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lunes, 6 de abril de 2026

Una investigación internacional prueba que los cristales de yeso de Pulpí y Naica permiten reconstruir el clima del pasado

 ALMERÍA.- Un equipo internacional de investigación con participación de la Universidad de Almería (UAL), la Universidad de Bolonia (Italia), la Universidad de Bergen (Noruega) y la Academia China de Ciencia (China) ha demostrado que los grandes cristales de yeso de cuevas como la geoda de Pulpí, en Almería, o la cueva de Naica en México sirven como ‘archivos naturales’ para reconstruir el clima del pasado. 

A través del análisis del agua atrapada en su interior y la edad de los cristales, los expertos han obtenido información sobre cómo eran las lluvias y las condiciones ambientales hace cientos de miles de años.

En concreto, el estudio ha aplicado una técnica analítica desarrollada recientemente para estimar la edad de algunos de los cristales de yeso más grandes del mundo. 

El método se basa en analizar la proporción entre uranio y torio presentes en el mineral, dos elementos que se encuentran de forma muy escasa, pero cuya relación permite calcular el tiempo transcurrido desde que el cristal se formó.

Aunque se habían hecho ya intentos de datar estas formaciones anteriormente, el nuevo procedimiento obtiene estimaciones más fiables, pese a que el yeso contiene muy poco uranio, el elemento que se emplea habitualmente para datar minerales.

 Además, este trabajo confirma que estos cristales, conocidos por su espectacular tamaño (hasta los once metros en el caso de los de Naica), también conservan información sobre la historia hidrológica de la Tierra.

Los resultados muestran que uno de los cristales de la cueva de Naica comenzó a formarse hace unos 31.000 años, durante el final de la última glaciación, y continuó creciendo hasta aproximadamente 1985, cuando se bombeó el agua subterránea de la cueva para permitir la explotación minera y los cristales quedaron al descubierto.

En el caso de la geoda de Pulpí, en Almería, la base del cristal analizado se formó hace alrededor de 191.000 años. Esto indica que comenzaron a crecer cuando el agua subterránea circulaba por la roca en condiciones distintas a las actuales, que ya no permiten la formación de estos cristales.

Tal y como explica el equipo investigador en el artículo ‘Testing selenite gypsum crystals from caves for reconstructing the stable isotope composition of paleo-aquifers’, publicado en la revista Chemical Geology, los cristales de yeso se forman lentamente cuando el agua subterránea rica en sales disueltas circula por cavidades y fracturas de la roca. 

Durante ese proceso, el agua quedó atrapada en la estructura de los cristales, como una cápsula del tiempo.

La geoda de Pulpí y la cueva de Naica albergan algunas de las formaciones subterráneas de yeso más grandes conocidas en el planeta. 

En Naica, en México, los cristales alcanzan hasta once metros de longitud, mientras que en la geoda de Pulpí, en Almería, pueden superar los dos metros. Ambos enclaves se formaron bajo el agua, en acuíferos muy estables que permitieron que los cristales crecieran lentamente durante miles de años.

Al analizar el agua atrapada por el mineral y determinar su edad, los científicos reconstruyen cómo eran las condiciones ambientales cuando se formó: la temperatura, la cantidad de lluvia o el origen de los fluidos que circulaban por el subsuelo.

 “Estos cristales conservan información sobre el agua que circulaba por el acuífero. Como procede de la lluvia que se infiltra en el suelo, su composición nos aporta pistas sobre el clima del pasado”, explica a la Fundación Descubre el investigador de la Universidad de Almería Fernando Gázquez Sánchez.

Añade que determinar la edad de estos cristales ha sido uno de los mayores retos del estudio. A diferencia de otros minerales, el yeso contiene cantidades extremadamente pequeñas de uranio, lo que complica su datación mediante técnicas tradicionales.

Para resolverlo, el equipo utilizó un método basado en la relación entre uranio y torio, dos elementos que permiten calcular el tiempo transcurrido desde que el cristal se formó.

 Los expertos realizaron el análisis en un laboratorio especializado de la Academia China de Ciencia en Pekín, en China, uno de los pocos lugares del mundo donde se puede medir y comparar cantidades ínfimas de estos elementos presentes en el mineral.

Después, los investigadores calentaron pequeñas muestras del yeso para extraer el líquido atrapado en su interior. Al analizar su composición isotópica, es decir, la ‘firma química’ que revela de dónde procede el agua y en qué condiciones se formó, obtuvieron información sobre sus características. Esta información revela las condiciones climáticas del momento en que se formaron los cristales.

Los resultados muestran diferencias entre ambos enclaves. Por un lado, en la cueva de Naica, los cristales registran cambios asociados al final de la última glaciación, con una transición gradual desde condiciones más frías hacia el clima más templado que ha predominado en la Tierra durante los últimos 10.000 años. 

Por otro lado, en la geoda de Pulpí los datos indican un comportamiento más estable del sistema de agua subterránea en el que se formaron los cristales, lo que sugiere que el acuífero mantuvo condiciones constantes durante largos periodos de tiempo.

Más allá de la curiosidad geológica, los investigadores señalan que estos cristales podrían convertirse en una herramienta útil para estudiar la evolución del clima a largo plazo. Los modelos climáticos que se utilizan para simular el cambio climático se basan en ecuaciones que describen cómo funciona la atmósfera y los océanos. 

Para comprobar si esas simulaciones son correctas, los científicos las comparan con registros naturales del pasado, como sedimentos marinos, anillos de árboles o capas de hielo. 

“Los cristales de yeso podrían convertirse en una nueva fuente de datos para contrastar esas simulaciones con evidencias reales del clima antiguo”, explica Fernando Gázquez Sánchez.

El siguiente paso de los investigadores será aplicar esta técnica a otros depósitos de yeso y a sedimentos de lagos para obtener nuevos registros sobre cómo han evolucionado las lluvias y el clima en distintas regiones del planeta.

Este trabajo ha sido financiado por la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación, a través del programa PPIT-UAL (Junta de Andalucía-FEDER 2022-2026), y por la Agencia Estatal de Investigación del Ministerio de Ciencia e Innovación, mediante el proyecto GYPCLIMATE, cofinanciado por FEDER.

viernes, 25 de julio de 2025

La Universidad de Murcia impulsa un programa pionero en la Región para estudiar las mariposas del Sureste español

 MURCIA.- La Facultad de Biología de la Universidad de Murcia (UMU) ha puesto en marcha un proyecto pionero en la Región para el seguimiento y estudio de las mariposas, importantes bioindicadoras de la calidad ambiental.

Esta iniciativa forma parte del Programa Europeo de Seguimiento de Mariposas (eBMS, por sus siglas en inglés), que desde hace casi una década recopila datos sobre las poblaciones de estos insectos en todo el continente.

El estudio se desarrolla a través de un transecto, un recorrido de entre 1 y 2 kilómetros por el Campus de Espinardo y sus inmediaciones, en el que se registran las especies y la localización exacta de cada ejemplar observado.

Desde su puesta en marcha, en marzo de 2025, el equipo ha registrado 1.812 mariposas pertenecientes a 22 especies, convirtiéndose en la investigación más intensiva y prolongada realizada hasta ahora en la Región de Murcia.

Entre los hallazgos más destacados figura la mariposa alcaparrera (Colotis evagore), una especie autóctona y considerada rara en la Península Ibérica. En este transecto se han contabilizado ya 96 ejemplares, el doble de todos los observados en España durante 2024.

Las mariposas son muy sensibles a los cambios en su entorno y la desaparición de especies suele reflejar degradación ambiental, mientras que su diversidad indica ecosistemas sanos. Por ello, se utilizan como bioindicadores para evaluar la calidad de los hábitats y, de forma indirecta, el bienestar de las personas que viven en ellos.

El proyecto está liderado por el investigador postdoctoral Diego Gil Tapetado, dentro del Departamento de Ecología e Hidrología de la UMU, y cuenta con la participación de más de 40 estudiantes de los Grados en Biología, Ciencias Ambientales y del Máster en Áreas Protegidas, Recursos Naturales y Biodiversidad.

Además, fomenta la participación ciudadana, ya que cualquier persona interesada puede colaborar en las tareas de identificación de especies, recibiendo formación de miembros veteranos del equipo. La Facultad de Biología reconoce la labor de los estudiantes voluntarios mediante créditos CRAU (Créditos Reconocidos por la participación en Actividades Universitarias).

martes, 25 de marzo de 2025

'Cajamar' presenta la actualización de los indicadores de sostenibilidad del sector agroalimentario español

MADRID.-  Cajamar ha presentado hoy en la Universidad Politécnica de Madrid una nueva edición de su informe ‘Indicadores de sostenibilidad en el sector agroalimentario’, elaborado por investigadores del Centro de Estudios e Investigación para la Gestión de Riesgos Agrarios y Medioambientales (CEIGRAM) de dicha Universidad. 

Desde la publicación de la primera entrega, en octubre de 2022, este trabajo se plantea como un observatorio en el que se recogen indicadores que hacen posible el seguimiento de la sostenibilidad en toda la cadena de valor de la producción agro-alimentaria española, con el objetivo de facilitar el análisis cuantitativo de los parámetros seleccionados y su comparación con el resto de los países de la Unión Europea, así como para el diseño de nuevas políticas y estrategias públicas.

Con la publicación de esta segunda entrega se quiere dotar al informe de un carácter periódico y convertirlo en una referencia en materia de sostenibilidad, que complete el análisis de más corto plazo que sobre el sector agro-alimentario proporcionan todos los años los Observatorios del Sector Agro-alimentario, nacional y regional, publicados igualmente por Cajamar en colaboración con el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie).

En la presentación del documento han intervenido el director de la ETSIAAB, José Manuel Palacios; el presidente de Cajamar, Eduardo Baamonde; la directora del CEIGRAM y coordinadora de la publicación, Isabel Bardají, y el subdirector general de Análisis, Coordinación y Estadística del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, Andrés Escudero. 

A continuación, el director del Servicio de Estudios de Cajamar, Ignacio Atance, ha moderado un coloquio sobre la importancia de medir el desempeño sostenible de los agentes del sector en España, en el que además de Isabel Bardají han participado el director de Sostenibilidad, Calidad e Innovación de Cooperativas Agro-alimentarias España, Juan Sagarna, y la responsable del Programa de Alimentos de WWF España, Celsa Peiteado.

Como ha indicado Eduardo Baamonde, presidente de Cajamar, “medir permite analizar y diagnosticar. Conocer en qué ámbitos se producen mejoras y en cuáles hay retrocesos o las mejoras se ralentizan o tienen un ritmo insuficiente para responder a las necesidades existentes. Y también comparar en qué medida nuestro sector, enormemente competitivo en el contexto europeo, tiene un rendimiento económico, social y medioambiental igual, superior o inferior al resto de la Unión Europea”.

La edición actualizada del informe eleva de 60 a 90 el número de indicadores analizados con respecto al informe de 2022, relativos tanto al sector agrario como a la industria alimentaria, y agrupados en torno a las tres dimensiones fundamentales de la sostenibilidad: económicos (valor añadido bruto, productividad de la mano de obra, comercio exterior y precios); sociales (empleo, salarios, consumo de alimentos, sobrepeso y pérdidas y desperdicios de alimentos) y ambientales (agua, energía, biodiversidad, suelos, nutrientes, emisiones de gases de efecto invernadero, contaminación por compuestos nitrogenados, productos fitosanitarios y producción ecológica), subdivididos a su vez en decenas de variables más específicas. 

Todos ellos han sido seleccionados a partir de tres criterios básicos: su relevancia, la disponibilidad de datos fiables y comparables con el resto de la UE, y la existencia de series temporales que permitan un análisis evolutivo del sector.

En el futuro, un reto pendiente en el ámbito de la sostenibilidad, y especialmente en el campo de los indicadores ambientales, es poder contar con información micro, a nivel de explotación, que permita interpretar y analizar mejor la información macro, agregada, como la que recoge este informe. 

En ese sentido, desarrollos en marcha como la próxima Farm Sustainable Data Network de la Comisión Europea serán una herramienta de gran valor, que será utilizada en futuras entregas del documento presentado hoy.

La evolución del conjunto de indicadores analizados no es homogénea, como es lógico dado el número de magnitudes analizadas y su amplitud. Sin embargo, en términos globales puede afirmarse que son más los avances que los retrocesos en el ámbito general de la sostenibilidad del sector.

En materia económica, el informe constata una vez más el peso del sector, que aporta el 11,4 % del valor añadido bruto (VAB) agro-alimentario europeo, por encima del peso del conjunto de la economía española en la europea (8,6 %), apoyado, como también se constata en el documento, por la mayor productividad y el buen comportamiento del comercio exterior. 

Además, en los últimos años el VAB y la renta agraria han crecido en España por encima de la media de la UE. El bloque se completa con indicadores relativos a la evolución de precios, estructuras agrarias y gestión de riesgos.

El apartado de indicadores sociales realiza un exhaustivo análisis del empleo. En España, este permanece estable en torno a 1,3 millones de trabajadores (suma de agrario e industria), mientras que pierde efectivos en la UE. 

Tanto España como la UE sufren el envejecimiento de los ocupados y una menor presencia de mujeres, especialmente en el sector agrario, que en este caso sí es más acusada en España que la UE.

Por último, el informe incluye dos grandes apartados sobre cuestiones ambientales: indicadores de estado de los recursos e indicadores de impacto. En los estados se incluyen los relacionados con suelos, agua, energía, biodiversidad y producción ecológica. 

En materia de aguas, entre 2005 y 2020 la superficie regada aumentó un 14 % mientras que la demanda lo hizo un 4 %, descendiendo por tanto el consumo medio por hectárea. 

La mayor presencia en regadío de cultivos leñosos y la generalización del riego por goteo explican esta evolución. 

En materia de energía, los precios han favorecido un descenso reciente de su consumo, pero los indicadores muestran que aún hay recorrido para mejorar la eficiencia energética de la agricultura española. 

En relación con los indicadores de impacto, estos miden el uso de fertilizantes y su balance, las emisiones de gases de efecto invernadero, la contaminación por compuestos nitrogenados y el uso de fitosanitarios. 

En el caso de fitosanitarios, se ha producido tanto en España como en la UE-27 un descenso en su consumo y en el indicador armonizado de riesgo de productos fitosanitarios, reflejando una disminución del perfil toxicológico de los productos utilizados.

El estudio ha estado coordinado por Isabel Bardají y redactado por Miguel Alcantud, Irene Blanco, Paloma Esteve, Luis Lassaletta, Alberto Sanz y Bárbara Soriano; todos ellos investigadores del CEIGRAM de la Universidad Politécnica de Madrid.

La publicación está disponible para su descarga gratuita en PDF en la web de Plataforma Tierra, la Comunidad Digital de Conocimiento Agroalimentario que impulsa Grupo Cajamar

https://www.plataformatierra.es/innovacion/indicadores-sostenibilidad-sector-agroalimentario-2024

lunes, 16 de septiembre de 2024

El CSIC y la UCV impulsan el uso de medusas como fuente sostenible en biomedicina

 

 VALENCIA.- El Instituto de Investigación en Medio Ambiente y Ciencia Marina de la Universidad Católica de Valencia (IMEDMAR-UCV) y el Institut de Ciències del Mar del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (ICM-CSIC) han arrancado el proyecto de investigación 'Colágeno de medusas: un recurso innovador del Mediterráneo en biotecnología azul (COLMED)', que quiere impulsar el uso de medusas como una fuente sostenible para el desarrollo de biomateriales en el campo de la biomedicina.

Además, la iniciativa pretende contribuir a reducir los impactos socioeconómicos que generan las proliferaciones de medusas en los sectores turístico y pesquero. El proyecto se enmarca en las políticas de economía circular y residuo cero y establecerá alianzas con el sector pesquero, el Gobierno y la Unión Europea, detalla la institución académica.

La medusa de barril (Rhizostoma pulmo) y la 'huevo frito' (Cotylorhiza tuberculata) son especies muy abundantes en el Mediterráneo español, aparecen frecuentemente en las capturas accidentales de los pescadores artesanales y son conocidas en la comunidad científica por su alto contenido en colágeno. Las altas temperaturas registradas en los últimos años en el Mediterráneo, junto con otros factores, han favorecido su aumento.

Por ello, los investigadores buscan potenciar el colágeno procedente de medusas como una materia prima innovadora para aplicaciones y productos que "mejoran significativamente el bienestar y la salud de las generaciones futuras en biomedicina, nutracéutica y cosmecéutica". Su uso es una alternativa sostenible al colágeno derivado de la piel y huesos procedente de mamíferos terrestres como bovinos y porcinos, expone José Tena, investigador principal del proyecto y director del IMEDMAR-UCV.

Paralelamente, las proliferaciones o 'blooms' de medusas han aumentado en frecuencia e intensidad en las últimas décadas, debido a factores como el cambio climático y la sobrepesca. Uno de los sectores más perjudicados es el pesquero, pues la obstrucción de las artes y redes de pesca, la mortandad de las capturas, el aumento del tiempo de pesca y el consumo de combustible afectan a los pescadores artesanales que operan cerca de la costa con barcos de dimensiones reducidas y que utilizan, entre otros artes, las redes de enmalle y trasmallo.

Es por eso que el proyecto busca utilizar estas capturas accidentales de medusas. "No podemos desperdiciar este recurso de alto valor, sobre todo en el marco de políticas de economía circular y residuo cero", apunta Ainara Ballesteros, investigadora del IMEDMAR-UCV.

Debido a los cambios que se observan desde hace años en los ciclos de vida y la dinámica poblacional, el proyecto COLMED colaborará con la plataforma de ciencia ciudadana marina Observadores del Mar y Proyecto Alerta Medusas para complementar la base de datos sobre presencia y ausencia de estos organismos en la Comunitat Valenciana y Cataluña y analizar así las tendencias de las poblaciones frente al cambio climático.

"La fase adulta de estas especies estaba presente entre julio y septiembre años atrás y ahora las estamos viendo desde abril hasta noviembre", señala la investigadora del ICM-CSIC Macarena Marambio.

El equipo de investigadores del proyecto COLMED trabajará en colaboración con las cofradías de pescadores de Moraira y de Xàbia en la Comunitat Valenciana y El Port de la Selva, Cadaqués y Roses en Cataluña. Las cofradías serán las encargadas de extraer, recolectar y almacenar las medusas.

Se realizarán jornadas de capacitación para elaborar planes de gestión del recurso consensuados entre ambos colectivos y asegurar así la integridad de las capturas en los procedimientos biotecnológicos.

 "En los últimos años, los pescadores de algunas cofradías nos preguntaban si podíamos utilizar las medusas que pescaban como un recurso alternativo a su actividad para complementar su fuente de ingresos", explica Josep-Maria Gili, investigador del ICM-CSIC.

El proyecto COLMED se desarrolla con la colaboración de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, a través del Programa Pleamar, y se cofinancia por la Unión Europea por el Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA).

martes, 10 de septiembre de 2024

Investigadoras de la UMH y de la UA secuencian el genoma de la tortuga mora



 ALICANTE.- Investigadoras del área de Ecología de la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH) y de la Universidad de Alicante (UA) han conseguido secuenciar por primera vez el genoma de la tortuga mora, aprovechando como referencia el de otra tortuga nativa de América, pero emparentada evolutivamente.

Los resultados de esta investigación, publicada en la revista científica 'Plos One', permitirán a la comunidad científica apoyar la conservación de estos animales amenazados. La tortuga mora (Testudo graeca) es una de las especies "más icónicas" de tortugas de tierra de la cuenca mediterránea, según han informado ambas instituciones en sendos comunicados.

En la Península ibérica, hay dos focos de poblaciones: la del sureste, que abarca desde el norte de Almería al sur de Murcia, y la que se ubica dentro del Parque Nacional de Doñana. La especie se encuentra en peligro de extinción dentro de Andalucía y entra dentro del Catálogo de Especies Amenazadas de la Consejería de Murcia y el Ministerio de Medio Ambiente.

"Entender la diversidad genética de los animales puede resultar muy útil a la hora de conservar especies como la tortuga mora ya que, cuanto más sepamos, podemos entender mejor cómo estos animales se han adaptado a su ambiente o qué capacidad tendrán de afrontar el cambio climático", ha explicado la investigadora de la UMH Andrea Mira Jover, primera autora del estudio.

En los últimos años, la rama de la biología dedicada a la conservación de las especies se ha hecho servir de una "herramienta prometedora" como es la secuenciación de genomas, ha precisado la investigadora.

El genoma es el conjunto completo de instrucciones del ADN que se hallan en una célula. Su secuenciación consiste en hacer una lectura de toda la información genética que será representativa para una especie, identificar esta información (por ejemplo, genes concretos) y ordenarlos en cromosomas. La descripción del genoma de esta especie supone un "hito científico clave", ya que muy pocas tortugas han sido descritas a este nivel.

"Estos resultados van a suponer un punto de partida para conocer mejor la historia evolutiva de la especie y resolver preguntas relacionadas con su historia de vida, como el secreto de su alta longevidad", ha subrayado el investigador de la UA Roberto Rodríguez-Caro.

Además, ha añadido que la publicación de este genoma de referencia va proporcionar "herramientas claves" para su conservación a nivel global, ya que la especie está catalogada como "vulnerable" según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y requiere de "medidas concretas" que sean capaces de preservar las poblaciones a futuro.

El investigador del Departamento de Ecología de la UA, contratado con ayuda 'María Zambrano', lleva 15 años trabajando con esta especie con el fin de obtener información sobre su ecología, conservación y genética, en colaboración con distintos centros de investigación nacionales e internacionales.

Existen diferentes técnicas para obtener los genomas completos, dependiendo de si leen la información genética en fragmentos largos o cortos. "Es decir, si todo el ADN fuera una novela, unas técnicas leen frases largas y otras identifican palabras sueltas", ha detallado Mira Jover.

Las técnicas de lectura larga son "más eficaces" para ensamblar los genomas de novo, para ordenar las secuencias de ADN sin partir de una referencia previa, pero siguen siendo "demasiado costosas" a nivel económico. Sin embargo, otros métodos permiten obtener genomas completos a partir de técnicas de lectura corta, al utilizar como referencia el genoma de otras especies cercanas.

"En este caso, se puede escribir la novela a base de palabras sueltas en vez de con frases largas", aclara la investigadora de la UMH. Este método, conocido como 'ensamblado con referencia', es "especialmente útil en especies cuya evolución es más lenta, es decir, que su tasa de cambio genético es escasa y conserva el orden de los genes, lo que se denominan 'grupos muy sinténicos'".

Si se cuenta con solo palabras sueltas para escribir la genética de una especie, se pueden consultar frases de otro libro muy parecido para terminar de componer el genoma, explican con la misma metáfora de la novela.

 "Un ejemplo de organismos de evolución lenta son las tortugas, llamadas científicamente quelonios o testudines", ha subrayado la investigadora de la UMH Eva Graciá, líder del estudio y presidenta de la Asociación Herpetológica Española.

"Los quelonios son un grupo taxonómico antiguo y muy diverso -hay tortugas de agua dulce, marinas y de tierra-, pero su organización genómica es muy similar", apunta la científica, quien añade que las tortugas "han evolucionado muy lentamente a lo largo de su historia y sus genes son similares y se encuentran en la misma posición en los cromosomas".

Las tortugas de tierra (Testudinidae) conforman la familia más amenazada de todas, pero únicamente hay disponibles cinco genomas de referencia, frente a los 33 repartidos entre tortugas marinas y de agua dulce. Ante esta situación, la comunidad científica se encuentra con una "gran falta de recursos" para ayudar a la conservación de las poblaciones de tortugas terrestres.

Por este motivo, las investigadoras del área de Ecología de la UMH han generado el primer genoma de referencia ensamblado a nivel cromosómico de la tortuga mora, mediante técnicas de secuenciación de fragmentos cortos. Para ello, han aprovechado el genoma conocido de Gopherus evgoodei, la llamada 'tortuga Sinaloense de matorral', nativa del desierto de Estados Unidos y México.

"Si se imagina la doble hélice del ADN como una escalera de caracol, cada peldaño de la escalera estaría formado por los denominados 'pares de bases' que contienen moléculas más pequeñas", explican. El tamaño de un genoma completo se mide con la cantidad de pares de bases. Por ejemplo, el genoma humano tiene 3.200 millones de pares de bases que contienen unos 25.000 genes.

Mediante diferentes técnicas bioinformáticas, las investigadoras han conseguido analizar un genoma de 2.200 millones de pares de bases de la tortuga mora que contiene cerca de 26.000 genes. Además, han realizado una reconstrucción demográfica que sirve para entender la historia evolutiva de la especie.

"Este análisis sugiere un patrón evolutivo muy similar al que ya observamos, con otras técnicas, en anteriores estudios", apunta el catedrático de Ecología de la UMH Andrés Giménez, también, autor de la publicación. 

Este genoma de referencia generado será útil para responder a preguntas sobre la historia evolutiva de la tortuga mora e indagar en genes de interés en futuros estudios. Asimismo, será una herramienta útil a la hora de tomar mejores decisiones para su conservación.

Además, el resto de la comunidad científica tendrá acceso al genoma de la tortuga mora, de manera que se trata de una gran contribución a un campo con escasos recursos. El estudio ha contado, también, con el trabajo de investigadores del Museo de Zoología de Dresden (Alemania) y del Instituto de Investigación para el Desarrollo (Montpellier, Francia).

miércoles, 27 de marzo de 2024

Investigadores de la UAL y UPCT comprueban que los microplásticos modifican la biodiversidad bacteriana en suelos agrícolas

 ALMERÍA.- Un equipo de investigación de la Universidad de Almería y la Universidad Politécnica de Cartagena ha comprobado que los microplásticos modifican la biodiversidad de hongos y bacterias en suelos agrícolas.

Los expertos se han centrado en analizar estas comunidades que habitan en ecosistemas de cultivo con cubiertas plásticas en fincas convencionales y ecológicas en los últimos 25 años.

De este modo, han confirmado que este tipo de residuos, así como los restos de pesticidas, afectan de forma negativa a la mayoría de estos microorganismos, que participan en procesos biológicos para mantener la fertilidad y la salud del suelo.

Los acolchados plásticos se utilizan en la agricultura para reducir el consumo de agua de riego, al reducirse la evaporación del agua aplicada, reducir el crecimiento de malas hierbas, controlar la temperatura del suelo, y aumentar la eficiencia en el crecimiento de las plantas.

Éstas suelen estar elaboradas de materiales plásticos como el polietileno de baja densidad (LDPE), el polietileno de alta densidad (HDPE) o el polipropileno, conocidos por su durabilidad, resistencia a la intemperie, a la radiación solar y otras condiciones específicas del entorno agrícola.

Este método de cultivo presenta ventajas como la reducción del uso de herbicidas, dado que las malas hierbas no suelen proliferar bajo los acolchados plásticos a la intemperie y ejercen una barrera física, motivo por el que se emplean habitualmente en la agricultura ecológica.

No obstante, cuando este material se desgasta, se desprenden fragmentos diminutos de plástico, en ocasiones impregnado con pesticidas en el caso de la agricultura tradicional, que caen al terreno.

"Aunque hay métodos para gestionar la retirada de las cubiertas plásticas, entre un 10 y un 20% de este material se queda en el suelo", explica a la Fundación Descubre el investigador de la Universidad de Almería Raúl Ortega.

En su artículo 'Intensive vegetable production under plastic mulch: A field study on soil plastic and pesticide residues and their effects on the soil microbiome' y publicado en Science of the Total Environment, el equipo científico explica que se centró en cómo estos microplásticos, del tamaño aproximado de una lenteja, afectan a los microorganismos y a las propiedades del suelo.

Para ello, seleccionaron fincas ecológicas y otras convencionales de horticultura intensiva mediterránea en la zona de Cartagena, para comprobar si el plástico impactaba de forma distinta a las comunidades microbianas y fúngicas de un sistema u otro.

En estudios previos, comprobaron que los plásticos son capaces de adherir pesticidas en su superficie, por lo que la vida media de estos insumos agrícolas se incrementa y acaba en los mismos lugares que el plástico al que está adherido.

Por eso, el primer paso de los investigadores fue establecer la presencia y ubicación de microplásticos en las fincas.

Para ello, muestrearon el suelo a 10 y 30 centímetros de profundidad para contrastar la presencia de microplásticos, comprobar el histórico fitosanitario, esto es, establecer qué productos como fungicidas, insecticidas, herbicidas o fertilizantes, entre otros se han empleado en el manejo de las fincas; revisar la producción y cuántas veces se ha utilizado acolchado plástico en los últimos 25 años.

"Nuestra hipótesis era que en los primeros centímetros habría más residuos, pero hallamos aproximadamente la misma cantidad de microplásticos tanto en la capa más superficial como en toda la zona arable del suelo", señala el investigador de la Universidad Politécnica de Cartagena, Raúl Zornoza.

Después, los expertos recogieron muestras del terreno a ambas profundidades y les realizaron análisis físico-químicos en el laboratorio.

Por último, secuenciaron el ADN de hongos y bacterias y realizaron un análisis bioinformático, es decir, un análisis estadístico para establecer las relaciones entre tipos de microorganismos y plástico y plasmarlo de forma numérica.

De este modo comprobaron cómo las comunidades bacterianas y fúngicas respondían a la presencia de microplásticos y pesticidas en el suelo, tal y como lo hacen con la materia orgánica, nivel de nutrientes o disponibilidad de agua.

"Concluimos que algunas comunidades de bacterias se sentían atraídas hacia el material plástico, otras no, y los hongos en general lo ignoraban", indica Raúl Zornoza.

De este modo, llegaron a tres conclusiones. La primera es que el microplástico en el suelo agrícola beneficia a algunas bacterias, que se adhieren a él creando pequeñas comunidades.

Los expertos confirman que los órdenes de bacterias que se ven estimuladas por la presencia de residuos plásticos son fundamentalmente Solirubrobacterales, S0134 y Acidobacteriotas.

Por el contrario, las bacterias del orden Clostridiales han aparecido sensibles a la presencia de plástico, y su abundancia se ha visto reducida.

"Que estos microorganismos se comporten de forma diferente a causa de los microplásticos no es positivo para las propiedades del suelo, dado que la adherencia de las bacterias a este material interfiere en el flujo habitual de nutrientes del suelo y hace que algunas comunidades bacterianas ignoren a las plantas", explica Raúl Ortega.

Por otro lado, concluyeron que tanto los hongos como otras comunidades bacterianas ignoran los microplásticos, pero los expertos señalan que su presencia reduce el número de estos microorganismos beneficiosos para los cultivos.

Además, los residuos de los pesticidas no son selectivos, es decir, que eliminan tanto a los agentes patógenos como a los que favorecen la salud y fertilidad del suelo.

"Como solución provisional a estos efectos negativos, se podrían emplear estrategias agroecológicas y sustituir los fungicidas y pesticidas químicos que se usan habitualmente en la industria por otros biológicos", señala Raúl Ortega.

Por último, concluyeron que debido a estas interferencias en el flujo habitual de microorganismos y nutrientes, así como su capacidad para adsorber residuos agrícolas como los pesticidas, los plásticos ejercen un impacto negativo en la biodiversidad de estos ecosistemas.

"Algo que nos llamó la atención es que encontramos más restos de plástico en los cultivos ecológicos, aunque aquí no se observó presencia significativa de pesticidas en el suelo", añade Raúl Zornoza.

El próximo paso del grupo RNM-934: Agronomía y Medioambiente de la Universidad de Almería y el grupo GARSA de la UPCT será identificar las comunidades bacterianas que rodean las raíces que se adhieren o no al plástico en las fincas ecológicas y convencionales.

También quieren comprobar qué volumen y tipo de microplásticos puede afectar a la producción. Este trabajo ha sido financiado por el proyecto 'Minagris' del programa Horizon 2020 de la Comisión Europea y fondos propios de las universidades de Almería y Cartagena.

miércoles, 6 de marzo de 2024

El Ifapa presenta en Almería nuevos proyectos de investigación en hortícolas de invernadero

 ALMERÍA.- El centro de La Mojonera del Ifapa ha celebrado una jornada de presentación de nuevos proyectos de investigación y transferencia del conocimiento en el sector de hortícolas de invernadero.

En la actividad, a la que han acudido más de 100 profesionales, también se han transferido al sector los resultados de proyectos de investigación previos en el mismo ámbito de estudio.

En concreto, el nuevo proyecto del Ifapa 'Progreso de un sistema hortícola protegido, biodiverso y sostenible', coordinado por la técnico especialista Carmen García, se propone para los próximos años reforzar la biodiversidad cultivada con nuevos conocimientos agronómicos en el cultivo de la pitahaya convencional y ecológica, la higuera en superintensivo y en espaldera y el maracuyá.

Asimismo, esta línea de trabajo estudiará la salud del suelo, el secuestro de carbono y la transición a la agroecología para avanzar en la sostenibilidad de los sistemas hortícolas protegidos.

Esta investigación transferirá sus resultados al sector y a la sociedad en general a través de talleres y jornadas, la elaboración de material divulgativo, el desarrollo de infraestructuras temáticas y exposiciones itinerantes.

Por su parte, el proyecto 'Mejora integral de la horticultura: nuevos materiales y resistencia a enfermedades en Cucurbita y diversificación con cultivos alternativos', coordinado por la investigadora Leticia Ruiz, va a avanzar en el desarrollo de materiales de alta diversidad genética y nuevas líneas de negocio en la horticultura protegida, así como en el estudio de la resistencia a los virus CGMMV y ToLCNDV en cucurbitáceas.

De la misma forma, en la jornada también se ha presentado el proyecto 'Gestión Integrada de Plagas (GIP) para cultivos de invernadero, incluyendo problemas fitosanitarios en los suelos agrícolas', coordinado por el investigador Dirk Janssen.

Este trabajo se propone avanzar en el desarrollo de marcadores de salud del suelo de invernaderos.

Esta línea de trabajo se centra en las enfermedades de plantas que tienen su origen en el suelo, por lo que se pretende producir modelos de supervivencia de hongos de suelo sometidos a solarización.

El proyecto buscará métodos de control del virus CGMMV en melón y sandía y se estudiarán, además, otros virus causantes de enfermedades en hortícolas.

Además de la presentación de estos tres nuevos proyectos, en la jornada del Ifapa en La Mojonera también se ha trasladado a los asistentes los resultados de dos proyectos en el sector de la horticultura protegida.

Concretamente, se han expuesto nuevos logros conseguidos en el ámbito de la biodiversidad y la bioeconomía aplicada, de los estudios de calidad en diversas especies de interés para la producción de cultivos protegidos y de la mejora genética de calabacines y calabazas.

Los resultados de los diversos estudios del Ifapa, instituto público de investigación adscrito a la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, se pueden consultar online en la Plataforma de Asesoramiento y Transferencia del Conocimiento Agrario y Pesquero en Andalucía (Servifapa), accesible desde la página web del Ifapa.

jueves, 22 de febrero de 2024

Investigadores validan un método rápido y preciso para analizar la actividad antioxidante de frutos rojos

 ALMERÍA.- Un equipo de investigación del centro Ifapa de La Mojonera en Almería, el Instituto de Ciencia, Tecnología y Nutrición de los Alimentos y la Universidad de Valencia ha desarrollado y validado una metodología para el análisis in situ de la actividad antioxidante de frutos rojos.

El sistema permite la valoración de extractos, productos y subproductos de la industria agroalimentaria que pueden ser incluidos posteriormente en fármacos y complementos nutricionales. Además, han confirmado que se producen reacciones químicas que activan estos beneficios, lo que permitirá explorar nuevos desarrollos y aplicaciones.

Uno de los objetivos de la industria agroalimentaria es la extracción de sustancias beneficiosas para la salud a partir de distintos productos y subproductos. Entre ellas, destacan los compuestos fenólicos, especialmente los flavonoides, que actúan favoreciendo al organismo por su alta capacidad antioxidante.

Estos compuestos interaccionan con los radicales libres, causantes de muchas enfermedades, como el cáncer, minimizando sus efectos. Así, estos expertos han plasmado en el artículo 'Electrochemistry of lyophilized blueberry and raspberry samples: ROS activation of the antioxidant ability of anthocyanins', publicado en la revista Food Chemistry, cómo se puede analizar la actividad antioxidante de frutos rojos liofilizados mediante una técnica llamada voltamperometría de micropartículas.

Consiste en la inserción directa de unos electrodos en el producto que se quiere estudiar, como si de un termómetro se tratara. Los investigadores ya habían aplicado esta metodología con éxito en frutos frescos, confirmando su fácil aplicación y precisión en los resultados.

Dentro del grupo de los flavonoides, los investigadores se han centrado en los efectos de las antocianinas, un grupo de pigmentos naturales responsables del color rojo, morado o azul de muchas flores y frutos, con reconocidas propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.

"Confirmamos que el sistema no sólo permite analizar los compuestos fenólicos presentes en los frutos, sino también su interacción con otras sustancias reactivas que les confieren aún un mayor carácter antioxidante", ha precisado a la Fundación Descubre la investigadora del Ifapa Irene Domínguez, autora del artículo.

Estas sustancias, llamadas ROS (especies de oxígeno reactivo, por sus siglas en inglés), son altamente reactivas e interaccionan con los compuestos fenólicos. Ejemplos de ROS son los radicales libres o el peróxido de hidrógeno, causantes del estrés celular y que pueden derivar en distintas enfermedades, como las cardiovasculares o el cáncer.

La voltamperometría de micropartículas es una técnica electroquímica, una rama de la ciencia que estudia las interacciones entre los compuestos y el potencial eléctrico. Permite el análisis de muestras sólidas y es de uso común para la detección de metales pesados. Mediante este procedimiento se puede conocer la composición al medir la corriente eléctrica generada por electrodos y el flujo de electrones que se produce entre las moléculas.

La metodología consiste en la inserción de unos electrodos en el producto que se quiere estudiar, como si de un termómetro se tratara.

El sistema de electrodos empleado permite estudiar las reacciones de oxidación-reducción (redox) que experimentan los compuestos. Estas reacciones se producen por la transferencia de electrones entre moléculas. La que pierde electrones se oxida y la que los gana se reduce. 

En el estudio, los expertos demostraron que la oxidación de cada una de las antocianinas presentes en la muestra produce una señal de corriente intensa y bien definida que aparece representada en una gráfica, denominada voltamperograma.

Además, en función del potencial aplicado y en presencia de oxígeno, se generan ROS que reaccionan con estas sustancias. Estos resultados confirman la alta capacidad antioxidante de los frutos rojos, y ponen de manifiesto que los compuestos responsables de ella, tras interaccionar con especies reactivas, pueden presentar aún una mayor actividad frente a los radicales libres.

Esta metodología ha sido aplicada con éxito en muestras de tomate y arándanos frescos, té, así como en liofilizados de uvas, frambuesas y arándanos. Su empleo ha permitido caracterizar y distinguir distintas variedades y tratamientos, tanto pre como post cosecha. 

"Dado el elevado potencial de la técnica en el sector agroalimentario, en la actualidad, continuamos optimizando la metodología para su aplicación en otros productos de origen vegetal, tanto frescos como procesados", añade la investigadora.

Los trabajos se han financiado mediante los proyectos 'Efecto de tratamientos gaseosos de corta duración en la calidad postcosecha de frutos rojos conservados a bajas temperaturas. Estrategias moleculares y metabólicas' del Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos y Nutrición, 'Aplicación de técnicas avanzadas de electroquímica de estado sólido y microscopía en estudio de restos arqueológicos de naturaleza orgánica' de la Universidad Politécnica de Valencia y 'Choques de CO2 como tratamiento postcosecha para alargar la vida útil de tomate en la lucha contra el desperdicio alimentario y el uso de envases plásticos' del Ifapa.

miércoles, 10 de enero de 2024

Investigadores comprueban la transferencia de compuestos plásticos a las patatas al cocerlas en el microondas

 ALMERÍA.- Un equipo de investigación de la Universidad de Almería ha comprobado que ciertos compuestos del plástico se traspasan a las patatas al cocerlas en el microondas. Los resultados concluyen por primera vez que durante este proceso se forman sustancias 'in situ' cuyo impacto para la salud es aún desconocido.

Según ha trasladado la Fundación Descubre en una nota, los investigadores analizaron la comida envasada que se vende en los mercados, que atraviesa una serie de procesos que garantizan su seguridad alimentaria. Esto incluye el plástico que, si no recibe un tratamiento específico para soportar altas temperaturas, puede fundirse o provocar la migración de sustancias perjudiciales a los alimentos.

De este modo, para evitar posibles efectos adversos, existen envases especiales preparados para soportar la cocción, como los que emplean las comidas precocinadas. "No obstante, no conocemos todas las posibles transferencias de sustancias químicas que forman al calentar comida envasada", ha indicado el investigador Francisco José Díaz Galiano.

En esto se centra el artículo 'Cooking food in microwavable plastic containers: in situ formation of a new chemical substance and increased migration of polypropylene polymers', publicado en Food Chemistry, donde los científicos explican que analizaron el caso de las bolsas de patatas preparadas ya para cocinar.

"Elegimos este alimento porque es básico y suele consumirse con frecuencia. Además, posee una composición química que podía interactuar de manera diferente con los materiales plásticos", ha detallado Díaz Galiano.

Este primer caso de estudio se llevó a cabo en lo que los científicos denominan "análisis no dirigido", que quiere decir que realizaron pruebas analíticas químicas sin saber qué estaban buscando exactamente. 

Este proceso implicó una exploración exhaustiva de las muestras, y permitió a los investigadores identificar todas las sustancias surgidas durante el proceso de cocción de las patatas en los envases plásticos.

Así, primero los expertos adquirieron en un supermercado local de Almería bolsas de patatas cuyo envase especificara que se permitía su cocción conjunta. Luego, las cocinaron de distintas maneras: trituradas y enteras, con y sin la bolsa. 

Emplearon agua destilada hirviendo y microondas, con el envase original y en un recipiente de vidrio para microondas. Los expertos explican que las cocinaron durante el tiempo establecido en el etiquetado del producto según el tipo de cocción y que, además, también analizaron las patatas sin cocinar.

Después, emplearon una sustancia denominada simulante, empleada en pruebas de laboratorio para representar o simular la interacción entre un material --como los envases de alimentos-- y los alimentos reales.

 Los expertos los utilizaron para replicar las interacciones químicas entre los envases y las patatas y comprender así mejor cómo el plástico de las bolsas afecta a la composición molecular de las patatas cocinadas. Este método se utiliza ampliamente en la industria agro-alimentaria para determinar la seguridad de los envases.

Por último, los expertos emplearon una técnica analítica denominada espectometría de masas de alta resolución, que identifica las sustancias y compuestos químicos de una muestra, en este caso, de las patatas cocinadas de distintas formas.

De este modo, los expertos identificaron una serie de polímeros (plásticos) que se transfieren sólo cuando se cocinan las patatas dentro de la bolsa en el microondas. Así, hallaron un compuesto desconocido formado por dos moléculas, como dos piezas en un puzzle.

Una de ellas procede de un producto natural, la maltosa, que es un azúcar que se produce al cocer algunos alimentos y es potencialmente perjudicial al poseer un alto índice glucémico. Esto es, que consumido en grandes cantidades puede afectar a los niveles de azúcar en sangre debido a su rápida conversión en glucosa.

Por otro lado, la otra molécula procede de un producto sintético que no han podido identificar aún. Los expertos concluyen que el compuesto se ha formado in situ debido a las reacciones químicas que se producen en el plástico y el alimento al calentarlos en microondas.

 "Aunque sabemos cómo se forma, aún no hemos determinado exactamente qué es ni de dónde procede exactamente este compuesto. Sólo que al producirse de esta manera, y al estar parcialmente formado por maltosa, no están claros sus efectos sobre la salud", explica Díaz Galiano.

El siguiente paso del grupo de investigación 'AGR 159: Residuos de plaguicidas de la Universidad de Almería', es comprobar si este compuesto aparece al cocinar otros alimentos envasados y evaluar estas moléculas tanto in vitro como in vivo para comprobar sus efectos sobre la salud humana. 

Este trabajo ha sido financiado por la Consejería de Universidades, Investigación e Innovación y el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades.

jueves, 7 de diciembre de 2023

El descubrimiento de la melatonina vegetal sitúa a dos investigadores de la UMU como referentes mundiales en su campo



MURCIA.- Los investigadores y profesores de la Universidad de Murcia (UMU) Josefa Hernández Ruiz y Marino Bañón Arnao se han convertido a lo largo de las últimas dos décadas en referentes mundiales en el ámbito de la biología vegetal gracias a sus aportaciones sobre la melatonina vegetal, denominada fitomelatonina.

La melatonina es un compuesto de naturaleza hormonal que se encuentra en mamíferos y aves y que fue descubierta en plantas en 1995. Ambos investigadores de la UMU describieron por primera vez la acción hormonal en plantas de la melatonina en 2004, según informaron fuentes de la institución docente en un comunicado.

Desde entonces, el grupo de investigación Fitohormonas y Desarrollo Vegetal, conformado por los profesores Hernández Ruiz y Antonio Cano Lario, y dirigido por el profesor Arnao, es referencia internacional sobre los aspectos fisiológicos regulados por la fitomelatonina con más de 100 publicaciones.

Fruto de toda esta actividad, ambos se han convertido en los primeros investigadores de la Universidad de Murcia en aparecer en el ranking de la lista de autores altamente citados de Clarivate Analytics (HiCi) de 2023, un logro que refleja el impacto de sus trabajos en investigaciones de todo el mundo.

Esta actividad investigadora ha ido desgranando en las últimas dos décadas las interesantes acciones que la fitomelatonina tiene sobre el desarrollo vegetal, con papeles destacados en los procesos de germinación, enraizamiento, crecimiento, fotosíntesis, senescencia foliar y tropismos (crecimiento de la planta hacia un estímulo como la luz solar o la fuerza gravitacional); así como en procesos reproductivos como la floración, la fructificación y la maduración de semillas y frutos.

Además, sus investigaciones han demostrado que la melatonina vegetal presenta aplicaciones con un gran impacto en la conservación postcosecha de flores, frutas y hortalizas.

Por otra parte, es muy destacable el papel regulatorio que la fitomelatonina tiene en situaciones de estrés por agentes abióticos (frío, calor, salinidad, sequía, toxicidad, etc.) y bióticos (agentes patogénicos como bacterias, hongos y virus), comportándose como un regulador de la planta que modula las acciones de otras hormonas vegetales, así como en múltiples etapas del metabolismo primario y secundario de las plantas.

La fitomelatonina se ha detectado en todas las plantas analizadas, tanto en variedades comestibles como silvestres. Destacan especialmente los elevados niveles endógenos encontrados en plantas aromático-medicinales. Este último aspecto llevó al grupo de investigación a desarrollar un proceso biotecnológico para obtener plantas ricas en fitomelatonina que sirvieran como suplemento natural frente a la melatonina sintética con aplicaciones en alimentación humana, animal, y en cosmética.

Además, también se han comprobado las múltiples aplicaciones agronómicas en semilleros, invernaderos y cultivos en campo. Todo ello ha creado unas excelentes expectativas de explotación a través de una futura empresa de base tecnológica (EBT) spin-off de la Universidad de Murcia.

Todas las aportaciones científicas del grupo son resultado del trabajo de estos investigadores de la Universidad de Murcia, que se aglutinan en más de doscientas publicaciones desde que iniciaron sus primeros estudios en 1986 en el ámbito de las hormonas vegetales, las peroxidasas y los antioxidantes vegetales.

En los 2000 fueron pioneros en apuntar hacia la fitomelatonina y sus resultados fueron especialmente determinantes entre 2004 y 2012. Los avances publicados en las revistas de alto impacto 'Trends in Plant Science' en 2014, 2019 y 2023, y en 'Journal of Pineal Research', una revista especializada en melatonina en la que han publicado diez artículos científicos, entre otras muchas, han supuesto el impulso determinante que les han situado en lugares destacados tanto en el ranking HiCi de los más citados del mundo como en el prestigioso ranking de la Universidad de Stanford.

Tanto Marino Bañón Arnao como Josefa Hernández Ruiz manifiestan su satisfacción por este logro y han querido expresar su agradecimiento a quienes han sido sus mentores a lo largo de su trayectoria y a quienes han colaborado con ellos a lo largo de estos años.

viernes, 17 de noviembre de 2023

Científicos identifican en Almería una especie nueva de mosca negra en Europa


ALMERÍA.- Un equipo liderado por el Centro de Investigación Biomédica de La Rioja (Cibir) con participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha identificado por primera vez la especie de mosca negra 'Simulium mellah' en Europa. El trabajo, publicado en la revista 'PLOS ONE' y desarrollado en un hábitat semidesértico de la península ibérica, supone el descubrimiento de al menos cinco especies diferentes en el área de estudio, el Campo de Tabernas, en Almería.

Las moscas negras son un grupo de insectos que cuenta con más de 50 especies en España. Son varias especies las que pueden desarrollar plagas y ocasionar problemas a personas y animales debido a su actividad hematógafa, es decir, a su hábito de consumir sangre de animales, aves o humanos para cumplir su ciclo vital. Además, son especies vectoras de patógenos que afectan, tanto a animales, como a personas a nivel mundial.

Para llevar a cabo esta investigación, los científicos muestrearon moscas negras en varios hábitats (ramblas, taludes arenosos y parches arbolados) y utilizaron varias técnicas de recolección de insectos, como trampas CDC (Centers for Disease Control and Prevention) en el medio ambiente, trampas adhesivas en nidos y recogida de estadios inmaduros en arroyos. 

Se muestrearon, tanto individuos adultos, como larvas y pupas, utilizándose para su identificación una combinación de métodos morfológicos, cromosómicos y moleculares.

"Encontramos más especies de mosca negra en un medio semiárido de lo que cabría esperar, dado que las moscas negras requieren de hábitats con cursos de aguas limpias y corrientes", señala Francisco Valera, investigador del CSIC en la Estación Experimental de Zonas Áridas (EEZA), coautor del estudio e investigador principal del proyecto de investigación en el que se enmarca este trabajo.

El estudio ha determinado la presencia de cinco especies de mosca negra en un área de estudio de poca extensión, un hábitat semiárido con cursos de agua temporales, y el hallazgo de un nuevo registro continental: la especie Simulium mellah.

"El hallazgo de esta especie, en cursos de agua temporales en zonas áridas, pone de manifiesto la necesidad de llevar a cabo más estudios de macroinvertebrados en hábitats poco estudiados, para conocer más sobre su ecología y para poder evaluar mejor los riesgos potenciales que conllevan para la salud pública", concluye Ignacio Ruiz-Arrondo, autor principal del estudio e investigador del Cibir.

Este estudio, financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación, y en el que ha participado un equipo multidisciplinar de investigadores del Cibir, CSIC, Clemson University y de las Universidades de Granada y Murcia, proporciona nueva información sobre marcadores moleculares para una mejor identificación de las especies de moscas negras, cuya identificación taxonómica es compleja.

martes, 21 de junio de 2022

Pfizer detiene las investigaciones experimentales de su supuesta pildora anti-covid ante sus pésimos resultados

 


NUEVA YORK.- Pfizer ha anunciado que dejará de inscribirse en un ensayo clínico para  Paxlovid , su píldora antiviral COVID-19, para pacientes de riesgo estándar después de que los últimos resultados sugirieran que el medicamento no redujo los síntomas ni las hospitalizaciones y muertes en un grado estadísticamente significativo.

Paxlovid, que consta de dos medicamentos antivirales diferentes, nirmatrelvir y ritonavir, está actualmente aprobado o autorizado para uso condicional o de emergencia en más de 65 países,  incluido Estados Unidos, para tratar a pacientes con COVID-19 con alto riesgo de enfermedad grave, incluida la hospitalización. o la muerte.

Sin embargo, la compañía dijo que aún incluirá los nuevos datos en su próxima solicitud a la Administración de Drogas y Alimentos de los EE. UU. (FDA) para buscar la aprobación total de Paxlovid para ser recetado a pacientes con COVID-19 de alto riesgo.

Los pacientes de riesgo estándar se refieren a pacientes con COVID-19 que no tienen factores de riesgo de enfermedad grave. Pueden estar vacunados o no vacunados.

Además, la Casa Blanca ha estado buscando más fondos del Congreso para apoyar la compra de más píldoras antivirales, así como otros tratamientos y dosis de refuerzo de vacunas.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC)  advirtieron a fines de mayo  que algunas personas pueden experimentar un rebote en los síntomas de COVID-19 después de tomar Paxlovid, lo que significa que pueden experimentar síntomas nuevamente después de haber resuelto sus síntomas o dar positivo por COVID- 19 después de haber dado negativo.

viernes, 6 de mayo de 2022

Chemtrails, estelas químicas y/o de condensación

 


 SIDNEY.- El piloto aviador británico, escritor y pensador crítico afincado en Australia, John Turnbull, dirige su mirada escéptica hacia ese presagio de destrucción en el cielo: los chemtrails en https://independentaustralia.net.

¿Qué es una estela química o chemtrail?

Las estelas químicas -o estelas de condensación- se forman detrás de los aviones que vuelan a más de 25.000 pies de altura y se crean por una combinación del aire caliente generado por los motores de los aviones y los subproductos de hidrocarburos del consumo de combustible para aviones. 

Dependiendo de las condiciones meteorológicas y atmosféricas -sobre todo de la velocidad del viento y la humedad- las estelas de condensación suelen durar de unos segundos a unos minutos, pero también pueden durar mucho más en las condiciones adecuadas.

Como contrapunto, veamos lo que dice la buena gente de Collective Evolution:

'La geoingeniería no es una conspiración, es la intervención deliberada y a gran escala [sic] en el sistema climático de la Tierra. En pocas palabras, es la pulverización de productos químicos en el aire a través de aviones en la atmósfera. Las pruebas independientes realizadas durante la última década confirman que los Chemtrails en todo el país contienen una mezcla peligrosa y extremadamente venenosa de productos químicos que incluyen: bario, fibra de vidrio recubierta de nano aluminio [conocida como CHAFF], torio radiactivo, cadmio, cromo, níquel, sangre desecada, esporas de moho, micotoxinas de hongos amarillos, dibromuro de etileno y fibras de polímero.'

Bueno, eso suena ciertamente desagradable.

Haciendo una búsqueda rápida, parece que la geoingeniería no es, en efecto, una conspiración: es una ciencia respaldada por la universidad, que además no está ocurriendo actualmente en ninguna escala significativa. 

Contrail Science es un sitio que ha trabajado mucho y duro para enlazar todas las pruebas de los chemtrails. La mayoría de ellas son bastante débiles, pero mis piezas favoritas de "evidencia" son:

    ¡Las estelas de condensación persistentes no se observaron antes de 1998! (¿En serio? ¿Esa es su mejor prueba? A menos que alguien llevara un registro, este es un buen ejemplo de sesgo de confirmación).


    ¡La gente se pone enferma después de la fumigación con chemtrails! (Pero no en otras ocasiones, estoy seguro. Sesgo de confirmación de nuevo).
    Los análisis químicos han mostrado la presencia de sustancias químicas inesperadas en el agua de lluvia. (¿Inesperados por quién? ¿Alguien buscando anomalías?)

Hmmm... No estoy seguro de que tengamos la misma definición de la palabra evidencia. Siguiendo con el tema...

Es de conocimiento público que los militares tienen una larga historia de rociar varios productos químicos para ver el resultado en objetivos humanos y no humanos; el Agente Naranja es uno de los ejemplos más conocidos de esto. Esto no significa que los aviones militares suelten regularmente estelas químicas y no tiene ninguna relación con la frecuente afirmación de que los aviones civiles y de pasajeros también están involucrados en la conspiración de las estelas químicas.

¿Sabes por qué has oído hablar de Edward Snowden y Julian Assange?

Porque sus "denuncias" revelaron graves conocimientos militares, lo que provocó su intento de enjuiciamiento. Kristen Meghan sigue viviendo en Estados Unidos, sin ser molestada por las autoridades. ¿Por qué? Porque no ha "soplado" nada nuevo o interesante.

¿Por qué querría un gobierno rociar a su población con productos químicos tóxicos?

Por todo tipo de razones, desde altruistas hasta siniestras;

    Para reducir el calentamiento global a través del efecto invernadero introduciendo partículas de aluminio en la atmósfera. (Científicamente plausible, pero ¿no querrían los gobiernos que se viera que están haciendo algo por el calentamiento global? También es problemático, ya que los primeros informes sobre estelas de condensación son anteriores a la aceptación generalizada por parte de los gobiernos del cambio climático antropogénico).


El mejor camino hacia el conocimiento es buscar los hechos, no creer todo lo que te dicen y recordar siempre - pensar por ti mismo.

domingo, 17 de abril de 2022

Tecnología del FEM para sintetizar péptidos de veneno de serpiente utilizando avances de ARN para el rápido desarrollo y despliegue de “fármacos” de veneno

 


NUEVA YORK.- En 2018, el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) publicó un artículo en el que anunciaba que los científicos habían ideado una forma de sintetizar artificialmente péptidos de veneno de serpiente con fines de desarrollo de fármacos.

Los avances en la tecnología de ADN y ARN, explica el artículo, hacen posible sintetizar veneno de serpiente en lugar de extraerlo del animal como se requería anteriormente.

“Por ejemplo, tradicionalmente, el veneno vivo se extraía del animal y luego se inyectaba en un roedor o pez vivo desprevenido para estudiar su impacto”, explica el artículo.

“Hoy en día ya se ha identificado el ADN y el ARN del veneno, lo que permite a los investigadores sintetizar sus componentes y probar sus teorías”.

La Dra. Mandë Holford, profesora asociada de química en el Hunter College y el Centro de Graduados de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY), es una experta en venómica que trabaja en el campo y se menciona a lo largo del artículo.

Holford ayudó a desarrollar captopril, un fármaco inhibidor de la enzima convertidora de angiotensina (ECA) que se usa para tratar la presión arterial alta. Su compuesto principal se deriva de una especie de víbora que se encuentra en Brasil.

“Prialt, derivado del veneno de los caracoles cónicos, es utilizado por algunos de los aproximadamente 22 millones de adultos en los EE. UU. que sufren de dolor severo y crónico”, explica el artículo.

Otra clase de fármaco mencionada es Byetta, que reduce la glucosa en sangre en pacientes con diabetes tipo 2. Su ingrediente principal, la exendina-4, se encuentra en la saliva del monstruo de Gila, una gran especie de lagarto originaria del suroeste de los EE. UU. y el noroeste de México.

“Esto ha dado paso a una forma completamente nueva para que las industrias farmacéuticas traten el dolor, ahora están buscando cosas que se dirijan a algo más que a los receptores opioides”, dijo Holford en ese momento sobre estos medicamentos.

La razón por la que el veneno de serpiente funciona bien en estas aplicaciones tiene que ver con la forma en que ataca la enfermedad.

“Me gusta describir el veneno como una bomba de racimo”, explicó Holford. “Su trabajo es cerrar la función normal de la presa y, al hacerlo, se abre en abanico (y) golpea varios objetivos, lo cual es una gran cosa para el desarrollo farmacéutico porque hay varias vías para explorar”.

“Debido a que es de acción tan rápida, tan potente y altamente específico para su objetivo, el veneno tiene todos los ingredientes necesarios para fabricar un fármaco”.

La reciente revelación sobre el veneno de serpiente en el coronavirus de Wuhan (COVID-19) ofrece una nueva perspectiva sobre cómo Big Pharma y los globalistas están utilizando el veneno de serpiente para desarrollar nuevos medicamentos.

La mayoría de las personas hasta hace unos días probablemente no tenían idea de que el veneno de serpiente era algo en el desarrollo farmacéutico. Ahora sabemos que probablemente sea un componente clave de la plandemia .

Dado que la comunidad científica identifica y comprende el ADN y el ARN del veneno de serpiente, los investigadores dicen que sintetizar sus componentes y convertirlos en medicamentos es un proceso relativamente rápido y simple.

“Estos péptidos tienen una estructura particular y esa estructura dicta su objetivo molecular”, reveló además Holford. “Entonces, cuando obtenemos la secuencia primaria, buscamos esos códigos que indican cómo sería la estructura de este péptido”.

“Luego usamos eso como una pista para tratar de entender si va a afectar, digamos, por ejemplo, los canales de potasio versus los canales de sodio versus los canales de calcio, los cuales tienen funciones diferentes”.

Uno de los problemas con las terapias de péptidos es que pueden ser difíciles de ingresar al cuerpo en comparación con las moléculas pequeñas, que son más fáciles de producir y tienen una fuerte biodisponibilidad.

miércoles, 23 de marzo de 2022

Modelos matemáticos indican que todavía existen más de 300.000 nuevos virus pendientes de ser descubiertos

 


MADRID.- El virólogo español del CSIC, Luis Enjuanes, se ha referido a la gran cantidad de virus con los que el ser humano aún no ha tenido contacto: «Los virus son una parte integral del ecosistema y existen donde se encuentra vida. Modelos matemáticos con un cierto soporte experimental indican que todavía existen más de 300.000 nuevos virus pendientes de ser descubiertos».

El Jefe del Laboratorio de Coronavirus del Centro Nacional de Biotecnología del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CNB-CSIC), ha apuntado que la primera vacuna española intranasal contra el Covid podría estar disponible en 2023.

«Nos encontramos en plena evaluación del prototipo de la vacuna intranasal. Los primeros resultados que tenemos son positivos, pero los experimentos en animales no los hemos terminado.

Nuestra vacuna es un poco más compleja y tardará más en salir. Si todo va bien para 2023 estaría lista, por la complejidad que tiene», ha avanzado en la primera jornada del Congreso y Salón Farmacéutico Infarma Madrid 2022.

Asimismo, el virólogo ha destacado que «se trata de la primera vacuna intranasal y no intramuscular, que son las que hay actualmente en el mercado, ya que el virus es respiratorio y es ahí donde hay que inmunizar».

En cuanto a los primeros resultados de la investigación de la vacuna contra el MERS-CoV, que es el adelanto de la vacuna intranasal esterilizante ARN mensajero contra el coronavirus, Enjuanes ha resaltado que llevan trabajando «desde hace muchísimos años con coronavirus y también en el campo de vacunas para protegernos contra este virus y ya se había desarrollado una contra el coronavirus humano mortal, el MERS-CoV».

«Lo probamos en ratones transgénicos humanizados y funcionaba de una forma excelente. De hecho, lo hemos patentado y hemos publicado sus resultados. Esto se hizo a una velocidad récord. Posteriormente hemos construido una segunda vacuna para el SARS-CoV-2 que también proporciona protección completa en el modelo de ratones transgénicos humanizados», ha sostenido.

Así, ha indicado que con el SARS-CoV-2 han seguido «la misma estrategia de producción de un replicón ARN, que permite autoamplificar la dosis de la vacunación, la inducción de anticuerpos contra varias proteínas del virus y que se administra de forma intranasal que es donde es más efectiva, porque es un virus respiratorio que entra por la nariz». Ha ido muy bien, pero más lento de lo que esperábamos», ha lamentado el virólogo.

jueves, 17 de marzo de 2022

El CSIC renuncia a continuar con su vacuna, no la probará en humanos tras gastar más 3 millones de euros

 


MADRID.- La vacuna española del CSIC contra la covid es efectiva para proteger del virus a los macacos, pero no se ensayará con personas” y es que, según informa el propio CSIC la sociedad está ya suficientemente vacunada, por lo que no es necesaria una nueva vacuna.

La vacuna desarrollada por Mariano Esteban y Juan García Arriaza, del Centro Nacional de Biotecnología del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CNB-CSIC), es un logro que, a estas alturas de la pandemia, no les permitirá llevar su preparado hasta los brazos de los españoles. 

El equipo del CSIC acaba de publicar sus buenos resultados científicos, a la vez que desistía de convencer a la Agencia Española del Medicamento (AEMPS) para ensayarla con personas. 

Fuentes del CSIC explican: “Ello no impide que la vacuna pueda ser considerada en otros países y entornos, donde la tasa de vacunación es muy reducida y se requieren vacunas con alta estabilidad, y ser utilizada bien de forma individual o en combinación con otras vacunas”. 

Los investigadores del CNB-CSIC continúan con el desarrollo de esta vacuna, a pesar de todo, “para incrementar su grado de eficacia frente a las variantes emergentes”.

En verano de 2021, cuando se paralizó el proceso de búsqueda de voluntarios para este suero del CSIC, la ministra de Ciencia, Diana Morant, aseguraba que había dedicado 21 millones de euros al desarrollo de vacunas españolas. 

El laboratorio de Esteban, de 76 años, había contado con un presupuesto de más de tres millones de euros y 11 especialistas para desarrollar su fármaco en esta fase preclínica. El miércoles, Morant defendió que paralizar el ensayo clínico entra dentro de “la normalidad de la investigación”.

lunes, 14 de marzo de 2022

Un estudio demuestra que las mascarillas no previenen los contagios entre escolares

 


BARCELONA.- La incidencia Covid fue significativamente menor entre los alumnos de Educación Preescolar (etapa educativa de 3 a 5 años en la que no ha sido obligatorio el uso de la mascarilla) que entre los alumnos de Educación Primaria (etapa de 6 a 12 años en la que sí ha sido obligatorio el uso de mascarilla), según un estudio realizado en Cataluña con 599.314 niños de 3 a 11 años entre el 13 de septiembre y el 22 de diciembre de 2021.

En España, ha sido (y sigue siendo) obligatorio el uso de mascarilla para niños a partir de seis años, como una de las intervenciones no farmacéuticas destinadas supuestamente a disminuir la transmisión del SARS-CoV-2 en las escuelas

 Este estudio demuestra que las mascarillas no previenen los contagios. Se observó que los niños de 3 y 4 años presentaron resultados más bajos para todas las variables epidemiológicas analizadas, mientras que los niños de 11 años presentaron los valores más altos. Los niños de 6 años mostraron mayor incidencia que los de 5.

El estudio se encuentra en:
https://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=4046809

Los laboratorios USA en Ucrania investigaban virus que discriminan según criterios étnicos



MOSCÚ.- “De todos los métodos desarrollados en Estados Unidos para desestabilizar la situación epidemiológica, este es uno de los más temerarios e irresponsables”, dijo el Ministerio de Defensa ruso.

El Ministerio de Defensa ruso, que acusó a Estados Unidos de financiar la instalación de laboratorios de investigación biológica en Ucrania, ahora ha alegado que Washington ha estado realizando experimentos para crear armas biológicas y estaba realizando investigaciones relacionadas con el coronavirus de murciélagos. 

En una conferencia de prensa, Rusia se burló de Estados Unidos por crear bioagentes en Kiev que se utilizarían para atacar a grupos étnicos. Dijo que Washington llevó a cabo un proyecto R-781 que involucró a los murciélagos como portadores de posibles armas biológicas. Otras investigaciones incluyeron patógenos bacterianos y virales que pueden ser transmitidos de murciélagos a humanos: patógenos de peste, leptospirosis, brucelosis, así como coronavirus y filovirus.

“Cabe destacar que la investigación se lleva a cabo muy cerca de las fronteras de Rusia, en las áreas de la costa del Mar Negro y el Cáucaso”, dijo el Ministerio de Defensa ruso. El proyecto no solo involucraba a los laboratorios ucranianos sino también a los laboratorios biológicos georgianos controlados por el Pentágono, en cooperación con el Instituto Politécnico de Virginia y el Servicio Geológico de los Estados Unidos.

Rusia afirma que los documentos desclasificados revelan otro proyecto con el nombre en código ‘UP-8’, cuyo objetivo era estudiar el virus de la fiebre hemorrágica del Congo y Crimea y los hantavirus en Ucrania. Estos documentos “refutan claramente la declaración pública de EE. UU. de que solo los científicos ucranianos trabajan en los laboratorios biológicos del Pentágono en Ucrania sin la intervención de biólogos estadounidenses”, dijo el Ministerio de Defensa de Rusia.

Moscú respaldó sus afirmaciones con los “documentos disponibles” que, según afirmó, confirmaron numerosos casos de transferencia de muestras biológicas de ciudadanos ucranianos al extranjero. También se discutieron los detalles de lo que Moscú llama el ‘proyecto UP-4’. El proyecto se implementó con la participación de laboratorios en Kyiv, Kharkiv y Odesa y fue diseñado para el período hasta el año 2020, dijo Rusia.

“Con un alto grado de probabilidad, podemos decir que una de las tareas de Estados Unidos y sus aliados es la creación de bioagentes que puedan afectar selectivamente a varios grupos étnicos de la población”, el jefe de la Unidad Nuclear, Biológica y Química Tropas de Protección de las Fuerzas Armadas de Rusia, Igor Kirillov, dijo en una conferencia de prensa.

Kirillov afirmó que Washington había enviado 350 contenedores criogénicos con muestras de suero sanguíneo del Centro de Salud Pública del Ministerio de Salud de Ucrania a un laboratorio de referencia para enfermedades infecciosas en el Instituto Doherty de Australia. Este, afirmó, fue trasladado con el pretexto de determinar los títulos de anticuerpos. El Ministerio de Defensa de Moscú también recuperó la nómina de los contratistas ucranianos, lo que, según dice, demuestra claramente cómo fueron financiados.

“El Departamento de Defensa de los EE. UU. pagó el dinero por la participación en la investigación directamente, sin la participación de intermediarios. La paga extremadamente modesta, para los estándares estadounidenses, es digna de mención. Esto indica una baja estimación de la profesionalidad de los especialistas ucranianos y la negligencia de sus colegas estadounidenses”, dijo el Jefe de las Tropas de Protección Nuclear, Biológica y Química de las Fuerzas Armadas de Rusia, Igor Kirillov.

sábado, 12 de marzo de 2022

Documentos exponen experimentos biológicos estadounidenses con soldados aliados en Ucrania y Georgia

 


MOSCÚ.- Si bien Estados Unidos planea aumentar su presencia militar en Europa del Este para “proteger a sus aliados contra Rusia”, los documentos internos muestran lo que significa la “protección” estadounidense en términos prácticos.

El Pentágono ha realizado experimentos biológicos con un resultado potencialmente letal en 4.400 soldados en Ucrania y 1.000 soldados en Georgia. Según documentos filtrados, todas las muertes de voluntarios deben informarse dentro de las 24 h (en Ucrania) y 48 h (en Georgia), según informa la periodista Dilyana Gaytandzhieva.

Ambos países son considerados los socios estadounidenses más leales en la región con una serie de programas del Pentágono que se están implementando en su territorio. Uno de ellos es el programa de compromiso biológico de la Agencia de Reducción de Amenazas de Defensa (DTRA) de $ 2.5 mil millones que incluye investigación sobre agentes biológicos, virus mortales y bacterias resistentes a los antibióticos que se estudian en la población local.

Proyecto GG-21: “Todas las muertes de voluntarios serán reportadas con prontitud”

El Pentágono ha lanzado un proyecto de 5 años con una posible extensión de hasta 3 años con el nombre en código GG-21: “Infecciones zoonóticas y transmitidas por artrópodos entre el personal militar en Georgia”. 

Según la descripción del proyecto, se obtendrán muestras de sangre de 1.000 reclutas militares en el momento de su examen físico de registro militar en el hospital militar georgiano ubicado en Gori.

Las muestras se analizarán en busca de anticuerpos contra catorce patógenos:

  • Bacillus Anthracis
  • brucela
  • virus de la FHCC
  • Coxiella burnetii
  • Francisella tularensis
  • hantavirus
  • especies de rickettsias
  • virus TBE
  • especies de Bartonella
  • especies de borrelia
  • especies de Ehlrichia
  • especies de leptospiras
  • Salmonella typhi
  • WNV

La cantidad de sangre extraída será de 10 ml. Las muestras se almacenarán indefinidamente en el NCDC (Lugar Center) o en USAMRU-G y es posible que se envíen alícuotas a la sede de WRAIR en EE. UU. para futuros estudios de investigación. 

El Instituto de Investigación del Ejército Walter Reed (WRAIR) es la instalación de investigación biomédica más grande administrada por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos. Los resultados de los análisis de sangre no se proporcionarán a los participantes del estudio.

Tal procedimiento no puede causar la muerte. Sin embargo, según el informe del proyecto, “todas las muertes de voluntarios se informarán de inmediato (generalmente dentro de las 48 h posteriores a la notificación del PI)” al Hospital Militar de Georgia y WRAIR.

Las muestras de sangre de los soldados se almacenarán y analizarán en el Lugar Center, una instalación financiada por el Pentágono con $180 millones en la capital de Georgia, Tbilisi.

El Lugar Center se ha vuelto notorio en los últimos años por actividades controvertidas , incidentes de laboratorio y escándalos en torno al programa de hepatitis C del gigante farmacéutico estadounidense Gilead en Georgia, que ha resultado en al menos 248 muertes de pacientes . La causa de la muerte en la mayoría de los casos se ha catalogado como desconocida, según muestran documentos internos .

El proyecto georgiano GG-21 ha sido financiado por DTRA e implementado por científicos militares estadounidenses de una unidad especial del Ejército de EE. UU. con nombre en código USAMRU-G que opera en el Centro Lugar. Se les ha otorgado inmunidad diplomática en Georgia para investigar bacterias, virus y toxinas sin ser diplomáticos. Esta unidad está subordinada al Instituto de Investigación del Ejército Walter Reed (WRAIR).

Los documentos obtenidos del registro de contratos federales de EE. UU. muestran que USAMRU-G está expandiendo sus actividades a otros aliados de EE. UU. en la región y está “estableciendo capacidades expedicionarias” en Georgia, Ucrania, Bulgaria, Rumania, Polonia, Letonia y cualquier ubicación futura. El próximo proyecto USAMRU-G que involucra pruebas biológicas en soldados comenzará en marzo de este año en el Hospital Militar Búlgaro en Sofía.

Proyecto UP-8: todas las muertes de los participantes del estudio deben informarse dentro de las 24 h

La Agencia de Reducción de Amenazas de Defensa (DTRA) ha financiado un proyecto similar que involucra a soldados en Ucrania cuyo nombre en código es UP-8: La propagación del virus de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo (CCHF) y los hantavirus en Ucrania y la necesidad potencial de diagnóstico diferencial en pacientes con sospecha de leptospirosis. El proyecto comenzó en 2017 y se extendió varias veces hasta 2020, según muestran documentos internos.

Según la descripción del proyecto, se recolectarán muestras de sangre de 4.400 soldados sanos en Lviv, Jarkov, Odesa y Kiev. 4.000 de estas muestras se analizarán para detectar anticuerpos contra hantavirus, y 400 de ellas, para detectar la presencia de anticuerpos contra el virus de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo (FHCC). Los resultados de los análisis de sangre no se proporcionarán a los participantes del estudio.

No hay información sobre qué otros procedimientos se realizarán, excepto que “los incidentes graves, incluidas las muertes, deben informarse dentro de las 24 horas . Todas las muertes de los sujetos del estudio que se sospeche o se sepa que están relacionadas con los procedimientos de investigación deben señalarse a la atención de los comités de bioética en los EE. UU. y Ucrania”, fuente: ukr-leaks.org.

Se analizarán muestras de sangre de 4.000 soldados ucranianos para detectar hantavirus. Se analizarán otras 400 muestras de sangre para CCHF en el marco del Proyecto UP-8 de Ucrania patrocinado por DTRA.

DTRA ha asignado $ 80 millones para la investigación biológica en Ucrania a partir del 30 de julio de 2020, según información obtenida del registro de contratos federales de EE. UU. El encargado del programa es la empresa estadounidense Black &Veatch Special Projects Corp.

Otro contratista de DTRA que opera en Ucrania es CH2M Hill. La empresa estadounidense se ha adjudicado un contrato de 22,8 millones de dólares (2020-2023) para la reconstrucción y equipamiento de dos biolaboratorios: el Instituto Estatal de Investigación Científica de Diagnóstico de Laboratorio y Experiencia Veterinario-Sanitaria (Kyiv ILD) y el Servicio Estatal de Ucrania para la Seguridad Alimentaria y Laboratorio Regional de Diagnóstico de Protección al Consumidor (Odesa RDL).

El personal estadounidense es indemnizado por las muertes y lesiones de la población local.

Las actividades de DTRA en Georgia y Ucrania están bajo la protección de acuerdos bilaterales especiales. De acuerdo con estos acuerdos, Georgia y Ucrania eximirán de responsabilidad, no entablarán acciones legales e indemnizarán a los Estados Unidos y su personal, contratistas y personal de contratistas, por daños a la propiedad, muerte o lesiones a cualquier persona en Georgia y Ucrania, que surjan de de las actividades bajo este Acuerdo. Si los científicos patrocinados por DTRA causan muertes o lesiones a la población local, no se les puede pedir cuentas.

Además, de acuerdo con el Acuerdo EE. UU.-Ucrania, las reclamaciones de terceros por muertes y lesiones en Ucrania, que surjan de los actos u omisiones de cualquier empleado de los Estados Unidos relacionado con el trabajo bajo este Acuerdo, serán responsabilidad de Ucrania.