ALMERÍA.- La Capitanía Marítima de Almería, adscrita a la Dirección General de la
Marina Mercante y con competencia en los distritos de Adra, Carboneras y
Garrucha, ha inspeccionado 500 buques en el último año, 86 de ellos en
el marco del Memorándum París-MOU, que regula las inspecciones a buques
extranjeros.
Además, en 2024, la Capitanía Marítima de Almería
inició un total de 195 expedientes sancionadores, de los cuales 126
fueron por infracciones en la náutica de recreo y 49 por el uso de motos
náuticas.
Las principales causas de las sanciones están
relacionadas con la falta de titulación, falta del seguro obligatorio,
navegar dentro de zona balizada exclusivamente para el baño y no
disponer de los equipos de salvamento y contra-incendios obligatorios,
entre otros, según ha indicado la Subdelegación en una nota.
En las Capitanías y Distritos Marítimos también se llevan a cabo el
registro y despacho de buques, la expedición de titulaciones y
certificados profesionales y de recreo, así como la emisión de informes y
autorizaciones relacionadas con la actividad marítima.
Cabe
resaltar que en la Capitanía Marítima de Almería se emitió despacho a un
total de 3.365 buques mercantes y pesqueros y se autorizaron 2.418
enroles y desenroles.
Entre las actuaciones más destacadas de
2024 figura la detención del buque 'Seher Yagci', con bandera de
Liberia, "tras detectarse graves deficiencias en las condiciones de vida
a bordo y en el estado general de la embarcación durante una
inspección".
Se le impuso una garantía de 80.000 euros, que
abonaron, para hacer frente a las consecuencias del expediente
sancionador abierto tras la inspección realizada, fruto de una denuncia
presentada en Capitanía Marítima por ITF España.
La Capitanía
Marítima de Almería forma parte del Comité Asesor del Plan Provincial de
la Operación Paso del Estrecho (OPE), el dispositivo que se pone en
marcha cada verano en el Estrecho para gestionar el flujo de personas y
vehículos que viajan desde España hacia el norte de África.
Así, en el marco del Plan Especial OPE, la Capitanía de Almería realiza
el seguimiento del funcionamiento del Plan de Flota en coordinación con
la Dirección General de la Marina Mercante.
El trabajo de campo ha sido realizado entre los meses de septiembre y noviembre de 2024 a un total de 11.469 estudiantes de 4º de la ESO, 1º y 2º de Bachillerato y ciclos básico, medio y superior de formación profesional, que se han inscrito para participar en la XIV edición de la competición educativa Young Business Talents.
En este sentido, el 29,7% piensa que la situación será igual y el 23,4% opina que el empleo irá a mejor. "La opinión de los jóvenes responde a lo que perciben ahora mismo: mayor inestabilidad y un deterioro en las condiciones laborales. La sensación que tienen es que la situación económica y laboral va a ir a peor", analiza en una nota Nuño Nogués, director del informe.
Aunque el futuro del empleo juvenil lo ven con pesimismo, el 59,7% de los estudiantes andaluces creen que conseguirán trabajo en menos de un año tras finalizar sus estudios.
"Curiosamente, esta percepción no coincide con la opinión sobre la situación general del empleo, de lo que podemos concluir que los jóvenes confían en sí mismos", señala Nogués.
Entre los factores que consideran más importantes a la hora de encontrar empleo, el 55,5% destaca el interés y las ganas de trabajar, tener un buen nivel de idiomas (47,7%) y la experiencia (43,7%).
En cuanto a la elección de estudios, el 64,1% de los estudiantes andaluces tienen decidido estudiar una carrera universitaria, el 19,3% no piensa continuar con sus estudios y el 16,6% se muestra indeciso sobre si continuar o no.
Entre los jóvenes que quieren estudiar una carrera universitaria, las que les despiertan más interés son: Empresas/Economía (31%), Magisterio (22,3%), Marketing/Publicidad (22,1%) y Derecho (18,9%).
La vocación es el principal factor que indican (72,2%) a la hora de elegir una carrera, seguido de las salidas profesionales (61%). Además, el 75,2% cree que lo que están estudiando les será útil profesionalmente.
Según los resultados de este informe, nueve de cada diez jóvenes de la comunidad andaluza considera que la inteligencia artificial cambiará el mundo tal y como lo conocemos. Además, el 81,5% cree que la IA tendrá un impacto directo negativo sobre el empleo y quitará puestos de trabajo.
Sobre la relación de los jóvenes con la IA, el 50% emplea la inteligencia artificial para hacer trabajos; al 20,8% le interesa, pero no la utiliza porque no conoce bien en qué consiste; el 16,2% manifiesta que no le interesa lo relacionado con la inteligencia artificial, y el 13% la usa solo como un juego.
"Al usar la IA corren el riesgo de convertirse en meros copistas que reflejan lo que les dice la IA, perdiendo la capacidad de pensamiento crítico, la capacidad de esforzarse y probablemente la asimilación de conceptos. No me fijo en lo que copio, no busco en diferentes fuentes ni comparo, no genero una opinión propia, simplemente pongo lo que dice la IA, que doy por hecho que debe ser correcto", advierte el director del informe.
En cuanto al nivel de preparación, el 72,5% de los preuniversitarios andaluces cree que está mejor preparados que sus padres, una cifra por encima de la media nacional que se sitúa en el 68,5%.
"En general, se puede decir que el nivel de estudios de los jóvenes es superior al de sus padres por diferentes factores: la educación obligatoria se ha extendido a los 16 años, existe una mayor oferta educativa, más oportunidades formativas, y por tanto en este sentido sí que probablemente hay más preparación", analiza Nuño Nogués.
En lo referente a los conocimientos concretos de los jóvenes comparado con el de sus progenitores "existen una serie de competencias en las que están mejor preparados como puede ser en cuestiones digitales, audiovisuales o de comunicación.
Sin embargo, cabe subrayar que, pese a su mayor nivel de estudios y mejor preparación en ciertas áreas, hay otras en las que están objetivamente peor preparados como la comprensión lectora, matemáticas, gramática o conocimientos culturales", añade el director del informe.
Además, los jóvenes se muestran optimistas con respecto a la calidad del empleo que conseguirán, pues el 83,7% opina que podrán tener un trabajo mejor que el de sus padres.
"Esta sensación responde principalmente a que creen estar mejor preparados que sus padres y en menor medida a que el tipo de trabajo que realizarán será más sofisticado. De hecho, dado el porcentaje de jóvenes que quiere emprender, parece que están bastante convencidos en poder desarrollar ellos mismos proyectos de éxito", destaca Nogués.
Respecto a la actividad profesional que les gustaría ejercer en un futuro, los andaluces tienen vocación emprendedora y es que el 33,4% de los jóvenes tiene pensado emprender o trabajar como autónomo, mientras que el 27,3% quiere ser funcionario o empleado público y el 11,2% prefiere ser asalariado en una empresa.
Entre los sectores preferidos por los jóvenes para emprender destacan: deporte (15,3%), comercio (13,1%), educación y formación (11%) y economía colaborativa (8,3%).
Sobre la relación y percepción que tienen sobre el trato al profesor, la amplia mayoría (89%) de los jóvenes manifiesta que sus profesores están bien tratados, frente a un 9,6% que opina que sí sufren faltas de respeto ocasionalmente y el 1,4% que considera que no se les respeta en absoluto.
Estos datos contrastan con la opinión de los docentes recogida en el 'VIII Informe Young Business Talents: La visión del profesor', donde manifiestan que una de las principales dificultades a las que se enfrentan son las faltas de respeto a su figura, la ausencia de autoridad que sufren y el escaso respaldo de las familias.
"Tiene lógica que tengan diferentes puntos de vista, ya sea porque los jóvenes no quieren admitir que los profesores no reciben un trato adecuado o porque realmente creen que son tratados adecuadamente, si bien consideramos que la opinión de los profesores en este sentido es más acertada. El hecho es que cada vez hay más ejemplos de profesores que sufren faltas de respeto e incluso ataques por parte de alumnos o familiares", considera Nuño Nogués.
Ante la posibilidad de cambiar de país por trabajo, el 67,6% de los jóvenes andaluces lo tiene claro y emigraría. Aunque el porcentaje es alto, "es cierto que en el último año ha bajado y no responde a cuestiones económicas o laborales. Tiene más que ver con cuestiones emocionales o de intereses. Les importa menos vivir nuevas experiencias o están más apegados a su entorno", observa Nuño Nogués, director del 'X Informe Young Business Talents: La visión de los jóvenes'.
Entre las razones por las que se irían fuera, la primera opción es por vivir una experiencia nueva (41,8%), para tener un mejor salario (25,9%), por la falta de oportunidades en España (19,8%) y para aprender idiomas (10%).
"Vivir en otro país, conocer culturas diferentes y relacionarse con jóvenes de otros entornos son aspectos muy interesantes y que enriquecen mucho a las personas", explica Nuño Nogués.
Entre los países de destino que les resultan más atractivos, lidera el ránking Estados Unidos (30,2%), seguido de Italia (14,9%), Reino Unido (14,4%) y Alemania (14,2%).


