jueves, 17 de septiembre de 2026

Coexphal insiste en la revisión del Acuerdo UE-Marruecos para garantizar una competencia leal

 ALMERÍA.- La Asociación de Organizaciones de Productores de Frutas y Hortalizas de Almería (COEXPHAL) ha reiterado la necesidad de que la Unión Europea acometa una revisión profunda del actual Acuerdo de Asociación con Marruecos para garantizar que las importaciones hortofrutícolas procedentes de terceros países se sometan a las mismas exigencias medioambientales, fitosanitarias, laborales y de trazabilidad que deben cumplir los agricultores europeos.

Desde COEXPHAL consideran que el debate suscitado en torno a las relaciones entre la UE y Marruecos no debe plantearse en términos de ruptura o eliminación de los acuerdos comerciales, sino de corrección de los desequilibrios que, desde hace años, viene denunciando el sector productor europeo.

El gerente de COEXPHAL, Luis Miguel Fernández Sierra, ha subrayado que la posición de la organización es clara: “Nuestro sector no rechaza un acuerdo con Marruecos. Lo que queremos es un acuerdo donde podamos competir en igualdad de condiciones”.

Fernández Sierra ha explicado que las preocupaciones del sector se centran en el incumplimiento de determinados mecanismos de control contemplados en el acuerdo actual, así como en la falta de garantías para evitar que las producciones procedentes del Sáhara Occidental se beneficien de las mismas ventajas comerciales concedidas a las exportaciones marroquíes.

“No se cumplen los contingentes, no se están cobrando los aranceles, no están cumpliendo con los mismos requisitos fitosanitarios que los productores europeos cumplen.  Además, esta producción extracomunitaria está desplazando claramente a la producción europea”, señala el responsable de COEXPHAL. “Nosotros defendemos simplemente que quien quiera exportar a la Unión Europea juegue con las mismas reglas que los productores europeos”.

La organización recuerda que esta reivindicación no es nueva. De hecho, productores y organizaciones de España, Francia, Italia, Portugal, Países Bajos y otros países europeos suscribieron en febrero de este año, en el marco de Fruit Logistica en Berlín, el Manifiesto en Defensa del Tomate Europeo, un documento remitido a las instituciones comunitarias, gobiernos nacionales y europarlamentarios en el que se reclama una revisión del acuerdo comercial con Marruecos.

Entre las demandas recogidas en dicho manifiesto figuran el respeto estricto a las sentencias del Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre el Sáhara Occidental, el etiquetado claro del origen de los productos, el refuerzo de los controles en frontera y la aplicación efectiva del principio de “las mismas reglas para todos”.

Para COEXPHAL, la cuestión trasciende la mera competencia comercial y afecta a la estrategia alimentaria europea. La organización alerta de que la presión creciente de las importaciones procedentes de países terceros está provocando una reducción progresiva de la superficie dedicada al cultivo de tomate en distintos países europeos.

“Europa no puede exigir a sus agricultores inversiones constantes en sostenibilidad, reducción de fitosanitarios, control biológico, mejoras laborales o adaptación climática y, al mismo tiempo, permitir la entrada de productos que no están sometidos a esas mismas obligaciones”, sostiene Fernández Sierra.

La organización considera que la producción hortofrutícola europea constituye un sector estratégico para la seguridad alimentaria comunitaria y advierte de los riesgos derivados de una creciente dependencia exterior para el abastecimiento de frutas y hortalizas frescas.

COEXPHAL ha realizado estas consideraciones tras las declaraciones efectuadas por el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, quien se ha mostrado partidario de mantener una relación “constructiva y positiva” con Marruecos y ha rechazado la suspensión del acuerdo comercial por considerarlo estratégico.

Desde la asociación almeriense se comparte la importancia de mantener unas relaciones estables con el país vecino, pero se insiste en que la defensa de los intereses agrícolas europeos debe ocupar un lugar prioritario en cualquier negociación comercial.

“No decimos que no queramos un acuerdo; pedimos un acuerdo que realmente se cumpla, que se vigile y que permita competir en igualdad de condiciones”, afirma Fernández Sierra.

 “El objetivo debe ser proteger a los consumidores europeos y garantizar la viabilidad de quienes producen bajo los estándares más exigentes del mundo”.

COEXPHAL insta de nuevo a la Comisión Europea, al Parlamento Europeo y a los Estados miembros a abrir un proceso de revisión del actual marco comercial que permita corregir las distorsiones existentes, reforzar los mecanismos de control y asegurar que las políticas comerciales de la Unión sean coherentes con los objetivos de sostenibilidad, seguridad alimentaria y autonomía estratégica que la propia UE se ha fijado para los próximos años.

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