jueves, 3 de septiembre de 2026

El paro sube en Almería mientras la afiliación crece al mayor ritmo de Andalucía

 

ALMERÍA.- Agosto ha dejado en Almería 384 personas paradas más, hasta un total de 39.773, en el mismo mes en que la afiliación a la Seguridad Social crece un 4,54 % respecto a hace un año, el mayor porcentaje de las ocho provincias andaluzas.

 Las dos cifras describen, según CCOO de Almería, dos mercados de trabajo que conviven en la provincia, uno que aflora empleo con la regularización y otro que expulsa cada 31 de agosto a quienes cubrieron la temporada turística con contratos de fecha fija.

De los 384 nuevos demandantes de agosto, 362 salen de los servicios, un 94 % que duplica con creces el peso de ese sector en la subida estatal, donde 28.563 de los 44.419 nuevos parados, el 64 %, proceden de hostelería, comercio y actividades afines. La construcción añade 80 personas en la provincia y la industria 17, mientras la agricultura resta 118 con el inicio de la campaña hortofrutícola.

La comparación con junio ilustra, a juicio de la organización sindical, el funcionamiento del empleo estacional almeriense. Aquel mes el paro bajó en 813 personas y 606 de esas salidas, el 74,5 %, se produjeron en los servicios; en agosto, el mismo sector concentra el 94 % de las entradas. 

El secretario general de CCOO de Almería, Antonio Rico, sostiene que el empleo de servicios en la provincia se enciende y se apaga con el calendario, y que esa dependencia resulta en agosto más extrema que en junio y bastante más que en el conjunto del país. 

La afiliación media de agosto en Almería bajó en 1.738 cotizantes respecto a julio, un 0,52 %, un descenso habitual en un mes de cierre de temporada. En el balance de doce meses, la provincia suma 14.358 afiliados, un 4,54 %, por delante de Málaga (4,29 %) y del resto de provincias andaluzas en términos relativos.

Parte de ese crecimiento interanual corresponde, según la lectura del sindicato, a trabajadores y trabajadoras que ya estaban en la provincia y que ahora cotizan, una consecuencia que la organización valora sin reservas. La coincidencia de más cotizantes y más parados en el mismo mes indica, en cambio, que el empleo que se crea y el que se destruye no pasan por las mismas manos, advierte Rico, porque quien se regulariza consolida un puesto mientras quien termina un contrato de verano vuelve al SAE sin alternativa inmediata.

El paro almeriense mantiene además un perfil que las oscilaciones de temporada no modifican. Las mujeres son 23.099 de las 39.773 personas inscritas, el 58 %, y 21.456 demandantes, el 54 %, tienen 45 años o más, frente a 3.350 menores de 25. Ese núcleo de paro de larga duración y sin cobertura sostiene, a juicio de CCOO de Almería, la primera exigencia de la organización a la Junta de Andalucía.

 El sindicato reclama a la Consejería de Empleo un plan provincial del SAE dirigido a mujeres y mayores de 45 años, con orientación individualizada, itinerarios de formación y un objetivo cuantificado de personas atendidas, en funcionamiento antes de que acabe 2026, porque la competencia y los fondos, recuerda Rico, ya están en manos de la administración autonómica.

En la agricultura, donde el paro empieza a bajar con la campaña, la organización sindical sitúa la segunda demanda. El convenio provincial del manipulado y envasado hortofrutícola, regula las condiciones de en torno a 30.000 personas, en su mayoría mujeres, que según el sindicato no deberían afrontar una campaña más sin salario mensualizado, jornada de 40 horas y subida pactada.

Con las altas de septiembre en marcha, CCOO de Almería pide por último a la Inspección de Trabajo que vigile la contratación de campaña en almacenes y explotaciones, porque la regularización extraordinaria, advierte la organización, solo cumple su objetivo si el empleo que aflora se formaliza con contratos ajustados a la ley. Almería crea empleo, concluye Rico, y lo que todavía no crea es estabilidad.

El acceso en coche a playas reguladas de Cabo de Gata anota su mínimo histórico en un mes de agosto

 ALMERÍA.- El acceso mediante vehículos a motor a las playas de acceso restringido situadas a poniente de San José, en el Cabo de Gata, ha anotado su mínimo histórico en un mes de agosto al contabilizar la entrada de poco más de 17.000 coches a este espacio protegido, cuya regulación busca preservar el ecosistema en este extremo del parque natural.

Según los datos facilitados por el Gobierno andaluz a partir del servicio prestado por la empresa Torres y González Díaz S.L., la cifra de vehículos ha descendido un 7,56 por ciento con respecto al mismo mes del pasado año, lo que supone 1.395 vehículos menos que en 2025.

En concreto, en el mes de agosto han accedido al espacio franqueado por una barrera un total de 17.050 vehículos frente a los 18.445 que pasaron por el mismo lugar durante el pasado año. No obstante, las cifras revelan la mayor bajada desde 2014 --cuando comenzaron los registros-- siendo el primer mes de agosto que no se alcanzan los 18.000 accesos en vehículo particular.

Conforme a los cálculos del Gobierno andaluz, esta zona delimitada del parque natural habría recibido una media diaria de 550 vehículos para un parking limitado de 399 plazas que se ocupan en rotación, frente a los 595 vehículos de media de agosto de 2025.

Así, mientras que durante agosto del pasado año cada plaza de parking fue ocupada de media casi 1,5 veces al día, la afluencia de este año revela un descenso en la densidad del tráfico, con una caída en la rotación de un 0,11 por ciento al haber entrado, de media, 45 vehículos diarios menos con respecto a 2025.

Las cifras revelan el tercer descenso anual consecutivo en la afluencia de vehículos particulares durante el mes de agosto a esta zona del litoral de Cabo de Gata, donde se ubican algunas de las playas más emblemáticas de la provincia como Mónsul, Genoveses o Cala Carbón, entre otras.

No obstante, la caída en las entradas a esta zona regulada del parque natural, que conlleva el pago de un ticket de seis euros, ha sido progresiva desde 2018, cuando se alcanzó una afluencia máxima en agosto de 24.800 coches. Desde entonces, las cifras han disminuido paulatinamente con ligeros repuntes solo en 2021 y 2024.

En términos medioambientales, el descenso de la afluencia con vehículos a motor implica una reducción de emisiones y polvo en los caminos no asfaltados, menos contaminación acústica y un menor riesgo de siniestros al caer la congestión en las zonas de aparcamiento que dan acceso a las calas.

Las restricciones se mantendrán hasta el próximo 27 de septiembre, conforme la planificación de la Delegación Territorial de Sostenibilidad y Medio Ambiente. Hasta el 6 de septiembre, el horario de acceso seguirá siendo de 8,00 a 20,00 horas, con posibilidad de entrada hasta completar aforo de 8,00 a 11,00 horas y de 14,30 a 16,00 horas, mientras que el resto del periodo la barrera de acceso permanecerá cerrada hasta las 18,30 horas, cuando vuelve a levantarse. Solo se permitirá el paso a nuevos vehículos en función de las plazas libres generadas.

A partir del día 7 de septiembre y hasta el final del periodo de restricciones, el horario de acceso se reducirá de 8,30 a 19,00 horas aunque, durante todo este último tramo del año no habrá horarios delimitados para el acceso y se podrá entrar al parking siempre, salvo por aforo completo.