ALMERÍA.- El expresidente de la Diputación Provincial de Almería Javier Aureliano
García se ha acogido este viernes a su derecho a no declarar ante el
juez que instruye el caso Mascarillas, que indaga sobre una presunta
trama de contratos irregulares para el cobro de comisiones a través de
la institución provincial, al considerar que no se han producido avances
sobre los que tenga que ofrecer nuevas explicaciones.
García
ha llegado a las 9,10 horas a la Ciudad de la Justicia, a la que ha
accedido por la puerta principal a la carrera al advertir la presencia
de los medios de comunicación que esperaban su llegada. Apenas una hora
después ha salido por el mismo acceso, hablando por teléfono y
acelerando su ritmo para subir a un coche que le esperaba con el motor
en marcha en la Carretera de Ronda.
El también expresidente
del PP de Almería ha evitado así las preguntas de los medios a los que
ha atendido su abogado, Joaquín Monterreal, a la salida de los juzgados,
donde ha apuntado que García ya prestó declaración en sede judicial en
noviembre de 2025 tras su arresto por parte de la UCO.
"Desde
entonces no ha habido no ha habido ninguna actuación", ha explicado el
abogado, quien ha asegurado que la defensa está a la espera de que la
Guardia Civil remita los informes relativos a los registros y los
volcados de los dispositivos tecnológicos intervenidos, momento en el
que se valorará si se deben dar más aclaraciones.
En este
sentido, Monterreal ha dado por válidas las explicaciones dadas por
García en su anterior comparecencia, en la que, a preguntas de su
defensa, se centró en determinar el origen del dinero en efectivo del
que hacía uso y que, según manifestó, ingresaba a través de varios
alquileres familiares que gestionaba su hermana.
El letrado ha
insistido en que esos ingresos fueron declarados ante Hacienda a través
de las sucesivas declaraciones de la renta. "En aquel momento se dio
cumplida explicación, y ahora, cuando llegue lo nuevo, si hubiera algo
nuevo, pues obviamente declararemos", ha añadido tras asegurar que el
hecho de no prestar declaración no indica que García tenga "algo que
ocultar".
En la misma línea, también se han acogido a su
derecho a no declarar los dos hermanos investigados del expresidente de
la Diputación así como el funcionario del Área de Fomento --ligado al
exvicepresidente tercero Óscar Liria-- y un empresario implicado en la
trama, con quienes se ponía fin a la ronda de comparecencias que arrancó
el pasado 4 de junio.
Por su parte, el abogado de la
acusación popular que sostiene el PSOE, Javier Salvador, ha considerado
que pese a la "falta de colaboración" de los investigados, ya que la
mayoría de ellos se ha acogido a su derecho a no declarar, la
"fructífera" ronda de interrogatorios ha tenido un "enorme peso" para el
dibujo de la supuesta trama y la separación de roles.
"Los
pocos que han declarado nos han permitido formalizar de alguna forma ese
mapa de las personas que estaban, el qué hacían y el cómo actuaban", ha
sostenido Salvador a la hora de apuntar la configuración de la supuesta
organización criminal en la que a través de "pequeñas taifas" se
establecía un "jefecillo local, siendo alcalde o no" con el que se
organizarían las contrataciones con la Diputación bajo la dirección de
García.
Para la acusación, dicho modelo se encontraba asentado
y "perfectamente rodado hasta el punto de que, dos días después de que
se declarase la pandemia, lo primero que piensan es en la oportunidad de
negocio que se les abría" a través del contrato para la adquisición de
material sanitario.
Sobre este aspecto, el abogado José María
Terrés ha incidido en la "cantidad enorme de documentación" recogida en
la investigación "que hablará por sí misma" y que contribuirá a definir
el "grado de implicación y responsabilidad de cada cual en este asunto".
En su primera comparecencia ante el instructor, García se limitó a
contestar a las preguntas de su letrado al que no pudo dar una respuesta
concreta sobre los mensajes de WhatsApp con lenguaje odontológico sobre
supuestas 'mordidas' que intercambió con los vicepresidentes Giménez y
Liria.
Cabe recordar que, entre otros mensajes, García remitió
el emoji de una muela a al grupo 'Naranjito', que tenía con los
exdiputados investigados, apenas unos minutos después de firmar el
decreto del 8 de abril de 2020 por el que contrataba por más de dos
millones de euros material sanitario. Dicho contrato, según la UCO,
tendría un sobrecoste del 42,27%.
El expresidente señaló la
falta de contexto sobre este y otros mensajes en los que los implicados
realizaban expresiones entendidas como necesidades monetarias como "me
tengo que hacer una limpieza", "necesito empastarme dos o tres muelas",
"tengo las muelas picadas" o "sácame cita para el dentista la semana que
viene que estoy que no puedo comer"; por lo que, en ese momento, no
podía dar mayor detalle o una explicación concreta a las llamativas
conversaciones.
El entonces máximo representante de la
institución provincial atribuyó la firma de miles de contratos a la
cotidianeidad de su tarea, sentido en el que los mismos llegaban a su
despacho tras haber superado los respectivos filtros y controles, sin
que él participe de alguna u otra manera en las mesas de contratación
por los que se otorgan.
No obstante, durante su intervención
no hizo referencia al contrato de urgencia efectuado para la compra de
mascarillas, guantes y equipos de protección individual del que,
conforme se desprende las investigaciones recogidas en el sumario, se
hizo un seguimiento específico por su cuantía e importancia en pleno
inicio de la pandemia de covid-19.
El expresidente de la Diputación también trató de esclarecer el uso
que hacía del dinero en efectivo que manejaba junto con dos de sus
hermanos, también investigados en la causa, ante los indicios de un
presunto delito de blanqueo de capitales advertido por el instructor.
García señaló el origen del efectivo en varios alquileres familiares
heredados de sus padres, tanto de viviendas como de locales, en
Balanegra, cuyos pagos se realizaban en mano por tradición de los
inquilinos, aunque manifestó que dichos ingresos están declarados ante
Hacienda. Según sus propios cálculos, de estos alquileres cobró entre
160.000 y 180.000 euros desde 2016 en adelante, con sus respectivas
declaraciones de la renta.
Asimismo, especificó que era su
hermana, por proximidad a los inmuebles, quien cobraba los alquileres y
disponía los fondos en un "bote" común al que acudía cuando lo
necesitaba, puesto que parte del dinero también era para reparaciones de
las viviendas u otras necesidades. En la vivienda de su hermana se
encontraron 7.620 euros dentro de una caja fuerte con un papel
manuscrito con tinta roja en el que ponía 'Este dinero es de Javier
Aureliano'.
Frente a las sospechas sostenidas por la UCO de
que García hubiera empleado dinero irregular de origen desconocido para
el pago de una vivienda en Almerimar, que los hermanos heredaron de sus
padres y que él quiso adquirir abonando a ellos su parte, el investigado
aseguró que los pagos se realizaban con el dinero que percibía en
efectivo de los inquilinos, motivo por el que no quedaba reflejado en
sus cuentas.
Según García, la hipoteca de dicha vivienda quedó
a nombre de su hermana tras fallecer sus padres porque el banco no
permitió subrogarla, si bien era él quien hacía frente a las cuotas
mensuales y no su hermana pese a que fuera ella quien figurara
oficialmente. También atribuyó a sus propios ahorros de los alquileres
el dinero utilizado --unos 20.000 euros-- para la compra de una finca en
Rodalquilar.
almeriaconfidencial@gmail.com / 'El poder más peligroso es el del que manda pero no gobierna' (Torrente Ballester) * Newsletter de opinión e influencia, fundado en 2009 sin afán de lucro ni subvencionado con dinero público o privado, por el periodista profesional Francisco Poveda, licenciado en la Universidad Complutense de Madrid desde 1976.
sábado, 27 de junio de 2026
El expresidente de Diputación rechaza declarar a la espera de nuevos informes del 'caso Mascarillas'
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