su realización arcos formeros cuyas huellas se aprecian en el intradós.
Las dovelas están formadas por piedras planas, conservándose restos de los huecos que contuvieron en su día los maderos para realizar el andamiaje. El arranque de la arcada está formado por un muro que se adapta a la base de roca, midiendo en su parte central 5,5 metros de longitud y en la parte superior 7 metros hasta su desvío; a partir de aquí se construye otro muro hasta el arco de 5,50 metros.
Finaliza el conjunto con un muro que va siguiendo la base de la roca hasta enlazar con la pared, construida en mampostería trabada con cal, de aproximadamente un metro de anchura y que finaliza en un canal antiguo cegado.
Por otro lado, sobre una rambla tributaria a la de Carcauz se encuentra la arcada llamada popularmente acueducto de los Veinte Ojos. Se ubica en un estrechamiento del barranco sobre el que mantiene una altitud constante de 370,8 metros sobre el nivel del mar. Su longitud alcanza los 42 metros y su altura los 9,50 metros sobre el lecho del afluente.
En la actualidad presenta veinte arcos que son los
que le dan nombre y que están conformados por una base de rocas calizas
fluviales a tres niveles con arcos de medio punto.
El primer
nivel lo constituye un solo arco que permite el paso del agua con una de
altura de 1,70 metros desde el suelo hasta la clave, y 2,30 metros de
luz. Sobre él se construye un muro de 1,12 metros de altura sobre el
arco de medida mínima, sobre el que se construye el segundo nivel del
que forman parte siete pilares de planta rectangular que oscilan entre
los 1,75 -1,96 metros de largo por 0,80-1,0 metros de ancho.
Sobre ellos se asientan ocho arcos y sus correspondientes muros que se
alargan hasta llegar a las paredes de caliza del barranco. El arco
central se reforzó con otro para dar mayor solidez a la estructura.
El tercer nivel se construye sobre el anterior y cuenta con nueve
pilares de planta rectangular de 60 centímetros de largo por 0,80-1,0
metros de ancho, que soportan diez arcos y los correspondientes muros
hasta alcanzar las paredes de caliza del barranco.
Por último,
la balsa del Molino se localiza al final del acueducto, a modo de
castellum aquae, y se construye para regar una parte del Campo de
Dalías. Se encuentra precedida en su recorrido por dos desarenadores
para decantar los elementos en suspensión y depurar el agua antes de su
depósito para el uso.
martes, 28 de noviembre de 2023
La Junta inscribe La Puente de Alhama de Almería como BIC en el Catálogo de Patrimonio Histórico
Situada sobre el barranco del Moralillo, este inmueble se localiza a las puertas de las Alpujarras orientales y forma parte del paisaje cultural de la sierra de Gádor y el valle del Andarax. Su construcción está asociada a las actividades socioeconómicas vinculadas a la minería y a la uva de mesa desarrolladas durante los siglos XIX y hasta la segunda mitad del siglo XX.
Los valores que justifican su inscripción en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz son de carácter arquitectónico, histórico, etnológico, paisajístico, científico y técnico, según ha indicado la Junta en una nota. La característica común del paisaje cultural donde se inserta el elemento se basa en la actividad minera y en la de la uva de embarque, desarrollada en la Sierra de Gádor y el Valle del Andarax, respectivamente.
En cuanto a su valor arquitectónico, cabe resaltar la monumentalidad y calidad de la obra. En concreto, este inmueble, de estilo neoclásico, presenta unas dimensiones de aproximadamente 26 metros de altura y 45 metros de longitud, así como unos siete metros de luz en vano central. Y su ubicación hace que el bien resalte entre los barrancos y bancales que conforman el territorio.
La Puente de Alhama, terminado de construir o reconstruido en 1907, se estructura en dos cuerpos diferenciados. El primero, directamente sobre el cauce y construido en piedra caliza, está conformado por un arco de medio punto. El segundo se compone de tres arcos del mismo tipo, siendo el central de mayor tamaño que los laterales. Las dovelas de los arcos y las pilas se corresponden con sillares, mientras que los rellenos son de mampostería.
El pretil, de mampostería, está separado por una doble hilada de ladrillo que actuaría como alero y sobre la que aparecen los desagües de la calzada, compuestos por pequeños vanos adintelados, rematados por canaleras de piedra del lugar.
Destacan unas prominentes impostas y
cuatro plintos contrafuertes rematados por bolas en el interior del vano
central del segundo cuerpo. Toda la obra está cimentada en la roca
esquistosa de la zona apenas desbastada, sobre la que se asentaron las
primeras hiladas.
Las sillerías bajas, así como los dos arcos
laterales del cuerpo superior están encajados en la piedra natural,
aumentando así las superficies de apoyo y disminuyendo las tensiones
sobre el terreno.
La placa conmemorativa de 1807 que aparece en el pretil del edificio, en la que se puede vislumbrar: "Se remató esta obra el día 2 de agosto de 1807", es el único dato histórico concreto que existe de su construcción, por lo que puede relacionarse con las grandes obras de ingeniería proyectadas durante el reinado de Carlos III y el auge de la minería en la Sierra de Gádor.
jueves, 19 de noviembre de 2020
La Junta inicia la inscripción como BIC de la plaza de toros de Almería
Así consta en la resolución de la de la Dirección General de Patrimonio Histórico y Documental, publicada este jueves en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA), en la que apunta que las plazas de toros "se difunden en todas las ciudades españolas como edificios exentos y autónomos durante la segunda mitad del siglo XIX".
«Estas construcciones responderán a la tradición neomudéjar de la arquitectura española del momento», añade la resolución, afirmando que la de Almería «posee características artísticas que sitúan al edificio en un lugar muy destacado dentro de su tipología arquitectónica, así como valores históricos, técnicos, etnológicos y sociales dignos de protección».
Considera la Junta que estas construcciones debían ser entendidas como «un lugar de encuentro público de carácter carismático» con unos «valores artísticos que lo identificasen como algo digno», resaltando que la de la capital almeriense, además de para el toreo, ha servido como escenario de espectáculos a lo largo de su historia, que la configuran como un «lugar emblemático de la ciudad».
Recuerda que ha acogido circos, conciertos, y que incluso fue «refugio improvisado» para los huidos de la ocupación de Málaga por las tropas franquistas, en febrero de 1937.
Destaca además su valor artístico y el trabajo en común de los arquitectos Trinidad Cuartara y Enrique López Rull, que ofrece una «gran variedad estilística al edificio, dotándolo de gran originalidad, un eclecticismo ya que se sale de la norma en este tipo de construcciones del mismo periodo».
El Gobierno andaluz resalta también la calidad de los materiales empleados y su procedencia almeriense, así como que el edificio es también un ejemplo del uso destacado del hierro como nuevo material de construcción a finales del siglo XIX.
Por ello, la Junta ha incoado el procedimiento para declarar BIC a este edificio y ahora resuelve comunicar a los dueños del edificio que deberán conservarlo y mantenerlo, «salvaguardando» sus valores, y al Ayuntamiento de Almería que debe procederse a suspender todas las actuaciones en marcha y las licencias de parcelación, edificación o demolición.
La Plaza de Toros se construyó entre los años 1887 y 1888, proyectada por los arquitectos municipal y provincial, Trinidad Cuartara Casinello y Enrique López Rull, respectivamente, el 13 de agosto de 1887 se celebró una ceremonia de colocación de la primera piedra por el Gobernador Provincial y la Corporación Municipal y al año siguiente, 26 de agosto de 1888, se entregó la obra terminada.



