ALMERÍA.- Manuel Tortosa, secretario general del partido Almerienses,
ha denunciado el que considera "un colapso sanitario
anunciado y sistémico" tras conocerse que el Servicio Andaluz de Salud
solo logró cubrir 35 de las 323 plazas sanitarias ofertadas en el acto
único autonómico celebrado los pasados 28 y 29 de mayo.
Almería es la provincia andaluza que más médicos pierde cuando
terminan su residencia. Con 288 plazas sin cubrir —el 89% de las
ofertadas— la sanidad almeriense afronta el verano de 2026 en su peor
situación estructural en décadas, con 200.000 personas esperando una
prueba diagnóstica y hospitales enteros sin un solo especialista nuevo.
Los datos son muy reales. 288 plazas sin cubrir de las 323 ofertadas
por el SAS en mayo de 2026. 94,25% de las plazas de Medicina de
Familia, desiertas. 93,75% de las plazas de Pediatría, sin adjudicar.0
plazas cubiertas en el Hospital La Inmaculada de Huércal-Overa, de 29
ofertadas. 200.000 almerienses en espera de una prueba diagnóstica, 135
M€/año de déficit sanitario estructural que arrastra la provincia
“Detrás de cada plaza vacía hay un paciente que no podrá ver a su
médico de familia, un niño sin pediatra, un anciano solo en un pueblo
del norte de Almería que tendrá que recorrer decenas de kilómetros para
ser atendido. Eso es lo que está pasando hoy y la Junta sigue mirando
hacia otro lado.” ha declarado Manuel Tortosa, secretario general de
Almerienses
Tortosa ha recurrido a una imagen para explicar el funcionamiento del
colapso sanitario. El sistema funciona como una tubería de tres tramos:
el médico de familia resuelve el 80% de los problemas de salud antes de
que lleguen al hospital. Cuando ese primer tramo falla, todo el flujo
se desborda hacia urgencias y hacia las listas de espera hospitalaria.
El resultado en Almería es ya concreto: 200.000 personas esperan una
prueba diagnóstica y más de 100.000 aguardan turno para ver a un
especialista o ser operadas. La demora media quirúrgica en Andalucía
supera los 169 días; la espera para consulta hospitalaria, los 127.
“Esta situación y todo lo que conlleva para el servicio sanitario de
nuestra provincia ya lo mostramos con datos bastante clarificadores en
nuestra campaña en las recientes Elecciones Autonómicas.” ha ratificado
Manuel Tortosa.
La provincia no es estática. En julio y agosto, municipios como
Roquetas de Mar, El Ejido, Vera o Mojácar pueden duplicar o triplicar su
población con turistas y temporeros agrícolas. En el verano de 2025,
Almería ya cerró 396 camas hospitalarias —entre el 10 y el 15% del
total— con refuerzos de costa congelados desde hace más de una década.
En 2026, el punto de partida es peor. El Distrito Sanitario Poniente,
el más castigado, recibió únicamente tres médicos de familia de los 116
ofertados y ningún pediatra. El Hospital de Poniente afronta el verano
con 25 de sus 31 plazas vacantes.
Uno de los datos que más ha subrayado Tortosa es que los propios
médicos formados en Almería la rechazan al concluir su residencia. La
provincia es la que más profesionales pierde en términos absolutos de
toda Andalucía. La razón, según el propio Sindicato Médico de Almería:
en Murcia o Castilla-La Mancha cobran más y trabajan menos.
“Almería paga cuatro años de formación especializada. Ese médico
conoce nuestros hospitales, nuestra realidad. Y aun así, se va. El
sistema financia la formación, no ofrece condiciones, y exporta el
talento. Es como llenar un cubo con un agujero en el fondo y llamar
éxito al hecho de haber echado más agua.” ha comentado Tortosa.
La Consejería de Salud ha anunciado un segundo acto único para julio.
Tortosa advierte de que no resolverá el problema estructural: el SAS
ofertó más de 1.000 plazas de Medicina de Familia en Andalucía cuando
solo había 369 profesionales disponibles en toda la bolsa autonómica. En
Pediatría, 256 plazas para 75 especialistas registrados.
"No se puede cubrir en julio lo que no existe", ha afirmado el
secretario general, quien señala que Almería, por sus condiciones
laborales y su situación geográfica, seguirá siendo la última opción
para los pocos profesionales disponibles.
"La segunda convocatoria solo
redistribuirá una escasez ya diagnosticada.", insiste el secretario
general.
Tortosa ha dedicado una mención especial al Hospital La Inmaculada de
Huércal-Overa, donde ningún especialista eligió plaza: las 29 ofertadas
quedaron completamente desiertas, incluyendo Ginecología, Digestivo,
Anestesiología, Radiodiagnóstico y Psiquiatría.
“Sin anestesista no hay operaciones. Sin ginecólogo no hay partos
seguros. Sin psiquiatra no hay atención a la salud mental. Estamos
hablando de un hospital que entra al verano en situación insostenible y
la Junta no ha tomado ninguna medida de emergencia.”, insiste Tortosa.
La formación almerienses describen el mecanismo por el que la crisis
se perpetúa: las plazas vacantes generan sobrecarga en los médicos
restantes; la sobrecarga deteriora la atención; el deterioro deriva más
pacientes a urgencias hospitalarias; esa presión hace aún menos
atractivas las plazas para nuevos profesionales. Un círculo que se
repite año tras año.
La solución está documentada: declarar estas plazas como de difícil
cobertura, con complementos económicos adicionales, como ya ocurre en
otros países europeos y en otras comunidades autónomas.
"En Almería no
se aplica con la contundencia necesaria. Mientras tanto, el paciente
paga la factura con esperas, con consultas de cinco minutos y, en los
casos más graves, con su salud", ha concluido Tortosa.