SEVILLA.- La directora técnica de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir
(CHG), Carmen Nuria Jiménez, ha destacado que, durante las borrascas que
afectaron la cuenca del Guadalquivir entre el 20 de enero y el 15 de
febrero, la precipitación media acumulada alcanzó los 340 l/m2, con
picos de hasta 800 l/m2 en algunos puntos, generando niveles
"históricos" de agua similares a los registrados en 2010.
Jiménez ha presentado estos datos este miércoles por la tarde en el
Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Sevilla, durante
la exposición de un informe sobre la gestión de la CHG frente al
temporal. Se trató de un episodio meteorológico excepcional,
caracterizado por un tren de siete borrascas de gran impacto que
afectaron a toda la cuenca.
La experta ha subrayado que la
anticipación, el seguimiento minuto a minuto de los caudales máximos en
toda la cuenca y la gestión controlada del efecto de laminación de los
embalses --supervisada en todo momento por los técnicos del organismo--
permitieron reducir de manera significativa los daños ocasionados por el
temporal.
Este episodio ha supuesto un incremento "histórico"
de los recursos hídricos almacenados. Los embalses han pasado del 47%
de su capacidad el pasado 20 de enero, al 81% en la actualidad,
aumentando el volumen embalsado de 3.800 hm3 a 6.500 hm3. Se trata de
una situación comparable a la registrada en 2010 y que permite alcanzar
unos niveles de reserva que no se daban en la cuenca desde 2015.
No obstante, la intensidad y persistencia de las lluvias obligaron a
realizar desembalses controlados al superarse la capacidad de algunas
presas o para mantener los resguardos necesarios. En total, se
desembalsaron 1.860 hm3 hacia el río Guadalquivir y 2.700 hm3 quedaron
almacenados en los embalses.
El caudal máximo registrado en el
tronco del Guadalquivir se produjo el 8 de febrero en Alcalá del Río,
último punto de medición antes del estuario, alcanzando los 4.300
m3/seg. Estas crecidas provocaron afecciones, especialmente en zonas
inundables.
Un ejemplo del efecto de laminación de los embalses se
produjo el 5 de febrero, cuando entraban al conjunto de los 49 embalses
de la cuenca 10.900 m3/seg y el máximo caudal desembalsado fue de 3.800
m3/seg. Esta regulación permitió reducir de forma notable los caudales
punta, evitando daños mucho mayores aguas abajo.
Al inicio del
episodio, únicamente el embalse de Gergal (Sevilla) se encontraba al
100% de su capacidad. El 9 de febrero eran ya 20 los embalses que
superaban el 100%, y se llevaron a cabo desembalses en 37 presas --20
por superación de capacidad y otras 17 con carácter preventivo para
recuperar resguardos de seguridad--.
En los momentos de máximo caudal en
los cauces se cerraron compuertas para reducir aportaciones a éstos y,
una vez pasado el pico, se reanudaron los desembalses para generar
capacidad ante nuevos episodios.
El embalse de Torre del
Águila (Sevilla) recibió aportaciones de hasta 330 m3/seg, que se
redujeron a salidas no superiores a 120 m3/seg. En Cubillas (Granada) se
moderaron entradas de 100 m3/seg a 80 m3/seg, y en el Quiebrajano, en
la zona de Los Puentes (Jaén), se redujeron caudales de 85 m3/seg a 15
m3/seg.
Aunque en algunos puntos, como Los Puentes, se produjeron
inundaciones por las lluvias caídas aguas abajo de la presa, la
laminación realizada evitó consecuencias más graves.
La
coordinación en sistemas encadenados como Guadalmellato y San Rafael de
Navallana, en Córdoba, así como el trabajo de control realizado en otras
presas como las del Bembézar y el Retortillo, resultó igualmente
determinante para reducir afecciones en municipios ribereños de Córdoba y
Sevilla.
Otro aspecto clave fue la coordinación permanente
entre la CHG, el 112-Andalucía y las autoridades locales y regionales.
Durante este periodo, el Sistema Automático de Información Hidrológica
(SAIH) de la CHG emitió 217 boletines de aviso hidrológico al
112-Andalucía por superación de umbrales en distintos puntos de la red,
además de 25 notificaciones de desembalses relevantes.
Asimismo, el SAIH
ha mantenido informada a la ciudadanía en tiempo real a través de su
página web, donde puede consultarse la situación actualizada de caudales
y embalses en toda la cuenca.
Y el trabajo no se dio solo
durante el temporal, sino antes, cuando, gracias a informes de la Aemet o
del European Flood Awareness System, al que la CHG está adherida, se
pudo prever la llegada de un fuerte temporal y anticipar trabajos que
favorecieron la gestión de los técnicos durante el episodio.
Durante éste, además, se usaron imágenes satelitales de Copernicus para comprobar el alcance de las inundaciones, así como las imágenes del propio dron del SAIH.

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