SEVILLA.- El Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía ha aprobado el
primer Plan Estratégico de la Justicia de Andalucía que, con un marco
temporal entre 2023 y 2030, se vertebra en cinco ejes, en concreto,
infraestructuras judiciales, recursos humanos, digitalización,
humanización y sostenibilidad, e incluye medidas y objetivos que ya se
están implementando en el sistema judicial andaluz.
Según ha
emitido la Administración autonómica en una nota, su formulación fue
acordada en enero de 2023 e incorpora, como una de las partes de mayor
envergadura, el Plan de Infraestructuras Judiciales con actuaciones en
el cien por cien de los 85 partidos judiciales andaluces.
Para
su elaboración, se ha partido de un diagnóstico previo de la Justicia
en Andalucía, tras 29 años de competencias transferidas de un sistema
compuesto por 85 partidos judiciales donde trabajan un millar de jueces y
magistrados, 550 fiscales y más de 9.000 funcionarios, una dimensión
equivalente a la de los siete territorios que gestiona el Ministerio de
Justicia y tan sólo el País Vasco cuenta con una planificación de este
tipo.
Como resultado de la información recabada, el Comité
Directivo del Plan Estratégico, con el asesoramiento técnico del
Instituto Andaluz de Administración Pública (IAAP), consensuó una
relación de problemas, necesidades y retos que son la base sobre los que
se vertebran los objetivos estratégicos que se pretenden conseguir con
este documento. Así, el Plan se estructura en cinco ejes con 57
programas, cada uno de ellos con medidas concretas para alcanzar los 24
objetivos específicos marcados.
En su diseño se ha contado con
los diferentes profesionales jurídicos --jueces, fiscales, letrados de
la Administración de Justicia, funcionarios, abogados y procuradores-- a
través de encuestas, jornadas de trabajo participativas y el
asesoramiento de un grupo de expertos para una evaluación 'ex ante' del
documento elaborado.
Asimismo, el borrador fue expuesto a
información pública a finales de 2025 para recibir aportaciones y
elaborar el texto definitivo, tras recibir los informes preceptivos del
Gabinete Jurídico, el Consejo Económico y Social y el Consejo
Consultivo.
En concreto, el eje sobre recursos humanos se
centra en la gestión, desarrollo y motivación del personal que presta
servicio en los tribunales andaluces para que la formación y la
organización de los recursos reviertan en la mejora de sus condiciones
de trabajo y en su rendimiento, con el objetivo de "reducir la
congestión de asuntos".
Así, este eje incluye la formación
especializada del personal funcionario, incidiendo en las capacidades
digitales, optimizar su distribución y coordinación en función de las
cargas reales de trabajo y las necesidades del servicio, favorecer la
conciliación de la vida personal y laboral, promover su bienestar y
motivación para captar y retener el talento e incentivar el compromiso e
implicación en la mejora del servicio que se presta al justiciable.
Para actuar sobre las sedes, desde 2023 está en marcha el Plan de
Infraestructuras Judiciales 2023-2030 que contempla actuaciones en el
cien por cien de los partidos judiciales, entre ellas más de medio
centenar de nuevos edificios, incluyendo las ciudades de la Justicia de
Sevilla, Cádiz, Roquetas de Mar, Algeciras, Huelva, Granada, Jaén, Jerez
y Marbella, además de la ampliación de la de Málaga. También se está
dotando de nuevas sedes partidos judiciales como Lucena, Órgiva,
Huércal-Overa o Archidona.
De este modo, el objetivo es que el
85 por ciento de los partidos judiciales tengan todos los servicios
unificados en un solo edificio para acabar con la dispersión actual en
más de 150 sedes --Jaén capital es el mayor ejemplo con trece sedes-- y
que sean accesibles (sin barreras arquitectónicas ni sensoriales, entre
otras medidas.
Además, para ejecutar el Plan de
Infraestructuras Judiciales no sólo se dispondrá de financiación propia,
sino que hay proyectos de colaboración público-pública con
ayuntamientos y diputaciones, colaboración público-privada y actuaciones
financiadas con fondos europeos.
En concreto, el eje de
digitalización persigue eliminar el papel de los tribunales y que tanto
la ciudadanía como los profesionales realicen el cien por cien de los
trámites digitalmente a través del Expediente Judicial Electrónico.
Con ello, se prevé agilizar la resolución de las incidencias
informáticas y mejorar la seguridad de servidores y equipos. En este
ámbito ya se han desarrollado actuaciones como el despliegue completo
del sistema de gestión procesal @driano o la virtualización de puestos
de trabajo.
Además, el PEJA incluye un eje centrado en la
humanización de la Justicia y la calidad del servicio, poniendo en el
centro al usuario, especialmente a los más vulnerables, con la
ampliación de servicios específicos como el Servicio de Asistencia a
Víctimas en Andalucía (SAVA), Puntos de Encuentro Familiar (PEF), salas
Gesell para la práctica de pruebas preconstituidas o salas de espera
para víctimas de violencia de género que se incluyen ya en todas las
nuevas infraestructuras, siendo medidas que ya están en desarrollo.
La humanización de la Justicia pasa también por promover el diálogo y
el acuerdo frente al exceso de litigiosidad y el PEJA a través del uso
de los Medios Adecuados de Solución de Conflictos (MASC). Para ello,
Andalucía puso en marcha en mayo de 2024 un servicio público y gratuito
de Mediación Penal (Sempa), que ya ha evitado más de 4.100 juicios en
dos años e incluyó la mediación en el sistema de Justicia Gratuita para
facilitar el acceso a estos procedimientos a los andaluces
independientemente de sus recursos económicos.
El último eje
del Plan Estratégico se alinea con los objetivos de sostenibilidad para
eliminar el uso del papel en la Administración de Justicia, reducir un
30 por ciento el consumo energético en las sedes judiciales --con
sistemas de iluminación, climatización y aislamiento más eficientes-- y
conseguir la generación de un 30 por ciento de energía renovable en los
edificios --mediante la instalación de placas solares--.
El plan cuenta con un Comité Directivo de Seguimiento y Evaluación,
que elaborará informes anuales en el primer trimestre del año siguiente
al analizado con datos de las acciones desarrolladas, los resultados
parciales conseguidos, las dificultades encontradas, así como las
propuestas de modificación y mejora.
En 2028 se realizará una
evaluación intermedia para analizar el grado de cumplimiento de los
objetivos "tras los primeros años de implementación del plan, establecer
medidas correctoras y decidir para modificar, suprimir o añadir
objetivos y programas".
Una vez finalizado el periodo de
ejecución del plan, el 31 de diciembre de 2030 comenzará la evaluación
final, que se plasmará en un Informe sobre el grado de consecución de
los objetivos planteados, el cumplimiento presupuestario y la
temporalización de los programas previstos, los cambios incorporados a
lo largo de los años y eficacia y eficiencia.
almeriaconfidencial@gmail.com / 'El poder más peligroso es el del que manda pero no gobierna' (Torrente Ballester) * Newsletter de opinión e influencia, fundado en 2009 sin afán de lucro ni subvencionado con dinero público o privado, por el periodista profesional Francisco Poveda, licenciado en la Universidad Complutense de Madrid desde 1976.
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