SEVILLA.- Las jornadas intensivas de verano previstas en distintos convenios
colectivos del campo comenzarán a aplicarse desde este lunes, 1 de
junio, en Córdoba, Huelva y Almería, con el objetivo de reducir la
exposición de los trabajadores a las altas temperaturas durante los
meses más calurosos del año.
Así, la regulación varía en
función de cada provincia y de los convenios vigentes, aunque todas las
medidas persiguen adelantar o concentrar la actividad en las primeras
horas del día para minimizar los riesgos asociados al calor extremo.
Además, los sindicatos y representantes del sector han señalado la
vigencia de la normativa estatal sobre prevención de riesgos laborales
ante episodios meteorológicos adversos y altas temperaturas.
De esta manera, en Almería comenzará el próximo lunes la jornada de
verano prevista en el convenio del campo para los trabajadores de
invernadero. La secretaria general de Fica UGT Almería, Paqui Ramírez,
ha explicado que esta medida establece una jornada
semanal de 38 horas entre el 1 de junio y finales de septiembre.
Ramírez ha señalado que no existe un horario único para todas las
empresas, ya que suele acordarse en cada explotación, auqnue lo habitual
es adelantar el inicio de la actividad a las 05,40 horas o las 06,00
horas y finalizar en torno a las 14,30 horas.
La reducción
horaria diaria se recupera posteriormente durante otros periodos del
año, según ha precisado la responsable sindical. En esta línea, UGT
estima que esta medida afecta a unos 80.000 trabajadores agrícolas de la
provincia.
A ellos se suman entre 25.000 y 26.000 empleados del sector
del manipulado hortofrutícola, actividad para la que actualmente no
existe una reducción similar de jornada, aunque el sindicato ha señalado
que rpetende introducir medidas de este tipo en futuras negociaciones.
Ramírez ha destacado igualmente que estos horarios resultan
especialmente importantes en una provincia donde las temperaturas en los
invernaderos pueden alcanzar entre 45 y 50 grados durante los meses de
verano.
Por su parte, en Córdoba, el sindicato UGT ha
enmarcado que la jornada intensiva comenzará igualmente el lunes y
afectará a los más de 52.000 trabajadores del campo de la provincia.
Según ha explicado el secretario de Acción Sindical de UGT Córdoba,
Antonio Lopera, la jornada semanal se reducirá a 37 horas durante los
meses de junio, julio y agosto.
Ello supone que la jornada diaria pasará
de seis horas y media, más quince minutos de descanso, a seis horas y
diez minutos, incluyendo dentro de ese tiempo los quince minutos de
descanso, que computan como trabajo efectivo.
Desde el
sindicato han subrayado que esta reducción de jornada no tendrá
repercusión sobre los salarios, que se mantendrán en los 62,85 euros por
jornal fijados para el conjunto de 2026.
Asimismo, Lopera ha
destacado que la jornada media anual del sector se sitúa por debajo de
las 38,5 horas semanales gracias a esta reducción estival y ha incidido
en la importancia de cumplir las medidas preventivas frente al calor,
como la hidratación o la protección frente a la exposición directa al
sol.
En Huelva, por su parte, la jornada intensiva se
aplicará desde el 1 de junio hasta el 31 de agosto. Según los datos
facilitados por UGT, la medida afecta a entre 60.000 y 70.000
trabajadores del sector agrario onubense.
Desde la
organización sindical han señalado que las condiciones de aplicación
están actualmente bastante homogeneizadas con respecto a otros convenios
provinciales andaluces.
La aplicación de estas medidas presenta diferencias entre las
provincias andaluzas en función de los convenios colectivos vigentes. De
esta manera, en Jaén, según ha indicado el sindicato UGT, la jornada
intensiva se concentra durante los meses de julio y agosto, por lo que
no comenzará el próximo lunes.
En Málaga, el convenio
provincial no fija un periodo concreto de aplicación. Según ha explicado
el secretario general de Fica UGT Málaga, David Conde, la jornada
continuada puede pactarse entre la empresa y la representación de los
trabajadores o, en su defecto, directamente con el empleado.
El convenio establece además la obligación de realizar un descanso de
quince minutos computable como tiempo efectivo de trabajo y recoge que
este tipo de jornada debe desarrollarse preferentemente durante los
meses de julio y agosto. Esta regulación afecta a unas 15.000 personas
trabajadoras del sector en la provincia malagueña.
En Sevilla,
por otro lado, el convenio principal contempla jornada intensiva
durante todo el año. Según han explicado desde CCOO, la jornada habitual
es de seis horas y media y suele finalizar en torno a las 12,30 horas.
Desde el sindicato han señalado que esta organización responde
tradicionalmente a la necesidad de evitar que la fruta recolectada
acumule calor durante las horas centrales del día, si bien recuerdan que
la normativa estatal obliga a adaptar igualmente la actividad cuando
las condiciones meteorológicas supongan un riesgo para la salud de los
trabajadores.
En Cádiz, Fica UGT ha indicado que no existe una
jornada intensiva regulada de forma general para el campo y que los
cambios horarios dependen habitualmente de las empresas o de convenios
específicos.
Además, en Granada tampoco existe actualmente
una regulación específica de la jornada intensiva en convenio, ya que el
convenio colectivo provincial se encuentra en proceso de negociación.
El secretario de Fica UGT Granada, Francisco Ruiz Ruano, ha
explicado que el anterior convenio tampoco recogía medidas concretas
sobre esta cuestión. No obstante, ha señalado que el "uso y costumbre"
del sector provoca que durante los episodios de calor intenso la
actividad agrícola comience a primera hora de la mañana y concluya
habitualmente entre las 12,30 horas y las 13,00 horas.
Ruano
ha señalado además la vigencia del Real Decreto-Ley 4/2023, aprobado en
mayo de 2023, que introdujo medidas de prevención de riesgos laborales
frente a fenómenos meteorológicos adversos y episodios de altas
temperaturas.
Según los datos facilitados por el sindicato,
entre 18.000 y 20.000 personas trabajan en actividades agrarias en la
provincia granadina.
De esta manera, las organizaciones
sindicales han coincidido en señalar que el adelanto de horarios y las
jornadas intensivas constituyen una de las principales herramientas para
reducir la exposición de los trabajadores del campo a las altas
temperaturas durante el verano.
Junto a estas medidas, han
subrayado la obligación de adaptar las condiciones de trabajo cuando las
previsiones meteorológicas alerten de situaciones de riesgo por calor
extremo, así como la necesidad de garantizar una adecuada hidratación,
periodos de descanso suficientes y el cumplimiento de las medidas de
prevención para evitar golpes de calor y otros problemas de salud
asociados a las elevadas temperaturas.
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