SEVILLA.- El presidente de la Federación de Hostelería de Andalucía y vicepresidente de Hostelería de España, Javier Frutos, ha confiado en que la actividad durante el mes de agosto permita compensar la caída de menos del 2% registrada en la facturación de julio respecto al mismo periodo del pasado año, tras unos meses de mayo y junio que han arrojado resultados positivos para el sector.
Frutos ha explicado que el ejercicio comenzó de forma
"distinta" como consecuencia de las lluvias registradas durante el
primer trimestre, aunque ha considerado esas precipitaciones como una
"inversión" debido a la necesidad de recuperar las reservas hídricas.
Tras ello, mayo y junio fueron "meses buenos", en los que la
facturación creció "algún punto" respecto al pasado año. Sin embargo,
julio ha cerrado con un descenso inferior al 2%, dentro de un cambio de
tendencia que el sector ya comenzó a percibir en 2025.
"El
consumo no está creciendo a los niveles que crecía en 2023 y 2024", ha
señalado Frutos, quien ha considerado que esta moderación entraba dentro
de lo previsible. En este sentido, ha confiado en que agosto, "uno de
los meses más importantes del año" para la hostelería, permita
equilibrar las pérdidas de julio que, según ha precisado, "no han sido
muy grandes".
Asimismo, el representante de los hosteleros
andaluces ha mostrado unas perspectivas "muy positivas" para septiembre y
octubre, dos meses en los que el sector está detectando durante los
últimos años un aumento de la actividad y la llegada de un perfil de
cliente diferente, favoreciendo así el alargamiento de la temporada
turística.
Por otra parte, Frutos se ha referido al proyecto de ley antitabaco y
ha aclarado que la prohibición de fumar en las terrazas todavía no se
encuentra en vigor, ante la "incertidumbre" generada entre ciudadanos y
establecimientos.
El presidente de la Federación de Hostelería
de Andalucía ha remarcado que el sector no está "a favor del tabaco",
pero ha cuestionado que centrar las restricciones en las terrazas
permita alcanzar el objetivo de reducir su consumo.
Además,
ha lamentado la falta de diálogo del Gobierno con la hostelería durante
la elaboración de una normativa que, según ha sostenido, incide
especialmente en esta actividad económica.
Frutos ha
advertido de que la medida podría generar confusión entre los turistas
extranjeros y obligar a los trabajadores de los establecimientos a
convertirse en "policías de sus clientes" para vigilar que nadie fume en
las terrazas.
También ha considerado que la prohibición
podría desplazar a los fumadores hacia otros espacios y provocar
problemas de ruido y convivencia con los vecinos.
No
obstante, ha asegurado que los establecimientos cumplirán la normativa
en caso de que sea aprobada. "Nos adaptaremos como haya que adaptarse",
ha afirmado, antes de indicar que se instalarán los distintivos
correspondientes y que los camareros y el personal de sala tendrán que
asumir una nueva tarea de vigilancia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario